viernes, 5 de marzo de 2021

PALABRA COMENTADA

 

Viernes 2 de Cuaresma

Génesis 37,3-28



REFLEXIÓN

Al pasar unos comerciantes madianitas, tiraron de su hermano, lo sacaron del pozo y se lo vendieron a los ismaelitas por veinte monedas

Algunos detalles de la historia prefiguran rasgos de Jesús de Nazareth: el amor de su Padre, el celo de los hermanos que desean matarlo, su venta a los de fuera, la capacidad soñadora o visionaria de José.

Se dice que alguien quiso liberar a los que veían sombras al fondo de la caverna de Platón, diciéndoles que eran sombras, y la realidad estaba a sus espaldas.

La reacción fue asesinarlo: muerte al libertador.

Eco o no de un mito, éste es también un eco de realidades que se viven. Porque muchos que tienen sueños de cambio, visión de realidades diferentes a las vigentes, son amenazados y liquidados, ya que atentan contra la seguridad del presente en el actual orden de cosas.

Sin embargo el Señor para el proceso de realización de su designio, que es su sueño, nos sigue convocando y nos apoya en los riesgos.

Un educador también es un visionario, pero tiene en cuenta los sueños de sus educandos, para que tengan presente los elementos que pueden viabilizar su realización.

Las resistencias que encuentra en muchos de sus aprendices es parte del proceso de aprender que los sueños también tienen un protocolo o procedimiento para llegar a ser verdad. Y esto puede impacientar y hasta irritar. En casos extremos hasta provocar violencia.

La antipatía que el Magisterio católico despierta en muchos, radica en algo así. Contraría la expectativa de los sueños de la gente, porque señala un protocolo para realizarse. No es que no acepte los sueños del mundo, sino que busca no se conviertan en pesadillas.

Éstos se llevaron a José a Egipto

Hacer la lectura de la Palabra en perspectiva, como seres temporales e históricos, permite contemplar la línea del designio del Señor, y cómo todos, aún con autonomía, convergemos en su logro salvífico.

Curiosamente Islámicos e Israelitas mantienen un debate sobre cuál es el pueblo de la promesa: si Ismael o Isaac, ambos hijos de Abraham.

En el relato intervienen los ismaelitas como medio para que José llegue a Egipto, lugar que resolverá la subsistencia de Israel y muchos pueblos, por medio de José.

El texto nos propone una Palabra de esperanza y confianza en la presencia del Señor en las diversas circunstancias históricas, que los hombre y mujeres experimentamos en conflicto.

Salmo responsorial: 104



REFLEXIÓN

 por delante había enviado a un hombre, / a José, vendido como esclavo

La potencialidad humana para recuperarse, crecer y lograr cosas relevantes de impacto para muchos es una lección de la historia, constante y frecuente.

Igual se da para logros positivos que para los negativos.

Nos ayuda a respetar la riqueza y dignidad de todo hombre y mujer desde su origen y diversidad, por la capacidad que podrá desplegar en el futuro.

Y aun en la discapacidad se podrá contemplar la llamada del designio del Señor a cooperar con su solidaridad y ternura.

y la palabra del Señor lo acreditó.

La esperanza del Justo consiste en la acreditación de parte del Señor. Como Jesús de Nazaret cuando fue resucitado, mostrando el Padre su carácter de justo y enviado por Él.

Mateo 21,33-43.45-46



REFLEXIÓN

os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos

Una amenaza que pende sobre nuestra libertad humana: ser constructores del reino que produzca frutos para el Señor o perderlo.

Es una palabra que se mantiene abierta al futuro para ir concretando el reino histórico de Jesús con aquellos que son fieles.

Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que hablaba de ellos

Más que nada una clase dirigente que se reproduce infinitamente, ocupada más bien en sus propios intereses, que en el servicio al designio.

Son los que tienen más responsabilidad por su poder de decisión social. Pero nuestra decisión individual también puede serle cómplice y perpetuarlos.

El proceder del Padre no es vengativo. Es educativo hacia una conversión de las malas obras. Se busca un pueblo que sí cuide la viña y respete al hijo, desechando el anterior. Pero a la postre como dice Pablo, el desechado también tendrá su oportunidad.

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BEATO CARLO

 BEATO CARLO


Señor, haz de mi un instrumento de tu paz.


Señor, haz de mi un instrumento de tu paz.

Que allá donde hay odio, yo ponga el amor.
Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón.
Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión.
Que allá donde hay error, yo ponga la verdad.
Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe.
Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza.
Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz.
Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría.
Oh Señor, que yo no busque tanto
 ser consolado, cuanto consolar,
ser comprendido, cuanto comprender,
ser amado, cuanto amar.
Porque es dándose como se recibe,
es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo,
es perdonando, como se es perdonado,
es muriendo como se resucita a la vida eterna.

(Autoría atribuída a San Francisco de Asís)


jueves, 4 de marzo de 2021

PALABRA COMENTADA

 

Jueves 2 de Cuaresma

Jeremías 17,5-10



REFLEXIÓN

Maldito quien confía en el hombre, y en la carne busca su fuerza, apartando su corazón del Señor.

Una experiencia amarga, que debe hacerse antes que después en la vida, es la que se configura en la decepción específica de un ser humano sobre otro.

Se trata de una piedra para construir, no necesariamente de un derrumbe, aunque se siente como tal.

Cuando la carne débil es glorificada como un dios, produce un efecto subyugador que enamora y aliena. Despertar y mantener la lucidez frente a este deslumbramiento es una tarea tenaz, de mucha convicción.

En esa tarea contamos con el Espíritu que nos ilumina y despierta de la muerte, en la que nos vamos introduciendo.

La carne espiritual, como condensación de humanidad, del modo humano de ser y proceder, tiende a aliarse con la carne débil, esperando superar su congénita debilidad y volatilidad.

El anhelo de no ser debilidad y vulnerabilidad, la lleva a odiar su estirpe o apegarse desordenadamente.

La ascesis desencarnada, el odio fratricida, la lujuria y el erotismo pervertidos son géneros de ensayos de solución.

Pero para unos en poco tiempo, para otros hasta entrada la vejez, cuando la carne se amustia, una experiencia va precipitando su esencia hasta volverla una frustrada convicción: la carne no salva al anhelo profundo de supervivencia, al gemido de ser más, inscrito en sus tuétanos.

Bendito quien confía en el Señor y pone en el Señor su confianza. Será un árbol plantado junto al agua, que junto a la corriente echa raíces; cuando llegue el estío no lo sentirá, su hoja estará verde; en año de sequía no se inquieta, no deja de dar fruto

Cuando el corazón se preserva con la Palabra es posible esquivar esa fascinación y mantener distancia prudencial de cualquier adoración de la carne.

Se da una lucha que puede ser muy larga y durar toda la vida. Una crucifixión de la carne para que resplandezca finalmente con la vida que no se corrompe.

Desengañados de nosotros mismos, y anhelantes de solidez, arribamos como olas en la arena, a la fe en el Señor.

Nuestra ventaja es que Él lo sabe y su aceptación está ofrecida por su misericordia.

en año d e sequía no se inquieta, no deja de dar fruto

Los apegados al Señor son señales para tiempos de crisis, porque su lozanía y frescura anima a otros a seguir esperando, a confiar, a hacer la experiencia de confianza en el Señor, y así sentir la vida en la muerte.

Nada más falso y enfermo que el corazón: ¿quién lo entenderá? Yo, el Señor, penetro el corazón, sondeo las entrañas, para dar al hombre según su conducta, según el fruto de sus acciones

Parece concurrir con el diagnóstico del emotivismo en nuestro tiempo.

Hay que profundizar más en la facultad que más estabilidad da al hombre: la razón.

Sin embargo hay que aceptar que también ella se enferma y contradice gravemente los intereses del corazón.

Ver con los ojos del corazón parece desde la literatura antigua una sabiduría popular que es sinónimo de acierto.

Pero parece que la palabra del Señor pone en cuestión esta sabiduría. Podríamos decir que en forma radical, no hay nada que no esté enfermo en el ser humano, hombre o mujer.

Se trata de una profecía sabia, que más que denunciar, alienta y persuade a un cambio de carril. Entender la veleidad del corazón y cuán enfermo puede ser persuade al desapego.

Por sus apegos y desapegos ciegos, miopes, estrábicos, astigmáticos, deformantes.

Nos hace caer una y otra vez. Es lábil al engaño del seductor. Es contradictorio e incongruente en sus filias y fobias.

Yo, el Señor, penetro el corazón, sondeo las entrañas, para dar al hombre según su conducta, según el fruto de sus acciones

Es nuestra última esperanza: alguien que nos ame tanto, más allá de nosotros mismos, que salve lo salvable porque sabe mirar nuestra hondura.

 

Salmo responsorial: 1



REFLEXIÓN

ni se sienta en la reunión de los cínicos(luts:desdeñoso, menospreciador)

La dificultad del momento, en la producción de una sinergia de comunicación que unifique la buena voluntad de hombres y mujeres, se encuentra en el lenguaje cínico, que puede o no, estar vinculado con el desdén de los valores tradicionales e institucionales.

Se trata de una secuela masificada y ya entrevista por algunos pensadores del ocaso del idealismo y del auge del materialismo.

Pero así como hay quienes pervirtieron el idealismo, por encubrir sus crímenes con la predicación de valores venerables, también encontramos materialistas, que recusan la transformación espiritual de la materia, para anclarse en el mero consumo placentero.

No hay posibilidad de sanar las patologías sino mediante una terapia curativa o preventiva. Sólo el discernimiento evangélico de la Palabra nos puede ayudar a amar con el corazón y la razón, esquivando sus desvíos y abismos.

sino que su gozo es la ley del Señor

Cuando entendemos ley como Palabra venida del Señor para nuestra vida verdadera, entonces salimos de la equivocidad de la norma que no da vida, sino que se la prestan.

da fruto en su sazón

Madurado con la brisa y el calor del sol del Espíritu que tiene su propio tiempo.

y cuanto emprende tiene buen fin

Lo cual no significa automáticamente que tenga éxito. Tener buen fin, como nos enseña Ignacio en las reglas de discernimiento, es iniciar, proseguir y terminar todo bien.

Se trata de un proceso que hay que vigilar para que no sufra desviaciones.

Lucas 16,19-31



REFLEXIÓN

con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico

Se trata de un cuadro de miseria sobrecogedor como el de nuestros miserables en las ciudades de nuestro entorno.

Da una medida de tiempo próspero para algunos, que es gastada en la opulencia ofensiva contra la necesidad de otros.

Y un tiempo triste del sufrimiento por hambre, y una situación depresiva de miseria.

Estos tiempos, para nosotros eternos e insufribles, tienen límite.

Las situaciones en sus predios son reversibles, y hasta por revolución o cambio sociopolítico, se puede dar la vuelta en contrario.

Hoy quizás por los medios de comunicación somos más conocedores de los tumultos de cambio que se están dando en el planeta.

Se siente una impaciencia en progresión de avanzada: un hambre de cambio, resarcimiento, equidad y hasta desquite.

La impaciencia toma caracteres anárquicos que nos parecen abusivos, pero que deben ser ubicados en un contexto más amplio para entenderlos.

Sucedió que se murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron al seno de Abrahán. Se murió también el rico, y lo enterraron.

La pastoral de la liberación, que dio pie a la teología del mismo nombre, reinterpretó los tiempos para el cambio.

Se rebeló contra la anterior orientación que sostenía se debía pacientemente esperar y resignarse, para que en la eternidad se diera el cambio.

Fue una buena señal de los tiempos por parte del Espíritu del Señor. Nos despertó del conformismo, hasta de la crueldad e indolencia, con la que mirábamos el sufrimiento de colectividades, por hambre y violencia.

Esta tendencia oscureció y opacó algo que no ha sido retirado del anuncio de la Palabra y tiene significación aún: sí hay eternidad que signifique reversión definitiva de la injusticia y la iniquidad. Las luchas y logros temporales. no son la justicia eterna, por más que la anticipen y anuncien.

entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que no puedan cruzar, aunque quieran, desde aquí hacia vosotros, ni puedan pasar de ahí hasta nosotros

La distancia entre ricos y pobres, ocupa un lugar relevante en el evangelio de Jesús de Nazareth. No se reconcilian ni después de la muerte, según la parábola.

De aquí podemos sacar teorías sobre luchas de clases y revolución social, como auspiciadas por el mismo mensaje de Jesús.

"Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen."

Seguimos bajo este ámbito, porque la carne aun en procura de equidad es débil y el corazón humano, que alberga sentimientos de justicia, es volátil.

Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto

Pero hay otro método, el evangélico: escuchar la Palabra, para hacer caso de la resurrección de Jesús de Nazareth, cuyo camino no es el odio de clases, ni el caos social, aunque su mensaje no oculte la distancia infranqueable entre ricos y pobres.

Sería Lázaro resucitado una ocasión para que algunos escucharan? Y Jesús resucitado lo ha sido?

No obstante poseer la convicción del Señor Jesús resucitado, y dar testimonio de ello, la comunidad en torno a Jesús vivo por el Espíritu, no dejó de seguir escuchando la ley y los profetas, con clave de Jesús.

Se pensará erróneamente, entonces, que Jesús, como muerto resucitado, cae bajo su propia sentencia sobre los que no escuchan, vean lo que vean y oigan lo que oigan.

Lo cual sería desconocer la profundidad de la transformación humana que significó Jesús resucitado.

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DOCTORES DE LA IGLESIA

 

Jueves II semana de Cuaresma

San Hilario Salmo 127,1-3

El temor, en efecto, se define como el estremecimiento de la debilidad humana que rechaza la idea de tener que soportar lo que no quiere que acontezca. Existe y se conmueve dentro de nosotros a causa de la conciencia de la culpa, del derecho del más fuerte, del ataque del más valiente, ante la enfermedad, ante la acometida de una fiera o el padecimiento de cualquier mal. Nadie nos enseña este temor, sino que nuestra frágil naturaleza nos lo pone delante. Tampoco aprendemos lo que hemos de temer, sino que son los mismos objetos del temor los que suscitan en nosotros el consentimiento del temor. En cambio, del temor del Señor así está escrito: Venid, hijos, escuchadme: os instruiré en el temor del Señor. De manera que el temor de Dios tiene que ser aprendido, puesto que se enseña. No se le encuentra en el terror, sino en el razonamiento doctrinal; ni brota de un estremecimiento natural, sino que es el resultado de la observancia de los mandamientos, de las obras de una vida inocente y del conocimiento de la verdad. Pues, para nosotros, el temor de Dios reside todo él en el amor, y su contenido es el ejercicio de la perfecta caridad: obedecer a sus consejos, atenerse a sus mandatos y confiar en sus promesas.



REFLEXIÓN

Nuestro discurrir, entre conceptos, pensamientos y afectos, necesita escarbar y perforar sentidos de la expresión oral humana, porque se va cubriendo de capas, como la tierra se cubre de nuevas capas geológicas. Y la expresión temor de Dios es una que nos pone en la tarea de seleccionar el sentido más congruente con el conjunto del conocimiento teológico que nos transmite una Revelación del Dios misericordioso. Con este atributo debe ser matizado todo lo que digamos.

miércoles, 3 de marzo de 2021

PALABRA COMENTADA

 

Miércoles 2 de Cuaresma

Jeremías 18,18-20



REFLEXIÓN

maquinemos contra Jeremías

Podría ser esta la afectación que nos deja sentir el rondar del acusador: hay una maquinación que nos roba la paz, nos hace desconfiar del Señor y su intervención salvífica, erosiona nuestra esperanza, ataca nuestra fe. Es la dañada intención del acusador, de cuya tentación profunda, más que el erotismo corporal, es que pedimos en el PadreNuestro que nos libere.

Las cadenas que Ignacio de Loyola enumera concatenadas, son la lujuria y placeres carnales, el amor a las riquezas y el dinero, y la soberbia de la vida, que a su vez son las tentaciones humanas vividas por Jesús, según los evangelios.

oye cómo me acusan

Es decir: el cerco de intranquilidad y angustia que viene con las tinieblas de la noche, puede también tener este sentido, a saber, una tentación del acusador. Quizás para apartarnos, o erosionar la, por ahora, entrega y aceptación del designio, y la ascensión al amor más pleno de la voluntad del Señor.

De bien en mejor subiendo, porque hay lucha y vigilancia hacia una liberación. Entonces además del ataque a lo que es sensible, hay el sutil colarse en lo que se piensa, anhela, discierne y actúa, en este proceso de purificar la intención.

¿Es que se paga el bien con mal, que han cavado una fosa para mí? Acuérdate de cómo estuve en tu presencia, intercediendo en su favor, para apartar de ellos tu enojo.

Esta reflexiòn de Jeremías, puede pasar por ser también de Moisés, quien también había intercedido por el Pueblo. Pero en Jesús, no se habla del enojo del Padre, sino que se ubica el daño en el acusador, más bien al modo de Job. Pero incluso lo supera porque siempre de Jesús brota una aceptación confiada y humilde a lo que su Padre disponga. Revela un Padre que no daña, aun en un abandono que no es tal, porque sujeta y sustenta, da fuerza y energía, para mostrar un amor creíble, total, desarmado, vulnerable, solidario.

Lo dice Juan en su prólogo: en Jesús se nos dio el amor y la benignidad de Dios. Su hesed w hemed. Sus entrañas de misericordia. Esta plegaria en medio de la conspiración contra él, es la antesala de la propia de Jesús de Nazaret. Ambos siervos de Yavé, por hacerle el mandado al Señor, y entregar la vida en ello.

En la vida ordinaria existimos a favor de otros, aunque no queramos. Nadie vive sólo para sus únicos e individuales intereses.

En la red de las existencias las oportunidades favorables se implican unas con otras, así como las desfavorables.

Terminamos entonces trabajando para alguien que es más señor y dueño y amo.

Es preferible hacerle el mandado al Señor que es justo. No se puede servir a dos señores porque se acaba sirviendo a ninguno. El corazón creyente viven en circunstancias históricas, que son una oportunidad de activar su fe, esperanza y ágape.

Por lo tanto nuestra realidad se compone de ambas instancias: la convicción profunda y las circunstancias que le sacan chispas y la ponen en movimiento, para que no dormite ni se duerma.

En el año de la fe, inaugurado en su papado, Benedicto XVI se ha despedido en público, con un gemido como el que nos trae la Palabra en boca de Jeremías.

El ministerio suyo ha sido el de la fe, y a eso ha dedicado su energía vital. Pero siente que ya no tiene más fuerza biológica para que lo sustente, y se retira a seguir orando.

En el mundo, como la divesidad de tierras que plantea el evangelio en una parábola, hay diferentes reacciones, unas más explícitamente creyentes que otras, porque parece que algunos creen cuando dudan y critican hasta la mínima intención del corazón de otros.

Pero el fondo de todo ha de ser, si nos afincamos en la Palabra, trata del Señor que provee el crecimiento, y debemos confiar en nuestra memoria agradecida, que ha experimentado su intervención salvadora, como prenda que no nos abandonará.

Salmo responsorial: 30



REFLEXIÓN

Sácame de la red que me han tendido, / porque tú eres mi amparo

No solamente la que tiene que ver con alguna persecución, sino también la de los afectos desordenados.

Éstos son los que nos ligan a intereses dañinos, aunque parecen convenientes, de modo que se envuelve uno como en red.

Es una red de causa y efecto, que constantemente se enreda y de la que no podemos salir. Sólo con la ayuda del Señor que disuelven los nudos más intrincados.

Porque hemos sido torpes en prevenir que se trataba de una red, y ya estamos enredados.

A tus manos encomiendo mi espíritu: / tú, el Dios leal, me librarás

El gesto de Jesús en la cruz, dejando escapar de sus labios la confiada entrega de su corazón en el Padre, es el legado de fe que nos deja para que lo asumamos, sobre todo cuando no vemos muy bien que pasará, y el futuro se muestre amenazante.

Es el gesto del papa renunciante: se mantiene en la cruz, orando al Padre en el que confía, aunque el mundo siga entorpecido en sus interpretaciones maliciosas.

Como el crucificado pudo ser visto como un fracasado ajusticiado y criminal, así su servidor de servidores para la fe, puede ser visto como un fracasado sin carisma para los clamores progresistas del mundo.

Pero la visión y contemplación de fe puede ser otra y muy gozosa: se va a dar la intervención del Espíritu Santo nuevamente, para otorgarnos otra piedra y asi seguir sustentando la fe.

Aunque sea con la muerte nos librarás.

En tu mano están mis azares:

Es el consuelo que llega desde el Espíritu.

En la madeja de la vida no resultará como la mosca en la telaraña: bocado de araña.

Que no sucumbamos a la debilidad de la confianza y lleguemos a creer que tu no nos fallas.

Mateo 20,17-28



REFLEXIÓN

y al tercer día resucitará

La insistencia de los anuncios de Jesús, registrados en los evangelios, y su misterioso colofón sobre la resurrección, no calaron del todo en sus seguidores, porque llegada la prueba vivieron al máximo la confusión y el temor. Porque no es suficiente ser anunciado el gozo para superar la desdicha, sino no se vive en carne propia.

Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda

Más bien siguieron haciendo cálculos ambiciosos de poder y conspirando, aun a través de terceros.

Jesús muestra que la urdimbre de intereses y tráfico de influencias no logra su efecto si la actitud es de fidelidad al designio del Padre.

Los honores y las glorias son la decisión del Señor. Jesús en cambio es servidor de los demás. No hay en él un plan de lucrar o sacar ventaja de su liderazgo.

La actitud de servicio de Jesús es la roca sólida a la cual aferrarse, contra la red de oportunidades de corrupción y el egoísmo de los afectos desordenados.

Cuando Ignacio de Loyola a través de los ejercicios espirituales sensibiliza ante Dios respecto al desorden de los afectos, es con la intención de promover un seguimiento de servicio desinteresado en pos de Jesús de Nazaret.

No se trata de practicar un discernimiento y examen sobre faltas y fallas. Sino que prepara la oportunidad de una liberación para más amar y servir. En todo amar y servir.

No sabéis lo que pedís.

No se sabe lo que viene detrás y a partir de una acto de ambición del poder, por desordenado

los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen

No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo

Es el perfil que nos entrega si queremos medrar en la fe de la Iglesia. Pero sólo se sustenta en la muerte y resurrección de Jesús de Nazareth. Sin ello no se puede resistir la ambición de poder del mundo.

Entre los seguidores de Jesús la relación es de fraternidad bajo una paternidad de Dios. Hermanos que se animan a amarse como el Padre nos ama, y nos servimos unos a otros como señal de ese amor.

para servir y dar su vida en rescate por muchos

La entrega de su vida es un pago para liberar esclavos. En vida de Jesús mostró como los iba liberando por su intensa entrega y desgaste hasta dar su último aliento. Liberaba enfermos, endemoniados, difuntos, iletrados, odios entre enemigos, cualquier contaminación a lo que era de Dios.

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BEATO CARLO

 BEATO CARLO


Oración Oficial del Beato Carlo

Oh Dios, nuestro Padre,
gracias por habernos dado a Carlo,
modelo de vida para los jóvenes
y mensaje de amor para todos.

Tú has hecho que se enamore
de tu hijo Jesús,
haciendo de la Eucaristía
su “autopista hacia el cielo”.

Tú le has dado a María
como Madre muy amada,
y has hecho que con el Rosario
se convirtiese en un cantor de su ternura.

Acoge su oración por nosotros.

Mira sobre todo a los pobres,
a quienes él amó y ayudó.

También a mí concédeme

por su intercesión,
la gracia que necesito...

Y haz que nuestra alegría sea plena,
conduciendo a Carlo entre los beatos
de tu Santa Iglesia,
a fin de que su sonrisa
siga resplandeciendo para nosotros
para gloria de tu nombre.

Amén.

Rezar un Padre Nuestro, Ave María y Gloria.



domingo, 28 de febrero de 2021

PALABRA COMENTADA

 

Domingo 2º de Cuaresma

Génesis 22,1-2.9-13.15-18



REFLEXIÓN

En aquellos días, Dios puso a prueba a Abrahán, llamándole: "¡Abrahán!" Él respondió: "Aquí me tienes." Dios le dijo: "Toma a tu hijo único, al que quieres, a Isaac, y vete al país de Moria y ofrécemelo allí en sacrificio, en uno de los montes que yo te indicaré."

De acuerdo a la fuente de la Palabra el Señor pone a prueba a Abraham, el llamado de la nada, el agraciado sin mérito, el bendecido sin previa consulta.

La prueba es un sacrificio humano, del hijo más querido, porque es el único. La más preciada posesión del viejo Abraham.

Se supone que tiene otro: Ismael, pero hubo que despacharlo para no tener líos con Sara, su mujer ex – estéril. Por eso Agar y su hijo sufren un fuerte resentimiento y ásperos pugnarán por ser ellos, como islámicos, los que reclamen la primogenitura.

Asumir como voz de Dios la solicitud de sacrificar al hijo, pudo bien ser un engaño del mal espíritu.

Abraham todo generosidad bien pudo pensar que su amigo y aliado Dios, que le había dado dos hijos, podía darle otro para reponer al degollado Isaac.

Pero el Señor deja ser para intervenir al final y aclarar las cosas. No quiere sacrificios humanos.

Y lo vuelve a rubricar con el sacrificio del propio hijo: Jesús de Nazaret. Lo resucita de la muerte porque no está de acuerdo con sacrificios humanos, ni con víctimas inocentes. Es el señor de la vida y no de la muerte.

Salmo responsorial: 115



REFLEXIÓN

Tenía fe, aun cuando dije: / "¡Qué desgraciado soy!" / Mucho le cuesta al Señor / la muerte de sus fieles. R.

Tanto le cuesta que repara con vida lo que la muerte y sus agentes provocan.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza, / invocando tu nombre, Señor

Eso sí hizo Jesús, invocar en alabanza a su Padre.

Romanos 8,31b-34



REFLEXIÓN

El que no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará todo con él?

Porque tampoco abandonó a su hijo sino que lo exaltó. Es la convicción de la primera iglesia, testimoniada hasta hoy. Dios no entrega definitivamente, porque de Él solo vida en abundancia debemos esperar.

Marcos 9,2-10



REFLEXIÓN

Estaban asustados, y no sabía lo que decía

Puede tratarse del temor sagrado: a la vez que gozan de una experiencia cumbre, temen que se pierda, que no dure para siempre. Es la contingencia, el límite de la existencia humana, el nefesh, la sarx, frente al absoluto en cuanto a apetecible, viable, y asequible, como promesa y realidad.

Jesús de Nazaret como máximo exponente del Padre invita a la criatura indigente, necesitada, carente, limitada y contingente a fiarse de él como la esfera sagrada, el ámbito absoluto, que aportará resolución a la tensión básica de la existencia y de la cual la pobreza, vulnerabilidad y miseria son muestrarios.

No es la muerte en definitiva la que tiene la última palabra en esta agonía, sino que el absoluto no sea para nosotros. La necesidad básica es la vida, no la muerte.

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DOCTORES DE LA IGLESIA

 

San León Magno Sermón 51,3-4.8

 El Señor puso de manifiesto su gloria ante los testigos que había elegido e hizo resplandecer de tal manera aquel cuerpo suyo semejante al de todos los hombres, que su rostro se volvió semejante a la claridad del sol y sus vestiduras aparecieron blancas como la nieve. En aquella transfiguración se trataba sobre todo de alejar de los corazones de los discípulos el escándalo de la cruz, y evitar así que la humillación de la pasión voluntaria conturbara la fe de aquellos a quienes se había revelado la excelencia de la dignidad escondida. Pero con no menor providencia se estaba fundamentando la esperanza de la Iglesia santa, ya que el cuerpo de Cristo en su totalidad podría comprender cuál habría de ser su transformación, y sus miembros podrían contar con la promesa de su participación en aquel honor que brillaba de antemano en la cabeza. A propósito de lo cual había dicho el mismo Señor, al hablar de la majestad de su venida: Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de mi Padre.

REFLEXIÓN

El mundo no quiere paliativos a su sufrimiento. Quiere sanación. Una sanación radical, positiva, evidenciable, donde ya no haga falta más pruebas, insistencia, argumentos. El mundo quiere dejar de ser contingente. Por eso las intenciones pedagógicas que nos ofrece la Palabra en su narración sobre la Transfiguración, no logran hacer mella en la coraza de decepción, amargura, depresión y abandono en el que ha caído, por las frustraciones de salvación, sanación, éxito y logro acumuladas durante siglos. No hay terapia que haya logrado desterrar esta postración, desconsuelo y desolación.

Cosa que el mismo apóstol Pablo corroboró, diciendo: Considero que los trabajos de ahora no pesan lo que la gloria que un día se nos descubrirá; y de nuevo: Estáis muertos y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros apareceréis juntamente con él en gloria.

REFLEXIÓN

De manera que habrá que seguir escrutando, como Diógenes el de la lámpara, a ver si encontramos el testigo idóneo, el Superman cuyo testimonio nos evidencia que el mundo está salvado, que todo está bien, que habrá final feliz.

Pero en aquel milagro hubo también otra lección para confirmación y completo conocimiento de los apóstoles. Pues con el Señor aparecieron en conversación Moisés y Elías, por tanto la ley y los profetas: para que se cumplieran con toda verdad en presencia de aquellos cinco hombres lo que está escrito: Toda palabra debe apoyarse en dos o tres testigos.

REFLEXIÓN

El mundo no tiene sensibilidad suficiente para testigos perdidos en la bruma de la historia, donde todo suena a fábula, a mito, a fantasía, a proyección de insatisfacciones compensadas.

¿Y pudo haber una palabra más firmemente establecida que ésta, en cuyo anunció resuena la trompeta de ambos Testamentos, y los instrumentos de las antiguas afirmaciones concurren con la doctrina evangélica? Las páginas de los dos Testamentos se apoyaban entre sí; y el esplendor de la actual gloria ponía de manifiesto y a plena luz al que los anteriores signos habían prometido bajo el velo de sus misterios: porque como dice San Juan, la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo, en quien se cumplieron a la vez la promesa de las figuras proféticas y la razón de los preceptos legales, ya que con su presencia atestiguó la verdad de las profecías y con su gracia otorgó a los mandamientos la posibilidad de su cumplimiento.

REFLEXIÓN

El mundo no entiende que los testamentos de la Palabra signifiquen buena nueva, precisamente por su halo de mentira piadosa, incierta, y sin mayores evidencias hoy. Se asemeja al reclamo que se le hizo a Jesús en la cruz, si es que fue histórico, "si eres Hijo de Dios, bájate de la cruz y sálvate a ti mismo". Y como no lo hizo, se convirtió en paradigma de la increencia del mundo actual. Qué fraude un Hijo de Dios que no se salva a sí mismo. Un Padre que deja abandonado a su propio hijo y no responde.

Que la predicación del santo Evangelio sirva, por tanto, para la confirmación de la fe de todos, y que nadie se avergüence de la cruz de Cristo, gracias a la cual quedó redimido. Que nadie tema tampoco sufrir por la justicia, ni desconfíe del cumplimiento de las promesas, porque por el trabajo se va al descanso, y por la muerte se pasa a la vida, pues el Señor echó sobre sí toda la debilidad de nuestra condición y si nos mantenemos en su amor, venceremos lo que él venció, y recibiremos lo que prometió. En efecto, ya se trate de cumplir los mandamientos o de tolerar las adversidades, nunca debe dejar de resonar en nuestros oídos la palabra pronunciada por el Padre: Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto; escuchadle.



REFLEXIÓN

Nada ha cambiado. Sólo gente que no es del mundo pero vive en él, que haya asumido con fe el evangelio de la buena nueva, podría …podría ayudar a sanar, a curar, a salvar.