sábado, 30 de diciembre de 2023

BEATO CARLO

 

En la capellanía de la escuela secundaria ejerció cierta influencia con su ejemplo, lo que haría que más tarde fuera destacado por el plantel docente de la institución. Acutis transmitió en particular la importancia que tenía para él la Eucaristía que según él : «Es la calzada que lleva al cielo»

REFLEXIÓN

No dijo mucho, sino que dejó una impresión generalizada con su comportamiento constante respecto de la eucaristía. La gracia se echaba de ver en el modo de actuar.

Su generación no cree en nuestras palabras por su poco respaldo con nuestro comportamiento.

En el comportamiento sin discursos se da la denuncia aceptable y creíble para nuestro tiempo.

Del Tratado de san Hipólito, presbítero, Refutación de todas las herejías
(Cap. 10, 33-34: PG 16, 3452-3453)

 

EL VERBO HECHO CARNE NOS DEIFICA

 

No fundamentamos nuestra fe en palabras vanas ni nos dejamos arrastrar por los impulsos del corazón ni nos seduce la suavidad de palabras persuasivas, sino que nuestra fe se apoya en las palabras pronunciadas por el poder divino.

 Dios confió estas palabras al Verbo, y el Verbo las profirió para apartar al hombre de la desobediencia, no coaccionándolo por fuerza como si se tratara de un esclavo, sino llamándolo para que lo siguiera libre y voluntariamente.

 Al fin de los tiempos el Padre envió al Verbo -pues ya no quería hablar por medio de los profetas ni ser anunciado en figuras-, ordenándole que se manifestara en forma visible, para que el mundo al verlo pudiera ser salvado.

 Sabemos que este Verbo tomó un cuerpo de la Virgen y que hizo del hombre viejo una nueva creación. Sabemos que fue plasmado de nuestra misma substancia; porque si hubiera obrado de otro modo en vano nos mandaría que lo imitáramos como a un maestro.

 En efecto, si este hombre hubiera sido formado de una substancia distinta de la nuestra, ¿cómo podría mandarme tales cosas a mí, que nací débil? ¿Cómo podríamos, en tal caso, decir que él es bueno y justo?

Para que no lo creyéramos diferente de nosotros, soportó fatigas, quiso tener hambre y no rehusó tener sed, tuvo necesidad de descanso, no rechazó los sufrimientos de la pasión, se sometió a la muerte y quiso manifestarnos su resurrección. En todo esto ofreció su humanidad como primicias, para que tú, en medio de los sufrimientos, no te desanimes, sino que, recordando tu condición de hombre, esperes recibir, también tú, lo que Dios quiso darle a él.

 Cuando ya contemples a Dios tal cual es, tendrás un cuerpo inmortal e incorruptible, como el alma, y poseerás el reino de los cielos, tú, que, viviendo en la tierra, conociste al Rey celestial; participarás de la felicidad de Dios, serás coheredero de Cristo y ya no estarás sujeto a las pasiones ni a las enfermedades, porque habrás sido hecho semejante a Dios.

 Todos los males que soportaste en cuanto hombre, Dios te los envió precisamente porque eres hombre; en cambio, todo aquello que es propio de Dios, él prometió dártelo cuando seas divinizado y alcances la inmortalidad. Conócete, pues, a ti mismo, reconociendo al Dios que te hizo; pues conocer a Dios y ser conocido por él corresponde a aquel que ha sido llamado por Dios.

 Por tanto no discutáis entre vosotros ni dudéis en volver a él. Cristo es Dios por encima de todas las cosas; él quiso borrar el pecado de los hombres renovando al hombre viejo, que él había creado a su imagen desde el comienzo, manifestándote, de este modo, el amor que tiene por ti. Si obedeces sus mandatos y, por tu bondad, imitas al que es bueno, llegarás a ser semejante a él, y él te honrará; pues no es mezquino el Dios que te ha hecho dios para su gloria

viernes, 29 de diciembre de 2023

PALABRA COMENTADA

 

5 día de la octava de Navidad

1Juan 2,3-11



REFLEXIÓN

Quien dice que permanece en él debe vivir como vivió él

Y cómo vivió Jesús? Tal es la importancia de escuchar sus testigos, que llegan a nosotros en la Palabra escrita de las Escrituras, arropadas por la comunidad de fe, a lo largo de la historia.

Es cierto que a estas alturas de la existencia cristiana hay una noticia, un conocimiento genérico, de cómo vivió Jesús.

Sin embargo ese mismo conocimientos nos debe empujar, como a muchas comunidades de hermanos creyentes antes que nosotros, a escudriñar más minuciosamente, detenidamente, intensamente, a esos testimonios.

Así es entendible que se prosiga profundizando en la Palabra y su comprensión, a la luz de las actuales circunstancias de la cultura.

Que se relean y comprendan a cabalidad las afirmaciones que se consagran en el credo que nos une en una sola confesión.

Que participemos con madurez y criterio en la celebración de los símbolos sacramentales que nos nutren en nuestro caminar.

Y que nos aboquemos a un mejor conocimiento de nuestra memoria histórica, como hermanos en la fe.

Esforzarnos por vivir como Jesús trata de un compromiso integral para toda la persona, para toda familia, para toda comunidad de fe.

Integral porque se busca nutrir y afectar nuestros saberes cognitivos, afectivos y de convivencia.

no os escribo un mandamiento nuevo

os escribo un mandamiento nuevo

Una paradoja y enigma cuestionante e inquietante: cómo un mandamiento es antiguo y es nuevo?

Diríamos con nuestra mentalidad occidental que es uno u otro. Pero la matriz cultural semítica resiste la conciliación de los opuestos, y así penetra con mayor amplitud en la complejidad de la realidad vital.

Sólo si asumimos y emprendemos, con espíritu nuevo, lo recibido desde antiguo, lograremos ir hasta el final de algo.

Nuestras generaciones actuales tienen verdadera alergia a la tradición, y se rehúsan tomarla en cuenta, a ella y a los encargados de transmitirlas.

Quizás el error es la ausencia de espíritu nuevo para asumir la novedad permanente de la tradición: Mis palabras no pasarán, dijo el Señor Jesús.

Quien ama a su hermano permanece en la luz y no tropieza. Pero quien aborrece a su hermano está en las tinieblas, camina en las tinieblas, no sabe a dónde va, porque las tinieblas han cegado sus ojos

La fraternidad autocrítica que expone ante otros la atracción de la comunión solidaria, se nos presenta como el espíritu nuevo que logra reflotar la tradición.

Salmo responsorial: 95



REFLEXIÓN

 

Cantad al Señor un cántico nuevo

Cantemos lo que sea pero con espíritu nuevo, porque lo importante es el corazón gozoso que lo entona.

Como el ritual de año nuevo que recibimos con algazara, como una nueva oportunidad de lograr la antiguas metas incompletas.

Lucas 2,22-35



REFLEXIÓN

 

Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel

Simeón es transformado por el acontecimiento Jesús en símbolo de la tradición, que porta la promesa en el espíritu, que la asume con novedad, en una coyuntura histórica.

Si nuestra búsqueda creyente de vivir como Jesús se asume con la novedad del Espíritu, daremos con él en nuestro programa de profundización de los testimonios.

una espada te traspasará el alma

Hemos de ser conscientes, con la inspiración de María, la madre de Jesús, que tal búsqueda entraña la espada que atraviesa el alma.

Por eso tantos dejan de buscar vivir como Jesús, entre los candidatos a ser sus testigos. Estoy dispuesto o dispuesta?

https://x.com/motivaciondehoy/status/1740689198628442286?s=20

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1Juan 2,3-11

Conocer a Jesús es caminar como él en total entrega y sin hacer division

Salmo responsorial: 95

El cántico nuevo incluye a los gentiles, otros pueblos más allá de Israel

Lucas 2,22-35

Lucas altera los requisitos de la Ley para enfatizar en la presentación de Jesús, el Salvador dentro de la historia de salvación, haciendo el rol de María más profético que legal. Tal énfasis se explaya en el cántico profético de Simeón: salvación y sufrimiento, y en el de Ana, símbolo del pobre en Israel por ser viuda.

DOCTORES DE LA IGLESIA

 


29 DE DICIEMBRE

San Bernardo Sermón en la Epifanía del Señor 1,1-2

Ha aparecido la bondad de Dios, nuestro Salvador, y su amor al hombre. Gracias sean dadas a Dios, que ha hecho abundar en nosotros el consuelo en medio de esta peregrinación, de este destierro, de esta miseria. Antes de que apareciese la humanidad de nuestro Salvador, su bondad se hallaba también oculta, aunque ésta ya existía, pues la misericordia del Señor es eterna. ¿Pero cómo, a pesar de ser tan inmensa, iba a poder ser reconocida? Estaba prometida, pero no se la alcanzaba a ver; por lo que muchos no creían en ella. Efectivamente, en distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios por lo profetas. Y decía: Yo tengo designios de paz y no de aflicción.

REFLEXIÓN

Qué añade a la eterna misericordia de Dios sobre todos, la carne de Jesús? La carne endiosada de Jesús es un acto de amor, es misericordia abierta y derramada en la cruz, eterna y para todos en la gloria de la Resurrección. La firma del Padre, con la sangre del Hijo, entregada por la fuerza del Espíritu, para todos generacionalmente, para siempre, en y más allá del tiempo.

jueves, 28 de diciembre de 2023

PALABRA COMENTADA

 

Santos Inocentes

Juan 1,5-2,2



REFLEXIÓN

el mensaje que hemos oído a Jesucristo

Poner cuidado en esas palabras es relevante y significativo. Poner atención a la palabra que nos llega, como un servicio de fidelidad a la escucha del maestro, nos debería motivar a la escucha y la sintonía.

Nos ayudaría a descansar en el sentimiento de pertenencia a la familia del Padre, hermanados en el seguimiento de Jesús.

Dios es luz sin tiniebla alguna.

Como el Acto Puro de Aristóteles retomado por Sto. Tomás de Aquino.

Concibe a Dios como un ser sin composición alguna, ni física ni metafísica, de ahí que lo piense como acto puro y pura forma, y por tanto eterno e inmutable. Dios es acto puro porque en El no se encuentra ninguna potencialidad sino que es forma plenamente realizada http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Filosofiagriega/Aristoteles/Acto.htm

Acto Puro es denominación aristotélica (usada por los medievales y comentadores tomistas) que designa al ser que carece de potencia, en el sentido real, es decir, de imperfección o restricción en su ser. http://seminariodeantropologia.org/index.php/Acto_Puro

Pero el cuerpo de escritos joaneo menciona más bien la Luz sin tinieblas, como expresión  simbólica, aunque no exenta de ideología gnóstica. No para prolongarla y diseminarla más aún, sino para contrarestarla y oponerse.

Así la luz gnóstica vive en pleito con las tinieblas, disputándose el señorío de la creación.

La luz joanea es única, superior, eminencial, por encima de toda tiniebla que la opaque.

Así es Dios, más allá de toda potencialidad, es pura realización. Plenitud.

No es de Él la oscuridad, ni aun la temporal, ni el ocultamiento de la luz.

Tenemos que buscar en nuestra propia responsabilidad, en nuestras decisiones y motivaciones, que son las que oscurecen, muchas veces intencionalmente, para acallar la conciencia de la luz.

si vivimos en la luz, lo mismo que él está en la luz, entonces estamos unidos(koinonian:comunión) unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia los pecados

No se trata de un asunto filosófico, sino ético. Vivir en Dios, que es luz, significa vivir en la luz, en unión, en el perdón de los pecados y su purificación.

Porque no es suficiente el perdón-reconocimiento de nuestra injusticia-sino es necesaria la proactividad que trabaja por eliminar o transformar el perjuicio de la iniquidad de la que hemos sido cómplices.

Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos y no somos sinceros

Es lo más propio de nosotros, aun con apariencia de bien.

De ahí la sospecha benigna, la reserva paciente, para ejercer la criba y el juicio.

si confesamos(homologeo:pronunciar juntos) nuestros pecados, él, que es fiel y justo, nos perdonará los pecados y nos limpiará de toda injusticia

Si tal confesión es, no un acto de transparencia para el mundo, sino un acto de conciencia en vías de regeneración, se dé por el medio que se dé.

Tantos confesamos a confidentes nuestro pesar, precisamente como el SOS que se emite en peligro de muerte.

La clave de la vida en Jesús, en el Padre, en la luz es la comunión mutua entre unos y otros: la fraternidad.

Una fraternidad que no está exenta de desviaciones, pero para la cual es posible el perdón y la regeneración, ganada por la sangre de Jesús, si juntos reconocemos esa desviación o pecado: la autocrítica.

Es la fórmula del cambio de estructuras tan anhelado por nuestro siglo, pero vana y estérilmente emprendido, por omitir la fraternidad autocrítica.

La cual tiene que estar motivada también, por el deseo honesto de revertir el mal ocasionado a favor de las víctimas.

si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados, no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero

Al ir viviendo y afrontando desafíos en la existencia, vamos comprobando la dimensión de la tiniebla, y tememos por el pecado, expresión de complicidad con la misma.

Podemos llegar a la parálisis del buen obrar por la duda creciente y persistente sobre la posibilidad de la luz en nuestras vidas. Jesucristo es quien nos salva, con su propiciación, de esta desesperanza.

La mirada de Jesús a Pedro, cuando éste lo traicionó, la noche de la pasión, es el gesto elocuente del perdón que hace la diferencia entre el dolor y la desesperación de la culpa.

Salmo responsorial: 123



REFLEXIÓN

Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte, / cuando nos asaltaban los hombres, / nos habrían tragado vivos: / tanto ardía su ira contra nosotros

Las tinieblas apuestan por tejer en nuestro entorno la crispación, la duda, el miedo, la culpa y el colapso final de la confianza en la redención.

La trampa se rompió, y escapamos

La trampa que nos hacía caer en la postración del desvío del designio, por Jesús y nuestra fraternidad autocrítica, se rompió.

Y seguirá rompiéndose mientras nos mantengamos.

La intervención del Señor a nuestro favor viene por lugares y detalles inéditos, sorpresivos, aparentemente fortuitos.

Mateo 2,13-18



REFLEXIÓN

"Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo."

Saramago en su obra El evangelio según JesuCristo, intepreta la acción de José como sospechosa de mezquindad y egoísmo, porque habiendo sabido previamente lo que le sucedería al niño Jesús, no hizo nada para evitar la matanza de los inocentes.

Así, José no resultó ser tan justo, porque no avisó a los moradores de Belén lo que sabía por el sueño que tuvo sobre la matanza próxima.

La novela puede ser creativa en su actualización de los hechos. Pero implica elegir una óptica: no hay hechos especiales ni comunicaciones especiales, como la de los ángeles, porque pertence a una mentalidad mágica, mitológica, poco científica, racional, impropia de un humano en el mundo actual. Y así se elige un enfoque supuestamente más apto y congruente con el ser humano de hoy.

Por lo tanto se cierra la posibilidad de una comunicación de Dios a sus elegidos. De una intervención que procura el bienestar y la preservación de lo bueno.

Imagen de hombre e imagen de Dios, ambas en relación no excluyente sino implicada, porque de una depende la otra. Cuál elegimos?

Este reproche es semejante al que se puede escuchar respecto de ciertas actitudes piadosas que lamentan las desgracias, y acuden a asistir con solidaridad, pero son pusilánimes en evitar y prevenir los males para que no se sigan dando víctimas.

Es el enfoque de la lucha por la liberación que trabaja por las causas individuales y estructurales de los perjuicios, y no sólo en la sanación de los perjudicados.

Independientemente del juicio que nos merezca la obra de este premio nobel, nos debe hacer reflexionar sobre el giro mental que vivimos en nuestra época signado por la sospecha sobre las intenciones de los demás.

Hemos de reconocer que no es aceptable lo que sucede con las víctimas de este mundo por razones de violencia o pobreza.

Y mucho menos si una proporción de esas víctimas las encontramos entre la niñez, que representa la inocencia o no culpabilidad, de los males que le tocan en suerte: hambruna, desnutrición, maltrato y abuso, aborto.

Nos debe hacer pensar, examinar y resolver en nuestro seguimiento ético de Jesús y el evangelio del reino de Dios, para que se vaya convirtiendo en una acción íntegra, justa y equitativa en toda la extensión del término justicia.

En este sentido son de admirar las acciones honestas de los que se dedican a luchar por los derechos humanos desde diferentes trincheras, denunciando los poderes coadyuvantes injustos.

Sin embargo, habría que vigilar y superar la división que puede darse entre la gente de buena voluntad, entre los que se comprometen más en la denuncia solidaria, y los que actúan preferentemente en la asistencia a las víctimas. Ambas expresiones de solidaridad pueden –rectamente motivadas- contribuir a la buena noticia del reino.

Las víctimas inocentes son el objetivo a salvar, por denuncia y sanación. Su dolor y su sangre claman a nuestras entrañas para superar nuestra indolencia.

La mente de la Iglesia es que poseemos diversidad de carismas, expresión de la riqueza del Espíritu Santo, que buscan servir a la comunidad en unidad.

Sin embargo dejarnos llevar por la mentalidad de suspicacia que busca achacar culpas, es alejarnos de la confesión del propio pecado.

Se trata de la falta de autocrítica, sin la cual no se puede restaurar la comunión mutua, la fraternidad.

montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo

Aparece aquí una re-edición del faraón en tiempos de Moisés, quien se salvaría de un genocidio semejante.

"Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes; es Raquel que llora por sus hijos, y rehúsa el consuelo, porque ya no viven".

Hemos de reconocer que si algo cambia con Jesús es el sentido de víctima, porque él se hace víctima para que muchos se salven, y no se escuda en la muerte de muchos para salvarse él. Toda una lección de solidaridad fraterna.

Damnificados que perdieron sus hijos en calamidades naturales lloran sin consuelo, porque este efecto es difícil de aceptar, tanto más que las causas son múltiples, pero el nombre es común: pobreza.

La tentación de castigar y eliminar la voracidad de los causantes de la pobreza es muy grande.

Pero no parece el mejor camino de construir la paz, como el bien supremo que permite la convivencia próspera.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1608056046651670528?s=20&t=3_aJftng6-mpEyhNU8k0eQ

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1Juan 1,5-2,2

No debemos mezclar la Luz de bondad que es Dios con las tinieblas que acechan en las desgracias y nuestros errores, y que buscan opacar esa bondad. Debemos luchar por mantener esa luz a pesar de nosotros, y vernos inlcuídos en ella contra toda tiniebla.

Salmo responsorial: 123

Nos regocijamos y celebramos confiados cómo vemos en nuestra vida que El Señor nos libra de muchos peligros, y así experimentamos en parte su salvación. Pero sobretodo alimentamos la confianza de vernos librados como Jesús en la hora final.

Mateo 2,13-18

Los sucesos terribles que involucran víctimas inocentes, sobre todo niños, como las guerras, hambrunas, abusos de todo tipo, orfandad, exilio y demás, tocan muy de cerca la sensibilidad de la gente, y para muchos son el argumento común para no creer en Dios como Bueno, porque convive su poder con el mal de los inocentes. Hoy no vemos como buen argumento defensivo hablar de castigo reflejado en esos hechos terribles, porque Dios es bueno. Pero hay que dar un paso más, inspirados en Jesús y su modo de asumir el mal en el mundo . Jesús se dedicó a mostrar la bondad de Dios, el solo bueno, y ante el mal lo exorcizo hasta donde le alcanzo la vida, y al final se dejó afectar por ese mal que lo condenaba y ejecutaba como víctima inocente, confiado en el Padre bueno hasta el final. Así Jesús por su muerte y resurrección se convierte en nuestro garante para mantenernos confiados en el Padre Bueno ante cualquier desgracia que nos toque vivir y presenciar.


BEATO CARLO

 


 
De los Sermones de san Quodvuldeo, obispo
(Sermón 2, Sobre el Símbolo: PL 40, 655)
 
AÚN NO HABLAN Y YA CONFIESAN A CRISTO

 

El gran Rey nace como un niño pequeño. Vienen los magos desde tierras lejanas; vienen para adorar al que está todavía acostado en un pesebre, pero que reina ya en el cielo y en la tierra. Cuando los magos hacen saber a Herodes que ha nacido el Rey, Herodes se altera y, para no perder su reino, quiere matar al recién nacido; y, sin embargo, si hubiese creído en él hubiera podido reinar tranquilo aquí en la tierra y para siempre en la otra vida. ¿Por qué temes, Herodes, al oír que ha nacido el Rey? Él no ha venido para destronarte, sino para vencer al diablo. Pero esto tú no lo entiendes y por esto te alteras y te llenas de furor; y, para perder al único niño que buscas, te conviertes en el cruel asesino de muchos.

No te detienen ni las lágrimas de las madres ni el dolor de los padres que lloran la muerte de sus hijos ni los gritos y quejidos de los niños. Matas los cuerpos de los niños, porque a ti el temor te mata el corazón; y piensas que, si logras tu objetivo, podrás vivir por largo tiempo, cuando en realidad pretendes matar al que es la Vida en persona.

Aquel que es la fuente de la gracia, que es pequeño y grande a la vez, que está acostado en un pesebre, te hace temer por tu trono; por medio de ti, y sin que tú lo sepas, realiza sus designios y libra a las almas de la cautividad del demonio. A los que habían nacido en pecado los recibe en el número de sus hijos adoptivos.

 Aquellos niños, sin saberlo, mueren por Cristo, y sus padres lloran la muerte de aquellos mártires; Cristo, cuando eran todavía incapaces de hablar, los convierte en idóneos testigos suyos. Así es el reinado de aquel que ha venido para ser rey. Así libera aquel que ha venido a ser libertador, así salva aquel que ha venido a ser salvador. Pero tú, Herodes, ignorando todo esto, te alteras y te llenas de furor; y, al llenarte de furor contra aquel niño, le prestas ya tu homenaje sin saberlo.

 ¡Cuán grande y gratuito es el don! ¿Qué merecimientos tenían aquellos niños para obtener la victoria? Aún no hablan y ya confiesan a Cristo. Sus cuerpos no tienen aún la fuerza suficiente para la lucha y han conseguido ya la palma de la victoria.

miércoles, 27 de diciembre de 2023

PALABRA COMENTADA

 

San Juan apóstol y evangelista

1Juan 1,1-4



REFLEXIÓN

Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos: la Palabra de la vida (pues la vida se hizo visible), nosotros la hemos visto, os damos testimonio y os anunciamos la vida eterna que estaba con el Padre y se nos manifestó. Eso que hemos visto y oído os lo anunciamos, para que estéis unidos con nosotros en esa unión que tenemos con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Os escribimos esto, para que nuestra alegría sea completa

La natividad que celebramos se mira desde una perspectiva pascual, es decir, en la conciencia de celebrar el nacimiento de la vida palpable del Padre en su hijo Jesús y por medio de sus testigos cualificados.

Nuestra alegría es por tener vida, la vida eterna, la que proviene del Señor.

Y el testimonio acentuado, remarcado, ponderado de la Palabra en voz de Juan sirve a esa alegría vital para que siga hasta la plenitud

Hoy la palabra y el escrito están a merced de la hermenéutica, la semántica, la semiología, que ayudan a establecer el dicho original, pero pueden diluir, como agua entre los dedos, el contenido hasta dejarnos casi vacíos.

Por tanto urge que recuperemos la credibilidad en la Palabra que viene en las palabras de la cultura, y superemos los escándalos de la misma, que nos hacen tropezar, para decir con Pedro: Señor, a quién iremos. Tú tienes palabras de vida eterna.

La vida eterna hoy dejó de ser atractiva o seductora. Más que ella vivimos intensamente la vida actual, la que tiene término.

Cualquier género de comunicación humana que intenta representar una vida alternativa a ésta actual, se marchita. No importa los efectos técnicos que se empleen.

Pero algunos en la vivencia de fe creen encontrar una experiencia diferencial de vida, a la que en contraste podemos llamar eterna. Esta vivencia se alimenta de oración, contemplación, entrega solidaria y fraternidad.

Quienes la prueban logran establecer una comparación con la vida actual y  sus evasiones. Su cosmovisión se abre a una calidad y calidez en la profundidad de las cosas.

En esta región se vive la paz y un amor que afronta la muerte con resolución y esperanza.

Hay que hacer énfasis en estas palabras y dejar que se profundicen, o más bien, que el Espíritu las profundice en nosotros.

Nuestra cultura utilitaria y tecnológica no atina a encontrarles espacio significativo, más que en ciertos momentos críticos. No entiende que no se trata de hacer, sino de creer.

El enfoque social dominante, la transformación de las estructuras opresoras, se ha convertido en una obsesión que repele otros enfoques más contemplativos y pasivos. Contemplar para actuar, puede torcer el contemplar. Contemplar en el actuar es una sabiduría pasiva que permite desde dentro transformarse y transformar.

Es la palabra viva que produce vida.

Cómo es estar unidos : en la docilidad? En la iniciativa? En la subordinación?  En la autonomía? Más que nada en la cooperación, en la que ponemos de nuestra cosecha para un proyecto o designio común donde somos co-responsables.

Salmo responsorial: 96



REFLEXIÓN

justicia y derecho sostienen su trono

En este momento el salmo se queda un poco lejos, por su mirada al Dios Trascendente y montañero, que no hace justicia a la cercanía del mensaje de Juan.

O en esa cercanía y como garantía de la misma hemos de encontrar al totalmente otro, para que se disminuya la sospecha de que lo que creemos es obra de nuestra propia creación.

la alegría para los rectos de corazón

Alegría es una emoción que se basa en un acontecimiento favorablemente experimentado. Irradia en la existencia aportando un cambio además de ser comunicativa.

Se puede transformar en un gozo que implica una actitud permanente de positividad y visión.

Alegraos, justos, con el Señor

Alegrémonos pues con acción de gracias porque hacemos el esfuerzo por la justicia de Dios, que es mayor que la de los hombres, y creemos en una vida plena definitiva, que desde ya empezamos a gustar.

Alegría y gozo pueden sugerirnos que pisamos una realidad nueva y donada: una vida que contrasta pero paradójica. Mientras se consolida en esta vida también hay sombras, pero se disipan y vuelve la vivencia a mostrar su brillantez y sentido. Se requiere mantener en alerta una competencia que mantenga orientado al creyente para que no se desanime.

Juan 20,2-8



REFLEXIÓN

fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús

el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró

entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó

El otro discípulo, quizá innombrado por modestia, pero que reconoce la predilección afectiva de Jesús, es un modelo de aceptación de su rol y misión.

Nada de lo descrito sugiere ganancia propia y autoglorificación por tal afecto preferencial.

Más bien, se hace a un lado para que el carisma de la piedra haga su función: fundamentar la fe de los demás.

Pero aun sin esa gloria, este discípulo goza del carisma de la intuición de fe, porque no necesita muchas pruebas para creer.

Porque el amor no necesita tantas pruebas.

No se dice de Pedro que creyera, sino del otro discípulo, en un relato de Juan, y por eso la tradición de que fue él mismo.

No lo sabemos con certeza, pero subraya una experiencia de fe, que se alimenta de una intuición profunda, en la que no necesita tanta evidencia para entregarse en la fe.

Vio y creyó. Con pocos signos creyó, por la unidad histórica y vital que mantuvo con su maestro.

Unidad de amor de unos amigos plenamente identificados.

https://x.com/motivaciondehoy/status/1739963027993104712?s=20

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1Juan 1,1-4

La vida eterna comunicada por Jesús y en la tradición de los Amigos íntimos de Jesús, es para ser comunicada, compartida, en iniciación creciente a todo el que lo acepte.

Salmo responsorial: 96

Los justos al estilo del apóstol Juan son los que viven la iluminación subjetiva y la alegría compartida. Ya pregustan la vida eterna, su final de la historia.

Juan 20,2-8

La memoria de Juan el íntimo, está enriquecida de confidencias e intuiciones y probada por la amistad. Sus énfasis de ser un apóstol presencial, y de que todavía queda mucho más por decir, que no cabe en ninguna literatura, da fe de alguien que no puede no hablar del Amigo y no del Amo. Si Dios en Jesús es el Esed w Emet: ternura y misericordia, Juan es el correspondiente Amigo amante enamorado. Será el modelo de tantos que mantendrán la tradición de los que aman con expresiones de intimidad con el crucificado en donde se vive la identificación viva en las propias circunstancias históricas, sobre todo asumiendo el sufrimiento del mundo en el propio para transfigurarlo. Un don para la comunidad eclesial que llama a la conversión del corazón.