sábado, 9 de octubre de 2021

PALABRA COMENTADA

 

SÁBADO 27 DE TIEMPO ORDINARIO

Año Impar

Joel 4,12-21



REFLEXIÓN

Judá estará habitada por siempre, Jerusalén, de generación en generación.

A pesar de las maldiciones hay bendiciones. No todo es negrura y destrucción.

Así la vida donde tejemos la existencia entre desolación y consolación: un escenario para el discernimiento como forma de vida.

Discernir para vivir mejor consiste en un proceso ininterrumpido, por el que la conciencia espiritual, ápex de la racional y sícológica, logra su realización con el tiempo como aliado.

Se fundamenta en la Palabra antigua y nueva, y se valida en la historia del pensamiento cristiano y su praxis multisecular.

Se trata de un proceso de cristalización y definición, en el que se solicita nuestra mejor energía constructiva personal y social, para edificar la ciudad de Dios y los hombres, permanente y final.

Las luces y sombras reflejadas en la Palabra, se emiten no tanto como triunfos y fracasos, cuanto como la inconmensurable realidad total que es el Señor, todo en todos, a quien nos aproximamos por flancos y enfoques, ya que somos limitadas criaturas.

Tenemos que contar con esta autenticidad nuestra, para no sufrir una merma inútil de nuestro ímpetu, que favorezca al anti-reino.

Salmo responsorial: 96



REFLEXIÓN

la alegría para los rectos de corazón.

Un bien mesiánico inestimable: la alegría del corazón. La serenidad que conlleva y se esparce, por el amor del Señor hacia nosotros.

Lucas 11,27-28



REFLEXIÓN

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a las gentes, una mujer de entre el gentío levantó la voz, diciendo: "Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron." Pero él repuso: "Mejor, dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen."

Escuchar la palabra de Dios y cumplirla, es el sentido del elogio de “Bendita entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre”.

Esa es María, la que cumplió como maestra y discípula de Jesús de Nazareth.

Como tal, un modelo para su Hijo, y una proclamación en todas sus apariciones: escuchar la palabra y cumplirla.

No es que la gloria de la mujer que le tocó por madre fuera poca cosa para Jesús.

Más bien su gloria y gozo como la de todo poseído de la fe en Jesús fue la de escuchar la Palabra, recibir su iluminación, impregnarse de su revelación y cumplirla.

La nueva familia: un catolicismo primordial generado en la escucha y práctica de la Palabra.

De ahí que toda familia, aun el mínimo boceto histórico de ella, es una figura que pasa, orientada a la consumación de la familia universal, en el Padre de todos.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1446806403897778177?s=20

 

BEATO CARLO

 


Como trabajador de la mies, anuncio casi sin palabra siempre que pudo, sin detenerse 

Sábado, XXVII semana

San Gregorio Magno Homilías sobre los evangelios 17,3.14

Escuchemos lo que dice el Señor a los predicadores que envía a sus campos: La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies. Por tanto, para una mies abundante son pocos los trabajadores; al escuchar esto, no podemos dejar de sentir una gran tristeza, porque hay que reconocer que, si bien hay personas que desean escuchar cosas buenas, faltan, en cambio, quienes se dediquen a anunciarlas. Mirad cómo el mundo está lleno de sacerdotes, y, sin embargo, es muy difícil encontrar un trabajador para la mies del Señor; porque hemos recibido el ministerio sacerdotal, pero no cumplimos con los deberes de este ministerio. Pensad, pues, amados hermanos, pensad bien en lo que dice el Evangelio: Rogad al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies. Rogad también por nosotros, para que nuestro trabajo en bien vuestro sea fructuoso y para que nuestra voz no deje nunca de exhortaros, no sea que, después de haber recibido el ministerio de la predicación, seamos acusados ante el justo Juez por nuestro silencio. Porque unas veces los predicadores no dejan oír su voz a causa de su propia maldad, otras, en cambio, son los súbditos quienes impiden que la palabra de los que presiden nuestras asambleas llegue al pueblo. Efectivamente, muchas veces es la propia maldad la que impide a los predicadores levantar su voz, como lo afirma el salmista: Dios dice al pecador: «¿Por qué recitas mis preceptos?» Otras veces, en cambio, son los súbditos quienes impiden que se oiga la voz de los predicadores, como dice el Señor a Ezequiel: Te pegaré la lengua al paladar, te quedarás mudo y no podrás ser su acusador, pues son casa rebelde. Como si claramente dijera: «No quiero que prediques, porque este pueblo, con sus obras, me irrita hasta tal punto que se ha hecho indigno de oír la exhortación para convertirse a la verdad.»

REFLEXIÓN

Un tiempo como el nuestro también es difícil, porque la cosecha parece abundante pero hay que trabajarla mucho entre mala hierba, y no todos son diligentes en trabajar. Un tiempo de gran sobrecarga por la propia culpa y poca inocencia, que paraliza en la predicación, por el sentimiento de propia indignidad. Se requiere mucha humildad y esfuerzo de conversión para seguir en el ministerio de la palabra, edificando lo más posible, buscando los canales de mejor comunicación, aceptando el señalamiento adolorido de los fieles y ex fieles, presentando la otra mejilla, sin afán de defendernos. Sabiendo que esta debilidad la transfigurará el Señor.

PALABRA COMENTADA

 

VIERNES 27 DE TIEMPO ORDINARIO

Año Impar

Joel 1,13-15;2,1-2



REFLEXIÓN

Que está cerca el día del Señor

Momento de juicio y gracia, que se anticipa procesualmente en acontecimientos, para elevar nuestra alerta y disponibilidad a la conversión.

Una ley de la encarnación es el tiempo para la maduración de la gracia o plenitud de los tiempos.

No consiste en una final cataclísmico, porque no se ha comportado así el Espíritu en los acontecimientos cotidianos.

Sino más bien en  cambios que van trayendo los eventos imbuíos de gracia salvadora y nos llaman a una conciencia espiritual cónsona.

Salmo responsorial: 9



REFLEXIÓN

Te doy gracias, Señor, de todo corazón

Quiere decir que no obstante las frustraciones ante la lentitud que sentimos en el avance de su salvación, queremos reconocer cómo todo está en sus manos y avanza su proceso de gracia, en profundidad y verdad.

Te damos gracias en esperanza, ya que en silencio y modestia crece el reino de amor, justicia y paz en nuestras vidas.

La inclinación contemporánea al autocrecimiento, es una señal de la sensibilidad por un proceso de calidad humana, espiritual pero encarnada, que bien pudiéramos considerar de gracia.

Lucas 11,15-26



REFLEXIÓN

"Si echa los demonios es por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios."

Qué origina la malignidad de este pronunciamiento?: el celo mezquino de quienes monopolizaban la religión, que en ese momento era también política de Estado.

"Si echa los demonios es por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios."

Así juzgamos nosotros de cosas buenas que hacen otros y no queremos admitir como buenas, porque los adversamos y envidiamos.

Si también Satanás está en guerra civil, ¿cómo mantendrá su reino?

Simple lógica. Más contundente que nuestra teoría de la conspiración que es especulativa.

vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan?

de lo que acusas eres reo también

si yo echo les demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros

También entonces habría estafadores de la religión y charlatanes.

Jesús los invita a superar su suspicacia y verificar que en él las señales son del reino del Padre.

Pero Jesús está muy lejos de violentar a nadie para que lo acepte.

 

Un reino más fuerte ha llegado. Pero nos molesta que no sea por mí que llega, sino por otro.

Como la cooperación que se da entre cristianos y musulmanas en actividades por la paz, a favor de mujeres y niños.

Signos de los tiempos del Reino que crece en la cooperación de creyentes y no creyentes.

El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama

Se puede no conocerlo pero si se sigue su causa se está con Él. Su causa es el reino de amor y justicia.

Cuando un espíritu inmundo sale de un hombre…va a coger otros siete espíritus peores que él, y se mete a vivir allí. Y el final de aquel hombre resulta peor que el principio."

El proceso hacia la transformación en Cristo, no es irreversible porque está asentado en la libertad de decisión del humano. Se puede dar la regresión. Es mejor estar alerta.

Sucede como en la adicción a la droga: la recaída es peor.

Por eso la oración y el amor solidario es un trabajo de colaboración con el reino, para que se mantenga su dominio y no eche para atrás la disponibilidad para el reino.

La señal del reino por sí sola no garantiza un establecimiento definitivo. Para que la casa arreglada se mantenga hay que trabajar conjuntamente con el Espíritu.

Si no la situación se vuelve más lamentable.

Pero ahí no acaba todo, si no se hace algo para que no regrese el reino del demonio. https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1446793760038342657?s=20

BEATO CARLO

 
Del primer Conmonitorio de san Vicente de Lerins, presbítero
(Cap. 23: PL 50, 667-668)

EL PROGRESO DEL DOGMA CRISTIANO

¿Es posible que se dé en la Iglesia un progreso en los conocimientos religiosos?
Ciertamente que es posible, y la realidad es que este progreso se da.
En efecto, ¿quién envidiaría tanto a los hombres y sería tan enemigo de Dios como para
impedir este progreso? Pero este progreso sólo puede darse con la condición de que se
trate de un auténtico progreso en el conocimiento de la fe, no de un cambio en la misma
fe. Lo propio del progreso es que la misma cosa que progresa crezca y aumente, mientras
lo característico del cambio es que la cosa que se muda se convierta en algo totalmente
distinto.
Es conveniente, por tanto, que, a través de todos los tiempos y de todas las edades,
crezca y progrese la inteligencia, la ciencia y la sabiduría de cada una de las personas y
del conjunto de los hombres, tanto por parte de la Iglesia entera, como por parte de cada
uno de sus miembros. Pero este crecimiento debe seguir su propia naturaleza, es decir,
debe estar de acuerdo con las líneas del dogma y debe seguir el dinamismo de una única
e idéntica doctrina.
Que el conocimiento religioso imite, pues, el modo como crecen los cuerpos, los cuales,
si bien con el correr de los años se van desarrollando, conservan, no obstante, su propia
naturaleza. Gran diferencia hay entre la flor de la infancia y la madurez de la ancianidad,
pero, no obstante, los que van llegando ahora a la ancianidad son, en realidad, los mismos
que hace un tiempo eran adolescentes. La estatura y las costumbres del hombre pueden
cambiar, pero su naturaleza continúa idéntica y su persona es la misma.
Los miembros de un recién nacido son pequeños, los de un joven están ya
desarrollados; pero, con todo, uno y el otro tienen el mismo número de miembros. Los
niños tienen los mismos miembros que los adultos y si algún miembro del cuerpo no es
visible hasta la pubertad, este miembro, sin embargo, existe ya como un embrión en la

niñez, de tal forma que nada llega a ser realidad en el anciano que no se contenga como
en germen en el niño.
No hay, pues, duda alguna: la regla legítima de todo progreso y la norma recta de todo
crecimiento consiste en que, con el correr de los años, vayan manifestándose en los
adultos las diversas perfecciones de cada uno de aquellos miembros que la sabiduría del
Creador había ya preformado en el cuerpo del recién nacido.
Porque, si aconteciera que un ser humano tomara apariencias distintas a las de su
propia especie, sea porque adquiriera mayor número de miembros, sea porque perdiera
alguno de ellos, tendríamos que decir que todo el cuerpo perece o bien que se convierte
en un monstruo o, por lo menos, que ha sido gravemente deformado. Es también esto
mismo lo que acontece con los dogmas cristianos: las leyes de su progreso exigen que
éstos se consoliden a través de las edades, se desarrollen con el correr de los años y
crezcan con el paso del tiempo.
Nuestros mayores sembraron antiguamente, en el campo de la Iglesia, semillas de una
fe de trigo; sería ahora grandemente injusto e incongruente que nosotros, sus
descendientes, en lugar de la verdad del trigo, legáramos a nuestra posteridad el error de
la cizaña.
Al contrario, lo recto y, consecuente, para que no discrepen entre sí la raíz y sus frutos,
es que de las semillas de una doctrina de trigo recojamos el fruto de un dogma de trigo;
así, al contemplar cómo a través de los siglos aquellas primeras semillas han crecido y se
han desarrollado, podremos alegrarnos de cosechar el fruto de los primeros trabajos.


jueves, 7 de octubre de 2021

PALABRA COMENTADA

 

JUEVES 27 DE TIEMPO ORDINARIO

Año Impar

Malaquías 3,13-20ª



REFLEXIÓN

nos parecen dichosos los malvados; a los impíos les va bien; tientan a Dios, y quedan impunes

La tentación contra la fe en Dios se presenta constante en la actuación que nos escandaliza y se muestra impune.

No parece haber verdadera justicia, sino un pálido reflejo imperfecto, que nos desanima.

el día que yo preparo. Me compadeceré de ellos, como un padre se compadece del hijo que lo sirve. Entonces veréis la diferencia entre justos e impíos, entre los que sirven a Dios y los que no lo sirven

No es fácil estar ante la emoción irritada del impaciente y frustrado.

Solo seguir dando testimonio de lo que aguardamos confiados.

En esto mostramos un Dios más grande que nosotros mismos, para quien nada es imposible.

Salmo responsorial: 1



REFLEXIÓN

ni se sienta en la reunión de los cínicos;

Se trata de la burla o la réplica tenaz, donde sostener descaradamente lo contrario a lo que se ha tenido por verdad, sin ninguna consideración o respeto por lo que otros han creído, se presenta como una hazaña de autoafirmación.

Una consecuencia de la crítica nietzscheana al pensamiento occidental.

Impacta con el sufrimiento a quienes de corazón guardan ciertas verdades y están comprometidos con ellas, como si fueran sus padres o hijos, o hasta su propia identidad.

Algo de lo que Jesús pudo sentir en la pasión y crucifixión, según relata el evangelio, cuando experimentó las burlas de sus verdugos y de otros, incitándolo a poner en duda la autenticidad de las realidades por las que daba la vida.

no se marchitan sus hojas

Evitar esos círculos que deprimen es un recurso para mantener la juventud del corazón y el primer amor intacto: el amor de la conversión.

Sin embargo el Espíritu puede impulsar el testimonio de la verdad aun en medio de tales, para desarmar desde dentro el padre de la mentira.

el Señor protege el camino de los justos

No es un proteger clamoroso sino paradójico. A los ojos de otros parecerá lo contrario.

Lucas 11,5-13



REFLEXIÓN

Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.

Dicho en otra forma, la fe nos debe hacer impertinentes e inoportunos. Demandantes hasta conseguir lo que necesitamos.

En estos tiempos de tanta queja y reclamo, se pone en efecto la insistencia como medio insustituíble para obtener la escucha.

Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide, recibe; quien busca, halla, y al que llama, se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos,

La Palabra como ninguna otra comunicación celestial conocida en la historia de las religiones muestra una divinidad con voluntad de ser importunada.

Nosotros nos cansamos primero, y desconfiamos innecesaria y tontamente, cuando medimos la generosidad del Señor por la nuestra, que es más bien mezquindad.

Más claro no canta un gallo. No podemos dejar que el mal espíritu se adueñe de nuestro buen espíritu que clama incesantemente, con el pensamiento melifluo de resignarse a la voluntad de Dios.

El buen espíritu nos impulsa a la impertinencia y sólo al final, se pone en manos del querer de Dios que nos otorgue distinto a lo pedido.

Porque la impertinencia es también voluntad del Señor, que quiere a sus hijos como demandantes, a la altura propia de un coheredero.

Nos pide la audacia y la magnanimidad de aquellos que se sienten con Él como en casa.

Se dan opiniones en el sentido de no pedir a Dios nada, sino confiar en Él absolutamente, porque sabe lo que necesitamos.

Es otra visión, otro enfoque frente al que afirma que el Señor lo conoce todo de nosotros y sin insistir debemos confiar en que nos ayudará.

Son enfoques excluyentes o convergentes?: insistir y confiar?.

Si así fuera la oración, madre de todas las oraciones, el padrenuestro no pediría que nos diera el pan del sustento diario.

No debiéramos prejuzgar sobre lo que sí o lo que no agrade al Señor para solicitarle en la oración, sino pedir con la actitud del niño que confía y no se inhibe considerando por cálculo qué será mejor o qué no.

¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?

El que no cesa de gemir en nosotros de modo inenarrable e interpreta ante el Señor nuestro profundo deseo del Reino.

Dar Espíritu Santo no es dar cosas. Es el Espíritu el que ora en nosotros, con gemidos inenarrables. Pido el Espíritu Santo, que es el que pide en mí lo que debo pedir.

Porque el Espíritu que nos concede el Padre es la libertad de los hijos para pedir sin retención o inhibición .

Incluso es el que nos ayuda a entender al buen Padre cuando lo que pedimos no nos conviene tanto o es menos oportuno.

Pero la petición no es de cosas sino de Espíritu, de Reino. Lo demás viene por añadidura.

Ese reino ya está en nosotros, actuando.

Por eso con frecuencia sentimos resistencia y lucha. Y por que lo hay, es señal del reino avanzando y profundizando su transformación.

Se perciben, se intuyen actitudes nuevas que implican dificultad.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1446068668413120513?s=20

BEATO CARLO

Visitaba diariamente a Jesús Sacramentado como un amigo en quien silenciosamente se reclinaba
 
De la carta de san Ignacio de Antioquía, obispo y mártir, a los Filadelfios
(1,1-2,1; 3, 2-5: Funk 1, 226-229)

UN SOLO OBISPO CON LOS PRESBÍTEROS Y DIÁCONOS

Ignacio, por sobrenombre Teóforo, es decir, Portador de Dios, a la Iglesia de Dios Padre
y del Señor Jesucristo que habita en Filadelfia del Asia, que ha alcanzado la misericordia y
está firmemente asentada en aquella concordia que proviene de Dios, y tiene su gozo en
la pasión de nuestro Señor y la plena certidumbre de la misericordia que Dios ha
manifestado en la resurrección de Jesucristo: mi saludo en la sangre del Señor Jesús.
Tú, Iglesia de Filadelfia, eres mi gozo permanente y durable, sobre todo cuando te
contemplo unida a tu obispo con los presbíteros y diáconos, designados según la palabra
de Cristo, y confirmados establemente por su Santo Espíritu, conforme a la propia
voluntad del Señor.
Sé muy bien que vuestro obispo no ha recibido el ministerio de servir a la comunidad ni
por propia arrogancia ni de parte de los hombres ni por vana ambición, sino por el amor
de Dios Padre y del Señor Jesucristo. Su modestia me ha maravillado en gran manera:
este hombre es más eficaz con su silencio que otros muchos con vanos discursos. Y su
vida está tan en consonancia con los preceptos divinos como lo puedan estar las cuerdas
con la lira; por eso, me atrevo a decir que su alma es santa y su espíritu feliz; conozco
bien sus virtudes y su gran santidad: sus modales, su paz y su mansedumbre son como
un reflejo de la misma bondad del Dios vivo.
Vosotros, que sois hijos de la luz y de la verdad, huid de toda división y de toda
doctrina perversa; adonde va el pastor allí deben seguirlo las ovejas.
Todos los que son de Dios y de Jesucristo viven unidos al obispo; y los que,
arrepentidos, vuelven a la unidad de la Iglesia también serán porción de Dios y vivirán
según Jesucristo. No os engañéis, hermanos míos. Si alguno de vosotros sigue a alguien
que fomenta los cismas no poseerá el reino de Dios; el que camina con un sentir distinto
al de la Iglesia no tiene parte en la pasión del Señor.
Procurad, pues, participar de la única eucaristía, porque una sola es la carne de nuestro
Señor Jesucristo y uno solo el cáliz que nos une a su sangre; uno solo el altar y uno solo

el obispo con el presbiterio y los diáconos, consiervos míos; mirad, pues, de hacerlo todo
según Dios.
Hermanos míos, desbordo de amor por vosotros y, lleno de alegría, intento fortaleceros;
pero no soy yo quien os fortifica, sino Jesucristo, por cuya gracia estoy encadenado, pero
cada vez temo más porque todavía no soy perfecto; sin embargo, confío que vuestra
oración me ayudará a perfeccionarme, y así podré obtener aquella herencia que Dios me
tiene preparada en su misericordia; a mí, que me he refugiado en el Evangelio, como si en
él estuviera corporalmente presente el mismo Cristo, y me he fundamentado en los
apóstoles, como si se tratara del presbiterio de la Iglesia.

miércoles, 6 de octubre de 2021

PALABRA COMENTADA

 

MIÉRCOLES 27 DE TIEMPO ORDINARIO

Año Impar

Jonás 4,1-11



REFLEXIÓN

Jonás sintió un disgusto enorme y estaba irritado. Oró al Señor en estos términos

La autenticidad de Jonás, como la de Job, se muestra en la oración.

La autenticidad de Dios, su libertad y su afectación, en su misericordia.

sé que eres compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad, que te arrepientes de las amenazas

Es un Dios Padre. Descubrirlo puede decepcionar y como Jonás, irritar.

No se conduce como nosotros nos conduciríamos. Se sale del guión.

No es que el guión no se necesite, pero tampoco es camisa de fuerza.

hizo crecer el Señor un ricino, alzándose por encima de Jonás para darle sombra y resguardarle del ardor del sol. Jonás se alegró mucho de aquel ricino.

No hay manera de pelearse con el Señor, porque busca la manera de meternos en su amor, con detalles que enamoran.

"¿Crees que tienes derecho a irritarte por el ricino?"

En la libertad que se nos da, en los detalles de la vida, se nos pide libertad de los apegos. Él da y quita, y nosotros a agradecer, para adquirir libertad.

"Tú te lamentas por el ricino, que no cultivaste con tu trabajo, y que brota una noche y perece la otra. Y yo, ¿no voy ha sentir la suerte de Nínive, la gran ciudad, que habitan más de ciento veinte mil hombres, que no distinguen la derecha de la izquierda, y gran cantidad de ganado?"

Somos todos sus hijos y ves por todos, e incluso en el malestar y el infortunio, se da con amor y siente nuestra suerte.

Mal podemos condenar lo que no conocemos como un tú.

Cuando un formador de personas, de cualquier jerarquía y profesión, complace a los formandos, todo es alegría y complacencia. Es el mejor de los líderes en ese momento.

Pero cuando contraría el sentir común, para preservar otros bienes más universales y urgentes, el disgusto erosiona la credibilidad del formador.

Salmo responsorial: 85



REFLEXIÓN

Porque tú, Señor, eres bueno y clemente, / rico en misericordia con los que te invocan

La única riqueza bendita por todos los ángulos es la del Señor, rico en misericordia.

Lucas 11,1-4



REFLEXIÓN

"Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos,"

Jesús es visto por sus seguidores como alguien que inspira un estilo de vida significativo.

Como él ora, y la oración se ve repercutir en su modo de ser, los discípulos se ven atraídos a ese actividad que tanto bien hace.

Los discípulos ven a Jesús orar y tienen deseos de ser enseñados. Qué los mueve? Qué sabrían de la oración que Juan enseñó a sus seguidores? Cuál es el aprecio y modalidad de la oración de estos grupos religiosos que caminaban por Judea y Galilea?

Al pedírselo a Jesús sus discípulos debieron sentir que era un actividad importante, valiosa para profundizar el seguimiento en el que se encontraban con Jesús.

Pero Jesús no enseñó largas oraciones sino un conversatorio sencillo con el Señor a quien llamaba papito.

decid:

(legete: hablen, digan, procedan a decir, a conversar?)

Porque igual se trata de una fórmula que se puede repetir intacta, porque es venerable, y ha sido guardada como un tesoro: el Padrenuestro.

O puede ser una provocación, una incitación, una propuesta, un tema de conversación para desarrollar un coloquio al estilo ignaciano de contemplación y oración.

"Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación.""

Un Dios Padre, un misterio que solo un hijo como Jesús nos colabora en desvelar.

Cuyo nombre es sinónimo de prestigio y verdad. Una identidad misteriosa que no se agota y nos produce una admiración sin fin.

Que ejerce un dominio que nos parece retrasado, y nos impacienta que no termine de reinar.

En quien dejamos o intentamos dejar nuestra preocupación por el sustento de vida, con frecuencia amenazado por los órdenes económicos que tergiversamos.

Que nos potencia para la fraternidad y la sororidad a través del perdón, que no se puede otorgar sino somos autocríticos, y captamos nuestra responsabilidad y culpa en relación a otros.

Y a quien pedimos que nos mantenga en la brecha, hasta que todo termine, y nos preserve para la alegría final.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1445716903159160834?s=20

BEATO CARLO


 
De la carta de san Ignacio de Antioquía, obispo y mártir, a los Tralianos
(Caps. 8,1-9, 2; 11, 1-13, 3: Funk 1, 209-211)

CONVERTÍOS EN CRIATURAS NUEVAS POR MEDIO DE LA FE, QUE ES COMO LA CARNE DEL SEÑOR, Y POR MEDIO DE LA CARIDAD, QUE ES COMO SU SANGRE

Revestíos de mansedumbre y convertíos en criaturas nuevas por medio de la fe, que es
como la carne del Señor, y por medio de la caridad, que es como su sangre. Que ninguno
de vosotros tenga nada contra su hermano. No deis pretexto con ello a los paganos, no
sea que, ante la conducta insensata de algunos de vosotros, los gentiles blasfemen de la
comunidad que ha sido congregada por el mismo Dios, porque ¡ay de aquel por cuya
ligereza ultrajan mi nombre!
Tapaos, pues, los oídos cuando oigáis hablar de cualquier cosa que no tenga como
fundamento a Cristo Jesús, descendiente del linaje de David, hijo de María, que nació
verdaderamente, que comió y bebió como hombre, que fue perseguido verdaderamente
bajo Poncio Pilato y verdaderamente también fue crucificado y murió, en presencia de los
moradores del cielo, de la tierra y del abismo y que resucitó verdaderamente de entre los
muertos por el poder del Padre. Este mismo Dios Padre nos resucitará también a nosotros,
que amamos a Jesucristo, a semejanza del mismo Jesucristo, sin el cual no tenemos la
vida verdadera.

Huid de los malos retoños: llevan un fruto mortífero y, si alguien gusta de él, muere al
momento. Estos retoños no son plantación del Padre. Si lo fueran, aparecerían como
ramas de la cruz y su fruto sería incorruptible; por esta cruz, Cristo os invita, como
miembros suyos que sois, a participar en su pasión. La cabeza, en efecto, no puede nacer
separada de los miembros, y Dios, que es la unidad, promete darnos parte en su misma
unidad.
Os saludo desde Esmirna, juntamente con las Iglesias de Asia, que están aquí conmigo
y que me han confortado, tanto en la carne como en el espíritu. Mis cadenas, que llevo
por doquier a causa de Cristo, mientras no ceso de orar para ser digno de Dios, ellas
mismas os exhortan: perseverad en la concordia y en la oración de unos por otros.
Conviene que cada uno de vosotros, y en particular los presbíteros, reconfortéis al obispo,
honrando así a Dios Padre, a Jesucristo y a los apóstoles.
Deseo que escuchéis con amor mis palabras, no sea que esta carta se convierta en
testimonio contra vosotros. No dejéis de orar por mí, pues necesito de vuestro amor ante
la misericordia de Dios, para ser digno de alcanzar aquella herencia a la que ya me acerco,
no sea caso que me consideren indigno de ella.
Os saluda la caridad de los esmirniotas y de los efesios. Acordaos en vuestras oraciones
de la Iglesia de Siria, de la que no soy digno de llamarme miembro, porque soy el último
de toda la comunidad. Os doy mi adiós en Jesucristo a todos vosotros, los que estáis
sumisos a vuestro obispo, según el querer de Dios; someteos también, de manera
semejante, al colegio de los presbíteros. Y amaos todos, unos a otros, con un corazón
unánime.
Mi espíritu se ofrece como víctima por todos vosotros, y no sólo ahora, sino que se
ofrecerá también cuando llegue a la presencia de Dios. Aún estoy expuesto al peligro,
pero el Padre es fiel y cumplirá, en Cristo Jesús, mi deseo y el vuestro. Deseo que también
vosotros seáis hallados en él sin defecto ni pecado.

martes, 5 de octubre de 2021

PALABRA COMENTADA

 

MARTES 27 DE TIEMPO ORDINARIO

Año Impar

Jonás 3,1-10



REFLEXIÓN

predícale el mensaje que te digo

Proclama la proclamación(qara ha queriah).

Se trata de llamar, proclamar o leer. Dar a conocer públicamente.

Requiere exponerse, y descubrirse como leal al mensaje.

Mensaje y mensajero se unen.

proclamando: "¡Dentro de cuarenta días Nínive será destruida!"

Se avisa de un peligro inminente.

Mensaje de cambio porque la situación es insostenible.

Apela a la sabiduría de los escuchas para sacar conclusiones y tomar decisiones.

Se trata de cambiar de rumbo para evitar una catástrofe.

Los temores pueden ofrecer un mensaje semejante: avisar de posible catástrofes personales, familiares, organizacionales, colectivas, si no hay un cambio de rumbo.

que se convierta cada cual de su mala vida y de la violencia de sus manos; quizá se arrepienta, se compadezca Dios

Una experiencia de Dios que no sucumbe a un destino trágico, como otros pensamientos, ni a un determinismo absoluto como algunas ideologías.

Más bien se vive como una relación de confianza por la cual, ante ciertos eventos, se adquiere una reserva de esperanza, que genera expectativa de cambio favorable ante circunstancias amenazantes.

La palabra nos brinda en quintaesencia, vivir al Señor como amigable y de nuestro lado, si le correspondemos.

Salmo responsorial: 129



REFLEXIÓN

Desde lo hondo a ti grito, Señor; / Señor, escucha mi voz; / estén tus oídos atentos / a la voz de mi súplica.

Desde el temor sobre una posible catástrofe adveniente grito atemorizado, aunque sea en el silencio del lecho.

Si llevas cuentas de los delitos, Señor, / ¿quién podrá resisitir? / Pero de ti procede el perdón, / y así infundes respeto.

Los muchos delitos son nuestra cosecha, y desde ellos se hinca el temor en nuestra carne.

El perdón pedido y asumido es como el aceite balsámico en la herida, porque alivia y cicatriza.

Lucas 10,38-42



REFLEXIÓN

"Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán."

Si hay algo estable y que produce firmeza es la asidua escucha de la palabra.

Ella genera un cambio de vida en la que el servicio no es disperso ni desenfocado o distractivo.

Genera una misión que concentra la energía en vivir el designio que es el Reino, el dominio del Señor en todo tiempo y lugar.

Escoger lo único necesario y dedicarse a ello no importa el costo para el mundo.

El servicio es importante, pero cuando fluye de la escucha de la Palabra. María es mejor paradigma de servicio al reino que Marta, porque el servicio que fluya de su iniciativa habrá sido incubado a los pies de Jesús de Nazareth.

Somos muchos los que pensamos que debemos gastarnos por el servicio al reino, y que las obras son muestra de la fe. Que no es suficiente decir: Señor, Señor.

Pero somos muchos los que nos ahogamos en el afán del mundo y confundimos el servicio a nuestros intereses con el servicio al Reino, que nace de la escucha y obediencia de fe a la Palabra.

Se supone que Marta encarna el servicio, pero en esta ocasión hay prioridades: Jesús.

Escucharlo es la prioridad.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1445348498472411141?s=20

BEATO CARLO


 
Comienza la carta de san Ignacio de Antioquía, obispo y mártir, a los Tralianos
(Caps. 1,1-3, 2; 4,1-2; 6,1; 7,1-8,1: Funk 1, 203-209)

OS QUIERO PREVENIR COMO A HIJOS MÍOS AMADÍSIMOS

Ignacio, por sobrenombre Teóforo, es decir, Portador de Dios, a la amada de Dios,
Padre de Jesucristo, la Iglesia santa que habita en Trales del Asia, digna de Dios y
escogida, que goza de paz, tanto en el cuerpo como en el espíritu, a causa de la pasión de
Jesucristo, el que nos da una esperanza de resucitar como él; mi mejor saludo apostólico
y mis mejores deseos de que viváis en la alegría.
Sé que tenéis sentimientos irreprochables e inconmovibles, a pesar de vuestros
sufrimientos, y ello no sólo por vuestro esfuerzo, sino también por vuestro buen natural:
así me lo ha manifestado vuestro obispo Polibio quien, por voluntad de Dios y de
Jesucristo, ha venido a Esmirna: y se ha congratulado conmigo, que estoy encadenado por
Cristo Jesús; en él me ha sido dado contemplar a toda vuestra comunidad y por él he
recibido una prueba de cómo vuestro amor para conmigo es según Dios, y he dado
gracias al Señor, pues de verdad he conocido que, como ya me habían contado, sois
auténticos imitadores de Dios.
En efecto, al vivir sometidos a vuestro obispo como si se tratara del mismo Jesucristo,
sois, a mis ojos, como quien anda no según la carne, sino según Cristo Jesús, que por
nosotros murió a fin de que, creyendo en su muerte, escapéis de la muerte. Es necesario,
por tanto, que, como ya lo venís practicando, no hagáis nada sin el obispo; someteos
también a los presbíteros como a los apóstoles de Jesucristo, nuestra esperanza, para que
de esta forma nuestra vida esté unida a la de él.
También es preciso que los diáconos, como ministros que son de los misterios de
Jesucristo, procuren, con todo interés, hacerse gratos a todos, pues no son ministros de
los manjares y de las bebidas, sino de la Iglesia de Dios. Es, por tanto, necesario que
eviten, como si se tratara de fuego, toda falta que pudiera echárseles en cara.

De manera semejante, que todos reverencien a los diáconos como a Jesucristo, al
obispo como si fuera la imagen del Padre, y a los presbíteros como si fueran el senado de
Dios y el colegio apostólico. Sin ellos no existe la Iglesia. Creo que estáis bien persuadidos
de todo esto. En vuestro obispo, a quien recibí y a quien tengo aún a mi lado, contemplo
como una imagen de vuestra caridad; su misma manera de vivir es una magnífica lección,
y su mansedumbre una fuerza.
Mis pensamientos en Dios son muy elevados, pero me pongo a raya a mí mismo, no sea
que perezca por mi vanagloria. Pues ahora sobre todo tengo motivos para temer y me es
necesario no prestar oído a quienes podrían tentarme de orgullo. Porque cuantos me
alaban, en realidad, me dañan. Es cierto que deseo sufrir el martirio, pero ignoro si soy
digno de él. Mi impaciencia, en efecto, quizá pasa desapercibida a muchos, pero en
cambio a mí me da gran guerra. Por ello, necesito adquirir una gran mansedumbre, pues
ella desbaratará al príncipe de este mundo.
Os exhorto, no yo, sino la caridad de Jesucristo, a que uséis solamente el alimento
cristiano y a que os abstengáis de toda hierba extraña a vosotros, es decir, de toda
herejía.
Esto lo realizaréis si os alejáis del orgullo y permanecéis íntimamente unidos a nuestro
Dios, Jesucristo, y vuestro obispo, sin apartaros de las enseñanzas de los apóstoles. El que
está en el interior del santuario es puro, pero el que está fuera no es puro: quiero decir
con ello que el que actúa a espaldas del obispo y de los presbíteros y diáconos no es puro
ni tiene limpia su conciencia.
No os escribo esto porque me haya enterado que tales cosas se den entre vosotros,
sino porque os quiero prevenir como a hijos míos amadísimos.


lunes, 4 de octubre de 2021

PALABRA COMENTADA

 

LUNES 27 DE TIEMPO ORDINARIO

Año Impar

Jonás 1,1-2,1-11



REFLEXIÓN

mientras Jonás, que había bajado a lo hondo de la nave, dormía profundamente

Recuerda a Jesús quien también dormía en medio de la tormenta.

Él nunca había huído de su Padre y se mantenía fiel a la misión.

Pero Jonás estaba tranquilo porque creía haber evitado al Señor.

Un dormir tranquilo con diferente signo. Uno con la confianza de la fidelidad al compromiso. Otro con la fidelidad a su propia falta de compromiso.

la suerte cayó sobre Jonás

Para el creyente no hay suerte, sino encuentro con el Señor en las oportunidades que nos da en la historia.

Oportunidades para construir la lealtad y fidelidad al compromiso asignado.

comprendieron que huía del Señor, por lo que él había declarado

sé que por mi culpa os sobrevino esta terrible tormenta

En ocasiones es la presión social la que nos recuerda a los creyentes nuestra incoherencia e incongruencia en el testimonio del compromiso.

Interleccional: Jonás 2,3-8



REFLEXIÓN

Yo dije: "Me has arrojado de tu presencia; / quién pudiera ver de nuevo tu santo templo.

El mar embravecido es figura de lo peor, donde vivenciamos la aflicción y confusión, cuando la cercanía del Señor no es sentida.

me acordé del Señor;

En nuestro caminar la turbulencia del maligno que refleja el mar en tempestad nos ayuda en la memoria del Señor: tenemos a quién asirnos y clamar.

Lucas 10,25-37



REFLEXIÓN

"Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?"

Pregunta como una burla, al pobre y supuestamente ignorante campesino.

El letrado pretendía comparar versiones y verificar la novedad en la enseñanza de Jesús

"¿Qué está escrito en la Ley?, ¿qué lees en ella?"

Pero Jesús se apegó como Palabra encarnada a la Palabra de Dios. No se salió con una buena nueva novedosa y agradable para el escucha.

De fácil constatación para quien accede a la sinagoga a leer y escuchar la ley.

No hay excusa. La pregunta sobra porque sabe leer.

Si el pobre campesino sabe, todos deben saber.

"Amarás al Señor, tu, Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo." Él le dijo: "Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida."

¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?"

No es el principio hecho norma el que salva, más bien alerta.

La ocasión que nos trae la vida es la que permite activarse al Espíritu de la norma.

Ser en la vida el prójimo del hermano que nos sale al encuentro con necesidades, a veces de muerte, es lo que da vida eterna. Es reino en acción.

Entonces es respetable la opción de muchos por la necesidad social de la que se hacen prójimos, según sus talentos.

"Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida"

Aquí no hay nada nuevo bajo el sol.

queriendo aparecer como justo, preguntó a Jesús: "¿Y quién es mi prójimo?"

Es decir; como quien ya se ocupa del prójimo.

Así algunos en su vida hacen sus prójimos exclusivamente a sus amigos de cofradía y los miembros de su club.

Son incapaces de romper los lazos de la costumbre y el interés.

El letrado insistió, ahora en la aplicación de esa Ley.

Precisamente una zona en la que es posible hacerse el confundido.

Porque nuestro problema no es que no sepamos sino que no concordamos en hacer lo que sabemos.

Pero un samaritano que iba de viaje, llegó a donde estaba él y, al verlo, le dio lástima, se le acercó

El samaritano, distante y enemistado con los judíos, se aproxima por lástima, por compasión, por entrañas.

Paradigma de la nueva justicia.

Sea quien sea a quien se le muevan las entrañas por aquél necesitado que encuentre, y se aproxime, ése es el que es próximo.

¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?"

Con todo lo que hemos recibido sobre la buena nueva, nos hemos hecho capaces de aproximarnos a quien aproxima su necesidad?

Cuál evangelio mostramos haber recibido en nuestra existencia diaria?

Comportarse como prójimo es más un enfoque proactivo de prójimo, que el sentido pasivo del prójimo que es atendido.

"El que practicó (poieo: hacer) la misericordia con él" Díjole Jesús: "Anda, haz tu lo mismo".

El letrado es como figura de quien no sabe nada en realidad.

Creyó haber descifrado el prójimo, y descubrió que él no era quien se aproximaba, no era prójimo.

Se desenmascaró otra falsa virtud y pose virtuosa.

Dios Padre es el modelo y paradigma de la aproximación porque se llegó a nuestra indigencia, tan distante de sí. Con nuestra miseria lo hicimos aproximarse. Hemos atinado con su vulnerabilidad.

Pero no se aproxima para curiosear, o echar un discurso. Sino para HACER: amar al prójimo es acercarse o dejar aproximar la indigencia, para hacer la misericordia.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1445000747351937029?s=20