sábado, 5 de junio de 2021

PALABRA COMENTADA

 

Sábado 9 de tiempo ordinario

Año Impar

Tobías 12,1.5-15.20



REFLEXIÓN

Manifestad a todos las obras del Señor como él se merece, y no seáis negligentes en darle gracias

En nuestra generación impactan las encuestas que otorgan al ateísmo confeso un lugar progresivamente en crecimiento.

Aunque no se llegue hasta eso muchos, pero muchos, en estos tiempos de la depresión en auge, son los que miran el mundo y la realidad más como un vaso medio vacío, que a medio llenar.

La sabiduría de la Palabra, sin embargo, no invita a dar gracias al Señor, y reconocer su intervención favorable y salvífica. Porque haciendo eso, los creyentes gozamos de buena salud espiritual, manifestada en la esperanza de hacer vida la bendición inicial de la Creación: Y vio que todo era bueno.

Más hacer hacer limosnas que atesorar dinero. La limosna libra de la muerte y expía el pecado. Los que hacen limosna se saciarán de vida. Los pecadores y los malhechores son enemigos de sí mismos

Se nos da una clave para el gozo y serenidad de la conciencia: la limosna. Porque dar gracias por lo bueno conlleva compartirlo. Dar gracias y dar limosna, pertenecen a la misma dinámica de la relación con el Señor.

La limosna se ha menospreciado porque como todo lo que hacemos, es susceptible de erosión y caricatura. Así, no son pocos los que miran la misma como una droga tranquilizadora de la conciencia, ante los grandes desafíos de la iniquidad estructural.

Sin embargo, la limosna como gesto de solidaridad, no tiene porque pertenecer a esa perversión.

Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que están al servicio de Dios y tienen acceso ante el Señor de la gloria

La inclusión de seres intermediarios entre la divinidad altísima y los humanos terrenales es un motivo cultural, fuera de Israel, patria de la Palabra de Dios.

Cuando ésta lo asume no implica necesariamente un intermediario. Sino que más bien purga este sentido en favor de una cercanía de la presencia amistosa y favorable del Señor innombrable.

Sin embargo son muchos los que se dedican al culto de los ángeles, y hasta se pone de moda en nuestros tiempos.

Como todo recurso de la vida espiritual, hay que someterlo al discernimiento, para que al principio, medio y fin del proceso del pensamiento, todo sea bueno, justo y con amor de ágape.

Interleccional: Tobías 13,2-8



REFLEXIÓN

Él azota y se compadece, / hunde hasta el abismo y saca de él, / y no hay quien escape de su mano

Hasta Jesús de Nazareth y sus seguidores, no se reafirma y confirma, con la vivencia de la resurrección, que el Señor Altísimo como Padre, es el único bueno pero libérrimo. De este misterio o enigma somos partícipes como hijos.

Por lo tanto no es exacto figurárselo como un caprichoso hacedor de todo, que impredeciblemente nos somete a aflicciones para luego cuando estamos a punto de desaparecer, devolvernos la alegría de la salvación.

Su testigo, Jesús de Nazareth, puso la carne en el asador de la cruz a favor del misterio de bondad del Padre.

Por lo tanto los males e injusticias en el mundo, innegables e inexcusables, no son pruebas de una deficiente divinidad, y argumentos de su negación, sino el clamor del Padre bueno, atestiguado por Jesús de Nazareth, para que no durmamos en paz si nos olvidamos de la solidaridad y la justicia.

Yo le doy gracias en mi cautiverio, / anuncio su grandeza y su poder / a un pueblo pecador

Es como parte del testimonio de Jesús de Nazareth, quien en su agonía dio gracias, no obstante su dolor.

La carta a los hebreos nos dice que aprendió obediencia en esa coyuntura, no en el sentido de quien se denigra sino como el que asume proactivamente la mente del que ordena y se goza con su visión, más allá del propio dolor.

El dolor de la pérdida y el sufrimiento pueden actuar como una invitación del Amor Increado a ascender a su comunión para participar de su Designio sobre el mundo.

Marcos 12,38-44



REFLEXIÓN

"¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas, con pretexto de largos rezos. Éstos recibirán una sentencia más rigurosa."

La utilización de la suma vulnerabilidad de la persona como es la conciencia que se entrega a alguien de confianza con la esperanza de salvación, la condena Jesús.

Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero

Jesús un hombre analítico en busca de los hechos reales que configuren la significatividad de la Palabra que revela el designio del Padre.

muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales.

Pero los hechos para hacerse significativos deben analizarse con criterio, que es el aporte de la Palabra para nuestra comprensión.

Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir

Así es la limosna que no degenera en caricatura, sino que hace presente la solidaridad genuina.

Muchas veces los creyentes de una confesión religiosa hacen mofa de otros que practican el diezmo, porque se ha prestado al enriquecimiento de los dignatarios y compromete bienes que pertenecen a los herederos en las familias.

Como toda realidad histórica la práctica del diezmo puede pervertirse y ser mal usada. Pero muchos que la practican, aun fuera de la propia confesión o grupo, dan testimonio de una verdadera entrega en la limosna, porque dan de lo que necesitan para vivir.

Más bien los que no lo practicamos podemos estarnos defendiendo de la interpelación que  nos ofrece tal testimonio para urgirnos a dar limosna de corazón.

Este es el Dios juez y Padre de Jesús: el que salva el amor humano capaza de despojarse de sí mismo para darse a Él.

El pobre y la pobre amados por el Señor, en toda la gama de sus expresiones son los que viven su carencia en tal forma que ganan libertad de entrega al Señor y los hermanos.

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DOCTORES DE LA IGLESIA

 

Sábado, IX

Santo Tomás de Aquino Comentario al evangelio de san Juan 14,2

Cristo en persona es el camino, por esto dice: Yo soy el camino. Lo cual tiene una explicación muy verdadera, ya que por medio de él podemos acercarnos al Padre. Mas, como este camino no dista de su término, sino que está unido a él, añade: Y la verdad, y la vida; y, así, él mismo es a la vez el camino y su término. Es el camino según su humanidad, el término según su divinidad.

REFLEXIÓN

Aquí se utiliza el caudal de la regla de oro de la tradición antecedente: si Dios no se hizo hombre, el hombre no se hizo (ni podrá añadimos) hacerse Dios. Verdad y Vida pertenecen en cuanto definitivos y absolutos valores a la Divinidad, y sólo una unión verdadera y completa del hombre Jesús con Dios nos permiten accederlas.

 En este sentido, en cuanto hombre, dice: Yo soy el camino; cuanto Dios, añade: Y la verdad, y la vida, dos expresiones que indican adecuadamente el término de este camino. Efectivamente, el término de este camino es la satisfacción del deseo humano, y el hombre desea principalmente dos cosas: en primer lugar, el conocimiento de la verdad, lo cual es algo específico suyo; en segundo lugar, la prolongación de su existencia, lo cual le es común con los demás seres. Ahora bien, Cristo es el camino para llegar al conocimiento de la verdad, con todo y que él mismo persona es la verdad: Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad. Cristo es asimismo el camino para llegar a la vida, con todo y que él mismo en persona la vida: Me enseñarás el sendero de la vida. Por esto, el evangelista identifica el término de este camino con las nociones de verdad y vida, que ya antes ha aplicado a Cristo. En primer lugar, afirma que él es la vida, al decir que en la Palabra había vida; en segundo lugar, afirma que es la verdad, cuando dice que era la luz de los hombres, ya que luz y verdad significan lo mismo. Si buscas, pues, por dónde has de ir, acoge en ti a Cristo, porque él es el camino: Éste es el camino, camina por él. Y san Agustín dice: «Camina a través del hombre y llegarás a Dios». Es mejor andar por el camino, aunque sea cojeando, que caminar rápidamente fuera de camino. Porque el que va cojeando por el camino, aunque adelante poco, se va acercando al término; pero el que anda fuera del camino, cuanto más corre, tanto más se va alejando del término.

REFLEXIÓN

La calificación del evangelista supone su experiencia y testimonio. En Jesús, escuchando su latido cuando reclinaba su cabeza en él, sintió una vida, sintió que era y daba vida. Escuchando sus palabras cuando se dirigía a ellos, a otros, y a él mismo en privado, sintió la verdad, más que la información. Sintió la solidez de la convicción.

 Si buscas a dónde has de ir, adhiérete a Cristo, porque él es la verdad a la que deseamos llegar: Mi paladar repasa la verdad. Si buscas dónde has de quedarte, adhiérete a Cristo, porque él es la vida: Quien me alcanza la vida y goza del favor del Señor. Adhiérete, pues, a Cristo, si quieres vivir seguro; es imposible que te desvíes, porque él es el camino. Por esto, los que a él se adhieren no van descaminados, sino que van por el camino recto. Tampoco pueden verse engañados, ya que él es la verdad y enseña la verdad completa, pues dice: Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para ser testigo de la verdad. Tampoco pueden verse decepcionados, ya que él es la vida y dador de vida, tal como dice: Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.



REFLEXIÓN

No habría espacio para la omisión, o evitamiento de la posición de Jesús como piedra angular, no importa y no obstante sean muchos los que aún no refieren a él el sentido profundo de sus vidas y la redención definitiva de sus pueblos y culturas.

 

viernes, 4 de junio de 2021

PALABRA COMENTADA

 

Viernes 9 de tiempo ordinario

Año Impar

Tobías 11,5-17



REFLEXIÓN

"Estoy seguro de que tu padre recuperará la vista. Úntale los ojos con la hiel del pez; el remedio hará que las nubes de los ojos se contraigan y se le desprendan. Tu padre recobrará la vista y verá la luz."

La Palabra nos ubica en un momento y coyuntura en la que se muestra la sabiduría popular como sabiduría providencial del Dios Altísimo.

Nuestros pueblos, carentes de los servicios de salud del primer mundo, cada vez más especializados, tecnificados y costosos, buscan sus propios medios y remedios, para con fe y superstición, hacer frente a sus enfermedades y dolencias.

Que resulte o no, queda a discusión para convencer a nadie, porque las facultades de medicina, los cuerpos médicos, las transnacionales farmacéuticas y demás, se ubican del lado de la investigación que invierte cuantiosos recursos para lograr químicos que resuelvan las enfermedades. Mientras que los brujos, curanderos y médicos alternativos miran con aprecio las yerbas, emplastos y pócimas como la oportunidad de recobrar la salud al alcance de las mayorías.

Asunto de mercado? Asunto de la verdad salvífica integral? No se debe despreciar lo que viene de un origen humilde, como las plantas medicinales, porque pueden aportar la salud esperada. De lo pequeño viene la gloria  de Dios.

"Bendito sea Dios, bendito su gran nombre, benditos todos sus santos ángeles. Que su nombre glorioso nos proteja, porque si antes me castigó, ahora veo a mi hijo Tobías."

Porque al Señor de los Cielos, y a su enviado Jesús de Nazareth se les hacía el cielo en la tierra con la salud recobrada, la alegría y el agradecimiento de los humildes salvados de su miseria.

El regocijo del Señor es ver que su gloria resplandece desde lo más pequeño, porque así se evidencia la desproporción del don gratuito de la salud. Salud y agradecimiento no se pueden comprar.

Salmo responsorial: 145



REFLEXIÓN

El Señor liberta a los cautivos

La cautividad de la falta de salud de algún tipo, física o mental, es una dura cruz en la existencia de muchos, por los dolores y limitaciones que acarrea, y la dependencia en la que postra a las víctimas enfermas.

El Señor abre los ojos al ciego, / el Señor endereza a los que ya se doblan, / el Señor ama a los justos. / El Señor guarda a los peregrinos

Todos son ejemplos y prototipos de personas con algún grado de vulnerabilidad y dependencia, de quienes se presume una esperanza acuciante y viva por lograr la plenitud del bien, que aún no llega.

Marcos 12,35-37



REFLEXIÓN

Si el mismo David lo llama Señor, ¿cómo puede ser hijo suyo?

Jesús despejaba los sentidos de ciertos textos de la Escritura. Así el hijo de David no podía ser entendido en sentido literal porque David lo consideraba su Señor. Había que entenderlo en otro sentido, como el del mismo Jesús, que podía ser llamado Hijo de David no  en sentido genealógico y de sangre, sino en una función que se reformulaba para su tiempo.

En esto Jesús es mostrado por el evangelista como una clave de la historia de salvación y cómo redunda en su misión y servicio la elección en él por parte del Padre como hijo suyo.

Quién fue David en Israel para su historia de salvación? Que es lo que Jesús rescata para su tiempo de ese aporte? Y hoy qué nos dice a gentiles y judíos Jesús como clave del Mesianismo davídico.

Una captación hermenéutica irreverente la de Jesús de Nazareth, releyendo las Escrituras. Que muestra la libertad del mismo al hacerlo, sino obligarse a la lectura trillada tradicional.

Son muchos los que han caído ante el juicio condenatorio de algún censor, autoridad o no, por esgrimir su propia iniciativa en la interpretación y aplicación de la Palabra.

Toda la Escritura muestra el constante aprendizaje del Designio del Señor, en nuevas coyunturas y necesidades. Y Jesús es el máximo exponente de tal libertad.

Un hijo del rey David no debiera ser el título de un mesías, es lo que dice Jesús, porque el mismo rey David al mesías le dice Señor. El mesías no puede etiquetarse con un título menor.

Con esto Jesús afecta la creencia popular fomentada desde los círculos de poder, sobre el linaje regio de un redivivo David, el rey super estrella de los tiempos antiguos, elevado a la categoría de mito.

Y de paso afecta la posible aplicación que a él se le pueda hacer como un mesías “hijo de David”.

Jesús es mucho más…

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1400789968595922945?s=20

BEATO CARLO

 BEATO CARLO



SALMO 34(33)

Bendigo al Señor en todo momento, / su

alabanza está siempre en mi boca; / mi alma se

gloría en el Señor: / que los humildes lo escuchen y

se alegren

Los humildes son aquellos cuya actitud

de fe los hace capaces de esperanza, a

pesar de la adversidad y vivir al límite de

sus defensas.

Poderlo bendecir en todo momento,

señal es de fortaleza del Espíritu, en y

por nuestro espíritu.

De gratis, sin estar seguros de nada,

tontamente fiados del Señor, a los ojos

no creyentes.

Los creyentes alabando sin parar, son

para el mundo una invitación y un

ánimo, para mirar y buscar un sentido

ulterior.

El reto consiste en contrastar la

alabanza de la boca con las obras en los

creyentes. Porque las malas obras dañan

y echan al traste tal invitación.

Los que se vacunan contra el virus del

olvido del Designio del Señor, son los

conscientes cuyo prestigio es el Señor,

los desprendidos del apego a la criatura

que escuchan, y en esa pobreza

experimentan gozo.La humildad del humilde le da

prudencia para escuchar y vivir: así se

alegra.

Los humildes escuchan la alabanza y se

alegran. Tienen sensibilidad para ese tipo

de relación: lo que atañe al Señor y su

reconocimiento.

Reconocerlo es vivir el gozo de su

presencia en nuestra vida. Su presencia

está tejida de lo significativo que es y

cómo nos apoya e impulsa.

Un bien que se disfruta y engrandece

porque se busca compartir.

Un problema a resolver es cómo

compartirlo, para que sea y nos sea

creíble. Porque vivimos bajo la sospecha,

unos con otros y otras, y nos cuesta ser

sencillos y simples.

Es un don que debemos favorecer:

escuchar al Señor con alegría y preferirlo

a nosotros mismos.

Porque la Palabra los defiende. Y la

Palabra es para ellos, que saben

escuchar.

Porque escucharla es poner, como

Abraham. más la confianza en Él que en

las propias fuerzas.La convocatoria es para ellos, para que

los humildes perseveren como familia de

Dios.

Los pobres en un sentido histórico[1]salvífico son quienes muestran tal

capacidad de desprendimiento que

esperan del Señor su salvación, y

proceden a compartir esa esperanza con

los demás.

Porque el pan que se comparte con el

hambriento, el vestido con el desnudo, el

tiempo con el enfermo y encarcelado, y

toda obra buena llevan el profundo

significado de potenciar para la

esperanza.

A su vez el favorecido por la obra

buena, clava el significado del sentido

del Espíritu de Dios en la propia vida,

llevando a relativizar todo lo que no sea

Él.

Que son los permanentes humillados

por su aparente debilidad y fracaso a los

ojos del mundo del estatus.

Al superar la pobreza económica los

pobres no deben olvidar la fuerza que los

habita desde su debilidad, para proseguir

en la alegría del Señor.Solo ellos, los humildes, detectan el

sentido profundo de la vida, la historia,

la existencia, por su vivencia del Señor.

Contempladlo, y quedaréis radiantes

El efecto de la contemplación de la

historia de salvación persistentemente

es la irradiación en el espíritu de la

fuente de energía que es el Señor y su

Palabra.

Nos carga como lo hacen las pilas

eléctricas, haciéndonos capaces de soltar

esa carga en las oportunidades y

coyunturas en las que se requiere la

energía del Espíritu para renovar la

creación, los corazones y toda

organización salida de la libertad

humana.

Yo consulté al Señor, y me respondió, / me libró

de todas mis ansias

La fe orante nos va calmando y

serenando a su tiempo para darnos

perspectivas alternas a las que nos llevan

a la desesperación. El sujeto orante se va

transformando en sujeto creyente.

Un beneficio más que sicológico, una

serenidad basada en su conducción, un

abandono surgido del dejarse llevar.

Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha / y lo

salva de sus angustias. / El ángel del Señor acampa /

en torno a sus fieles y los protege

Los creyentes tenemos un

compromiso de ser voz para fortalecer la

voz de los afligidos, y persuadir la

escucha del Señor a seguirse inclinando y

acampando alrededor nuestro, mediante

la oración frecuente, sincera, autocrítica,

con fe viva.

Si hoy la opinión pública es más

favorable a mostrarse activamente a

favor de ciertos derechos de los pobres

es porque el Espíritu activa más las

conciencias y éstas son más receptivas a

la Palabra que junta fe con justicia.

Gustad y ved qué bueno es el Señor

El señor como buen terapeuta nos

libra si cooperamos desde nuestras

angustias, que aceleran nuestro deseo de

muerte.

Gustar de Él es parte de la conversión

de nuestra totalidad: cuerpo, mente y

espíritu.

Así como la ciencia encuentra

plausible la interconexión e

intercomunicación cuerpo y mente, se da

la de cuerpo y espíritu pasando por la

mente.

Ignacio de Loyola lo intuía cuando en

sus meditaciones incluye la aplicación de

sentidos, que a primera vista parece una ingenuidad, pero vista con más

detenimiento nos interna en la

perspectiva de la unidad que somos:

cuerpo, mente y espíritu.

los ricos empobrecen y pasan hambre, / los que

buscan al Señor no carecen de nada

Se trata de una prudencia que se

adquiere por experiencia del Espíritu y

permite ir más allá de tener mucho o

poco.

Como la indiferencia ignaciana del

Principio y Fundamento: es una

prudencia que permite vivir con

sabiduría.

os instruiré en el temor del Señor;

El Señor es alguien para tomar en

serio. Una relación nuclear de la

existencia. Un interpelante que no

admite que lo ignoren.

¿hay alguien que ame la vida / y desee días de

prosperidad?

Guarda tu lengua del mal, / tus labios de la

falsedad; / apártate del mal, obra el bien, / busca la

paz y corre tras ella

Una mejor vida, una vida sabia, no es

asunto de magia instantánea, sino de

Espíritu.

Cuando uno grita, el Señor lo escucha / y lo libra

de sus angustias; / el Señor está cerca de los

atribulados, / salva a los abatidos

Las apreturas del camino nos impulsan

a clamar por ayuda. Al Señor le gusta que

le clamemos. Ama servirnos en nuestra

salvación


jueves, 3 de junio de 2021

PALABRA COMENTADA

 

JUEVES 9 DE TIEMPO ORDINARIO

Año Impar

Tobías 6,10-11;7,1.9-17;8,4-9ª




REFLEXIÓN

como prescribe la ley de Moisés. Dios mismo manda

La cultura bíblica es de la Palabra y el derecho de Dios por medio de sus mandamientos, pero a través de un legislador humano.

En su evolución como pueblo elegido esta cadena de mando: Dios-Moisés-Ley se resquebrajó y rompió muchas veces, según nos transmiten los textos.

La actitud entonces podía ser la desobediencia abierta por dureza del corazón, o la docilidad del justo con su fidelidad humilde.

Sin embargo entre estos dos extremos estaban quienes en diferente grado tenían estima por la Ley pero se sabían débiles para cumplirla íntegramente.

Nuestra cultura actual globalizada mantiene la inspiración de Dios en bajo perfil, y los mandatos a través de cualquier legislador o liderazgo son cada vez más resistidos, desobedecidos e ignorados.

Como otros han señalado se trata de un olvido de Dios para vivir a espaldas de Él.

Sin embargo la inquietud por Él persiste. La problemática de Dios y la fe en Él es como la sombra de los cuerpos: no se separa ni pierde de vista mientras haya luz.

no busco satisfacer mi pasión, sino que procedo lealmente

Para que este enfoque nos resulte familiar y aceptable requerimos remontarnos de nuestra postura actual que fundamenta sus decisiones mayormente en el placer que obtienen para el ego.

No hay mucha sensibilidad para otro tipo de satisfacción que resulta del deber cumplido o la responsabilidad asumida por el bien de todos.

Salmo responsorial: 127



REFLEXIÓN

Ésta es la bendición del hombre / que teme al Señor

Es cierto y se puede verificar que una vida cuya praxis se enfoca en la docilidad al derecho del Señor resulta positiva, satisfactoria, relativamente feliz de ordinario.

Y aunque se experimenten pruebas, conflictos, tribulaciones, también son superadas por un espíritu firme y paciente, dotado de gran esperanza.

Una cultura tan escasa de esperanza como la nuestra requiere mayor comunicación testimonial de las vidas logradas en el Señor y en la obediencia a sus mandatos.

Tales son como oasis en el desierto, que nos ayudan a restaurar fuerzas para seguir peregrinando.

Marcos 12,28b-34



REFLEXIÓN

"Escucha, Israel, el Señor, Nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser. " El segundo es éste: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo." No hay mandamiento mayor que éstos.»

Jesús no dice sólo el primero sino que enseguida añade el segundo, sin separación. Es su aporte: el vínculo entre amar al Señor en el prójimo y al prójimo en el Señor. Ortodoxia en ortopraxis, ortopraxis en ortodoxia.

vale más que todos los holocaustos y sacrificios

No estás lejos del reino de Dios

Así podemos hacernos un examen sobre nuestra cercanía al Reino de Dios, verificando cómo se da en nuestra existencia la docilidad y guarda a estos mandatos.

No vale quedarse con uno solo, ni enfrentar el uno al otro.

Son como los polos negativo y negativo que sólo cuando se unen pasa la corriente eléctrica.

Podemos encontrar ejemplos y caracterizaciones de la lejanía del reino por el cumplimiento exclusivo de uno a costa del incumplimiento del otro.

El engaño consiste en pensarse cerca al Reino con la práctica de uno a costa del otro, y encima enseñarlo a otros.

El estrabismo, el astigmatismo, la miopía: no sólo son afecciones oftalmológicas, sino también mentales y del corazón que decide.

Entre los adversarios de Jesús de Nazareth se menciona con frecuencia a los escribas de talante fariseo, quienes eran especialistas en torceduras. Torceduras de la ley para acomodarla a ciertas conveniencias. Es el riesgo de los que administran e interpretan la ley, sino andan con cuidado.

No estaba lejos pero no estaba en el reino todavía. Era un buen candidato. Pero como dice Ignacio de Loyola en la Contemplación para alcanzar amor de los ejercicios espirituales: el amor está más en las obras que en las palabras.

No era ni es suficiente que el escriba o cualquier otro diga que ortodoxia y ortopraxis van juntos. Hay que hacerlo.

Se trata de una fe integral: decir y hacer, como la Palabra creadora que dijo e hizo.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1400416668573224960?s=20

DOCTORES DE LA IGLESIA

 

Jueves, IX semana

San Gregorio Magno Tratados morales sobre Job 29,2-4



Con razón se designa con el nombre de amanecer o alba a toda la Iglesia de los elegidos, ya que el amanecer o alba es el paso de las tinieblas a la luz. La Iglesia, en efecto, es conducida de la noche de la incredulidad a la luz de la fe, y así, a imitación del alba, después de las tinieblas se abre al esplendor diurno de la claridad celestial. Por esto, dice acertadamente el Cantar de los cantares: ¿Quién es ésta que se asoma como el alba? Efectivamente, la santa Iglesia, por su deseo del don de la vida celestial, es llamada alba, porque, al tiempo que va desechando las tinieblas del pecado, se va iluminando con la luz de la justicia.

REFLEXIÓN

La pedofilia de los ministros ordenados y los religiosos consagrados se ha convertido en el gran escándalo del siglo XXI, porque es el que ha hecho tropezar a los dignatarios de la iglesia católica, y cubierto de vergüenza a su cabeza visible. Y la Iglesia santa pecadora, ha tenido que aceptar que la justicia del mundo haga lo que la fe no ha podido. Tristemente. Estamos de luto y dolor.

Pero, además, si consideramos la naturaleza del amanecer o alba, hallaremos un pensamiento más sutil. El alba o amanecer anuncian que la noche ya ha pasado, pero no muestran todavía la íntegra claridad del día, sino que, por ser la transición entre la noche y el día, tienen algo de tinieblas y de luz al mismo tiempo. Por esto, los que en esta vida vamos en seguimiento de la verdad somos como el alba o amanecer, porque en parte obramos ya según la luz, pero en parte conservamos también restos de tinieblas. Se dice a Dios, por boca del salmista: Ningún hombre vivo es inocente frente a ti. Y también está escrito: Todos faltamos a menudo. Por esto, Pablo, cuando dice: La noche está avanzada, no añade: «El día ha llegado», sino: El día se echa encima. Al decir, por tanto, que, después de la noche, el día se echa encima, no que ya ha llegado, enseña claramente que nos hallamos todavía en el alba, en el tiempo que media entre las tinieblas y el sol.

REFLEXIÓN

Nada es absoluto por ahora. El peregrinaje continúa, el proceso sigue. Pero como el alba, confiamos que vamos hacia la plenitud de luz, aunque las tinieblas no se hayan marchado totalmente. No se puede bajar la guardia, no se puede jactar de victoria, con triunfalismo, excepto para agradecer al Señor su intervención misericordiosa.

La santa Iglesia de los elegidos será pleno día cuando no tenga ya mezcla alguna de la sombra del pecado. Será pleno día cuando esté perfectamente iluminada con la fuerza de la luz interior. Por esto, con razón, la Escritura nos enseña el carácter transitorio de esta alba, cuando dice: Has señalado su puesto a la aurora, pues aquel a quien se le ha de asignar su puesto tiene que pasar de un sitio a otro. Y este puesto de la aurora no puede ser otro que la perfecta claridad de la visión eterna. Cuando haya sido conducida a esta perfecta claridad, ya no quedará en ella ningún rastro de tinieblas de la noche transcurrida. Este anhelo de la aurora por llegar a su lugar propio viene expresado por el salmo que dice: Mi alma tiene sed del Dios vivo: ¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios? También Pablo manifiesta la prisa de la aurora por llegar al lugar que ella reconoce como suyo, cuando dice que desea morir para estar con Cristo. Y también: Para mi la vida es Cristo, y una ganancia el morir.

 

miércoles, 2 de junio de 2021

PALABRA COMENTADA

 

Año Impar

Tobías 3,1-11a.16-17ª



REFLEXIÓN

Nos has entregado al saqueo, al destierro y a la muerte, nos has hecho refrán, comentario y burla de todas las naciones donde nos has dispersado

Una lectura de la historia que llama al desconsuelo y cifra la responsabilidad en el Señor, también.

Se trata de una libertad del espíritu orante y creyente en una encrucijada de dolor y aflicción.

Se reprocha al Señor tantos males desencadenados por la desobediencia a sus mandatos.

Diríamos que no es lógico quejarse así si admitimos nuestra responsabilidad y causalidad.

Pero la queja es desahogo sobre el cúmulo de consecuencias negativas que se han desprendido de esas acciones nuestras.

Nos quejamos porque no sabíamos qué tanto nos perjudicaría y haría daño eso que decidimos actuar.

En alguna forma la queja lleva su gramo de razón porque nunca sabremos completamente y de antemano lo que podemos originar con nuestra rebeldía.

Por eso el Señor nos vuelve a recoger como niños traviesos que se meten en problemas, que no han calculado y no saben cómo resolver.

Haz ahora de mí lo que te guste. Manda que me quiten la vida, y desapareceré de la faz de la tierra y en tierra me convertiré.

Cuando el Jesús orante se encuentra con su Padre buscando fuerza en su aflicción mortal, lo hace porque asume como inocente la culpabilidad del mundo.

Y aunque es entregado posteriormente es rescatado como gesto de la justicia de Dios.

Porque así se revela a todos que el Padre de Jesús, por la entrega de su Hijo, no condena sino la pecaminosidad y la injusticia, pero rescata al pecador arrepentido, empantanado y aprisionado en las consecuencias de su desorden.

Salmo responsorial: 24



REFLEXIÓN

enseña su camino a los humildes

La humildad de Jesús se mostró en asumir el Designio como si fuera culpable, por amor a otros.

Se dan ejemplos en la historia de quienes son culpables y asumen su culpabilidad librando al inocente injustamente acusado.

Pero no hay inocentes absolutos que por amor se entreguen en vez de los culpables, excepto los menos culpables que se ofrendaron para tomar el lugar de los ajusticiados.

La culpabilidad es como la contaminación ambiental, que a todos nos toca un poco, y todos la producimos un poco.

Por eso no somos totalmente inocentes, aunque parezca.

Marcos 12,18-27



REFLEXIÓN

se acercaron a Jesús unos saduceos, de los que dicen que no hay resurrección,

No es que no esperaran otra vida después de ésta. Solo que su figuración, el imaginario de la misma para ellos se agotaba en el esquema antiguo de la memoria de los difuntos en los descendientes.

Curiosamente hoy cristianos hay que también se limitan a una significación de la resurrección para sus vidas que se reduce a la memoria de los difuntos en los que quedan vivos por sus ideas y obras. Se podría pensar en una idolización de la ideología y una despersonalización del evangelio.

Cuando llegue la resurrección y vuelvan a la vida

En esta suposición los mentados saduceos hacían un poco burla de los fariseos, quienes afirmaban la resurrección pero como una vuelta a la vida, tal como la conocemos, pero sin las limitaciones del dolor, enfermedad y muerte.

Con esta objeción que era como una caricatura de la vida resucitada se pretendía desacreditar. Algo como el descrédito de la vida eterna en nuestro tiempo.

no entendéis la Escritura ni el poder de Dios. Cuando resuciten, ni los hombres ni las mujeres se casarán; serán como ángeles del cielo

Jesús rompe el cerco saduceo, y el paralelismo con la posición farisea, yendo más allá, hacia la discontinuidad con esta vida mortal.

La Palabra habla del poder de Dios, y la vida del Señor es una realidad totalmente otra a nuestras semejanzas.

Hoy es común escuchar aun de pastores comparar la resurrección fundamentada en la de Jesús, como el recuerdo que los vivos tenemos de los muertos, sobre todo de los más célebres.

Se decantan así por un imaginario de fe basado en la continuidad con esta vida, como si ella fuera el don de Dios absoluto y perfecto.

Pero la Palabra plantea otro modo de concebir esa realidad.

De esto trata la pretensión de la Palabra: ponernos en contacto vivo con la fuerza del Señor, que transforma procesualmente nuestras estructuras reales, mentales,

La vida eterna es vida con el Totalmente Otro.

Y a propósito de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en el episodio de la zarza, lo que le dijo Dios: "Yo soy el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob"? No es Dios de muertos, sino de vivos. Estáis muy equivocados

Es Dios de vivos, porque es vida y da la vida. No están vivos por el recuerdo que se haga de ellos. Es mucho más, para el que cree.

Un mucho más que como acicate dinámico en la vida presente, no deja descansar en ninguna estructura que se alce como cristalización de una vida nueva, sino que nos mantiene como el agua que salta hasta la vida que no termina.

La Palabra, el evangelio nos ofrece e invita a la vida de Dios. Ningún proyecto ni proyección nuestra da razón de ella cumplidamente, porque siempre quedamos en una reserva del Dios siempre más.
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