domingo, 12 de mayo de 2024

PALABRA COMENTADA

PALABRA COMENTADA

 

Ascensión del Señor

Hechos de los apóstoles 1,1-11



REFLEXIÓN

"No os toca a vosotros conocer los tiempos y las fechas que el Padre ha establecido con su autoridad. Cuando el Espíritu Santo descienda sobre vosotros, recibiréis fuerza para ser mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los confines del mundo."

se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron

"Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que os ha dejado para subir al cielo volverá como le habéis visto marcharse."

Los mensajeros para el creyente discerniente pueden ser seres humanos históricos, hombres o mujeres, que instan a continuar la misión a favor del reino, y aun lo que parece bueno, como extasiarse en el cielo adonde Jesús ha sido exaltado, lo equilibran y ubican en el marco del envío como testigos.

Cooperar con el Espíritu en hacerse testigos entraña un itinerario de construcción como el que nos sugiere el texto de los ejercicios espirituales de Ignacio de Loyola en algunas partes como: 

[315] 2ª regla. La segunda: en las personas que van intensamente purgandosus peccados, y en el servicio de Dios nuestro Señor de bien en mejor subiendo, es el contrario modo que en la primera regla; porque entonces propio es del mal espíritu morder, tristar y poner impedimentos inquietando con falsas razones, para que no pase adelante; y propio del bueno dar ánimo y fuerzas, consolaciones, lágrimas, inspiraciones y quietud, facilitando y quitando todos impedimentos, para que en el bien obrar proceda adelante

La orientación del buen espíritu promueve hacia la docilidad en el Espíritu Santo que es quien da fuerza para continuar y mantenerse disponible para cualquier giro de tiempo y lugar de la misión encomendada.

La misión busca encarnar un perfil de logro para la existencia del creyente discerniente, que consiste en un tipo de persona disponible a la voluntad del Señor en forma de intención radical. 

San Ignacio en los ejercicios lo tipificó como el tercer binario de hombre

[155] 3º binario. El 3º quiere quitar el affecto, mas ansí le quiere quitar, que también no le tiene affección a tener la cosa acquisita o no la tener, sino quiere solamente quererla o no quererla, según que Dios nuestro Señor le pondrá en voluntad, y a la tal persona le parescerá mejor para servicio y alabanza de su divina majestad; y, entretanto quiere hacer cuenta que todo lo dexa en affecto, poniendo fuerza de no querer aquello ni otra cosa ninguna, si no le moviere sólo el servicio de Dios nuestro Señor, de manera que el deseo de mejor poder servir a Dios nuestro Señor le mueva a tomar la cosa o dexarla.

El móvil, la inspiración, la motivación propuesta por los ejercicios ignacianos y experimentados en su vida es la semejanza actual, vigente, coherente con Jesús de Nazareth, crucificado y resucitado. Es decir la historización del Kerygma de la Iglesia.

Esto lo encontramos plasmado en la redacción del tercer modo de humildad

[167] 3ª humildad. La 3ª es humildad perfectíssima, es a saber, quando incluyendo la primera y segunda, siendo igual alabanza y gloria de la divina majestad, por imitar y parescer más actualmente a Christo nuestro Señor, quiero y elijo más pobreza con Christo pobre que riqueza, oprobrios con Christo lleno dellos que honores, y desear más de ser estimado por vano y loco por Christo que primero fue tenido por tal, que por sabio ni prudente en este mundo.

Para quienes llevan su vida a través de un sacramento en los términos aceptables a la comunidad cristiana, ya sea matrimonio o servicio ministerial del sacerdocio y/o vida religiosa, o solteros; el logro y la concreción de la motivación de actualidad de Jesús, ha de darse en sus circunstancias históricas concretas y definirse en reformar su estado de vida

[189] PARA ENMENDAR Y REFORMAR LA PROPIA VIDA Y ESTADO. 

Es de advertir que acerca de los que están constituidos en prelatura o en matrimonio (quier abunden mucho de los bienes temporales, quier no), donde no tienen lugar o muy prompta voluntad para hacer elección de las cosas que caen debaxo de elección mutable, aprovecha mucho, en lugar de hacer elección, dar forma y modo de enmendar y reformar la propia vida y estado de cada uno dellos, es a saber, poniendo su creación, vida y estado para gloria y alabanza de Dios nuestro Señor y salvación de su propia ánima. Para venir y llegar a este fin, debe mucho considerar y ruminar por los exercicios y modos de elegir, según que está declarado, quánta casa y familia debe tener, cómo la debe regir y gobernar, cómo la debe enseñar con palabra y con exemplo; asimismo de sus facultades quánta debe tomar para su familia y casa, y quánta para dispensar en pobres y en otras cosas pías, no queriendo ni buscando otra cosa alguna sino en todo y por todo mayor alabanza y gloria de Dios nuestro Señor. Porque piense cada uno que tanto se aprovechará en todas cosas spirituales, quanto saliere de su proprio amor, querer y interesse.

Salmo responsorial: 46



REFLEXIÓN

Dios asciende entre aclamaciones; / el Señor, al son de trompetas; / tocad para Dios, tocad, / tocad para nuestro Rey, tocad. R. 

No somos indiferentes a la solemnidad porque hay escenarios de gloria y grandeza en ciertos momentos históricos que nos impresionan y a través de ese impacto nos dan idea de la importancia del hecho que se celebra.

El recurso de la Ascensión como la elevación y exaltación de Jesús, en su sencillez y brevedad es solemne. Ha dejado impactado a sus seguidores que están pegados de su tránsito.

Algo grande ha ocurrido: una humanidad nueva en Jesús ha entrado en la gloria del Padre. Ha comenzado el fin de la evolución de nuestra especie. Jesús es como nuestra avanzada que corona la misión.

Serán muchos los que descubran el sentido de novedad que este hecho aporta a sus vidas y resuelvan compartirlo en nuestra historia a través de acciones de amor y justicia.

Efesios: 4,1-13



REFLEXIÓN

Un Dios, Padre de todo, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todo

Jesús el Hijo nos enseñó un Padre que no se pone límites y al que no le podemos poder límites, porque nos invade. Como el aire, como el oxígeno, como la luz, como la radiación, como el ecosistema.

Jesús como su rostro humano nos enseñó a no temerle, a esperar todo bien de Él. No hay abuso, ni maltrato en su abrazo.

Quizá el único dolor, por donde se cuela el envidioso del anti reino, es saber a tantos hermanos y hermanas infelices, desdichados, oprimidos, pobres desde muchos ángulos y enfoques, a punto de perder la esperanza de un sentido digno para vivir.

para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que lleguemos todos a la unidad en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, al hombre perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud.

He aquí el reino y su misión.

Marcos 16,15-20



REFLEXIÓN

echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos."

Literal, figurada o simbólicamente hemos de creer que el creyente discerniente ha sido enviado para significar un orden distinto del caduco histórico. Que entabla relaciones más positivas y edificantes en la sociedad.

Hoy un rasgo de la cultura gestionada en el mercado es el énfasis en el escándalo mediático, que fuerza a hacernos descreídos, escépticos, irónicos frente a todo el que proponga un valor evangélico.

Una estrategia del anti reino que a muchos erosiona en su fe y esperanza.

Desmayar en la misión sería dar razón a esta iniquidad. El testimonio es un martirio y una agonía, sustentado en la fuerza del Espíritu, quien nos mantiene en el envío.

Celebramos pues la fiesta del empoderamiento de Jesús y su misión, para animarnos a hacerlas nuestras, con el hálito de su Espíritu Santo.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1393910176017702913?s=20

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Ascensión del Señor

Hechos de los apóstoles 1,1-11

Salmo responsorial: 46

Efesios: 4,1-13

Marcos 16,15-20

DOCTORES DE LA IGLESIA

DOCTORES DE LA IGLESIA

 

San Agustín Sermón sobre la Ascensión del Señor, Mai 98, 1-2

Nuestro Señor Jesucristo ascendió al cielo tal día como hoy; que nuestro corazón ascienda también con él. 



REFLEXIÓN

Por qué nuestro corazón? Porque allí donde está nuestro tesoro está nuestro corazón(Mt 6,21). Con Jesús ha ascendido nuestro tesoro. Nuestro tesoro es lo que más apreciamos y estimamos, por encima de cualquier otra cosa o persona creada. Por nuestro tesoro invertimos todo lo que tenemos, para apropiarnos de ello. (Mt13,44ss). 

Escuchemos al Apóstol: Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Y así como él ascendió sin alejarse de nosotros, nosotros estamos ya allí con él, aun cuando todavía no se haya realizado en nuestro cuerpo lo que nos ha sido prometido. Él fue ya exaltado sobre los cielos; pero sigue padeciendo en la tierra todos los trabajos que nosotros, que somos sus miembros, experimentamos. 

REFLEXIÓN

El tesoro arriba con Jesús Exaltado, ya está, y como es nuestro también nosotros. Pero no del todo todavía, porque seguimos sufriendo acá abajo, en la tierra, en nuestro cuerpo. Por lo que, hay una comunicación, un vínculo, entre el tesoro en lugar de exaltación, de Jesús y nuestro, y el cuerpo terrenal sufriente, que aguarda llegar hasta arriba, con el tesoro. Y así el sufriente es parte del tesoro, porque está en proceso de culminar arriba, en la Exaltación. Y así debemos preferir los pobres sufrientes , como candidatos a ser Jesús tesoro arriba.

De lo que dio testimonio cuando exclamó: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Así como, tuve hambre, y me disteis de comer. ¿Por qué no vamos a esforzarnos sobre la tierra, de modo que gracias a la fe, la esperanza y la caridad, con las que nos unimos con él, descansemos ya con él en los cielos? Mientras él está allí, sigue estando con nosotros; y nosotros, mientras estamos aquí, podemos estar ya con él allí. Él realiza aquello con su divinidad, su poder y su amor; nosotros, en cambio, aunque no podemos llevarlo a cabo como él con la divinidad, sí que podemos por el amor hacia él. No se alejó del cielo, cuando descendió hasta nosotros; ni de nosotros, cuando regresó hasta él. Él mismo es quien asegura que estaba allí mientras estaba aquí: nadie subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre que está en el cielo. Esto se refiere a la unidad, ya que es nuestra cabeza, y nosotros su cuerpo. Y nadie, excepto él, podría decirlo, ya que nosotros estamos identificados con él, en virtud de que él, por nuestra causa, se hizo Hijo del hombre, y nosotros, por él, hemos sido hechos hijos de Dios. En este sentido dice el Apóstol: Lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo. No dice: «Así es Cristo», sino: Así es también Cristo. Por tanto, Cristo es un solo cuerpo formado por muchos miembros. Bajó, pues, del cielo por su misericordia, pero ya no subió él solo, puesto que nosotros subimos también en él por la gracia. Así, pues, Cristo descendió él solo, pero ya no ascendió él solo; no es que queramos confundir la dignidad de la cabeza con la del cuerpo, pero sí afirmamos que la unidad de todo el cuerpo pide que éste no sea separado de su cabeza.

REFLEXIÓN

Jesús y nosotros en unidad de exaltación-sufrimiento, de pobreza enriquecida por la gloria, gloria abajada por el sufrimiento. No estamos solos, sino que somos comensales en una mesa única donde a la cabecera se sienta el Exaltado Glorioso, y el resto lo componemos los sufrientes peregrinos a la gloria. Hacia el tesoro de nuestro corazón.