miércoles, 26 de agosto de 2026

PALABRA COMENTADA

Miércoles 21 de tiempo ordinario

2TESALONICENSES 3, 6-10. 16-18




COMENTARIO

no tratéis con los hermanos que llevan una vida ociosa y se apartan de las tradiciones que recibieron de nosotros

El contexto de la carta se sitúa originalmente en la expectativa de la segunda venida…que comienza a tardar.

Pablo entretanto sigue las directrices del maestro en su momento: vivir el presente sin especular del futuro.

Es algo que también nos cuesta, cuando la segunda venida ha dilatado 21 siglos y estremece nuestra esperanza, aletargada en la permisividad mundana.

no vivimos entre vosotros sin trabajar, nadie nos dio de balde el pan que comimos, sino que trabajamos y nos cansamos día y noche, a fin de no ser carga para nadie

El reino de Dios no es holganza y vivir de gorra, sobre los hombros de otros. Sino trabajo honesto y digno. 

Trabajar para ganar dignidad, aunque no se menciona mucho, es el fundamento más sólido de nuestra autoestima, independientemente de si nos muestran o no afecto.

SALMO RESPONSORIAL: 127



COMENTARIO

Comerás del fruto de tu trabajo

Hay un sano orgullo: no ser carga. Es un modo de ser justo. Pero además hay que socorrer al más débil.

Que no desmayemos en seguir caminando a la liberación del trabajo como carga, con sentido de solidaridad y justicia, superando las afecciones desordenadas.

Ésta es la bendición del hombre / que teme al Señor

Hay una bendición que se experimenta en un bienestar de la vida, como fruto del trabajo honrado. No todo se descifra así. Están las pruebas. Pero eso no debe oscurecer lo anterior.

MATEO 23, 27-32




COMENTARIO

parecéis a los sepulcros encalados

Es el negativo de lo anterior: la deshonestidad y la corrupción con apariencia de virtud. Una sospecha de simulación que nos puede alcanzar a muchos, ya que en algún grado encubrimos más de lo que suponemos.

lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crímenes

Es una denuncia que hace pensar en la propia condición de apariencia justa, pero con doble vida, aun por dentro, en pensamientos y deseos recónditos.

edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos. Con esto atestiguáis en contra vuestra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas

un argumento muy agudo que muestra la complicidad en un crimen al participar en el memorial de los asesinados, que organizan los asesinos, individuos y sistemas.

"Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas!"

Se puede condenar la mentalidad y actitud de hoy que censura decisiones anteriores, descalificando las razones que las fundamentaron a la luz de prioridades e intereses actuales. 

Una anacronía ética y de juicio cognitivo, basada en la supuesta superioridad ética actual.

Se avanza poco sin autocrítica honesta dispuesta a enmendar o minimizar los yerros.

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Miércoles 21 de tiempo ordinario

2TESALONICENSES 3, 6-10. 16-18

SALMO RESPONSORIAL: 127

MATEO 23, 27-32

DOCTORES DE LA IGLESIA





De las cartas de San Basilio Magno
(Carta 161, 1-2 al obispo Anfiloquio : PG 32, 630-631)
Actúa con valentía, cual experto timonel

Bendito sea Dios, que en cada generación elige a los que son de su agrado, segrega los instrumentos de elección, y de ellos se sirve para el ministerio de los santos; que también ahora a ti que —según tu propia confesión—nos rehuías no a nosotros, sino la vocación que por nuestro medio sospechabas iba a recaer sobre ti, te ha envuelto en las inextricables redes de la gracia, te ha situado en el corazón mismo de Pisidia, a fin de que pesques hombres para el Señor y saques del abismo a la luz a los que el diablo cazó para que hagan su propia voluntad.

Y puesto que cuantos esperan en Cristo son un solo pueblo, y los que son de Cristo forman una única Iglesia aunque con nombres diversos según los lugares en que se encuentra enclavada, también tu patria chica se goza y se alegra por los designios divinos, y lejos de pensar que ha perdido a uno de sus hijos, está segura de haber adquirido a cambio todas las Iglesias. Lo único que pido a Dios es que, presente, me conceda ver y, ausente, oír tus progresos en la predicación del evangelio y la buena organización de las Iglesias.

Por tanto, actúa con valentía, sé fuerte y avanza al frente del pueblo que el Altísimo ha confiado a tus cuidados. Y cual experto timonel, sortea con ánimo esforzado cualquier tempestad que los vientos de la herejía puedan desatar; mantén tu navío a flote por entre las olas salobres y amargas de doctrinas adulteradas; confía en la bonanza que el Señor producirá tan pronto como suene una voz capaz de despertarlo, e increpe al viento y al oleaje.

Mi ya larga enfermedad me lleva a marchas forzadas al inevitable desenlace. Por tanto, si quieres venir a verme no esperes que te señale una fecha, pues bien sabes que para el corazón de un padre ningún momento es inoportuno para abrazar a su amado hijo, y que el afecto sincero vale más que cualquier discurso.

No te me quejes de que el cargo es superior a tus fuerzas. Pues si debieras sobrellevarlo tú solo, no sólo sería pesado, sino sencillamente intolerable. Pero si el Señor te ayuda a llevarlo, encomienda al Señor tus afanes, que él te sustentará.

Consiénteme un consejo, uno solo: cuida, por lo que más quieras, de no dejarte arrastrar por las malas costumbres como los demás, antes bien procura —con esa sabiduría que Dios te ha dado— convertir en bien los resultados reprobables que ellos precedentemente obtuvieron. Cristo, en efecto, te envió no para que sigas a los otros, sino para que tú mismo camines al frente de los que se salvan.

Te ruego además que pidas por mí, a fin de que, si todavía sigo con vida, sea juzgado digno de verte juntamente con tu Iglesia; si, por el contrario, recibo la orden de partir ya de aquí, para que os veamos allá arriba junto a Dios a ti y a tu Iglesia: a ésta como a vid rebosante de buenas obras, y a ti como a experto agricultor y empleado solícito que ha distribuido a sus horas la comida a la servidumbre, recibiendo la recompensa debida al administrador fiel y cuidadoso.

Todos los que están conmigo saludan a tu piedad. Te deseo salud y gozo en el Señor. Que él te conserve iluminado por los dones del Espíritu y la sabiduría.Del libro de las Confesiones de san Agustín, obispo

SAN AGUSTÍN
(Libros 7,10.18;10, 27: CSEL 33,157-163. 255)
¡Oh eterna verdad, verdadera caridad y cara eternidad!

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Habiéndome convencido de que debía volver a mí mismo, penetré en mi interior, siendo tú mi guía, y ello me fue posible porque tú, Señor, me socorriste. Entré, y vi con los ojos de mi alma, de un modo u otro, por encima de la capacidad de estos mismos ojos, por encima de mi mente, una luz inconmutable; no esta luz ordinaria y visible a cualquier hombre, por intensa y clara que fuese y que lo llenara todo con su magnitud. Se trataba de una luz completamente distinta. Ni estaba por encima de mi mente, como el aceite sobre el agua o como el cielo sobre la tierra, sino que estaba en lo más alto, ya que ella fue quien me hizo, y yo estaba en lo más bajo, porque fui hecho por ella. La conoce el que conoce la verdad.

¡Oh eterna verdad, verdadera caridad y cara eternidad! Tú eres mi Dios, por ti suspiro día y noche. Y, cuando te conocí por vez primera, fuiste tú quien me elevó hacia ti, para hacerme ver que había algo que ver y que yo no era aún capaz de verlo. Y fortaleciste la debilidad de mi mirada irradiando con fuerza sobre mí, y me estremecí de amor y de temor; y me di cuenta de la gran distancia que me separaba de ti, por la gran desemejanza que hay entre tú y yo, como si oyera tu voz que me decía desde arriba: "Soy alimento de adultos: crece, y podrás comerme. Y no me transformarás en substancia tuya, como sucede con la comida corporal, sino que tú te transformarás en mí."

Y yo buscaba el camino para adquirir un vigor que me hiciera capaz de gozar de ti, y no lo encontraba, hasta que me abracé al mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús, el que está por encima de todo, Dios bendito por los siglos, que me llamaba y me decía: Yo soy el camino de la verdad, y la vida, y el que mezcla aquel alimento, que yo no podía asimilar, con la carne, ya que la Palabra se hizo carne, para que, en atención a nuestro estado de infancia, se convirtiera en leche tu sabiduría por la que creaste todas las cosas.

¡Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva tarde te amé! Y tú estabas dentro de mí y yo afuera, y así por fuera te buscaba; y, deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste. Tú estabas conmigo, mas yo no estaba contigo. Reteníanme lejos de ti aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no existirían. Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti; me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de ti.

martes, 25 de agosto de 2026

PALABRA COMENTADA


 

Martes 21de tiempo ordinario

2TESALONICENSES 2, 1-3A. 14-17




COMENTARIO

no perdáis fácilmente la cabeza ni os alarméis por supuestas revelaciones, dichos o cartas nuestras, como si afirmásemos que el día del Señor está encima. Que nadie en modo alguno os desoriente

En tiempos de Pablo, cuando era más viva la expectación por la venida del Señor Jesús en gloria y la resurrección de todos, les encomendaba aguardar con paciencia.

Esa actitud se pierde cuando se deja a la ansiedad por el futuro enseñorearse de la persona, y se sale de su aguardar prudentemente. 

Desde el evangelio Jesús enseñó que el presente es el ancla en el que hay que posicionarse porque el mañana tiene su propia complicación.

Eso sólo es posible si la confianza en el Señor es robusta, porque de ella fluye la serenidad para el presente de la existencia.

manteneos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros, de viva voz o por carta.

Aunque la tradición válida esté desprestigiada conjuntamente con la trivial, es preciso mantener el esfuerzo de dignificarla, para que su mensaje de experiencia probada siga iluminando las generaciones que se relevan.

Que Jesucristo, nuestro Señor, y Dios, nuestro Padre que nos ha amado tanto y nos ha regalado un consuelo permanente y una gran esperanza, os consuele internamente y os dé fuerzas para toda clase de palabras y de obras buenas

Con esta bendición y aspiración se prepara y construye la actitud de serena espera en la oportuna intervención del Señor de la historia.

Y se fundamenta a la luz de la revelación bíblica la consolación, tan apreciada en el discernimiento de espíritus ignaciano, como don increado participado en el tiempo para la conciencia lúcida y agradecida.

SALMO RESPONSORIAL: 95



COMENTARIO

delante del Señor, que ya llega, / ya llega a regir la tierra

La experiencia que vivimos de la limitada justicia humana nos ayuda a clamar y nos enseña a esperar la justicia perfecta del reino.

MATEO 23, 23-26




COMENTARIO

fariseos hipócritas

Cuando esto se escribió, después de la destrucción del Templo por los romanos, los fariseos eran los líderes del resto de los judíos. 

Pero no se hubiera podido decir esto por propia cuenta de los evangelistas, y poner en boca de Jesús, si en alguna forma ya los fariseos no tendieran al formalismo hipócrita, que se conformaba con lo exterior. 

Frente a eso Jesús insiste que es desde dentro, en la fragua del corazón, donde hay que esforzarse para cambiar y así cumplir lo que dice la ley.

pagáis el décimo de la menta, del anís y del comino, y descuidáis lo más grave de la ley: el derecho, la compasión y la sinceridad!

Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello

Qué clase de compromiso es el nuesto de cara a la buena nueva de Jesús: pagar el diezmo y ya está, o mantenerse abierto y prójimo del necesitado en justicia, compasión y sinceridad?

Lo que tampoco nos exime del diezmo con espíritu de justicia, compasión y sinceridad.

Ignacio describió la acomodación del compromiso a nuestra facilidad y comodidad como de una clase de hombres llamados segundo binario o segundo grupo de hombres. 

En esta clasificación caemos constantemente muchos a toda hora porque mantenerse en la estecha senda que lleva a la vida pide cargar la cruz.

Nos enorgullecemos por el cumplimiento de lo más cómodo y fácil.

Y no echamos ojo a lo que nos requiere una crucifixión de actitudes injustas.

limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis rebosando de robo y desenfreno

Algo de eso parece cuadrar a la obsesión mediática actual por los escándalos de todo tipo. No se oculta que es el mercado buscando ventas, y cualquier cosa parece buena para aumentar las ventas.

filtráis el mosquito y os tragáis el camello!

Como los burócratas que ponen trabas por nimiedades y facilitan todo por amiguismo y tráfico de influencias.

Se podría pensar que sobre esto trata la corrupción tan censurada en nuestros días: por fomentar perjuicios graves con apariencia de legalidad.

limpia primero la copa por dentro, y así quedará limpia también por fuera

La conversión a la que nos urge el evangelio constantemente no es una reforma ligera de apariencias y cambios de superficie.

Sino una profunda reingienería, una mudanza completa, una disposición radical a la revisión y el cambio en conciencia creciente.

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Martes 21de tiempo ordinario

2TESALONICENSES 2, 1-3A. 14-17

SALMO RESPONSORIAL: 95

MATEO 23, 23-26

DOCTORES DE LA IGLESIA


 



Del libro de las Confesiones de san Agustín, obispo
(Libro 9,10, 23-11, 28: CSEL 33, 215-219)
Alcancemos la sabiduría eterna

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Cuando ya se acercaba el día de su muerte —día por ti conocido, y que nosotros ignorábamos—, sucedió por tus ocultos designios, como lo creo firmemente, que nos encontramos ella y yo solos, apoyados en una ventana que daba al jardín interior de la casa donde nos hospedábamos, allí en Ostia Tiberina, donde, apartados de la multitud, nos rehacíamos de la fatiga del largo viaje, próximos a embarcarnos. Hablábamos, pues, los dos solos, muy dulcemente y, olvidando lo que queda atrás y lanzándonos hacia lo que veíamos por delante, nos preguntábamos ante la verdad presente, que eres tú, cómo sería la vida eterna de los santos, aquella que ni el ojo vio ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar. Y abríamos la boca de nuestro corazón, ávidos de las corrientes de tu fuente, la fuente de vida que hay en ti.

Tales cosas decía yo, aunque no de este modo ni con estas mismas palabras; sin embargo, tú sabes, Señor, que, cuando hablábamos aquel día de estas cosas —y mientras hablábamos íbamos encontrando despreciable este mundo con todos sus placeres—, ella dijo:

«Hijo, por lo que a mí respecta, ya nada me deleita en esta vida. Qué es lo que hago aquí y por qué estoy aún aquí, lo ignoro, pues no espero ya nada de este mundo. Una sola cosa me hacía desear que mi vida se prolongara por un tiempo: el deseo de verte cristiano católico, antes de morir. Dios me lo ha concedido con creces, ya que te veo convertido en uno de sus siervos, habiendo renunciado a la felicidad terrena. ¿Qué hago ya en este mundo?»

No recuerdo muy bien lo que le respondí, pero, al cabo de cinco días o poco más, cayó en cama con fiebre. Y, estando así enferma, un día sufrió un colapso y perdió el sentido por un tiempo. Nosotros acudimos corriendo, mas pronto recobró el conocimiento, nos miró, a mí y a mi hermano allí presentes, y nos dijo en tono de interrogación:

«¿Dónde estaba?»
Después, viendo que estábamos aturdidos por la tristeza, nos dijo: «Enterrad aquí a vuestra madre.»

Yo callaba y contenía mis lágrimas. Mi hermano dijo algo referente a que él hubiera deseado que fuera enterrada en su patria y no en país lejano. Ella lo oyó y, con cara angustiada, lo reprendió con la mirada por pensar así, y, mirándome a mí, dijo:

«Mira lo que dice.»

Luego, dirigiéndose a ambos, añadió:

«Sepultad este cuerpo en cualquier lugar: esto no os ha de preocupar en absoluto; lo único que os pido es que os acordéis de mí ante el altar del Señor, en cualquier lugar donde estéis.»

Habiendo manifestado, con las palabras que pudo, este pensamiento suyo, guardó silencio, e iba luchando con la enfermedad que se agravaba.

Nueve días después, a la edad de cincuenta y seis años, cuando yo tenía treinta y tres, salió de este mundo aquella alma piadosa y bendita.

lunes, 24 de agosto de 2026

PALABRA COMENTADA


 

San Bartolomé apóstol

Apocalipsis 21,9b-14



Reflexión

me enseñó la ciudad santa, Jerusalén, que bajaba del cielo, enviada por Dios, trayendo la gloria de Dios.

La reunión final de todos, la Jerusalén que baja del cielo como un don, es un anhelo profundo de las diferentes sociedades que desean la paz. 

Una paz que abarca todos los ámbitos y diversidades humanas. 

Una verdadera unión, una comunión.

La Jerusalén que baja del cielo es una ciudad que existió, pero al final transformada por la gloria de Dios y su cordero. 

La búsqueda y esfuerzo humano constructivo de la ciudad de paz será recompensado con el don de una ciudad que baja del cielo, transformada por la paz.

Una semejanza de los símbolos del Israel terrenal se incorporan en ese don de la Jerusalén celestial, como signos para nuestra esperanza, porque nuestros aportes han sido tomados en cuenta en esta transforamción definitiva.

La gloria de Dios, la mayor, fue la obsesión apostólica de Ignacio de Loyola, para sí y sus compañeros. 

Qué se entendió por eso? Còmo se puede entender hoy, para que mueva como entonces a asumir estilos de vida apostólicos?

La gloria, el prestigio, el brillo, la fascinación de la presencia y actividad del Señor, en su creación y su pueblo. Dónde ubicarla hoy?

Hay festejos, celebraciones, efectos especiales que nos dejan sin respiración por la admiración que despiertan. 

Podrá sobrepujar la gloria de Dios estas creatividad humana efímera?

los nombres de los apóstoles del Cordero.

Los que estuvieron con Jesús, y murieron por su nombre. Como los jesuitas que murieron por su nombre en San Salvador.

Gente entregada a su milpa y en apariencia cotidiana, que fueron transformados en testigos. 

Salmo responsorial: 144



REFLEXIÓN

que proclamen la gloria de tu reinado

Quienquiera se dedique a su parcela del Reino proclama la gloria de su reinado, sino se busca exclusivamente a los intereses propios y de su grupo.

Explicando tus hazañas a los hombres,

Esta es su gloria entre nosotros:hacer entender sus hazañas porque somos sus dispensadores.

cerca está el Señor de los que lo invocan, / de los que lo invocan sinceramente

El esfuerzo por la sinceridad es un reto de cada día cuando venimos a su encuentro. Entonces nos debemos enfrentar al Señor, a nuestro vacío y a la esperanza.

La cercanía del Señor está disponible siempre, pero al orar nosotros nos abrimos a ella. 

La oración nos persuade que está con nosotros como el que escucha y salva.

Juan 1,45-51



REFLEXIÓN

Felipe encuentra a Natanael y le dice: "Aquel de quien escribieron Moisés en la Ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret."

Felipe comunica un hallazgo, una experiencia cumbre:se ha dado con el Mesías. 

La construcción de la fe en él inicia con la aceptación de la carne común de Jesús:hijo de José, de Nazaret. 

Si Natanael logra superar esta dimensión común, y por lo oído, ir más allá, su fe podrá crecer.

Son los encuentros con otros creyentes los que nos permiten crecer, afianzados en sus testimonios y experiencias de fe. 

Porque nuestra fe es comunitaria, eclesial, apostólica.

Natanael le replicó: "¿De Nazaret puede salir algo bueno?" Felipe le contestó: "Ven y verás."

Es preciso atravesar nuestros prejuicios y verificar por nosotros mismos. 

La búsqueda y encuentro de una verdad de salvación-algo bueno-requiere una voluntad personal, una decisión intransferible, no delegable.

Todos debemos asumir “Soy yo quien tiene que correr ese riesgo”.

Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño

Todo un ideal de transparencia porque se deja ver, escrutar, discernir.

Como la mirada que debe practicar el que acompaña al ejercitante de los ejercicios ignacianos, para colaborarle en el discernimiento de las mociones que experimenta.

Como la mirada que debemos experimentar en cualquier relación de amistad, pareja o conyugal, para que se construya la mutua confianza y lealtad.

cuando estabas debajo de la higuera, te vi.

La expresión con reminiscencia de las escrituras es suficiente para abrir al apóstol a un horizonte nuevo. 

Para él la palabra se había hecho carne en Jesús, y cualquier resistencia a su avasallamiento era inútil, excepto rendirse.

Natanael respondió: "Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel."

En el juego y re-juego de quién ve qué o a quién, Natanael pierde terreno, porque su ver, percibir y conocer lo bueno de Nazaret es deconstruído por otro ver que lo percibe a él con tal penetración y profundidad que no puede menos que vivenciar una experiencia del misterio de Jesús de Nazareth y su carisma.

"¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees?"

La experiencia de fe que se da en el encuentro con Jesús de Nazareth implica la experiencia humana de ser conocido y amado. De ahí brota una expectativa de bien cada vez más grande, cada vez más abierta al despliegue que el Espíritu va haciendo del reino en la historia, de camino hacia el final de paz.

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San Bartolomé apóstol

Apocalipsis 21,9b-14

La nueva construcción es un encuentro entre el don y el martirio apostólico. Cada uno pone su parte.

Salmo responsorial: 144

Cercanía de Dios de los que son sinceros, sin doblez, como Natanael

Juan 1,45-51

Ser conocido por Jesús desarma y provoca una anhelo de conocerlo. Tal conocimiento visceral está a las puertas de la grandeza por revelarse.

DOCTORES DE LA IGLESIA


 
LO NECIO DE DIOS CONFUNDE LOS SABIOS

De las Homilías de san Juan Crisóstomo, obispo, sobre la primera carta a los Corintios
(Homilía 4, 3. 4: PG 61, 34-36)


LO DÉBIL DE DIOS ES MAS FUERTE QUE LOS HOMBRES

El mensaje de la cruz, anunciado por unos hombres sin cultura, tuvo una virtud persuasiva que alcanzó a todo el orbe de la tierra; y se trataba de un mensaje que no se refería a cosas sin importancia, sino a Dios y a la verdadera religión, a una vida conforme al Evangelio y al futuro juicio, un mensaje que convirtió en sabios a unos hombres rudos e ignorantes. Ello nos demuestra que lo necio de Dios es mas sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.

¿En qué sentido es más fuerte? En cuanto que invadió el orbe entero y sometió a todos los hombres, produciendo un efecto contrario al que pretendían todos aquellos que se esforzaban en extinguir el nombre del Crucificado, ya que hizo, en efecto, que este nombre obtuviera un mayor lustre y difusión. Ellos, por el contrario, desaparecieron y, aun durante el tiempo en que estuvieron vivos, nada pudieron contra un muerto. Por esto, cuando un pagano dice de mí que estoy muerto, es cuando muestra su gran necedad; cuando él me considera un necio, es cuando mi sabiduría se muestra superior a la suya; cuando me considera débil, es cuando él se muestra más débil que yo. Porque ni los filósofos, ni los maestros, ni mente humana alguna hubiera podido siquiera imaginar todo 
lo que eran capaces de hacer unos simples publicanos y pescadores.

Pensando en esto, decía Pablo: Lo débil de Dios es más fuerte que los hombres. Esta fuerza de la predicación divina la demuestran los hechos siguientes. ¿De dónde les vino a aquellos doce hombres, ignorantes, que vivían junto a lagos, ríos y desiertos, el acometer una obra de tan grandes proporciones y el enfrentarse con todo el mundo, ellos, que seguramente no habían ido nunca a la ciudad ni se habían presentado en público? Y más, si tenemos en cuenta que eran miedosos y apocados, como sabemos 
por la descripción que de ellos nos hace el Evangelista, que no quiso disimular sus defectos, lo cual constituye la mayor garantía de su veracidad. ¿Qué nos dice de ellos? Que, cuando Cristo fue apresado, unos huyeron y otro, el primero entre ellos, lo negó, a pesar de todos los milagros que habían presenciado.

¿Cómo se explica, pues, que aquellos que, mientras Cristo vivía, sucumbieron al ataque de los judíos, después, una vez muerto y sepultado, se enfrentaran contra el mundo entero, 
si no es por el hecho de su resurrección, que algunos niegan, y porque les habló y les infundió ánimos? De lo contrario se hubieran dicho: «¿Qué es esto? No pudo salvarse a sí mismo, y ¿nos va a proteger a nosotros? Cuando estaba vivo no se ayudó a sí mismo, y ¿ahora, que está muerto, nos tenderá una mano? Él, mientras vivía, no convenció a nadie, y ¿nosotros, con sólo pronunciar su nombre, persuadiremos a todo el mundo? No sólo hacer, sino pensar algo semejante sería una cosa irracional.»
Todo lo cual es prueba evidente de que, si no lo hubieran visto resucitado y no hubieran tenido pruebas bien claras de su poder, no se hubieran lanzado a una aventura tan arriesgada.

domingo, 23 de agosto de 2026

PALABRA COMENTADA


 

domingo 21 de tiempo ordinario

Isaías 22,19-23



REFLEXIÓN

Colgaré de su hombro la llave del palacio de David: lo que él abra nadie lo cerrará, lo que él cierre nadie lo abrirá.

Se habla del poder de un mayordomo o amo de llaves: tiene el cuidado de una casa. Mira por los otros sirvientes y los supervisa. Pero rinde cuentas a alguien superior.

En palabras semejantes se habla a Pedro, para delegarle un poder de administrar, sin alzarse con el poder en sí.

Lo hincaré como un clavo en sitio firme, dará un trono glorioso a la casa paterna."

Pero su sitio subordinado, es imprescindible para dar robustez a la casa del amo. Su rol es soportar peso, resistir presión, mantener en su sitio, oponerse al decaimiento.

No puede uno dejar de hacer memoria del rol de la piedra de la comunidad: Pedro.

Salmo responsorial: 137



REFLEXIÓN

Te doy gracias, Señor, de todo corazón

Por tu misericordia y tu lealtad

acreciste el valor en mi alma

No obstante lo duro que sentimos cualquier situación de adversidad nos confortas y animas a esperar de tu misericordia, sabiduría y voluntad. Porque nos das signos de sostenernos y aliviarnos en este caminar de solidaridad y purificación.

no abandones la obra de tus manos

Abandono es lo muchos han vivido un poco. Y Quizá hay peores situaciones. Para todos muy difícil.

Romanos 11,33-36



REFLEXIÓN

¡Qué abismo de generosidad, de sabiduría y de conocimiento, el de Dios! ¡Qué insondables sus decisiones y qué irrastreables sus caminos! ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién fue su consejero? ¿Quién le ha dado primero, para que él le devuelva? Él es el origen, guía y meta del universo. A él la gloria por los siglos. Amén.

La voluntad de Dios se nos manifiesta a nuestra fe, que es obediencia. Es sabiduría crucificada.

No está abierta del todo para la racionalidad, la lógica, la deducción.

Su sensor tiene que ver con la capacidad de Misterio.

Mateo 16,13-20



REFLEXIÓN

"¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo.

Penetrar el Misterio de Jesús, es un carisma, un impulso del Espíritu, una llamado del Padre.

Podemos vocearlo, como una oportunidad que está en nuestras fuerzas producir, pero no creamos la penetración, la comprensión sobre Jesús, que es revelación del Padre por el Espíritu.

Está más explícito en los discursos joaneos de la despedida de Jesús.

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domingo 21 de tiempo ordinario

Isaías 22,19-23

El poder de las llaves de un mayordomo, que abre y cierra , se pone de relieve como importante y decisivo pero en subordinación a alguien mayor, a quien sirve. Un poder delegado

Salmo responsorial: 137

humilde y soberbio, dos caracterizaciones que el Señor conoce y en las que se fija, sobretodo en el humilde. Se teme que en consecuencia pueda abandonarnos

Romanos 11,33-36

No es fácil captar la misericordia de Dios, que es su Misterio. No es la carne y sangre, ni presupuesto basado en algo natural lo que permitirá esa captación, que se planta como abismo a nuestra comprensión.

Mateo 16,13-20