sábado, 24 de octubre de 2020

PALABRA COMENTADA

 

Sábado 29 de tiempo ordinario

Efesios 4, 7-16

7Pero a cada uno de nosotros se nos ha concedido la gracia conforme a la medida del don de Cristo.
8Por tanto, dice: "CUANDO ASCENDIO A LO ALTO, LLEVO CAUTIVA UN GRAN NUMERO DE CAUTIVOS, Y DIO DONES A LOS HOMBRES."
9Esta expresión: "Ascendió," ¿qué significa, sino que El también había descendido a las profundidades de la tierra? 10El que descendió es también el mismo que ascendió mucho más arriba de todos los cielos, para poder llenarlo todo. 11Y El dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, 12a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo; 13hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del pleno conocimiento del Hijo de Dios, a la condición de un hombre maduro, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. 14Entonces ya no seremos niños, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas del error. 15Más bien, al hablar la verdad en amor, creceremos en todos los aspectos en Aquél que es la cabeza, es decir, Cristo, 16de quien todo el cuerpo, estando bien ajustado y unido por la cohesión que las coyunturas proveen, conforme al funcionamiento adecuado de cada miembro, produce el crecimiento del cuerpo para su propia edificación en amor.



COMENTARIO

A cada uno de nosotros se le ha dado la gracia

El acompañamiento de Jesús está dado, donado. No se parte de la desconfianza sino de la entrega.

Es nuestra correspondencia la que está en veremos, nuestra libertad, que hay que potenciar para responder adecuadamente.

para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que lleguemos todos a la unidad en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, al hombre perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud

Sí hay un crecimiento que desarrollar, incluso más allá de la muerte individual, porque la edificación es hasta la plenitud del cuerpo de Cristo.

hagamos crecer todas las cosas hacia él, que es la cabeza: Cristo

Una de las expresiones actuales más utilizada tiene que ver con crecer, como un compendio de todo lo positivo y dinámico que una persona puede aspirar en su existencia.

Solo se crece cuando se está en el camino correcto, con las oportunidades correctas, en el tiempo correcto, con la actitud correcta.

Podemos juntar la fuerza significativa de nuestra mentalidad al mensaje de la Palabra y lograr una convergencia admirable: por la fe en Cristo, se desarrolla en mi ser un proceso de crecimiento en todas las cosas hasta lograr la estatura de la cabeza: Cristo.

Asi la Palabra nos mantiene agraciados con el don de una visión positiva sobre el mundo y el designio sobre él, hasta que se haga el reino.

Lo más fuerte y lo más eficaz: es el amor concebido en Cristo.

Salmo responsorial: 121



COMENTARIO

Ya están pisando nuestros pies / tus umbrales, Jerusalén

Huyamos el esfuerzo sicológico que procura hacer sentir los niveles de crecimiento del reino en y a través de nosotros.

En los ejercicios ignacianos hay en la primera semana una meditación en la que se recomienda este esfuerzo para sentir la identificación con Cristo y el dolor de nuestros pecados.

Son rezagos de la primera época ermitaña y purgativa para romper la coraza de insensibilidad que se nos crea en nuestra rutina mundana.

Pero el don que permanece en la fe es un sentido sobre el vigor que vamos cobrando en nuestro peregrinaje. Nos sentimos más fuertes, nos palpamos más fuertes, acometemos la vida más fuertes espiritualmente.

Falta un poquito para estar dentro. Pero en la puerta del horno se quema el pan, dice un refrán popular, desconfiando de los triunfalismos.

 

Lucas 13, 1-9

1En esa misma ocasión había allí algunos que contaron a Jesús acerca de los Galileos cuya sangre Pilato había mezclado con la de sus sacrificios. 2El les respondió: "¿Piensan que estos Galileos eran más pecadores que todos los demás Galileos, porque sufrieron esto? 3"Les digo que no; al contrario, si ustedes no se arrepienten, todos perecerán igualmente. 4"¿O piensan que aquellos dieciocho, sobre los que cayó la torre en Siloé y los mató, eran más deudores que todos los hombres que habitan en Jerusalén? 5"Les digo que no; al contrario, si ustedes no se arrepienten, todos perecerán igualmente."
6Entonces Jesús les dijo esta parábola: "Cierto hombre tenía una higuera plantada en su viña; y fue a buscar fruto de ella y no lo halló. 7"Y dijo al viñador: 'Mira, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo. Córtala. ¿Por qué ha de cansar la tierra?' 8"El viñador le respondió: 'Señor, déjala por este año todavía, hasta que yo cave alrededor de ella, y le eche abono, 9y si da fruto el año que viene, bien; y si no, córtala.'"



COMENTARIO

lo de los galileos, cuya sangre vertió Pilato con la de los sacrificios que ofrecían.

Los romanos eran Ejércitos de ocupación bárbaros y despiadados.

Antes y ahora, como por ejemplo, las torturas de ejércitos actuales contra los poblaciones civiles desarmadas.

Un contexto de violencia absurda y desmedida, para aplacar la intifada.

"¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos porque acabaron así?

Es decir que el pensamiento común era descalificador para esas víctimas.

Se podría concluir que una desgracia así era un signo de rechazo de Dios en el Templo a sus sacrificios, por ser los galileos sinónimo de gente revoltosa a quien los romanos de Poncio Pilato habían sofocado.

Y de eso concluir también que no era bueno manifestar la rebeldía y aceptar la intimidación romana.

Pero en general sin llegar a esas sociologías político-religiosas, los seres humanos son presagiosos respecto de lo sacro y asumen como señales de rechazo de Dios situaciones trágicas.

Y no hay tal rechazo.

Un sentido podría ser el de convertirse en resistencia a Pilato y los romanos, con la esperanza de no perecer.

Otro sentido sería la conversión al Reino para no perecer peor.

El pensamiento común era descalificador para esas víctimas, teniéndolas por pecadoras.

Porque una vida plácida, sin tragedias, era el epítome de la bendición del Señor.

no os convertís, todos pereceréis lo mismo

Pero se impone, más bien, un sentido de conversión de mentalidad: la que juzga pecadores, indignos de salvación o castigados por su culpa, a personas asesinadas por un poder político, por un accidente trágico o ultimados como ajuste de cuentas.

Un llamado ineludible para todos, que controvierte esa creencia como necesaria, ya que todos somos pecadores y culpables, aun los que juzgamos.

Ese llamado nos es útil en la actualidad frente al influjo de los medios que plantan juicios innobles sobre personas que perecen en circunstancias dudosas.

Y la exigencia de conversión es absoluta porque ahí sí, el fin será aciago.

Lo que realmente hace perecer es juzgarnos libres de culpa a diferencia de los demás.

Jesús confronta al pueblo con su dureza de corazón para con la alianza, como causa de los males que le sobrevienen.

Si bien exculpa a los galileos como pecadores, Jesús no se ubica en el nivel político como significación primaria para su mensaje de fondo.

Pero Jesús emite un juicio profético como los clásicos de antaño: perece una sociedad injusta porque se vulnera desde dentro por corrupción.

Ya podemos tener todas las defensas y armamentos para defendernos de los de fuera, porque si la corrupción avanza dentro, el fin estará próximo.

A qué se refiere con la conversión: como los profetas, Jesús confronta al pueblo con su dureza de corazón para con la alianza, como causa de los males que le sobrevienen.

Cómo se da esa vinculación que no es visible ni aparente?

La Palabra encarnada en Jesús de Nazareth siempre aporta un rendija de la dimensión del Espíritu.

Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no. Y, si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera".

Si hemos de perecer mejor hacerlo convertidos y así aseguramos una vida sin fin.

"Ya ves: tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro.

Tiempo que lleva Jesús evangelizando sin lograr conversión.? Cúmulo simbólico de un tiempo cumplido, para que se hubiera dado un fruto que valiera la pena?

 

"Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto. Si no, el año que viene la cortarás"".

Su misión no es cortar, aunque aún no dé fruto.

Todo está dicho por Jesús para suscitar el despertar de la conversión.

Porque Él es magnánimo y paciente en la espera del fruto, para el que debemos crecer y madurar.

Su evangelio es el de la oportunidad, aunque no se sabe hasta cuándo. La conversión es para asumir con seriedad esa oportunidad.

El ruego pertenece a la tradición de la paciencia y la tolerancia, desde Abraham y Moisés, que confronta la impaciencia de los dioses por castigar a los hombres, pero abre a una revelación novedosa del Dios misericordioso, más allá de nuestros esquemas rígidos.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1319963656378028033?s=20

DOCTORES DE LA IGLESIA

 

San Pedro Crisólogo Sermón 117

El apóstol san Pablo nos dice que dos hombres dieron origen al género humano, a saber, Adán y Cristo. Dos hombres semejantes en su cuerpo, pero muy diversos en su obrar; totalmente iguales por el número y orden de sus miembros, pero totalmente distintos por su respectivo origen. Dice, en efecto, la Escritura: El primer hombre, Adán, fue un ser animado; el último Adán, un espíritu que da vida. Aquel primer Adán fue creado por el segundo, de quien recibió el alma con la cual empezó a vivir; el último Adán, en cambio, se configuró a sí mismo y fue su propio autor, pues no recibió la vida de nadie, sino que fue el único de quien procede la vida de todos. Aquel primer Adán fue plasmado del barro deleznable; el último Adán se formó en las entrañas preciosas de la Virgen. En aquél, la tierra se convierte en carne; en éste, la carne llega a ser Dios. Y ¿qué más podemos añadir? Este es aquel Adán que, cuando creó al primer Adán, colocó en él su divina imagen.



COMENTARIO

La mirada histórica sobre la humanidad concluiría con una enorme decepción. Pocos muestran una humanidad dignificada, muchos envilecida. Aunque en muchedumbre silenciosa muchos también se van dignificando cotidianamente en la misión de vivir sobreviviendo penurias y dar vida mejor que la recibida. Este caudal innumerable, y no cuantificable, hablaría de un proceso tenaz de transformación de la nueva humanidad, para lo cual hay que revestirse de fe y esperanza, y así prevalecer por amor.

viernes, 23 de octubre de 2020

PALABRA COMENTADA

 

Viernes 29 de tiempo ordinario

Efesios 4, 1-6

1Yo, pues, prisionero del Señor, les ruego que ustedes vivan (anden) de una manera digna de la vocación con que han sido llamados. 2Que vivan con toda humildad y mansedumbre, con paciencia, soportándose unos a otros en amor, 3esforzándose por preservar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. 4Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también ustedes fueron llamados en una misma esperanza de su vocación; 5un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, 6un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos.



COMENTARIO

andéis como pide la vocación a la que habéis sido convocados.

Andar es caminar, conducirse, y pedir es de acuerdo a, lo cual significa un discernir constante de lo pertinente a esa vocación.

Es una responsabilidad, en la que uno se puede equivocar pero no detenerse.

humildes y amables, sed comprensivos, sobrellevaos mutuamente con amor

Es esto lo más fácil o lo contrario?. Impide esto la defensa de los derechos presuntamente conculcados? Hoy se aprecia más lo contrario, como virtud de la verdad y el coraje de defender lo justo.

esforzaos en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz.

No parece ser tan importante, sino mantener a ultranza el derecho supuestamente vulnerado, caiga quien caiga, hasta las últimas consecuencias, aunque sobrevenga la división.

Un Dios, Padre de todo, que lo trasciende(epi:sobre) todo, y lo penetra(dia:a través) todo, y lo invade(en:dentro) todo

No es un lenguaje filosófico sobre el Padre, sino una experiencia de la Palabra que nos revela al Padre.

Nos esforzamos y debatimos sobre Dios. De tiempo en tiempo aparecen discursos sobre su identidad y su naturaleza, señal de la búsqueda humana.

En la Palabra más que búsqueda se nos narra un encuentro que nace de la libertad y amor del Padre para un único designio que unifique todo.

No son nuestros pujos y competencias los que logran la unificación sino el don de un designio manifestado a todos por igual.

Salmo responsorial: 23



COMENTARIO

Del Señor es la tierra y cuanto la llena

El señorío del Señor es el de un Padre que pone a disposición de los hijos el patrimonio para que todos se nutran y prosperen.

Su celo es sobre el designio para que se mantenga en su derrotero original sin alteraciones y se asegure el fin que es la unidad de todos en el todo del Padre.

Visto así el creyente en Jesús esta invitado a participar de una cosmovisión fraternal y amigable en la que se comparte el todo con generosidad y sin acaparamiento.

Los diferentes géneros y clases de miseria en poblaciones humanas son muestra de nuestra mezquindad y el sabotaje al que sometemos el designio del Padre.

Pero también se dan poblaciones de solidarios que son como la esperanza de superación del enemigo y su antireino, y testimonian que es posible el designio, aun con andar fatigoso.

El hombre de manos inocentes / y puro corazón, / que no confía en los ídolos

Los ídolos son muchos: sexo, dinero, fama, poder. Se puede estar inocente de ellos, y no haber enturbiado el corazón con anhelos.? No parece tan sencillo si se vive y sobrevive en el mundo de hoy.

Lucas 12, 54-59

54Decía también a las multitudes: "Cuando ven una nube que se levanta en el oeste, al instante ustedes dicen: 'Viene un aguacero,' y así sucede. 55"Y cuando sopla el viento del sur, dicen: 'Va a hacer calor,' y así pasa. 56"¡Hipócritas! Saben examinar el aspecto de la tierra y del cielo; entonces, ¿por qué no examinan este tiempo presente?
57"¿Y por qué no juzgan por sí mismos lo que es justo? 58"Porque mientras vas con tu adversario para comparecer ante el magistrado, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al guardia, y el guardia te eche en la cárcel. 59"Te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado aun el último centavo."



COMENTARIO

¡Hipócritas!: si sabéis interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no sabéis juzgar vosotros mismos lo que se debe hacer?

Hipócrita es el adjetivo de los evangelios a una clase de seres humanos incongruentes, hábiles y capaces para juzgar de ciertas cosas pero incapaces de llegar hasta las últimas consecuencias de sus juicios, y mucho menos cambiar su conducta.

Un hipócrita es un falto de ética, incluso con bellos discursos sobre ética. Pero pervertido, es decir, que ha cambiado el fin de las cosas.

Un campesino sabe del clima para su oficio: cuándo lloverá y cuándo habrá sequía.

Por qué no se traslada esa orientación y conocimiento de señales e indicios al reino y su cercanía.? Porque nos resistimos al cambio de mente y conducta.

Discernir lo que está claro, es la excusa de la hipocresía.

Sabemos lo que hay que hacer, pero no queremos.

Estar enfermos de la decisión correcta no es excusa, si acaso un atenuante.

Porque nuestra cultura es permisiva.

¿Cómo no sabéis juzgar vosotros mismos lo que se debe hacer?

Porque en todo aplicamos el juicio, como parte de nuestro protocolo de acceso a la realidad circundante.

Sin embargo nos cuesta discernir bajo el amparo de la sabiduría, que es la presencia del Absoluto Radical en lo más profundo de nuestro ser, porque rehuimos su dictamen adverso.

con el que te pone pleito, haz lo posible por llegar a un acuerdo con él mientras vais de camino

Será que la complejidad de las situaciones nos permite la negociación con el Señor?

Aprovechemos el tiempo y la oportunidad que se nos ofrece por señales para el cambio y dejar de ser hipócritas.

no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al guardia, y el guardia te meta en la cárcel.

No obstante tenemos la potencialidad de juzgarnos antes de que nos juzguen desfavorablemente.

De negociar antes que nos castiguen.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1319608790489202690?s=20

DOCTORES DE LA IGLESIA

 

Viernes, XXIX semana

San Agustín Carta a Proba 130,14,27-15,28

Quien pide al Señor aquella sola cosa que hemos mencionado, es decir, la vida dichosa de la gloria, y esa sola cosa busca, éste pide con seguridad y pide con certeza, y no puede temer que algo le sea obstáculo para conseguir lo que pide, pues pide aquello sin lo cual de nada le aprovecharía cualquier otra cosa que hubiera pedido, oran como conviene. Ésta es la única vida verdadera, la única vida feliz: contemplar eternamente la belleza del Señor, en la inmortalidad e incorruptibilidad del cuerpo y del espíritu. En razón de esta sola cosa, nos son necesarias todas las demás cosas; en razón de ella, pedimos oportunamente las demás cosas. Quien posea esta vida poseerá todo lo que desee, y allí nada podrá desear que no sea conveniente. Allí está la fuente de la vida, cuya sed debemos avivar en la oración, mientras vivimos aún de esperanza.



COMENTARIO

Experiencia humana del Misterio de Dios, su vida dichosa interminable a la que aspiramos, es balbucear. Porque nos rebasa constantemente en todo lo que pensemos, deseemos o describamos No tenemos nada que podamos poner como evidencia, excepto la promesa que en palabras humanas nos transmite su Palabra, máxime su Palabra hecha carne, que muestra en sí algo de su promesa de vida, por testimonios humanos en palabras humanas inspiradas. Nos arriesgamos mucho al apostarlo todo por esa promesa de vida, es  el mérito de la fe y esperanza.

jueves, 22 de octubre de 2020

PALABRA COMENTADA

 

Jueves 29 de tiempo ordinario

Efesios 3, 14-21

14Por esta causa, pues, doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, 15de quien recibe nombre toda familia en el cielo y en la tierra. 16Le ruego que El les conceda a ustedes, conforme a las riquezas de Su gloria, el ser fortalecidos con poder por Su Espíritu en el hombre interior; 17de manera que Cristo habite por la fe en sus corazones. También ruego que arraigados y cimentados en amor, 18ustedes sean capaces de comprender con todos los santos cuál es la anchura, la longitud, la altura y la profundidad, 19y de conocer el amor de Cristo que sobrepasa el conocimiento, para que sean llenos hasta la medida de toda la plenitud de Dios.
20Y a Aquél que es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra en nosotros, 21a El sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos. Amén.



COMENTARIO

Doblo las rodillas ante el Padre

El nuevo nombre de Dios: Padre. El verdadero, ante quien se puede doblar las rodillas, sin temer una alienación, o falsedad.

el Padre, de quien toma nombre toda familia en el cielo y en la tierra

La Palabra nos convoca a creer que pertenecemos al Padre y en Él formamos una familia. La única familia para siempre.

Eterno es un concepto que nos suena a refrigeración. Algo que se congela para que dure y nos sirva más adelante.

Pero más bien traduce una realidad sin tiempo como el histórico, que permanece y no se deteriora. Porque nuestra experiencia humana, incluso la preciada familia de carne y sangre se deteriora, mínimamente con el desenlace de los miembros.

Así no es exacto hablar de Dios y su existencia para los que escuchamos la Palabra, sino de la familia del Padre a la que pertenecemos.

Nuestro Dios, antes que absoluto, misterio, Creador incluso, es Padre de familia.

Cuando la fe arraiga por el don del Espíritu, nos instalamos en una pertenencia que transforma nuestro espíritu en un familiar. Dejamos de ser huérfanos, expósitos, arrimados, excluídos.

Y cuando la fe es viva, se manifiesta en la práctica de la fraternidad. Hace lo que puede para que toda persona experimente la familiaridad del Señor.

robusteceros en lo profundo de vuestro ser

En la era del furor por el crecimiento personal, esta bendición constituye un aporte del beneficio de la fe en Jesús.

Un robustecimiento raizal, fundamental, que brota desde lo más hondo y se brinda como un servicio al crecimiento de otros.

Cristo habite por la fe en vuestros corazones

No el corazón sentimental, ni la profundidad del ego-centrismo, sino en el sí mimo (self), la armonía e integralidad profunda, que se da por la gracia e inhabitación de Cristo Jesús.

el amor sea vuestra raíz y vuestro cimiento

El amor, lo más nombrado pero el menos comprendido, como lo sine qua non del designio humano y divino.

Es motor y es meta, es medio y es fin. Es como el cielo en la tierra, un goce en medio de la limitación y finitud, una vida con crucifixión. Una fortaleza en la debilidad, una verdad en la precariedad que surge del engaño que nos rodea. Una experiencia de la ambivalencia y la ambigüedad, pero con un fondo de esperanza y firmeza que surge desde lo más íntimo y nos convence de una presencia amorosa y afianzadora.

lograréis abarcar lo ancho, lo largo, lo alto y lo profundo

Son esta visiones las que nos alcanzan la serenidad incluso en el terreno social, porque todo se ve a la luz del designio al que somos llamados y participamos desde ya.

Muchas de las manifestaciones sociales actuales que claman por sus derechos, echan de ver la desesperación y la necesidad que tienen de arribar a la visión de fe compartida para luchar por el designio.

Salmo responsorial: 32



COMENTARIO

el plan del Señor subsiste por siempre

El designio del Señor está abierto siempre a nuestra participación. A cualquier hora podemos enrolarnos. Una y otra vez. Es lo que nos enseña la parábola de los jornaleros que eran contratados a toda hora y se les pagaba a todos lo mismo.

De nuestra parte, si vivimos por la fe el don de la familiaridad, estamos en la obligación de ayudar a ingresar en este designio a quien nos aproximemos.

Lucas 12, 49-53

49"Yo he venido para echar fuego sobre la tierra, y ¡cómo quisiera que ya estuviera encendido! 50"Pero de un bautismo tengo que ser bautizado, y ¡cómo me angustio hasta que se cumpla! 51"¿Piensan que vine a dar paz en la tierra? No, les digo, sino más bien división. 52"Porque desde ahora en adelante, cinco en una casa estarán divididos; tres contra dos y dos contra tres. 53"Estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera y la nuera contra su suegra."

COMENTARIO

No se trata de una imagen clásica de Jesús, en cuanto que ésta da cuenta de división, no de unión, con el ejemplo de una familia de cinco miembros y dividida.

La causa de Jesús, es para uno que se sumerge en ella, fuego, bautismo.

Qué tiene el fuego? Transforma por combustión, no sin antes arruinar.

Qué tiene el bautismo de inmersión? Transforma por lavado, no sin antes ahogar.

No se puede contar con un lecho de rosas, ni una comprensión o aceptación generalizada en un mundo globalizado.

No brinda la paz de la quietud donde todo esté junto.

No por lo menos mientras estamos en proceso de evangelizar, lo cual es mientras vivamos en este mundo.

Dar frutos de gracia y vida, no asegura una paz definitiva, sino que engendra también división, hasta de los más cercanos.

Porque la experiencia vivida de Jesús no transcurre como un domingo de ramos, sino que se aboca a un viernes santo con esperanza de un domingo de resurrección.

Un hombre que pasó haciendo el bien, y a quien multitudes lo seguían para saciar el hambre y curar sus enfermedades, no pudo sustraerse de la conspiración del poder que acobardó a los seguidoreAbrir bien los ojos es necesario al evangelizador para que nos sorprenda de los giros de oposición que encontrará, incluso entre sus más allegados.

En el fondo la familia del Padre es un medio de contraste, sobre el que se discierne toda otra familiaridad.

Por eso cabe la posibilidad de división dentro de la familia de carne y sangre.

Jesús lo vivió en carne propia, cuando hizo valer por encima de los lazos familiares buenos, el designio del Padre al que estaba uncido.

Es la prueba o bautismo de toda fe: una fidelidad testimoniada en la coyuntura histórica precisa, más al Padre que a cualquier otro designio, por más armonía familiar que signifique.

Este testimonio es doloroso. Rasga los vínculos más entrañables del ser humano.

Pero no se puede detener porque quema desde dentro y debe ser propagado.

Trae división, pero en Juan pide que sean uno el Padre y él. División en la unión del mundo y unión en la familia del cielo. Aun lo más sagrado –la familia humana -se trasciende.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1319240489145651202?s=20