jueves, 27 de agosto de 2026

DOCTORES DE LA IGLESIA

LA ORACIÓN DE LA MADRE ANTONIA COMO LA DE MÓNICA

De las Confesiones de san Agustín, obispo
(Libro 9, 10, 23--11, 28: CSEL 33, 215-219)

ALCANCEMOS LA SABIDURÍA ETERNA

Cuando ya se acercaba el día de su muerte -día por ti conocido, y que nosotros ignorábamos-, sucedió, por tus ocultos designios, como lo creo firmemente, que nos encontramos ella y yo solos, apoyados en una ventana que daba al jardín interior de la casa donde nos hospedábamos, allí en Ostia Tiberina, donde, apartados de la multitud, nos rehacíamos de la fatiga del largo viaje, próximos a embarcarnos. Hablábamos, pues, los dos solos, muy dulcemente y, olvidando lo que queda atrás y lanzándonos hacia lo que veíamos por delante, nos preguntábamos ante la verdad presente, que eres tú, cómo sería la vida eterna de los santos, aquella que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre. Y abríamos la boca de nuestro corazón, ávidos de las corrientes de tu fuente, la fuente de vida que hay en ti.

Tales cosas decía yo, aunque no de este modo ni con estas mismas palabras; sin embargo, tú sabes, Señor, que, cuando hablábamos aquel día de estas cosas, y mientras hablábamos íbamos encontrando despreciable este mundo con todos sus placeres, ella dijo:

«Hijo, por lo que a mí respecta, ya nada me deleita en esta vida. Qué es lo que hago aquí y por qué estoy aún aquí, lo ignoro, pues no espero ya nada de este mundo. Una sola cosa me hacía desear que mi vida se prolongara por un tiempo: el deseo de verte cristiano católico, antes de morir. Dios me lo ha concedido con creces, ya que te veo convertido en uno de sus siervos, habiendo renunciado a la felicidad terrena. ¿Qué hago ya en este mundo?».

No recuerdo muy bien lo que le respondí, pero al cabo de cinco días o poco más cayó en cama con fiebre. Y, estando así enferma, un día sufrió un colapso y perdió el sentido por un tiempo. Nosotros acudimos corriendo, mas pronto recobró el conocimiento, nos miró, a mí y a mi hermano allí presentes, y nos dijo en tono de interrogación:

«¿Dónde estaba?»

Después, viendo que estábamos aturdidos por la tristeza, nos dijo:

«Enterrad aquí a vuestra madre».

Yo callaba y contenía mis lágrimas. Mi hermano dijo algo referente a que él hubiera deseado que fuera enterrada en su patria y no en país lejano. Ella lo oyó y, con cara angustiada, lo reprendió con la mirada por pensar así, y, mirándome a mí, dijo:

«Mira lo que dice».

Luego, dirigiéndose a ambos, añadió:

«Sepultad este cuerpo en cualquier lugar: esto no os ha de preocupar en absoluto; lo único que os pido es que os acordéis de mí ante el altar del Señor, en cualquier lugar donde estéis».

Habiendo manifestado, con las palabras que pudo, este pensamiento suyo, guardó silencio, e iba luchando con la enfermedad que se agravaba

miércoles, 26 de agosto de 2026

PALABRA COMENTADA

Miércoles 21 de tiempo ordinario

2TESALONICENSES 3, 6-10. 16-18




COMENTARIO

no tratéis con los hermanos que llevan una vida ociosa y se apartan de las tradiciones que recibieron de nosotros

El contexto de la carta se sitúa originalmente en la expectativa de la segunda venida…que comienza a tardar.

Pablo entretanto sigue las directrices del maestro en su momento: vivir el presente sin especular del futuro.

Es algo que también nos cuesta, cuando la segunda venida ha dilatado 21 siglos y estremece nuestra esperanza, aletargada en la permisividad mundana.

no vivimos entre vosotros sin trabajar, nadie nos dio de balde el pan que comimos, sino que trabajamos y nos cansamos día y noche, a fin de no ser carga para nadie

El reino de Dios no es holganza y vivir de gorra, sobre los hombros de otros. Sino trabajo honesto y digno. 

Trabajar para ganar dignidad, aunque no se menciona mucho, es el fundamento más sólido de nuestra autoestima, independientemente de si nos muestran o no afecto.

SALMO RESPONSORIAL: 127



COMENTARIO

Comerás del fruto de tu trabajo

Hay un sano orgullo: no ser carga. Es un modo de ser justo. Pero además hay que socorrer al más débil.

Que no desmayemos en seguir caminando a la liberación del trabajo como carga, con sentido de solidaridad y justicia, superando las afecciones desordenadas.

Ésta es la bendición del hombre / que teme al Señor

Hay una bendición que se experimenta en un bienestar de la vida, como fruto del trabajo honrado. No todo se descifra así. Están las pruebas. Pero eso no debe oscurecer lo anterior.

MATEO 23, 27-32




COMENTARIO

parecéis a los sepulcros encalados

Es el negativo de lo anterior: la deshonestidad y la corrupción con apariencia de virtud. Una sospecha de simulación que nos puede alcanzar a muchos, ya que en algún grado encubrimos más de lo que suponemos.

lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crímenes

Es una denuncia que hace pensar en la propia condición de apariencia justa, pero con doble vida, aun por dentro, en pensamientos y deseos recónditos.

edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos. Con esto atestiguáis en contra vuestra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas

un argumento muy agudo que muestra la complicidad en un crimen al participar en el memorial de los asesinados, que organizan los asesinos, individuos y sistemas.

"Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas!"

Se puede condenar la mentalidad y actitud de hoy que censura decisiones anteriores, descalificando las razones que las fundamentaron a la luz de prioridades e intereses actuales. 

Una anacronía ética y de juicio cognitivo, basada en la supuesta superioridad ética actual.

Se avanza poco sin autocrítica honesta dispuesta a enmendar o minimizar los yerros.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1298584835389378561?s=20

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Miércoles 21 de tiempo ordinario

2TESALONICENSES 3, 6-10. 16-18

SALMO RESPONSORIAL: 127

MATEO 23, 27-32