sábado, 7 de noviembre de 2020

PALABRA COMENTADA

 

Sábado 31 de tiempo ordinario

Filipenses 4, 10-19

10Me alegré grandemente en el Señor de que ya al fin han reavivado su cuidado para conmigo. En verdad, antes se preocupaban, pero les faltaba la oportunidad. 11No que hable porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación. 12Sé vivir en pobreza (vivir humildemente), y sé vivir en prosperidad. En todo y por todo he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, de tener abundancia como de sufrir necesidad. 13Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. 14Sin embargo, han hecho bien en compartir conmigo en mi aflicción.
15Ustedes mismos también saben, Filipenses, que al comienzo de la predicación del evangelio, después que partí de Macedonia, ninguna iglesia compartió conmigo en cuestión de dar y recibir, sino solamente ustedes. 16Porque aun a Tesalónica enviaron dádivas más de una vez para mis necesidades. 17No es que busque la dádiva en sí, sino que busco fruto que aumente en su cuenta. 18Pero lo he recibido todo y tengo abundancia. Estoy bien abastecido, habiendo recibido de Epafrodito lo que han enviado: fragante aroma, sacrificio aceptable, agradable a Dios. 19Y mi Dios proveerá a todas sus necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. 20A nuestro Dios y Padre sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.



COMENTARIIO

Estoy entrenado para todo y en todo: la hartura y el hambre, la abundancia y la privación

Todo lo puedo en aquel que me conforta

ninguna Iglesia, aparte de vosotros, me abrió una cuenta de haber y debe.

La Palabra se ha encarnado también en la historia de Pablo, converso, creyente y evangelizador.

Su historia que se nutre de la Palabra se hace parte de ella, y su vida con los esfuerzos que hace al evangelizar son asumidas por ella para que siga inspirando generaciones y generaciones de apóstoles.

Pablo escribió a una comunidad, que le ayudó mucho materialmente para subsistir. Y otras comunidades paulinas y no paulinas hicieron suyas como Palabra de Dios, las peripecias de Pablo.

Si somos creyentes de la Palabra, también somos testigos y discípulos, y nuestra existencia está –incluso sin notarlo-abierta a la evangelización. Nada de nuestra existencia, aun los aspectos materiales y el bienestar económico o su penuria, son indiferentes a la propuesta de Jesús cuyo proceso vamos desarrollando.

Vamos viviendo y vamos muriendo para dar paso al Jesús total, todo en todos.

Salmo responsorial: 111



COMENTARIO

Reparte limosna a los pobres; / su caridad es constante, sin falta

Entre los pobres en quien Jesús se encarna hemos de contar a los evangelizadores que puedan pasar necesidad y requerir subsidios para sobrevivir.

Lucas 16, 9-15

 9"Pero Yo les digo: háganse amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando les falten, los reciban en las moradas eternas.
10"El que es fiel en lo muy poco, es fiel también en lo mucho; y el que es injusto en lo muy poco, también es injusto en lo mucho. 11"Por tanto, si no han sido fieles en el uso de las riquezas injustas, ¿quién les confiará las riquezas verdaderas? 12"Y si no han sido fieles en el uso de lo ajeno, ¿quién les dará lo que es de ustedes? 13"Ningún siervo puede servir a dos señores, porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro. No pueden servir a Dios y a las riquezas."
14Los Fariseos, que eran amantes del dinero, oían todas estas cosas y se burlaban de El. 15Y Jesús les dijo: "Ustedes son los que se justifican a sí mismos ante los hombres, pero Dios conoce sus corazones, porque lo que entre los hombres es de alta estima, abominable es delante de Dios.



 COMENTARIO

"Ganaos amigos con el dinero(mamona: riqueza y posesiones que fundamentan la confianza en sí mismo) injusto ( adikia: sin justicia, incorrecto), para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas.

Para la pureza en la obediencia de esta orientación debíamos ser más desapegados sobre quienes lo ejercemos: no sólo los nuestros, más cercanos, o queridos, sino sobre todo los más pobres y vulnerables.

Quién puede negar en lo profundo de su sinceridad que se inclina uno a estar seguro cuando el ingreso es seguro, o se tiene algún dinero reservado? Sucede aun entre los consagrados por votos de pobreza.

Esa confianza se puede hacer absoluta y exclusiva y competir con la confianza y dependencia que nos llama a vivir nuestro Padre.

El que es de fiar en lo menudo también en lo importante es de fiar; el que no es honrado en lo menudo tampoco en lo importante es honrado.

Lo pequeño muestra ya el paradigma que da sentido a la vida y si allí no se encuentra

da qué pensar.

Nuestra vida histórica es como un proceso gigantesco de conversión personal y social, en el que bajo el fermento de la buena nueva voy viendo en la fe, curando la ceguera, de manera que aprendo a ponderar la gloria del Señor en lo pequeños y pequeñas.

Si no fuisteis de fiar en el vil dinero, ¿quién os confiará lo que vale de veras?

Se trata de un test fácil de verificar en nuestra vida corriente: cómo va nuestra confianza en el dinero, poco o mucho que tengamos? Cómo se compara con la confianza que decimos tener en el Señor.

En las circunstancias de estrechez y penuria globalizada, como parece serlo para nuestra época en muchos lugares, hemos de interrogarnos si ayuda a verificar el arraigo de la confianza en el Señor, más que en los ingresos mermados.

Muy otra es la consideración de aquellos que endémicamente padecen penuria y el horizonte del bienestar material o no es conocido, o no figura para su beneficio en el surtido de su existencia.

En este caso el test podría ser para los que tienen algo, si la confianza en su dinero es tal que no vean en el compartir solidario un modo de confiar en el Señor.

Por eso el evangelio nos ubica siempre en el juicio sobre cuál es el verdadero valor de nuestra existencia: la confianza en el dinero y lo material, o en el Señor.

Compartir es un modo de movernos de una a otra confianza.

Ningún siervo puede servir a dos amos, porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero

En la historia que vivimos se puede desprender algo de esta lección. Nuestro apego al dinero, como portaestandarte de la seguridad material.

Oyeron esto unos fariseos, amigos del dinero, y se burlaban de él. Jesús les dijo: "Vosotros presumís de observantes delante de la gente, pero Dios os conoce por dentro. La arrogancia con los hombres Dios la detesta."

Arrogancia es burlarse de la coherencia en la observancia de los valores, en nombre de la misma observancia. Como si una observancia de un desvalor fuera más importante y significativa que la de un valor.

Los fariseos amigos del dinero han sido muy prolíficos, porque las generaciones de ellos son legión que puebla la tierra en la actualidad.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1325041923409711104?s=20

 

 

 

DOCTORES DE LA IGLESIA

 

Sábado, XXXI semana

San Ambrosio Tratado sobre el bien de la muerte 3,9; 4,15

Dice el Apóstol: El mundo está crucificado para mí, y yo para el mundo. Existe, pues, en esta vida una muerte que es buena; por ello se nos exhorta a que en toda ocasión y por todas partes, llevemos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. Que la muerte vaya, pues, actuando en nosotros, para que también se manifieste en nosotros la vida, es decir, para que obtengamos aquella vida buena que sigue a la muerte, vida dichosa después de la victoria, vida feliz, terminado el combate, vida en la que la ley de la carne no se opone ya a la ley del espíritu, vida, finalmente, en la que ya no es necesario luchar contra el cuerpo mortal, porque el mismo cuerpo mortal ha alcanzado ya la victoria. Yo mismo no sabría decir si la grandeza de esta muerte es mayor incluso que la misma vida. Pues me hace dudar la autoridad del Apóstol que afirma: Así, la muerte está actuando en nosotros, y la vida en vosotros. En efecto, ¡cuántos pueblos no fueron engendrados a la vida por la muerte de uno solo! Por ello, enseña el Apóstol que los que viven en esta vida deben apetecer que la muerte feliz de Cristo brille en sus propios cuerpos y deshaga nuestra condición física para que nuestro hombre interior se renueve y, si se destruye este nuestro tabernáculo terreno, tenga lugar la edificación de una casa eterna en el cielo.




COMENTARIO

Nos hemos enfrascado demasiado en vicios y virtudes, asimilándolos a las buenas costumbres del mundo que no tienen la misma motivación, ética o espiritualidad. Excepto que unos son esclavitudes y los otros combate. Hoy miramos más enfáticamente el morir al egoísmo de clase, al egoísmo de mentalidad, al egoísmo de tiempo, al egoísmo de poder …

viernes, 6 de noviembre de 2020

PALABRA COMENTADA

 

Viernes 31 de tiempo ordinario

Filipenses 3, 17-4, 1

17Hermanos, sean imitadores míos, y observen a los que andan según el ejemplo que tienen en nosotros. 18Porque muchos andan como les he dicho muchas veces, y ahora se lo digo aun llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo, 19cuyo fin es perdición, cuyo dios es su apetito y cuya gloria está en su vergüenza, los cuales piensan sólo en las cosas terrenales. 20Porque nuestra ciudadanía (patria) está en los cielos, de donde también ansiosamente esperamos a un Salvador, el Señor Jesucristo, 21el cual transformará el cuerpo de nuestro estado de humillación en conformidad al cuerpo de Su gloria, por el ejercicio del poder que tiene aun para sujetar todas las cosas a El mismo. 1Así que, hermanos míos, amados y añorados, gozo y corona mía, estén así firmes en el Señor, amados.



COMENTARIO

muchos que andan como enemigos de la cruz de Cristo: su paradero es la perdición; su Dios, el vientre; su gloria, sus vergüenzas

Se podría pensar que se ha dado un cambio entre lo que la percepción de Pablo comenta y nuestro tiempo.

Ahora el endiosamiento mediático del vientre por la gastronomía, y del sexo por la ciencias, más bien nos hacen pasar vergüenza a los que no pensamos y actuamos conforme.

El estilo de vida contracorriente de un creyente, no se publica ni ostenta en esa forma, por lo cual resulta un modelo opaco, conservador y aburrido.

Esta situación preocupa a muchos que no se sienten cómodos con un seguimiento cristiano que los deje fuera de los dictados del mercado.

Y es en esta dificultad y brecha donde se tiene que manifestar que la cruz fortalece.

Él transformará nuestro cuerpo humilde, según el modelo de su cuerpo glorioso, con esa energía que posee para sometérselo todo.

La Palabra nos permite una reflexión positiva del cuerpo, sin que tengamos que dejarnos influir por el neoplatonismo que nos separa en alma y cuerpo, ni con el positivismo actual para el cual el cuerpo es el único que cuenta y a quien hay que cuidar.

Nuesto cuerpo en el designio del Señor es humilde porque está llamado a volver a la tierra, pero en Jesús Glorificado es objeto de transformación para convertirse en cuerpo glorioso.

No tenemos entonces que sonrojarnos de vergüenza por no participar en una pasarela exhibicionista como mercancía porque nuestro destino es la gloria junto al Padre.

Salmo responsorial: 121



COMENTARIO

Ya están pisando nuestros pies / tus umbrales, Jerusalén

Más bien habríamos de poner atención a las señales que ya se van dando en nuestro convivir denotando una vida diferente, de cualidad alterna, capaz de inspirar esperanza en la gloria.

Lucas 16, 1-8

1Decía también Jesús a los discípulos: "Había cierto hombre rico que tenía un mayordomo; y éste fue acusado ante él de derrochar sus bienes. 2"Entonces lo llamó y le dijo: '¿Qué es esto que oigo acerca de ti? Rinde cuentas de tu administración, porque no puedes ser más mayordomo.' 3"Y el mayordomo se dijo a sí mismo: '¿Qué haré? Pues mi señor me quita la administración. No tengo fuerzas para cavar, y me da vergüenza mendigar. 4'Ya sé lo que haré, para que cuando se me destituya de la administración algunos me reciban en sus casas.' 5"Llamando a cada uno de los deudores de su señor, dijo al primero: '¿Cuánto le debes a mi señor?' 6"Y él dijo: 'Cien barriles (3700 litros) de aceite.' El mayordomo le dijo: 'Toma tu factura, siéntate pronto y escribe cincuenta.' 7"Después dijo a otro: 'Y tú, ¿cuánto debes?' Y él respondió: 'Cien medidas (unos 37,000 litros) de trigo.' El mayordomo le dijo: 'Toma tu factura y escribe ochenta.' 8"El señor elogió al mayordomo injusto porque había procedido con sagacidad, pues los hijos de este siglo son más sagaces en las relaciones con sus semejantes que los hijos de la luz. 



COMENTARIO

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos

Es la expresión de la comunidad eclesial itinerante en el tiempo y en el espacio, por la que expresa su confianza en volver a escuchar la palabra de Jesús, como dicha para su tiempo.

y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes

"¿Qué es eso que me cuentan de ti?

Una de las señales que nos alertan del reino consiste en la capacidad que vamos creando de ser justos: debemos escuchar al denunciado para dar oportunidad a su defensa, antes de emitir un juicio de condenación o absolución.

Aunque el clamor contra la corrupción sea una de las señales del tiempo actual, todo denunciado tiene derecho al debido proceso, y a que se respete su presunción de inocencia hasta que se pruebe lo contrario.

"¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza

Un predicamento propio de nuestro tiempo, en el que abunda el desempleado de cierta edad, que no puede competir en un mercado más exigente, según los Tratados de libre comercio

Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido

Porque la viveza se puede admirar, pero no necesariamente imitar, sobre todo si es injusta como este administrador avivato.

La corrupción viene desde muy atrás a través del tráfico de influencias, desfalcos, estafas, apropiaciones indebidas, deslealtades, aprovechamientos de oportunidades y demás.

Es parte de la cultura que vivimos admirar el juega vivo, la viveza que arrebata las oportunidades de adelantar sin importar que la cola no avance. Los demás no importan, solo yo importo.

Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz.

Su gente son los que tienen deudas para perdonar…y con ellos el mundo es más astuto que los hijos de la Luz.

No sabemos trabajar con quienes necesitan ser perdonados por sus deudas. Los 99 justos parecen haber olvidado el drama de la perdida…

Parece que deberemos refrescar frecuentemente nuestra condición pecadora…y así volvernos astutos con nuestra gente.

Es de admirar, pero imitar? En cuanto a la iniciativa de buscar soluciones, no de la corrupción y el juega vivo.

Sería deseable una viveza honesta para los hijos de la luz, porque a veces parecemos más mogos que los hijos de este mundo para nuestros propios intereses.

Sólo que no debemos dejarnos contaminar.

Muchos bien intencionados han adoptado estrategias avivatas para hacer el bien y quedan enredados.

Otra señal es la capacidad de perdonar que brota de la conciencia de la propia culpa.

Es una astucia de otro nivel: no un juega vivo que daña, sino buscarse defensores en los que hago el bien para que intercedan por mí.

Por eso la limosna redime el pecado.

Porque el Padre se da por bien servido si a pesar de mi mal servicio me esmero en ser solidario con los hermanos.

Es un criterio en boga actualmente: el activismo solidario me permite dar énfasis al amor al prójimo por encima de otras faltas y debilidades de  nuestro caminar.

Pero como toda estrategia que se utiliza en nombre del reino requiere la vigilancia del discernimiento para que no se convierta en una escapatoria de mis intereses egoístas.

Los cristianos gnósticos en tiempos de Pablo utilizaban la alegría de la resurrección de Jesús para sentirse salvados, y excluídos del riesgo de pecar. Con ello dieron en conductas condenables.

Así sucede cuando nos volvemos integristas abusando de la interpretación de un solo principio de fe, siendo así que la ortodoxia y ortopraxis se funda en un conjunto de fe.

Un equilibrio que no podemos fabricar solos sino en comunidad y con un el carisma de una guía.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1324673833002016770?s=20

 

DOCTORES DE LA IGLESIA

 

Viernes, XXXI semana

San Gregorio Nacianceno Sermón 7, en honor de su hermano Cesáreo 23-24

¿Qué es el hombre para que te ocupes de él? Un gran misterio me envuelve y me penetra. Pequeño soy y, al mismo tiempo, grande, exiguo y sublime, mortal e inmortal, terreno y celeste. Con Cristo soy sepultado, y con Cristo debo resucitar; estoy llamado a ser coheredero de Cristo e hijo de Dios; llegaré incluso a ser Dios mismo. Esto es lo que significa nuestro gran misterio; esto lo que Dios nos ha concedido, y, para que nosotros lo alcancemos, quiso hacerse hombre; quiso ser pobre, para levantar así la carne postrada y dar la incolumidad al hombre que él mismo había creado a su imagen; así todos nosotros llegamos a ser uno en Cristo, pues él ha querido que todos nosotros lleguemos a ser aquello mismo que él es con toda perfección: así entre nosotros ya no hay distinción entre hombres y mujeres, bárbaros y escitas, esclavos y libres, es decir, no queda ya ningún residuo ni discriminación de la carne, sino que brilla sólo en nosotros la imagen de Dios, por quien y para quien hemos sido creados y a cuya semejanza estamos plasmados y hechos, para que nos reconozcamos siempre como hechura suya.



COMENTARIO

En nuestro tiempo ha caído el sentido en desuso el sentido de la glorificación mediante la cual somos divinizados, y llevados a nuestra máxima perfección y potencialidad. Es la perspectiva que se necesita para gustar el sufrimiento terreno inacabable, inabarcable, misterioso como el Misterio de Dios, como si fuera un instrumento de salvación, un cincel en manos del Creador, una poda en manos del viñador. El asalto a la región de los símbolos racionales de la divinidad, creados por el hombre, nos ha cortado el acceso a la realidad de la Divinidad. Por eso hay que retomar lo inspirados símbolos tradicionales, nutridos de tantos y tantas testigos, que ofrecieron su sangre.

jueves, 5 de noviembre de 2020

PALABRA COMENTADA

 

Jueves 31 de tiempo ordinario

Filipenses 3, 3-8ª

3Porque nosotros somos la verdadera circuncisión, que adoramos en el Espíritu de Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no poniendo la confianza en la carne, 4aunque yo mismo podría confiar también en la carne. Si algún otro cree tener motivo para confiar en la carne, yo mucho más: 5circuncidado a los ocho días de nacer, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, Hebreo de Hebreos; en cuanto a la Ley, Fariseo; 6en cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia de la Ley, hallado irreprensible.
7Pero todo lo que para mí era ganancia, lo he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por El lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo,



COMENTARIO

todo eso que para mí era ganancia lo consideré pérdida comparado con Cristo

Pablo en Jesús ha ganado, no perdido. La pérdida tiene el sentido de algo o que no vale la pena y ni siquiera levanta un duelo, o que arranca con ella un trozo de la propia existencia.

Así goza y exulta quien tiene el hallazgo del reino, porque todo es poco para invertirlo en él.

más aún, todo lo estimo pérdida comparado con la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor

Para que la ganancia se mantenga en la vivencia del creyente es necesario penetrar más y más en el Misterio de la persona de Jesús, tanto histórica como en comunidad eclesial.

Porque la vitalidad de tal conocimiento nutrirá nuestro peregrinar y apoyará el discernimiento constante que debo hacer para no ir tras falsos mesías y profetas.

El conocimiento asiduo y tenaz de Jesús forma un sentido, sabor o sabiduría que es mi modo propio y peculiar de relacionarme con él y su reino.

El don de Cristo en la vida propia debería dejar atrás cualquier otro mérito por el cual pudiéramos jactarnos. De dónde saldrá ese conocimiento profundo de Cristo que nos permita tal priorización?

Salmo responsorial: 104



COMENTARIO

buscad continuamente su rostro

Si Jesús es nuestra ganancia debemos echar mano de su conocimiento, progresivamente más comprometido e involucrado.

Lucas 15, 1-10

1Todos los recaudadores de impuestos y los pecadores se acercaban para oír a Jesús. 2Y los Fariseos y los escribas murmuraban: "Este recibe a los pecadores y come con ellos".
3Entonces Jesús les dijo esta parábola: 4"¿Qué hombre de ustedes, si tiene cien ovejas y una de ellas se pierde, no deja las noventa y nueve en el campo y va tras la que está perdida hasta que la halla? 5"Al encontrarla, la pone sobre sus hombros, gozoso. 6"Cuando llega a su casa, reúne a los amigos y a los vecinos, diciéndoles: 'Alégrense conmigo, porque he hallado mi oveja que se había perdido.' 7"Les digo que de la misma manera, habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentimiento.
8"¿O qué mujer, si tiene diez monedas de plata (salario de diez días) y pierde una moneda, no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado hasta hallarla? 9"Cuando la encuentra, reúne a las amigas y vecinas, diciendo: 'Alégrense conmigo porque he hallado la moneda que había perdido.' 10"De la misma manera, les digo, hay gozo en la presencia de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente."



COMENTARIO

"Ése acoge a los pecadores y come con ellos."

Nuestro modo fenoménico de juzgar nos lleva a decir: el que anda entre la miel, algo se le pega.

Y así se pensaba de Jesús. Él también debía ser pecador.

Dime con quién andas y te diré quién eres. Es sabiduría humana y muy acertada.

Pero con Jesús la apariencia decía una cosa distinta del fondo. Una ironía tenaz y persistente la del evangelio, en medio del mundo.

Qué tendríamos que buscar como analogía para el mundo actual que nos diera una idea del escándalo que entonces representó el gesto de Jesús para una sociedad de castas?

Quizá deberíamos pensar en el efecto que tendría que Jesús conviviera con enfermos de Sida, por el estigma que llevan y la prevención que despiertan.

Y así podríamos buscar las etiquetas que nuestra sociedad coloca hoy a quienes discrimina y aleja del bien común.

va tras la descarriada hasta que la encuentra?

Porque la motivación es la diferencia. Puedo estar con pecadores, pero por su salvación.

Acaso las prostitutas pueden salvar al prójimo, con sus circunstancias que la sindican de pecadora pública? Pues si ellas logran amar con amor de ágape, efectivamente por encima del cuerpo de lujuria, pueden fraternizar. 

Puedo estar con publicanos y pecadores, pero por buscar lo que se había perdido para llevarlo al rebaño. Por entrañas de misericordia a semejanza del Padre.

habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse.

Justo es el pecador que admite que necesita convertirse continuamente. Un justo que no se convierta no puede ser justo. Porque la justicia es un proceso imparable de conversión. Fue y sigue siendo el quebradero de cabeza de la administración del sacramento del perdón, a través del tiempo. Porque no nos entra eso del setenta veces siete.

Más alegría por la conversión de lo que se había perdido, no significa que los ya convertidos no sean motivo de gozo.

Hay que tener cuidado porque el enemigo que siembra la cizaña, puede plantar malicia en el resto del rebaño que está a salvo.

Porque la conversión es renacer a una vida nueva de familiaridad con el Señor.

Los justos también se alegran porque alguien más experimenta la formidable paternidad del Dios Padre.

La alegría es mayor porque en la parábola el pastor es responsable de las ovejas y una pérdida se le toma en cuenta. Y la mujer que pierde las monedas de su dote tendría problemas con su marido.

Nosotros también por responsabilidad de dar razón de nuestros hermanos, como Caín, debemos preocuparnos por la conversión de otros. Nos salvamos en racimo.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1324311439780302849?s=20