sábado, 23 de septiembre de 2023

PALABRA COMENTADA

 

Sábado 24 de tiempo ordinario

Año Impar


1Timoteo 6,13-16



REFLEXIÓN


guardes el mandamiento sin mancha ni reproche


En esta oportunidad podría ser que guardara el encargo, lo mandado, la misión. Se necesita mantener fiel y andando la misión hasta que Jesús vuelva para uno y para todos. Una asociación histórica elegida y llamada por el Señor de todo. Una colaboración buscada y sostenida como su designio y agrado. Una alianza de ser y hacer, que debe conservarse por la gracia y la libertad, en medio de la contradicción del mundo.


el bienaventurado y único Soberano, Rey de los reyes y Señor de los señores, el único poseedor de la inmortalidad, que habita en una luz inaccesible, a quien ningún hombre ha visto ni puede ver


Una formulación muy del gusto oriental que evita el simple Dios y lo reemplaza con opulencia de atributos, para que la palabra proferida ayude a caer en cuenta de la majestad, y la solemnidad de la fórmula provoque la reverencia.


Salmo responsorial: 99



REFLEXIÓN


dándole gracias y bendiciendo su nombre


El Espíritu Santo, que procede de las profundidades del Innombrable e Inaccesible, es quien nos infunde la alabanza, como tributo al dueño de todo, y manifestación de su apertura gratuita para convivir con Él más allá del límite creatural.


Lucas 8,4-15



REFLEXIÓN


se le juntaba a Jesús mucha gente y, al pasar por los pueblos, otros se iban añadiendo.


En Jesús la gente percibía ese alivio premonitorio del último alivio: la vida plena que no termina.


Y por eso como un imán atrae el hierro, atraía los anhelos de liberación de su entorno: enfermedades, posesiones, carencias, aflicciones.


Quién que haga cosas buenas por la gente, ayude sus necesidades, alivie sus penurias, podrá ser dejado de lado? En esto Jesús, al atraer multitudes ávidas no estaba haciendo nada que otros no hayan experimentado.


Pero en él reconocemos, como también lo hacía la multitud, un discurso y una conducta reveladoras del misterio de Dios. El rostro inédito de un Dios Padre grauito emergía en su accionar.


Y así Jesús atendía un hambre más profunda, y para la que el pan que perece era sólo un símbolo de una realidad eterna.


El resto cayó en tierra buena y, al crecer, dio fruto el ciento por uno."


La pregunta es más bien qué significa exactamente esta parábola porque al escucharla en el contexto de la cantidad de gente que se le suma, parece que su sentido emerge automáticamente.


No todos son tierra buena aunque se sumen a seguir su camino.




Aun siguiéndolo somos capaces de ahogar, secar, esterilizar la semilla.


Ese sembrador que es Jesús puede, si somos lo que debemos ser para dar fruto.


Con la parábola daba a entender que no todo terminaba ahí: en el alivio temporal, sino que allí se depositaba una semilla de la Palabra, para que nos esforzáramos en hacerla germinar, crecer y fructificar. Porque como semilla no morimos para quedar estériles, según la Palabra.


Se achaca a un platonismo la preferencia a la realidad espiritual sobre la material. Esto por las consecuencias que puede acarrear de irresponsabilidad histórica.


Pero la materia puede ser apreciada, como lo es la semilla de una planta, y cuidada con responsabilidad para que se dé la transformación en el fruto de calidad.


La materia es así una realidad de paso en su presentación histórica, pero participante de la transformación que se va operando de un resultado esperado al final.


"A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del reino de Dios; a los demás, sólo en parábolas, para que viendo no vean y oyendo no entiendan


Entre parábola y alegoría puede haber la separación histórica del enfoque unitario significante que dio Jesús a sus parábolas, según el sentido semítico del enigma, y por otro lado la posterior explicación de sus seguidores en las comunidades, en la que se acredita una catequesis y unos catequistas.


Separarlos y preferir aquél a costa de éste, es violentar el testimonio evangélico que entiende la palabra apostólica con la reverencia que se sentía por Jesús.


El sentido de la parábola es éste: La semilla es la palabra de Dios. Los del borde del camino son los que escuchan, pero luego viene el diablo y se lleva la palabra de sus corazones, para que no crean y se salven. Los del terreno pedregoso son los que, al escucharla, reciben la palabra con alegría, pero no tienen raíz; son los que por algún tiempo creen, pero en el momento de la prueba fallan. Lo que cayó entre zarzas son los que escuchan, pero con los afanes y riquezas y placeres de la vida se van ahogando y no maduran. Lo de la tierra buena son los que con un corazón noble y generoso escuchan la palabra, la guardan y dan fruto perseverando".


Se dice que esta alegorización, en la que se le asigna a cada detalle de la narración un significado propio, es algo posterior en la historia de la redacción.


Al ser recogida por la primera generación de creyentes la parábola, quizá se perdió el mensaje nuclear que daba el contexto original y se subsanó con significados de detalle.


Para el conjunto de la fe con la que recibimos la Palabra de una tradición de comunidades creyentes, ambos métodos nos importan, y nos involucran en la rica dinámica de su interpretación.


El Espíritu va poniendo sensibilidades y acentos en la palabra que nos va llegando. Como lucecitas que van apareciendo en el firmamento, cuando en una primera mirada parecía que no las había.


La esperanza es que El da vida al universo.


Son dos actitudes básicas: escuchar con corazón noble y dar fruto perseverando, o no escuchar.

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1Timoteo 6,13-16

Desde las primeras comunidades se tuvo a Jesucristo como un revelador supremo del Dios inombrable, a quien no se veía ni se podría ver. Se hacía sentir la eminencia de Jesús de Nazaret para algo tan básico y fundamental como dar con el Dios verdadero, anhelo de todo creyente.

Salmo responsorial: 99

Según esa misma fe toda la alabanza contenida y expresada en la oración del antiguo Israel pende de la revelación de Jesús de Nazaret. Una posición confesada pero no aceptada unánimamente por quienes piadosa y devocionalmente utilizan esa salmodia.

Lucas 8,4-15

En este tiempo de realce de los bautizados y su ministerio común, conviene la figura del Sembrador, como propia del proyecto de vida de fe que discurre en el mundo sembrando para recoger, y que no siempre será según sus cálculos meramente humanos. Qué es éxito y qué fracaso en la gestión del Reino? Habrá solicitud en la búsqueda de indicios pero no son determinantes. Eso si, sin muerte de la semilla, no habra fruto. Y es interesante la paradoja de que el Sembrador también es semilla.

DOCTORES DE LA IGLESIA

 



Sábado, XXIV semana

San Agustín Sermón sobre los pastores 46,11-12

El Señor, dice la Escritura, castiga a sus hijos preferidos. Y tú te atreves a decir: «Quizás seré una excepción.» Si eres una excepción en el castigo, quedarás igualmente exceptuado del número de los hijos. «¿Es cierto —preguntarás— que castiga a cualquier hijo?» Cierto que castiga a cualquier hijo, y del mismo modo que a su Hijo único. Aquel Hijo, que había nacido de la misma substancia del Padre, que era igual al Padre por su condición divina, que era la Palabra por la que había creado todas las cosas, por su misma naturaleza no era susceptible de castigo. Y, precisamente, para no quedarse sin castigo, se vistió de la carne de la especie humana. ¿Con qué va a dejar sin castigo al hijo adoptado y pecador, el mismo que no dejó sin castigo a su único Hijo inocente? El Apóstol dice que nosotros fuimos llamados a la adopción. Y recibimos la adopción de hijos para ser herederos junto con el Hijo único, para ser incluso su misma herencia: Pídemelo: te daré en herencia las naciones. En sus sufrimientos, nos dio ejemplo a todos nosotros. Pero, para que el débil no se vea vencido por las futuras tentaciones, no se le debe engañar con falsas esperanzas, ni tampoco desmoralizarlo a fuerza de exagerar los peligros. Dile: Prepárate para las pruebas, y quizá comience a retroceder, a estremecerse de miedo, a no querer dar un paso hacia adelante. Tienes aquella otra frase: Fiel es Dios, y no permitirá él que la prueba supere vuestras fuerzas. Pues bien, prometer y anunciar las tribulaciones futuras es, efectivamente, fortalecer al débil. Y, si al que experimenta un temor excesivo, hasta el punto de sentirse aterrorizado, le prometes la misericordia de Dios, y no porque le vayan a faltar las tribulaciones, sino porque Dios no permitirá que la prueba supere sus fuerzas, eso es, efectivamente, vendar las heridas. Los hay, en efecto, que, cuando oyen hablar de las tribulaciones venideras, se fortalecen más, y es como si se sintieran sedientos de la que ha de ser su bebida.

REFLEXIÓN

Hay pruebas, las hubo y las seguirá habiendo. Eso no tiene vuelta de hoja. Tienen una parte en el Amor con el que el Padre ama al Hijo, y en Él a nosotros. Jesús sigue siendo la clave del Misterio del Dolor y la prueba en ese Amor. Y cómo asistió al Hijo, lo hará con nosotros hasta que demos el último paso, hasta la última Pascua.

viernes, 22 de septiembre de 2023

PALABRA COMENTADA

 

Viernes 24 de tiempo ordinario

Año Impar


1Timoteo 6,2c-12



REFLEXIÓN


Si alguno enseña otra cosa distinta, sin atenerse a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo y a la doctrina que armoniza con la piedad, es un orgulloso y un ignorante, que padece la enfermedad de plantear cuestiones inútiles y discutir atendiendo sólo a las palabras


Se trata de una verdad–Didaskalia - madurada en una formulación, depositada y transmitida con fidelidad, que inspira y se verifica en una conducta y estilo de vida piadoso-eusebeia-reverente y responsable para lo de Dios y ante los hombres.

Esto provoca envidias, polémicas, difamaciones, sospechas maliciosas, controversias propias de personas tocadas de la cabeza, sin el sentido de la verdad, que se han creído que la piedad es un medio de lucro


Son los santones que viven de su piedad, y lucran con ella.


Esa piedad puede ser cualquier idea que inspira un movimiento y se convierte en una ideología, que se parapeta como un bien para otros, pero de ella se sustenta.


Es verdad que la piedad es una ganancia, cuando uno se contenta con poco


Sin nada venimos al mundo, y sin nada nos iremos de él


Teniendo qué comer y qué vestir nos basta


La doctrina sana y la piedad que armoniza con ella, perfilan un estilo de vida sencillo, que se contenta con poco y no ambiciona gran cosa.


Es el anverso de la sociedad de consumo en la que estamos inmersos, y que a gran escala o reducida a pequeñas elites, afecta por igual a capitalismos y socialismos.


La espiritualidad o modo de proceder que fluye de esa piedad, es el antídoto de los ismos ideológicos y políticos que asolan el planeta, y pugnan por regresarnos a las cavernas, para entendernos solo a garrote limpio.


Pero la existencia en esta piedad y bendición sólo es captable para una fe viva, que desde el centro de la persona, su conciencia, salte a la comunidad, y cristalice en una fraternidad de ágape.


hombre de Dios, huye de todo esto; practica la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la delicadeza. Combate el buen combate de la fe. Conquista la vida eterna a la que fuiste llamado


Porque se trata de un combate, de una lucha, en la que no hay jubilación.


Salmo responsorial: 48



REFLEXIÓN

que confían en su opulencia / y se jactan de sus inmensas riquezas? cuando muera, no se llevará nada, "Ponderan lo bien que lo pasas",


El brillo y la estridencia del emotivismo hace casi imposible sensibilizarse con una perspectiva que no sea inmediatista.


Ante el empuje y presión de la globalización mediática cuesta mucho darle un puesto a la

conformidad y la resignación para afrontar la frustración de los bienes perecederos.


Pero queda redoblar el combate de la fe para mantener la perspectiva de eternidad a flote y viva.


Porque la eternidad no es el congelador donde ubicamos las realidades que no podemos o no queremos consumir ni vivir, sino el estado final definitivo de la existencia individual y de la creación.


Lucas 8, 1-3



REFLEXIÓN


Jesús iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo


Itinerando como algunos políticos han descubierto que hay que hacer para enterarse de primera mano de los problemas y dar a conocer sus personas y propuestas.


A diferencia de algunos de ellos, Jesús conmovía por la credibilidad que despedía su persona y atraía, como un tesoro que se encuentra sorpresivamente.


predicando el Evangelio del reino de Dios


Mostrando más bien, porque Jesús de Nazareth no prodigaba discursos demagógicos con promesas inciertas para quedar bien.


El ofrecía signos que provocaban fe y reflexión. Provocaban cambio de vida.


Un fenómeno de comunicación masiva de una buena noticia.


No podemos decir algo así hoy, con tanta mala noticia del anti-reino.


Una profusa divulgación sádico-masoquista que martilla obstinadamente lo malo del mundo y su cúmulo de pobrezas y carencias.


Un mundo así no parece que valga la pena vivirlo. Eso muestra la estadística de suicidios y deprimidos.


Parece como la agenda envidiosa de una fuerza que detesta la buena nueva. Un dominio fatigante, como un imperio que resiste la obra buena, la buena palabra, la buena intención y busca desarmar con críticas aniquiladoras su proceso de bienaventuranza.


María la Magdalena


Quien es hoy la matriarca de las feministas y las activistas de género.


A ellas le debemos por su reflexión e investigación, el énfasis en figuras que el sistema patriarcal no deja brillar suficientemente.


En este logro también se cuela quien ya sabemos, para dañar por su extremismo la buena obra.


otras muchas que le ayudaban con sus bienes


Jesús es un modelo de libertad: se deja colaborar además con bienes, con dinero, pero sin apegarse, ni dejarse atar o manipular.


Sin ese patrocinio quizá hubiera sido casi imposible la misión de Jesús por el Reino.


Pero tampoco tergiversó el sentido de una existencia que se mantenía lejos de la codicia.


Era el signo del Reino, donde el valor del dominio de Dios superaba todo inmediatismo y logro efímero.


La intervención de Jesús mediante sanación y respuesta a ciertas necesidades de la población más pobre, no era para hacer un reino en este mundo, sino desde este mundo.


Sino para abrirle paso a la comprensión del Reino del Padre y provocar una vida en armonía con él.

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1Timoteo 6,2c-12

La economía doméstica cristiana es simple. Induce una protección básica frente a los ciclos económicos de vacas gordas y vacas flacas. Además impulsa un tejido social más repetuoso de la dignidad personal en vez de la mercancía a la que nos puede someter un estilo codicioso y acumulador.

Salmo responsorial: 48

Así no temeremos tanto los días aciagos, fiados más en el poder de Dios que asiste nuestra frugalidad, porque esperamos más de su providencia que de nuestras fuerzas o suerte.

Lucas 8,1-3

La mujer reformulada por el mundo dominante, de varones, ahora vale más para satisfacción de muchas de ellas. Pero también para otras no por prestarse a una estrategia engañosa. En Jesús tenemos una inclusión más honesta. Cuando ellas valían poco se les dejó colaborar con el Reino a la par de los apóstoles, itinerantes aportando su carisma de cuido.

DOCTORES DE LA IGLESIA

 



Viernes, XXIV semana
San Agustín Sermón sobre los pastores 46,10-11

Ya habéis oído lo que los malos pastores aman. Ved ahora lo que descuidan. No fortalecéis a las débiles, ni curáis a las enfermas, ni vendáis a las heridas, es decir, a las que sufren; no recogéis a las descarriadas, ni buscáis a las perdidas, y maltratáis brutalmente a las fuertes, destrozándolas y llevándolas a la muerte. Decir que una oveja ha enfermado quiere significar que su corazón es débil, de tal manera que puede ceder ante las tentaciones en cuanto sobrevengan y la sorprendan desprevenida. El pastor negligente, cuando recibe en la fe a alguna de estas ovejas débiles, no le dice: Hijo mío, cuando te acerques al temor de Dios, prepárate para las pruebas; mantén el corazón firme, sé valiente. Porque quien dice tales cosas, ya está confortando al débil, ya está fortaleciéndole, de forma que, al abrazar la fe, dejará de esperar en las prosperidades de este siglo. Ya que, si se le induce a esperar en la prosperidad, esta misma prosperidad será la que le corrompa; y, cuando sobrevengan las adversidades, lo derribarán y hasta acabarán con él. Así, pues, el que de esa manera lo edifica, no lo edifica sobre piedra, sino sobre arena. Y la roca era Cristo. Los cristianos tienen que imitar los sufrimientos de Cristo, y no tratar de alcanzar los placeres. Se conforta a un pusilánime cuando se le dice: «Aguarda las tentaciones de este siglo, que de todas ellas te librará el Señor, si tu corazón no se aparta lejos de él. Porque precisamente para fortalecer tu corazón vino él a sufrir, vino él a morir, a ser escupido y coronado de espinas, a escuchar oprobios, a ser, por último, clavado en una cruz. Todo esto lo hizo él por ti, mientras que tú no has sido capaz de hacer nada, no ya por él, sino por ti mismo». ¿Y cómo definir a los que, por temor de escandalizar a aquellos a los que se dirigen, no sólo no los preparan para las tentaciones inminentes, sino que incluso les prometen la felicidad en este mundo, siendo así que Dios mismo no la prometió? Dios predice al mismo mundo que vendrán sobre él trabajos y más trabajos hasta el final, ¿y quieres tú que el cristiano se vea libre de ellos? Precisamente por ser cristiano tendrá que pasar más trabajos en este mundo. Lo dice el Apóstol: Todo el que se proponga vivir piadosamente en Cristo será perseguido.

REFLEXIÓN

Ni se debe, mucho menos se puede, permanecer en la permanente gratificación; ni en la permanente depresión, por malestar constante. Frente al sube y baja de la vida, o se forra uno como un estoico, inmune a lo bueno y lo malo, para no desviarse de su propio poder, o se afianza uno en el más fuerte, para con él no enajenarse con la gloria, ni sucumbir con la desgracia. Ese más fuerte es Jesús Cristo.

jueves, 21 de septiembre de 2023

PALABRA COMENTADA

 

San Mateo apóstol(21 de septiembre)

Efesios 4,1-7.11-13



REFLEXIÓN

el prisionero por el Señor

Pablo reconoce su condición: es prisionero. Reconoce la causa: por el Señor, por seguirlo y anunciarlo.

Reconoce su motivación: por el Señor, por compartir su suerte, por asemejársele, por ser elegido para estar cerca de Él.

Más adelante en la historia irán surgiendo muchos otros animados y motivados por tal semejanza, como si fuera una gloria, una condecoración, un renombre.

Gente así construye el reino.

andéis como pide la vocación a la que habéis sido convocados

Andar se trata de conducir la vida en sentido ético, tomando decisiones correctas, buenas y felices en consecuencias para todos.

humildes y amables, sed comprensivos, sobrellevaos mutuamente con amor; esforzaos en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz.

Esta es una contribución a la paz, a la ciudadanía democrática, pluralista, equitativa e inclusiva.

Diligente y fervorosamente promoviendo fraternidad.

Con una identidad cercana y clara que aproxima a los miembros.

Podríamos reconocer un estilo de vida con estos valores en muchos que hoy promueven la paz, tolerancia, inclusión, derechos humanos.

Sería más constructivo si en su activismo se reconociera y explicitara con más énfasis aún este sentido de fraternidad, en tolerancia, en unidad.

Para que podamos superar el sentido de desquite, de justicia vengativa, insaciable en sus demandas de ojo por ojo.

Es decir que la nueva evangelización, la evangelización en la cultura, quiere mostrar un paradigma de estilo de vida alternativo a la cultura de muerte y violencia.

Pero también, como Palabra de Dios, que corta por ambos lados de la daga, sensibiliza a una autocrítica purificadora de motivaciones revanchistas y fariseas.

Procura la paz con esfuerzo, nuestra vocación y nuestra congruencia, porque trata de luchar por el entendimiento y no la guerra.

Un Dios, Padre de todo, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todoSe trata de la experiencia del Dios inefable

Descubrimos desde esta experiencia que aguardar a que se cumpla su voluntad desde la fe y esperanza, para que incluya nuestra voluntad, significa una depuración, purificación, un fuego cernidor que transforma en la medida de nuestra buena disposición.

Los motivos económicos, materiales, psicológicos, de aferramiento a lo material y su seguridad, estarán siendo puestos a prueba, para transformarse en total entrega a la confianza en su designio.

Es la experiencia subjetiva que se objetiviza en una cosmovisión: un Dios Padre que ama salvando el mundo en su Hijo, Jesús de Nazareth.

No está al alcance del esfuerzo del ateo y anti-teo, porque es un don.

Pero es una posibilidad también para ellos, escondida en el misterioso designio del Señor, que late en la voz de sus conciencias.

para el perfeccionamiento de los santos, en función de su ministerio, y para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que lleguemos todos a la unidad en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, al hombre perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud

Los diferentes ministerios o servicios en el pueblo de Dios no son para lucrar, sino para edificar.

Son medios para luchar por la unidad de la paz.

De eso se trata en el entramado de lo profundo.

Revisemos si por egoísmo y aferramiento no hemos edificado como debíamos.

En familia, en amistad, en profesión, en vocación y servicio.

Más de lo que quisiéramos, hemos estado por debajo de la raya.

Salmo responsorial: 18




REFLEXIÓN

sin que resuene su voz, / a toda la tierra alcanza su pregón

Una vez terminó Jesús de hablar en su ministerio, calló y murió.

El Dios Padre que en él hablaba calló y vivió con voz de Espíritu, que sin hablar resuena en las palabras de los enviados, para alcanzar toda la tierra, y las tierras si hay más vida fuera de ésta.

Debemos considerar que no somos los creyentes los únicos mediante los cuales la Palabra edifica el Reino.

Otros lo hacen también, aun sin advertirlo, para confluir en un Cristo total, que en su momento se dará a conocer plenamente.

Mateo 9,9-13



REFLEXIÓN

vio Jesús al pasar a un hombre llamado Mateo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: "Sígueme."

Estaba este publicano haciendo lo que podía, mas no lo que debía.

Tal como estaba, cobrando impuestos le llegó el llamado.

Pero para seguirlo tuvo que levantarse de su puesto de opresión.

No debía continuar cobrando impuestos. No era congruente.

No era así como iba a evangelizar y promover la fraternidad.

Mateo como Pablo y otros apóstoles hacía lo suyo en el momento que la Palabra impactó en su vida y trastornó su existencia.

Trastornar nuestra vida en su derrotero insignificante para tornarlo significativo y enriquecido constituye la misión de la Palabra. El llamamiento del Señor que nos desubica no se dará sin nosotros, porque es una invitación, no una imposición.

Y, estando en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaron con Jesús y sus discípulos.

Eran las amistades y conocidos de Mateo, de su misma calaña probablemente. Los malos amigos, la gente perdida, los contaminados contaminantes, quienes debían ser puestos aparte para no dañar al resto.

Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos: "¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?"

Hoy diríamos que bebe, rumbea, hace vida común y amistosa con gente de mala nota.

Una cosa es sentarse y comer con ellos y otra llamarlos para seguirlos. Otra además, es prescindir de los criticones.

Unos para sanar, otros para evangelizar, y otros para dejar que se cuezan en su propia salsa de maledicencia.

No todos los sanados están en condiciones de seguir a Jesús en su ministerio. Hay quienes siguen más de cerca. Tal selección es un misterio.

Jesús lo oyó y dijo: "No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa "misericordia quiero y no sacrificios": que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores."

Son los que descubren y aceptan gustosos el aporte que Jesús puede hacer a sus vidas.

Pecadores con inquietud de justos, no justos con actitudes de pecadores, de las que no se quieren dar cuenta.

Éstos arrojan su maldad en otros como si fuera un conjuro de liberación.

Jesús lanza una proclama semejante a la del evangelio de Juan en el caso de la adúltera : quien se vea sin pecado que tire la primera piedra.

La llamada general para pecadores es redentora, porque pretende sanarnos, y nos convoca además a sanar otros y otras.

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Efesios 4,1-7.11-13

La paz no fluye sino que hay que esforzarse. Es una construcción persistente, dedicada, y su fruto es la unidad. La paz es condición de posibilidad de la unidad. Incluso para asumir constructivamente la diversidad de carismas sin echar a pique la unidad.

Salmo responsorial: 18

Con esa eficiencia hemos de construir, casi sin hablar. Sin retórica, proceder en unidad por la paz. De tal manera que donde no hay unidad, debemos preguntarnos cómo hacemos la paz.

Mateo 9,9-13

Los estigmatizados por la sociedad, y mantenidos aparte, discriminados, muestran la desunión de la tal sociedad. No hay paz sin reconocimiento de lo propio que impide la paz. Si nos consideramos exentos de tal reconocimiento, y juzgamos que estamos bien y sanos, Jesús como pacificador y sanador, no tiene nada que hacer. Y por lo tanto, no se puede realizar la unidad del reino. Evangelizar no es solo sanar enfermos, sino también convencer sanos que están enfermos, y por lo tanto necesitan sanador, para así completar la unidad. Pero debe hacerse con la paz. La paz y no la violencia hace la unidad.