viernes, 14 de agosto de 2026

SAN CARLO DE JESÚS ACUTIS DE ASIS




 

Del tratado de San Juan Eudes, sobre el reino de Jesús
(Parte 3, 4: Opera omnia 1, 310-312)
El misterio de Cristo en nosotros y en la Iglesia

Debemos continuar y completar en nosotros los estados y misterios de la vida de Cristo, y suplicarle con frecuencia que los consume y complete en nosotros y en toda su Iglesia.

Porque los misterios de Jesús no han llegado todavía a su total perfección y plenitudHan llegado, ciertamente, a su perfección y plenitud en la persona de Jesús, pero no en nosotros, que somos sus miembros, ni en su Iglesia, que es su cuerpo místico. El Hijo de Dios quiere comunicar y extender en cierto modo y continuar sus misterios en nosotros y en toda su Iglesia, ya sea mediante las gracias que ha determinado otorgarnos, ya mediante los efectos que quiere producir en nosotros a través de estos misterios. En este sentido, quiere completarlos en nosotros.

Por esto, san Pablo dice que Cristo halla su plenitud en la Iglesia y que todos nosotros contribuimos a su edificación y a la medida de Cristo en su plenitud, es decir, a aquella edad mística que él tiene en su cuerpo místico, y que no llegará a su plenitud hasta el día del juicio. El mismo apóstol dice, en otro lugar, que él completa en su carne los dolores de Cristo.

De este modo, el Hijo de Dios ha determinado consumar y completar en nosotros todos los estados y misterios de su vida. Quiere llevar a término en nosotros los misterios de su encarnación, de su nacimiento, de su vida oculta, formándose en nosotros y volviendo a nacer en nuestras almas por los santos sacramentos del bautismo y de la sagrada eucaristía, y haciendo que llevemos una vida espiritual e interior, escondida con él en Dios.

Quiere completar en nosotros el misterio de su pasión, muerte y resurrección, haciendo que suframos, muramos y resucitemos con él y en él. Finalmente, completará en nosotros su estado de vida gloriosa e inmortal, cuando haga que vivamos, con él y en él, una vida gloriosa y eterna en el cielo. Del mismo modo, quiere consumar y completar los demás estados y misterios de su vida en nosotros y en su Iglesia, haciendo que nosotros los compartamos y participemos de ellos, y que en nosotros sean continuados y prolongados.

Según esto, los misterios de Cristo no estarán completos hasta el final de aquel tiempo que él ha destinado para la plena realización de sus misterios en nosotros y en la Iglesia, es decir, hasta el fin del mundo.

jueves, 13 de agosto de 2026

PALABRA COMENTADA


 

Jueves 19ª semana de tiempo ordinario

Ezequiel 12, 1-12



REFLEXIÓN

vives en la casa rebelde: tienen ojos para ver, y no ven; tienen oídos para oír, y no oyen; pues son casa rebelde.

Con la lectura del artículo sobre la delincuencia en Guatemala, de radio Nederland, puedo sentir la complejidad del mal de una casa rebelde. Y sentirme impotente e incapacitado como ser humano para remotar esa corriente maligna donde o te pliegas al soborno o te mueres tú o tus allegados.Es una ley de la selva brutal. Pero como un cáncer extendido.

Dedicarse entonces a lo sano para que no se contaminen? Trabajar en lo dañado para revertir el daño en lo posible? Ambas?

porque hago de ti una señal para la casa de Israel

El daño visibilizado en el profeta como un anuncio de lo que vendrá, para hacer reaccionar, como un aviso misericordioso. Una víctima propiciatoria de lo que se nos puede venir encima. Jesús en su vida y pasión también fue hasta lo último esa advertencia, de lo que el daño puede hacer. Y también cómo debe ser asumido.

Este oráculo contra Jerusalén va por el príncipe y por toda la casa de Israel que vive allí

Irán cautivos al destierro

Sobretodo es una señal para quienes pueden con sus decisiones revertir el daño.

Salmo responsorial: 77



REFLEXIÓN

fallaron como un arco engañoso

Abandonó

Sea que lo quiera directamente o lo permita, lo cierto es que en ciertas calamidades Dios se nos hace conocer en forma ambigua:castigo o identificación kenótica.

Mateo 18, 21-29



REFLEXIÓN

Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?". Jesús le contestó: "No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete".

Señor R me victimiza con su trastorno, o malestar o torcedura o su misterio. Intento escapar, pero no parece posible. Es tú voluntad que permanezca? Debo ser más fuerte y enérgico en mi distanciamiento? Soy más bien un cómplice que una víctima?

El señor tuvo lástima de aquel empleado

Pero él se negó, y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía

"¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?".

Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo si cada cual no perdona de corazón a su hermano"

Ayúdame a salir de esta locura si es tu voluntad y perdona mi desliz d ayer.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1557692438378151936?s=20&t=9zSOkYBsjr8CMBQhomrI6w

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Jueves 19ª semana de tiempo ordinario

Ezequiel 12, 1-12

Salmo responsorial: 77

Mateo 18, 21-29