jueves, 23 de abril de 2026

PALABRA COMENTADA


 Jueves 3 de Pascua

Hechos 8,26-40



REFLEXIÓN

el ángel del Señor le dijo a Felipe

Hemos de reconocer que el mundo al que pertenecemos y con cuyas categorías juzgamos de las cosas y las personas, no concibe una relación con Dios de tanta familiaridad con la divinidad y sus enviados, como la que se expresa en la comunicación de dos vecinos o conocidos.

No sentimos esa proximidad y contundencia de la presencia sobrenatural, sino que más bien nos vemos lejanos, distantes, teniendo que emplear un esfuerzo adicional para hacer espacio a la presencia del Señor.

Incluso hasta dudamos sobre nuestra subjetividad y los autoengaños e ilusiones que nos podamos hacer pensando que quizás fingimos esa familiaridad.

No la tenemos fácil en este mundo positivista que descarta el misterio de la fe por principio, como una amenaza contra la lógica y la razón.

Saber qué ángel dice qué, es una preocupación de todos los que quieren tomar decisiones positivas, atinadas, buenas.

Las estrategias para definirlas con claridad son variadas. No se escapa el horóscopo, las cartas, los impulsos, las mociones en la oración, los encuentros, la biblia y muchas más.

Todas deben ser leídas o atendidas con cierta credulidad, religiosidad o fe.

Y la necesidad de tomar buenas decisiones tiene que ver con muchas coyunturas de la existencia donde se vive la tiniebla de la infelicidad, o el claroscuro de la incertidumbre.

Uno de los métodos más acreditados en la Iglesia por sus frutos es el del discernimiento de ángeles o espíritus de los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola.

En sus dos series de reglas, de primera y segunda semana, se debe mostrar un esfuerzo de oración, examen, penitencia, tiempo y purificación de las afectos desordenados.

Nada ni nadie se excluye del proceso, pero debe someterse a una criba que tiene su propio ritmo hasta que emerja con claridad la mejor decisión posible, la que produzca los mejores frutos.

Se puso en camino y, de pronto, vio venir a un etíope

La visita del ángel a Felipe tiene el objetivo de todos los encuentros que se dan en las Escrituras judeocristianas: una misión de Dios para salvar, redimir y expandir el reino del Señor.

Se sigue abriendo espacio a la diversidad: etnias, condiciones humanas varias. El reino de Dios abraza todo, porque todo es creado por su amor.

era un eunuco

Alguien que cuidaba la cámara nupcial, o era castrado, o no se casaba y dormía sin pareja.

Parece que implica sin relaciones sexuales, libremente o forzado.

Es el camino aceptable para el homosexual en la enseñanza del catecismo católico. Se le acepta por y para que no tenga relaciones sexuales homosexuales. Debe ser por tanto abstinente.

Tanto para los heterosexuales y homosexuales, la abstinencia voluntaria por un ideal religioso, es una realidad que se ve con suspicacia en el mundo moderno, para quien la creencia dominante es que la abstinencia sexual está por encima de las fuerzas humanas, e incluso no es conveniente por reprimir valores humanos importantes.

La propuesta católica también está en el contexto de una sexualidad orientada, más que nada a la genitalidad que cae con frecuencia en el desenfreno.

Para todos, sobre todo jóvenes, se propone que en vez del uso del preservativo en las relaciones sexuales, se orienten a la abstinencia hasta el matrimonio.

Tendrá algo que ver la tendencia actual al sexo sin matrimonio, en la decadencia del mismo?

La abstinencia sexual es muy atacada porque se ve como cercenamiento de derechos de expresión sexual-genital en el ámbito de la libertad personal e individual.

Una duda surge-por otro lado- porque parece posible una conducta madura y responsable en la práctica sexual sin tener que esperar al matrimonio. Éste no es garantía de una prácica sexual madura.

"¿Entiendes lo que estás leyendo?" Contestó: "¿Y cómo voy a entenderlo, si nadie me guía?"

La guía para entender es el Espíritu Santo en palabra humana.

La misma hoy es diversa y plural. Incluso la palabra del magisterio eclesial está bajo sitio en base a errores objetivamente dañinos.

Sin embargo el ataque introduce otras causas y motivos no confesados, lo que parece más bien un oportunismo para la rebeldía, la desobediencia y una autonomía individual arbitraria y egoísta.

El eunuco le preguntó a Felipe: "Por favor, ¿de quién dice esto el profeta?; ¿de él mismo o de otro?"

Un carisma de la Palabra es poner preguntas en nuestro corazón que inician la apertura a una clave o sentido de la vida, del mundo, de la existencia, del gozo y del sufrimiento.

le anunció el Evangelio de Jesús

El don del Padre consiste en la aceptación y recepción del Señor Jesús como buena nueva de la propia vida, y de la creación.

Cuando captamos por caminos diferentes esa realidad sobre Jesús como buena nueva, la alegría se hace parte de nuestro sentido de vida, para nosotros y para otros. Es un aporte de Cristo,nuestra pascua.

Felipe hizo lo que los cristianos del momento sabían: anunciar a Jesús de Nazaret como clave de las Escrituras y de todo.

El eunuco no volvió a verlo, y siguió su viaje lleno de alegría.

El gozo es la señal de la decisión acertada según el Espíritu.

Salmo responsorial: 65



REFLEXIÓN

porque él nos ha devuelto la vida

os contaré lo que ha hecho conmigo

Muchas veces se tiene miedo de dar el testimonio de alabanza por el cambio en la vida que representó la conversión.

El miedo se refiere a que no se pueda mantener el nuevo rumbo.

Pero también el miedo es a manifestar el compromiso en público, donde se hace radical la entrega.

Porque los demás pueden demandarme el cumplimiento de mi conversión.

Es un sentido sobre las personas que se comprometen con voto en público.

no dejó que tropezaran nuestros pies

Es la alabanza que pronunciamos cuando conocemos que la decisión fue acertada y nos libramos por su mano.

Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica / ni me retiró su favor

Este es el testimonio de Jesús ante todos, su total transparencia. Porque la resurrección convalida lo que Jesús pedía y confiaba en recibir. Por lo tanto su Dios es creíble.

Juan 6,44-51



REFLEXIÓN

Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende viene a mí

Aprende(mazon): es sacar conclusiones de hechos de experiencia. No sólo escuchar la Palabra sino vivirla en la existencia. Reflexionar y sacar provecho.

La experiencia de vivir es parte del proceso de escuchar la Palabra del Padre.

el que cree tiene vida eterna.

Se aprende que por fe la existencia no es la única forma de vivir sino que en ella se teje otra para siempre.

éste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera.

Si los creyentes aportamos al mundo una solución de raíz, como es la superación de la muerte, porque vivimos de un pan que bajó del cielo, entonces estamos en la obligación de mostrarlo. Ya no debemos vivir una vida orientada a la muerte.

Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.

El pan eucarístico es un medio y signo para una vivencia y asimilación más completa de la carne-pan-palabra de Jesús en la existencia. Por eso el énfasis de Juan no está en el ritual del memorial, sino el lavatorio de los pies, que muestran una existencia dedicada al servicio, como los sirvientes esclavos.

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 Jueves 3 de Pascua

Hechos 8,26-40

La conversión de alguien marginal por su condición, sea judío de la diáspora o gentil, como una inspiración del Espíritu Santo, prolonga una temática anticipada en el evangelio sobre los tipos de eunucos: hechos por sí, por otros y por el Reino, y cómo es posible como bautizado pasar de una a otra condición. No hay límites humanos absolutos que la fe en Jesús y la inspiración del Espíritu no pueda superar, contario a lo que practicámos nosotros con nuestros muros, prohibiciones y líneas rojas.

Salmo responsorial: 65

El hecho memorial del éxodo es válido para llevar una existencia de agradecimiento, y contemplación de nuevos hechos que signifiquen liberación y bendición

Juan 6,44-51

Creer en Jesús es tener vida eterna, porque Jesús es pan de vida. Creer es como un comer el pan, que aporta vida. Una comparación que da cuenta de la calidad de involucramiento que significa Creer en Jesús. La fe en Jesús implica que se vive una actitud muy seria de asimilación de un bien que aporta una vida nueva, diferente.

Esto es posible porque es un pan celeste, portador de una vida que desciende de lo alto, como pudo pasar con el maná, tenido como pan del cielo por los israelitas.

DOCTOR DE LA IGLESIA



nuestros cuerpos, alimentados con la eucaristía, después de ser sepultados y disueltos bajo tierra, resucitarán a su tiempo
 
Del Tratado de san Ireneo, obispo, Contra las herejías

                                          (Libro 5, 2, 2-3: SC 153, 30-38)


LA EUCARISTÍA, PRENDA DE LA RESURRECCIÓN


Si no fuese verdad que nuestra carne es salvada, tampoco lo sería que el Señor nos redimió con su sangre, ni que el cáliz eucarístico es comunión de su sangre y el pan que partimos es comunión de su cuerpo. La sangre, en efecto, procede de las venas y de la carne y de todo lo demás que pertenece a la condición real del hombre, condición que el Verbo de Dios asumió en toda su realidad para redimirnos con su sangre, como afirma el Apóstol: Por este Hijo, por su sangre, hemos recibido la redención, el perdón de los pecados.

Y, porque somos sus miembros, nos sirven de alimento los bienes de la creación; pero él, que es quien nos da estos bienes creados, haciendo salir el sol y haciendo llover según le place, afirmó que aquel cáliz, fruto de la creación, era su sangre, con la cual da nuevo vigor a nuestra sangre, y aseveró que aquel pan, fruto también de la creación, era su cuerpo, con el cual da vigor a nuestro cuerpo.

Por tanto, si el cáliz y el pan, cuando sobre ellos se pronuncian las palabras sacramentales, se convierten en la sangre y el cuerpo eucarísticos del Señor, con los cuales nuestra parte corporal recibe un nuevo incremento y consistencia, ¿cómo podrá negarse que la carne es capaz de recibir el don de Dios, que es la vida eterna, si es alimentada con la sangre y el cuerpo de Cristo, del cual es miembro?

Cuando el Apóstol dice en su carta a los Efesios: Porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos, no se refiere a alguna clase de hombre espiritual e invisible -ya que un espíritu no tiene carne ni huesos-, sino al hombre tal cual es en su realidad concreta, que consta de carne, nervios y huesos, que es alimentado con el cáliz de la sangre de Cristo, y que recibe vigor de aquel pan que es el cuerpo de Cristo.

Y del mismo modo que la rama de la vid plantada en tierra da fruto a su tiempo, y el grano de trigo caído en tierra y disuelto sale después multiplicado por el Espíritu de Dios que todo lo abarca y lo mantiene unido, y luego el hombre, con su habilidad, los transforma para su uso, y al recibir las palabras consecratorias se convierten en el alimento eucarístico del cuerpo y sangre de Cristo; del mismo modo nuestros cuerpos, alimentados con la eucaristía, después de ser sepultados y disueltos bajo tierra, resucitarán a su tiempo, por la resurrección que les otorgará aquel que es el Verbo de Dios, para gloria de Dios Padre, que rodea de inmortalidad a este cuerpo mortal y da gratuitamente la incorrupción a este cuerpo corruptible, ya que la fuerza de Dios se muestra perfecta en la debilidad

miércoles, 22 de abril de 2026

PALABRA COMENTADA


                                     Miércoles 3 de Pascua

Hechos 8,1b-8



REFLEXIÓN

Aquel día, se desató una violenta persecución contra la Iglesia de Jerusalén; todos, menos los apóstoles, se dispersaron por Judea y Samaría

La pregunta que surge sobre la presencia o no de los judeocristianos en la destrucción de Jerusalén del año 70 d.C., puede tener aquí cierta respuesta: la mayoría de los cristianos habían sido perseguidos por la Sinagoga desde la muerte de Jesús, antes de ese aplastamiento por parte de Roma.

La persecución instó a la comunidad cristiana a buscar refugio en otra parte para seguir viviendo y proclamando el evangelio. El Señor abrió nuevos horizontes a sus elegidos.

Así para el creyente la persecución puede ser una forma de manifestar la voluntad de cambio de rumbo para la comunidad.

Una voluntad que interviene en medio de las causalidades y contingencias del mundo.

Hoy siguen habiendo persecuciones, incluso mediáticas, las cuales asumidas con fe y humildad nos iluminan y revelan otras oportunidades para el crecimiento del Reino.

Por más que haga, y lo vemos en la historia, el anti-reino no hace sino dar oportunidades para que el evangelio sea anunciado.

Saulo se ensañaba con la Iglesia; penetraba en las casas y arrastraba a la cárcel a hombres y mujeres

Gente bien intencionada puede verse arrastrada por sus prejuicios y apasionamientos a cometer atropellos contra inocentes, sin la posibilidad de una investigación ecuánime o un juicio justo.

En momentos de gran carga emotiva negativa, permanecer como una voz sensata y ecuánime es como una candidatura al martirio. Y no todos son íntegros y valientes.

Pero incluso grandes perseguidores y maltratadores de la comunidad de hermanos cristianos, pueden ser tocados por el Espíritu del Señor.

Así cobra importancia la oración que la comunidad realiza por su perseguidores, no para que los elimine, sino para que alcancen la verdad salvífica y se conviertan.

los prófugos iban difundiendo el Evangelio

Porque la buena nueva es la pasión que mueve y aporta bienestar a la propia existencia, y cómo no comunicar lo que nos hace tanto bien?

Cuando experimentamos la alegría y el gozo no la podemos reprimir sino que nos urge compartirla.

Pero los caminos de la evangelización son misteriosos y se tejen con sangre y dolor, camino a la cruz, como el propio maestro y siervo Jesús.

La eficacia del evangelio tiene un camino trazado por el designio: que la semilla caiga en tierra y muera para renacer y dar fruto.

Ese es el sentido de la Pascua que los creyentes de Jesús de Nazareth crucificado y resucitado celebramos y compartimos en esta temporada.

de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban

Primero Esteban y luego Felipe, se van sucediendo quienes muestran el reino y su dinámica de salvación en medio de todos, como un testimonio del acompañamiento permanente del Señor Resucitado.

Salmo responsorial: 65



REFLEXIÓN

Decid a Dios: "¡Qué terribles son tus obras!"

En esas obras no podemos sino reconocer el paso del Señor, porque nos dejan abismados.

La fe viva en contacto con la vida corriente permite la visión de la intervención del Señor Jesús, llevando adelante el designio del Padre.

Desde esa visión realidades comunes cobran una perspectiva terrible en el sentido de asombrosas que inducen a reverencia, a reconocimiento de la presencia misteriosa del Señor.

Esta visión brota como una lógica novedosa, que se aparta del común, sin necesariamente declarse absurda.

Transformó el mar en tierra firme

Es el paradigma, el concepto primario y elemental que abrió nuestra mente a construir nuevos significados congruentes con la experiencia básica de salvación y a culminar la misma en la gesta de Jesús de Nazareth.

Juan 6,35-40



REFLEXIÓN

me habéis visto y no creéis

Porque no se trata de ver para creer. Se trata de ver y creer. Ver y creer más allá de lo que se ve. Saltar de lo visto a lo creído. La fe no se encadena servilmete a lo visto, sino que toma pie para su propia visión desde la visto. Ese tránsito, como el de la resurrección de la muerte, es posible con la asistencia del Espíritu.

La pastoral comete frecuentemente el error de la suposición forzada. Porque somos bautizados, porque estamos en mayoría de cristianos, porque culturalmente recibimos información y formación que nos ha enseñado a ver en cierta forma, asumimos específicamente la visión de fe. Sin respetar la exigencia de un compromiso de fe libre, específico, actual en presencia de la realidad vista. Porque para muchos esa realidad vista y creer no actúa como una ecuación. Es más, no debe actuar como tal.

Ésta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio,

sino que lo resucite en el último día.

El último día, en lenguaje profético es cuando el Señor ejerza su juicio, y este puede ser en cualquier momento.

En lenguaje apocalíptico es cuando Él cierre la historia y haga un juicio final.

Pero Jesús nos ha revelado la consigna para ese juicio: que no se pierda nada.

No debemos ni podemos esperar el juicio de Dios como quien puede perderse, sino que todo seremos ganadores.

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Miércoles 3 de Pascua

Hechos 8,1b-8

La iglesia sufrió, sufre y sufrirá persecución: allanamientos, encarcelamientos abusivos, negación de derechos individuales y colectivos…Para intimidar, aterrorizar, acallar. En muchos logran este objetivo. En algunos no porque endurecen el rostro y persisten, para Gloria de Dios, que brilla en la debilidad y protege la vulnerabilidad. Trago amargo abierto a pasarlo con amor de oblació.

Salmo responsorial: 65

Las terribles y temibles obras del Misterio absoluto de Dios, como fuego que no se extingue, guarda la ecuación de Epifanía en la víctima, individual y colectiva. De contemplar este sentido brotará alabanza y gozo por su presencia viva.

Juan 6,35-40

Nos resucitará en nuestro último día, que es cuando Él interviene. Si como dispone El Padre vamos a Jesús y creemos en Jesús, quien sirve el agrado de Dios cuidando esos creyentes para siempre. Jesús es dócil a esa voluntad del Padre de que nadie se pierda.

SAN CARLO DE JESÚS ACUTIS DE ASIS





 De la Apología primera de san Justino, mártir, en favor de los cristianos
(Cap. 61: PG 6, 419-422)
 
EL BAÑO DE REGENERACIÓN

 

Vamos ahora a explicar cómo nos consagramos a Dios los renovados por Cristo.

A todos los que han aceptado como verdadero lo que les hemos enseñado y explicado, y se han comprometido a vivir según estas enseñanzas, se los exhorta a que pidan perdón a Dios de los pecados cometidos, con oraciones y ayunos, y nosotros nos unimos también a sus oraciones y ayunos.

 Después los conducimos hasta el lugar donde se halla el agua bautismal, y allí son regenerados del mismo modo que lo fuimos nosotros, es decir, recibiendo el baño de agua en el nombre del Padre, Dios y Señor de todos, y de nuestro salvador Jesucristo y del Espíritu Santo.

 Jesucristo dijo, en efecto: El que no nace de nuevo no podrá entrar en el reino de los cielos. Y para todos es evidente que no es posible que, una vez nacidos, volvamos a entrar en el seno materno.

 También el profeta Isaías nos enseña de qué manera apartan de sí el pecado los que han faltado y se arrepienten. He aquí sus palabras: Lavaos, purificaos, apartad de mi vista vuestras malas acciones. Cesad de obrar mal, aprended a obrar bien; buscad lo que es justo, haced justicia al oprimido, defended al huérfano, proteged a la viuda. Entonces, venid, y litigaremos -dice el Señor-. Aunque vuestros pecados sean como la grana, blanquearán como la nieve; aunque sean rojos como escarlata, quedarán blancos como lana. Pero, si no sabéis obedecer, la espada os comerá. -Lo ha dicho el Señor-.

 Los apóstoles nos explican la razón de todo esto. En nuestra primera generación, fuimos engendrados de un modo inconsciente por nuestra parte y por una ley natural y necesaria, por la acción del germen paterno en la unión de nuestros padres, y sufrimos la influencia de costumbres malas y de una instrucción desviada. Mas, para que tengamos también un nacimiento, no ya fruto de la necesidad natural e inconsciente, sino de nuestra libre y consciente elección, y consigamos por el agua el perdón de los pecados anteriormente cometidos, se pronuncia sobre aquel que quiere ser regenerado y está arrepentido de sus pecados el nombre del Padre, Señor y Dios de todos; y éste es el único nombre que aplicamos a Dios, al llevar a la piscina bautismal al que va a ser bautizado.

 Nadie hay, en efecto, que pueda llamar por su nombre propio al Dios inefable, y, si alguien se atreviese a decir que puede ser capaz de ello, daría pruebas de una locura sin remedio.

 Este baño se llama iluminación, porque son iluminadas las mentes de los que aprenden estas cosas. Pero, además, el que es iluminado es también lavado en el nombre de Jesucristo (que fue crucificado bajo el poder de Poncio Pilato), y en el nombre del Espíritu Santo, que anunció de antemano, por boca de los profetas, todo lo referente a Jesús

martes, 21 de abril de 2026

PALABRA COMENTADA



 

                            2014 Martes 3 de Pascua

Hechos 7,51-8,1ª



REFLEXIÓN


Siempre resistís al Espíritu Santo, lo mismo que vuestros padres.

Resistirlo es nuestra cosecha. Se requiere una dosis extra de la gracia y una cooperación incansable, para que la docilidad sea dominante en nuestro corazón.

No siempre habla el Señor a gritos y nos conmociona. Más bien es un susurro sutil, que pasa desapercibido muchas veces.

Porque no es con la fe como sucede con las ideologías, que terminan imponiéndose y violentando las conciencias, generando consecuentemente más violencia.

La fe es el rompimiento con la cadena de violencia que trae la imposición de la propia visión. La fe genera consenso por la persuasión y la convicción que pacifica y fraterniza.

Milenaria encrucijada desde Caín y Abel. Dos actitudes individuales, colectivas, corporativas.

Para algunos se trata de dar de lo que se produce. Para otro se trata de dar lo mejor de lo que se tiene.

Una fraternidad fracturada por las posturas de la acumulación y de la generosidad enfrentadas. Dos humanidades, dos pueblos, dos caminos.

Uno tenderá a que el otro desaparezca porque entre ellos hay una lucha de poder sobre el otro.

La sutileza se da cuando uno de los bandos pretende ser el otro, pero para engañar. Cuando el que acumula pretende ser generoso, pero para confundir y lograr acumulación.

El cacareo de derechas e izquierdas, supuestamente acumulación y generosidad, no resuelve mucho, porque detrás de esas fachadas pueden anidarse contrarios.

Entonces las elecciones tampoco son la varita mágica, porque la simulación enseñorea, para cautivar incautos.

De ahí la necesidad de un justo que tiene el corazón circuncidado, y se arriesga a ser eliminado pero deja la semilla de la generosidad, la alteridad, la solidaridad, el compartir, el trabajo dignificador.

Esteban, lleno de Espíritu Santo,

El aporte de Esteban es ilustrativo de los justos que inspirados y vivificados en el Justo Jesús de Nazaret logran de palabra y obra.

Porque él era un servidor, diácono, que atendía a los pobres y releía las Escrituras con la clave del Jesús muerto y resucitado.

Tenía que morir, como hoy mueren a pedradas o por incomprensiones muchos justos que se atreven a circuncidarse el corazón y mantenerse dolorosamente sensibles al hermano necesitado.

"Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios."

Para entender un poco esa fiera recalcitrancia, pensar que se dice que un líder político controvertido sea un enviado de Dios y un justo.

A los oponentes les daría algo, como si vivieran una pesadilla.

Semejantemente radical pudo ser la repugnancia que sintieron el que se acreditara a Jesús como mesías: la piedra que los constructores habían desechado.

Los testigos, dejando sus capas a los pies de un joven llamado Saulo

Una culpa dolorosa para quien habría de ser testigo abortivo.

El episodio muestra cómo la semilla cuando muere da fruto.

Saulo se hará Pablo, prohombre del nuevo camino. La sangre de Esteban lo alcanzó y se puso así el fundamento de su conversión posterior. La cual pareció instantánea, pero más bien se revela un proceso que toma su tiempo y espera.

"Señor, no les tengas en cuenta este pecado."

Para los de Jesús, no cuenta cualquier lectura de culpabilidad de otros en los daños ocasionados.

Siempre ha de estar presente el perdón y la misericordia porque conocemos por parte de la Palabra que el anti-reino patrocina todo lo que se oponga a la verdad, el amor, la justicia y la paz.

Jesús perdonó a sus victimarios y nos queda como gesto de pacificación total para toda encrucijada de la historia.

Salmo responsorial: 30



REFLEXIÓN

 

tú que eres mi roca y mi baluarte

Solo cimentados en la solidez del Señor Padre de Jesús, en su misericordia que es la forma plena de justicia, la justicia salvífica, podremos mantenernos en la obra buena y en el ágape.

Porque nosotros por nuestra debilidad somos proclives a desanimarnos de nuestras pocas fuerzas, y dejar de prestarnos a la transformación de nuestro amor en ágape y fraternidad.

A la hora de vivir la justicia e integrarse en el proceso de ser justo, se levantan temores por el acoso de la oposición con vocación asesina.

Entonces al justo le queda el recurso de aferrarse al Señor como roca, porque requiere un santuario para continuar la misión.

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo

Esteban, como otro Jesús, miraba los cielos abiertos y la gloria del Señor. Una visión importante para recuperar fuerzas hasta el último suspiro, arrebatado a pedradas o por extenuación de fuerzas por la edad.

Juan 6,30-35



REFLEXIÓN

 

¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra?

El sentido de ese signo era el de portento: un evento que por fuerza de espectacularidad impresionara tanto que lograra convencer.

Lo cual es un espejismo, porque a todo nos acostumbramos y de todo dudamos.

La evidencia que arrasa nuestras defensas y nos convence no existe, porque pasada la impresión la razón insegura retorna a la duda.

Los signos sólo sirven a la fe, no a la razón.

no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre

El portento del maná no da fe. En palabras de Jesús invita a creer en el Padre que lo da y en Jesús que lo anuncia.

La fe es un conocimiento que siendo dócil no se doblega sino ante el Espíritu del SEñor. Es una intuición, un sentido, un olfato del misterio de Dios y su designio.

es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo

Es otra lectura en profundidad que nos enseña la Palabra: todo viene del Padre. Él está en todo.

Jesús hace signos, multiplica el pan y se hace pan con el único objetivo de asentar al Padre como el autor de todo.

"Señor, danos siempre de este pan."

En los dos sentidos:el pan portento que nos mantiene en la inmanencia. El pan del Cielo que nos comunica con el Padre.

Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed

Una vida sin hambre y sin sed de sentido es la oferta de Jesús a sus creyentes.

Jesùs como misterio, realidad enigmática y polivalente, sugerente e inspiradora, de fraternidad y paternidad.

Inmanencia y trascendencia.

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Martes 3 de Pascua

Hechos 7,51-8,1ª

Salmo responsorial: 30

Juan 6,30-35