sábado, 16 de agosto de 2025

PALABRA COMENTADA


 

SÁBADO 19 DE TIEMPO ORDINARIO

Año Impar

Josué 24,14-29



REFLEXIÓN

se volverá contra vosotros y, después de haberos tratado bien, os maltratará y os aniquilará."

Cuándo una teología bíblica del Señor misericordioso, orilló la del Señor castigador. Qué factores pesaron en este cambio hermenéutico?

Hasta dónde es inspirado por el Espíritu de Dios, más allá de un cielo histórico y cultural?

O debemos reconocer en la imagen auténtica de Dios, la que nos viene en su hijo Jesucristo, aspectos de Juez que no alcanzamos a correlacionar coherentemente con los aspectos de amor, compasión, misericordia y bondad?

Hemos de reconocer, en gracia a la Trascendencia del totalmente otro, que nuestra coherencia y lógica y sentido común, no puede forzar y no penetrar el Misterio?

"Mirad esta piedra, que será testigo contra vosotros, porque ha oído todo lo que el Señor nos ha dicho.

Por qué una piedra? Qué significado guarda este elemento para hacer memoria de una alianza.

Fue en tablas de piedra también, que se escribieron los mandamientos de la ley.

Piedra puede ser el elemento común, más consistente, de un terreno pedregoso, abundante en la región.

Se trata de tomar en serio lo que se tiene a la mano y penetrar por fe en su significado oculto, para propiciar una revelación.

Salmo responsorial: 15



REFLEXIÓN

El Señor es el lote de mi heredad y mi copa; / mi suerte está en tu mano

Ante el Señor no hay posición estable y segura, como quien ha asegurado un puesto para siempre.

Sería negar nuestra condición fluída, histórica, y su misterio de libertad.

Nuestra fe, esperanza y caridad como fuerzas que vienen de Él, nos sostienen en una posición de tensión, de una realidad procesual que no podemos vivir como terminada o garantizada. Escatológica.

Resultado de la intersección de la eternidad en el tiempo.

hasta de noche me instruye internamente.

Se trata de una realidad experimentada en el desvelo nocturno, cuando el terror danza a nuestro alrededor y nos intimida.

Mateo 19,13-15



REFLEXIÓN

"Dejadlos, no impidáis a los niños acercarse a mí; de los que son como ellos es el Reino de los cielos".

No se trata de una niñez involutiva, ni de un infantilismo sicológico. Se trata de una semejanza.

En qué se centra la semejanza de los niños en este texto? En el acercarse a Jesús de Nazareth sin precondiciones, con vulnerabilidad, dispuestos a dejarse amar.

Qué difícil es dejarnos amar como nos quieren amar. Más bien actuamos en plan de un contrato: postulando requisitos y condiciones, insertando cláusulas para rescindir. Un amar como transacción.

Un escándalo mayúsculo recorre la Iglesia Católica en estos tiempos, aunque no es privativo de ella: la pedofilia y pederastia de algunos ministros suyos.

A nivel evangélico este escándalo hace escarnio de las palabras de Jesús sobre la semejanza de los niños.

Esta acción vil del pederasta representa la traición de la vulnerabilidad, que se le entregó en la confianza de un niño.

Pero el escándalo cunde si caemos en cuenta de todas las vulnerabilidades traicionadas y contaminadas en quienes alguna vez se confiaron a una persona que representaba un valor de guía, comprensión, asistencia, orientación.

En este conjunto entrarían además de los sacerdotes, los educadores, los padres y madres, las amistades. En fin todo el que se aprovecha de su ascendiente moral. Se podría asumir que los niños cumplen la bienaventuranza de los limpios de corazón, porque en ellos aún no se formado el cálculo que distorsiona la buena voluntad en el adulto.

Esa pureza es la actitud de aceptación del Misterio y la tensión de conocer al Señor, sin paralizarse por una lógica que no tiene que ver con la Trascendencia.

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SÁBADO 19 DE TIEMPO ORDINARIO

Año Impar

Josué 24,14-29

La piedra como segundo nombre de Pedro es una ayuda en este tiempo de poco consenso, y mucha incertidumbre. No necesariamente porque todo quede sanjado, dogmáticamente hablando, sino por un carisma que nos da esperanza de que Dios sigue presente como Pastor y nos ayudará a atravesar el desfiladero

Salmo responsorial: 15

Por eso es nuestro lote y heredad, porque en esa Palabra se nos da la Palabra que es nuestra vida eterna

Mateo 19,13-15

Por lo tanto acercarnos como niños, depurando nuestros prejuicios y haciendo propia la bienaventuranza de los limpios de corazón, nos hará ver a Dios desde ya.

SAN CARLO DE JESÚS ACUTIS DE ASIS




 Del Sermón de san Paciano, obispo, Sobre el bautismo
(Núms. 6-7: PL 13, 1093-1094)


¿QUE DIOS HAY COMO TÚ, QUE PERDONAS EL PECADO.?

Nosotros, que somos imagen del hombre terreno, seamos también imagen del hombre celestial; porque el primer hombre, hecho de tierra, era terreno; el segundo es del cielo. Obrando así, amadísimos, ya no moriremos más. Porque, aunque este nuestro cuerpo se deshaga, viviremos en Cristo, como afirma él mismo: Quien a mí se una con viva fe, aunque muera, vivirá.

Tenemos la certeza, basada en el testimonio del Señor, de que Abraham, Isaac y Jacob y todos los santos de Dios están vivos, ya que, refiriéndose a ellos, dice el Señor:
No es, pues, Dios de muertos, sino de vivos; en efecto, para él todos están vivos. Y el Apóstol dice de sí mismo: Para mí la vida es Cristo, y la muerte una ganancia; ansío partir para estar con Cristo. Y también: Mientras vivimos estamos desterrados lejos del Señor; caminamos sin verlo, guiados por la fe. Tal es nuestra fe, hermanos muy amados. Por lo demás, si nuestra esperanza en Cristo acaba con esta vida, somos los hombres más desdichados. La vida puramente natural, como vosotros mismos podéis comprobar, nos es común, aunque no igual en duración, con la de los animales, bestias y aves. Pero lo específico del hombre, lo que nos ha dado Cristo por el Espíritu, es la vida eterna, a condición de que ya no pequemos más. Pues así como la muerte viene por el pecado, así también nos libramos de ella por la práctica de la virtud; la vida, por tanto, se pierde con las malas acciones, se conserva con una vida virtuosa. El sueldo del pecado es la muerte; pero el don de Dios es la vida eterna en unión con Cristo Jesús, Señor nuestro.

Él es, ciertamente, quien nos ha redimido, perdonándonos por pura gracia todos nuestros pecados —como dice el Apóstol— y borrando la nota desfavorable de nuestra deuda escrita sobre el rollo de los preceptos; él la arrancó de en medio y la clavó en la cruz. Con esto Dios despojó a los principados y potestades, y los expuso a la vista de todos, incorporándolos al cortejo triunfal de Cristo. Él liberta a los cautivos y rompe nuestras cadenas, como había predicho el salmista: El Señor hace justicia a los oprimidos, el Señor liberta a los cautivos, el Señor abre los ojos al ciego. Y también: Rompiste mis cadenas, te ofreceré un sacrificio de alabanza. Esta liberación tuvo lugar cuando,
por el sacramento del bautismo, nos reunimos bajo el estandarte del Señor, quedando así liberados por la sangre y el nombre de Cristo.

Así pues, amadísimos hermanos, de una vez para siempre somos purificados, somos libertados, somos recibidos en el reino inmortal; de una vez para siempre, dichoso el que está absuelto de su culpa, a quien le han sepultado su pecado. 
Mantened con firmeza lo que habéis recibido, conservadlo con alegría, no pequéis más. Conservaos así puros e inmaculados para el día del Señor.

viernes, 15 de agosto de 2025

PALABRA COMENTADA

 

La Asunción

Apocalipsis 11,19a;12,1.3-6a.10ab



REFLEXIÓN

Se abrió en el cielo el santuario de Dios

En contraposición al templo judío reservado en su santidad al Sumo Sacerdote, la novedad es la santidad misma de Dios a disposición de todos

apareció el arca de la alianza

El arca fue, mientras se habló de ella en los textos, el símbolo de la presencia compañera de Dios en medio de su pueblo. 

Ahora vuelve a aparecer en el contexto de la novedad de la apertura del cielo.

Reiteradamente el mismo Señor de Señores ha abierto el acceso.

Una mujer vestida de sol, la luna por pedestal, coronada con doce estrellas.

Es un símbolo del nuevo Israel, ahora la comunidad cristiana.

La humanidad puede tener en algunas de sus culturas imágenes, iconos o figuraciones de su imaginario que semejan esto que dice el Apocalipsis, o se muestra en relatos de apariciones diversas.

Con lo cual nos preguntamos: es un producto de nuestra imaginería y fantasía humana, que proyecta, sueña, anhela o moviliza símbolos de su inconsciente? Habla más de lo que anhelamos y preguntamos, que de lo que recibimos y se nos responde? Hay algo trascendente en ello?

Fenómenos de parecida naturaleza nos vuelven al punto cero: creer o no creer. Estructuramos la existencia en base a una fe tenida como don y gracia, o vivimos la existencia sin este prejuicio y asumimos plenamente nuestra horizontalidad.

Personalmente, como tantos, preferimos asumir que transitamos la existencia con un acompañamiento desde la concepción, que no se agota en lo meramente humano, sino que conlleva un tú divino, trascendente; un tú del Señor, quien comparte con nosotros un proyecto colaborativo, de transformación final de vida creada, que ya está en proceso.

Un enorme dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos y siete diademas en las cabezas

Los iconos que señalan realidades de transformación positiva como los de la mujer apocalíptica no son los únicos, sino que se dan imágenes de terror, pánico y daño como la del dragón, que podemos reconocer en las expresiones de culto satánico y la afición por lo horrendo que se viene dando en nuestras culturas.

Por así decirlo los hombres y mujeres de este siglo, seguimos proyectando ante nosotros creaciones que enaltecen o envilecen.

En el mecanismo de evasión que recompone nuestra dinámica inconciente, tales creaciones pueden constituir realidades extremas vividas como el hambre, la violencia, la opresión en mil formas, que deseamos conjurar con mitologías de demonios y el género del terror. 

El dragón estaba enfrente de la mujer que iba a dar luz, dispuesto a tragarse el niño en cuanto naciera

Pero se mantiene el poder sangriento del enemigo del reino.

Todo cambio tiene un acechador y una acechanza, dispuesta a destruirlo, burlando la esperanza que se engendra.

Se muestra en el libro final de la Palabra, lo que apareció en el primer libro, el Génesis: una confrontación entre la madre y la vida que da a luz y la fuerza opuesta a la vida, la muerte en sus diversas presentaciones. Eros y Tánatos. Ejes básicos del devenir humano de la creación.

Hay una tenacidad del maligno pero tembién un empecinamiento y profundización del benigno, el dominio celeste del Señor de la Historia y sus agentes y enviados.

barrió del cielo un tercio de las estrellas,

Con parte del nuevo pueblo de Dios, que son aquellos fieles que van cayendo martirialmente en la lucha. Son la avanzada de la nueva creación.

Dio a luz un varón, destinado a gobernar con vara de hierro a los pueblos.

Pero no elimina el futuro de esperanza que aguarda al nuevo pueblo, trazando un paralelo con el comienzo de la creación, en Génesis. De principio a fin nos atraviesa la esperanza. 

Hoy gustaríamos que no sólo el varón sino la mujer, también esté en capacidad de un gobierno que traiga esperanza.

La mujer es hoy vista como una alternativa de logro ante los fracasos del varón al frente de sus responsabilidades.

Sucede con la mujer-esperanza como los sepulcros blanqueados que los fariseos ofrecían a los profetas, que sus padres habían apedreado. Una complicidad sorda que pretende lisonjear superficialmente mientras la realidad es de opresión y victimización.

Arrebataron al niño y lo llevaron junto al trono de Dios

Lo cual pone a salvo la obra del Señor, su designio de salvación para el pueblo. 

El vástago está bajo la custodia del Señor. 

La resurrección de Jesús podría ser uno de los momentos de manifestación de esa protección.

En esta vida se manifiesta el trasfondo de acechanza, el arrebato hacia el Padre y un reinado de Dios, mediado en Cristo y ya establecido.

En estos movimientos o dinámica estamos insertos: todo nos habla de ello. Somos llevados a escrutar cuál signo es de qué, para que nuestras decisiones sean alumbradas por su designio salvífico.

Experimentamos resistencias y dilemas porque está en juego una realidad definitiva que trasciende la apariencia. Pero en lo definitivo también nos la jugamos, con posibles desviaciones.

Por eso hacemos bien en actualizar constantemente nuestra petición de acompañamiento.

La mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar reservado por Dios

Su pueblo entretanto también goza de la cercanía del Señor. 

El desierto es el lugar simbólico donde la sabiduría del Espíritu lo encuentra.

Y en efecto ocurre una estrategia de rescate del cambio, que de todos modos se realiza, aunque aparentemente-huida al desierto-no parezca tal. No toda derrota deja de ser una victoria.

Los caminos del Altísimo van más allá de nuestros cálculos. El nos lleva a una lectura que trasciende nuestras lógicas previsibles, pero estériles.

Se oyó una gran voz en el cielo: "Ahora se estableció la salud y el poderío, y el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo."

En el elegido de Dios, formado en el pueblo elegido, el Mesías, se abre el cielo, la comunicación con el Señor ha quedado reestablecida.

La comunidad eclesial cristiana desde antiguo rescató estos textos para ubicar en María, la madre histórica de Jesús, un sentido específico de revelación y concluyó que ella como Jesús eran Mesías, elegidos para la comunicación del Señor con su pueblo. 

Aunque ningún texto en directo alude a la resurrección de María, un sentido popular le otorgó a ella lo de Cristo.

Aunque las imágenes-apariciones de la virgen utilicen algunas de las vestimentas apocalípticas, éstas tiene un sentido genérico del pueblo cristiano en lucha de fe, pero un sentido más específico, en torno a María, se fue imponiendo a lo largo de los años.

La devoción a María, madre de Jesús, no debiera desarraigarse de este contexto más amplio, en el cual ella tiene relieve y protagonismo.

Pero se nos convoca y provoca a generar una mayor esperanza por la promesa de la voz en el cielo, de que su poder prevalecerá.

"Ahora se estableció la salud y el poderío, y el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo."

Se proclama la esperanza sobre el triunfo de la vida que será dada a luz. No obstante el sufrimiento y los peligros, la vida triunfará. No cualquiera, sino la transformada.

Salmo responsorial: 44



REFLEXIÓN

de pie a tu derecha está la reina

El programa de género puede caer en el callejón sin salida de la prescindencia del varón, y encallar en una versión prometeica de la realización de la mujer.Así también el programa deconstructivo de la realidad binaria a favor de la fluidez transitista.

Escucha, hija, mira: inclina el oído

No desprecies lo que la vida te ofrece como material de transformación.

prendado está el rey de tu belleza

Ignacio de Loyola en ciertos coloquios especiales de los ejercicios espirituales, ubicaba la intercesión de María como una cierta garantía de que la oración sería recibida por el Padre Dios de Jesús Cristo y su madre.

Se añade el sentido de eficacia que se muestra en la dinámica humana, cuando lo que hagas con la madre, lo agradece el hijo.

Es un motivo más de confianza que enriquece nuestra ofrenda.

Oramos en, con y através de María como un tributo de credibilidad a nuestra fe, que entiende la mujer como una representante de la marginación milenaria. En ella también se entiende, que lo que hagamos con una de estas pequeñas, lo hacemos con María, en Jesús.

1Corintios 15,20-27ª



REFLEXIÓN

Cristo resucitó de entre los muertos: el primero de todos

En Cristo se dio el cambio fundamental muerte-vida definitiva

primero Cristo, como primicia; después, cuando él vuelva, todos los que son de Cristo; después los últimos, cuando Cristo devuelva a Dios Padre su reino, una vez aniquilado todo principado, poder y fuerza

La aclamación popular multisecular más que la posible manipulación de la jerarquía católica llevó a ubicar a María entre las primicias, como la resurección de Jesús.

Él está volviendo para todos y cada uno, individualmente, en la muerte de cada uno, y todos quedamos a la espera del momento en que devuelva al Padre su reino.

Cristo puede haber vuelto ya en la resurrecciòn de los suyos que se va efectuando a medida que la historia corre. Entre ellos María la madre.

En cada uno suyo que muere, Cristo vuelve y lo transforma para estar con él.

Y se abre con El un proceso de cambio en contra del poder que se opone al cambio profundo.

Lucas 1,39-56



REFLEXIÓN

"¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!

Bendita en todo sentido, como el estar a la derecha de su hijo en la vida transformada.

¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?

Una base para el título de madre de Dios.

la criatura saltó de alegría en mi vientre

La visita de María se reconoce como portadora de alegría, señal de presencia del Espíritu Santo. 

Las apariciones, en su carácter teológico, prolongan este rasgo de la visita de María, quien derrama Espíritu y gozo que contribuye al crecimiento eclesial de su hijo. 

Sería una base para el título de madre de la Iglesia.

Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.

María muestra la felicidad de creer en la Palabra de Dios.

Qué hubiera sido de este último proyecto de Dios si María no cree? Ella lo posibilita como paradigma de fe, porque Jesús beberá el proyecto de Dios de sus pechos.

Hay un gozo especial en poder vivir la existencia estructurada desde el prejuicio de fe.

María dijo: "Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia para siempre." 

Los motivos de acción de gracias en María: su propia vida transformada, la contemplación de la justicia de Dios y el amor fiel del Señor por su pueblo elegido.

En esto María es nuestro paradigma de acción de gracias, como el Padrenuestro es el de Jesús su hijo.

Es la proclama de una revolución que viene prometida desde antiguo, desde la primera alianza: los olvidados, los invisibilizados … al poder!. 

Para que no se mantenga la maldición por la que unos se aprovechen de otros, en base al poder que adquieren.

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La Asunción

Apocalipsis 11,19a;12,1.3-6a.10ab

El poderío establecido por Dios con una mujer que huye al desierto y un niño que es arrebatado hasta el cielo, implica una situación de luchas, donde hay martirio, peligro, poderío adversario como el dragón, destrucción de realidades como las estrellas caídas. Pero con una mujer y un niño en cercanía de Dios, preservados por Él, como garantía de una victoria aunque todavía no se ha establecido definitivamente

Salmo responsorial: 44

La alegría que acompaña a la mujer real, como parte de su elección, es una prenda de la alegría de quienes están identificados con su persona y misión: la cercanía de Dios, la permanente intercesión para que pase el terror.

1Corintios 15,20-27a

Es parte de nuestra misión de victoria hacer frente a la destrucción creyendo y haciendo signos de credibilidad

Lucas 1,39-56

Por eso la exclamación de Isabel a María, como la que vive en plenitud porque ha creído en el Salvador y su vida eterna.

SAN CARLO ACUTIS DE ASIS



 

De la Constitución apostólica Munificentissimus Deus del papa Pío doce
(AAS 42 [1950], 760-762. 767-769)


TU CUERPO ES SANTO Y SOBREMANERA GLORIOSO

Los santos Padres y grandes doctores, en las homilías y disertaciones dirigidas al pueblo en la fiesta de la Asunción de la Madre de Dios, hablan de este hecho como de algo ya conocido y aceptado por los fieles y lo explican con toda precisión, procurando sobre todo hacerles comprender que lo que se conmemora en esta festividad es no sólo el hecho de que el cuerpo sin vida de la Virgen María no estuvo sujeto a la corrupción, sino también su triunfo sobre la muerte y su glorificación en el cielo, a imitación de su Hijo único Jesucristo.

Y, así, san Juan Damasceno, el más ilustre transmisor de esta tradición, comparando la asunción de la santa Madre de Dios con sus demás dotes y privilegios, afirma, con elocuencia vehemente:

«Convenía que aquella que en el parto había conservado intacta su virginidad conservara su cuerpo también después de la muerte libre de la corruptibilidad. Convenía que aquella que había llevado al Creador como un niño en su seno tuviera después su mansión en el cielo. Convenía que la esposa que el Padre había desposado habitara en el tálamo celestial. Convenía que aquella que había visto a su Hijo en la cruz y cuya alma había sido atravesada por la espada del dolor, del que se había visto libre en el momento del parto, lo contemplara sentado a la derecha del Padre. Convenía que la Madre de Dios poseyera lo mismo que su Hijo y que fuera venerada por toda creatura como Madre y esclava de Dios.»

Según el punto de vista de san Germán de Constantinopla, el cuerpo de la Virgen María, la Madre de Dios, se mantuvo incorrupto y fue llevado al cielo, porque así lo pedía no sólo el hecho de su maternidad divina, sino también la peculiar santidad de su cuerpo virginal:

«Tú, según está escrito, te muestras con belleza; y tu cuerpo virginal es todo él santo, todo él casto, todo él morada de Dios, todo lo cual hace que esté exento de disolverse y convertirse en polvo, y que, sin perder su condición humana, sea transformado en cuerpo celestial e incorruptible, lleno de vida y sobremanera glorioso, incólume y partícipe de la vida perfecta.»

Otro antiquísimo escritor afirma:

«La gloriosa Madre de Cristo, nuestro Dios y salvador, dador de la vida y de la inmortalidad, por él es vivificada, con un cuerpo semejante al suyo en la incorruptibilidad, ya que él la hizo salir del sepulcro y la elevó hacia sí mismo, del modo que él solo conoce.»

Todos estos argumentos y consideraciones de los santos Padres se apoyan, como en su último fundamento, en la sagrada Escritura; ella, en efecto, nos hace ver a la santa Madre de Dios unida estrechamente a su Hijo divino y solidaria siempre de su destino.

Y sobre todo hay que tener en cuenta que, ya desde el siglo segundo, los santos Padres presentan a la Virgen María como la nueva Eva asociada al nuevo Adán, íntimamente unida a él, aunque de modo subordinado, en la lucha contra el enemigo infernal, lucha que, como se anuncia en el protoevangelio, había de desembocar en una victoria absoluta sobre el pecado y la muerte, dos realidades inseparables en los escritos del Apóstol de los gentiles. Por lo cual, 
así como la gloriosa resurrección de Cristo fue la parte esencial y el último trofeo de esta victoria, así también la participación que tuvo la santísima Virgen en esta lucha de su Hijo había de concluir con la glorificación de su cuerpo virginal, ya que, como dice el mismo Apóstol: Cuando esto mortal se vista de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra escrita: «La muerte ha sido absorbida en la victoria.»

Por todo ello, la augusta Madre de Dios, unida a Jesucristo de modo arcano, desde toda la eternidad, por un mismo y único decreto de predestinación, inmaculada en su concepción, virgen integérrima en su divina maternidad, asociada generosamente a la obra del divino Redentor, que obtuvo un pleno triunfo sobre el pecado y sus consecuencias, alcanzó finalmente, como suprema coronación de todos sus privilegios, el ser preservada inmune de la corrupción del sepulcro y, a imitación de su Hijo, vencida la muerte, ser llevada en cuerpo y alma a la gloria celestial, para resplandecer allí como reina a la derecha de su Hijo, el rey inmortal de los siglos.

jueves, 14 de agosto de 2025

PALABRA COMENTADA


 

JUEVES 19 DE TIEMPO ORDINARIO

Año Impar

Josué 3,7-10a.11.13-17



REFLEXIÓN

un Dios vivo está en medio de vosotros, y que va a expulsar ante vosotros a los cananeos

Un Dios vivo se muestra con un hecho favorable a la suerte del pobre.

No podemos tomarlo al pie de la letra, o como signo único.

También el silencio expresa su actividad, según creemos. Y este silencio se da en el fracaso, según leemos por fe en la suerte de Jesús.

Se expresa así una pedagogía, una enseñanza sobre los diversos modos y etapas del conocimiento del Señor.

la corriente del Jordán se cortará

Un nuevo éxodo o su réplica acontece para los israelitas.

Su fe se ha abierto desde el prodigio anterior a considerar hechos favorables como venidos de la mano del Señor.

Se forma en ellos una actitud frente a la existencia y la historia que descansa en la protección de su Dios.

No obstante las dificultades de la lucha por la vida y su significado, la fe en un Dios así, permite construir un sentido de acompañamiento, que redunda en una confianza básica, y un cierto optimismo y positivismo para lograr algunos objetivos.

Salmo responsorial: 113ª



REFLEXIÓN

¿Qué te pasa, mar, que huyes, / a ti, Jordán, que te echas atrás?

Somos de memoria corta y nuestra acción de gracias no es constante, como es la de Cristo eucaristía.

Aún en eso tenemos que adherirnos a su acción de gracias para que supla nuestra cortedad.

Como el pueblo de Dios en su peregrinar, que cantaba constantemente al Señor las maravillas vividas, para sentirse convocados a nuevas visiones de su intervención.

Con nosotros hoy la palabra proferida antiguamente, cobra vigencia.

De ahí el sentido de celebrarla y agradecerla.

Mateo 18,21-19,1



REFLEXIÓN

el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así

Sigue siendo una práctica hacer pagar deudas con algún género de esclavitud u opresión. Quien dice deudas, dice favores, ayudas que esperan ser resarcidas, aunque sea con la entrega del cuerpo. Así se prostituyen algunos, y se hunde en el horizonte su sentido de dignidad.

"Ten paciencia conmigo,

La caridad es paciente…Un efecto del don del Espíritu en el amor que viene del Señor.

Pero es más realista y coherente cuando cae en cuenta que unos con otros somos deudores de la paciencia del amor de los demás.

El señor tuvo lástima(σπλαγχνίζομαι, splagchnizomai)

Esta es una ganancia que nos aporta la intermediación de Jesús: el Padre siempre tendrá compasión de nuestro enredo, pase lo que pase.

Es un código o clave que abre la disposición favorable a la práxis del Reino de Dios: dar de comer, de beber, sanar, vestir…

Pero él se negó, y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía

Qué extraño mecanismo de disociación nos lleva a convertirnos en verdugos siendo así que en algún momento fuímos indultados de nuestra propia condena?

Es un indicativo de nuestra deformación moral que actúa contra los demás lo que excusa en sí mismo.

Se da en todo ser humano que no hace el ejercicio constante de autocrítica, arrepentimiento y reparación.

Cuando sí se hace el tal ejercicio, la fraternidad del reino cuenta con una dinámica de corrección de su rumbo mientras transita por la historia.

¿No debías tú también tener compasión(eleesai:tener compasión) de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?"

Es el sentido que oramos en el Padre Nuestro.

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JUEVES 19 DE TIEMPO ORDINARIO

Año Impar

Josué 3,7-10a.11.13-17

El Dios vivo, expresión que se usa en varios pasajes, pero fundamentalmente en la confesión de Pedro en Cesarea de Filipo, sobre Jesús el Hijo de Dios vivo. El Dios vivo se nos revela en su Palabra inmemorial y sobretodo en su Hijo Palabra, con palabras de vida eterna, porque es un Dios vivo y de vivos.

Salmo responsorial: 113A

El Exodo es una gesta que se replica en todo el hacer de Israel a lo largo de su historia, como la Resurrección de Jesús lo es para el Israel del Espíritu.

Mateo 18,21-19,1

La circunstancia histórica que mueve las entrañas a compadecerse es una señal de la presencia del Dios vivo que llama a amar sanando, enseñando, acompañando, orando.