lunes, 6 de octubre de 2025

DOCTORES DE LA IGLESIA


 


Lunes, XXVII semana
San Ambrosio Tratado sobre Caín y Abel 1,9,34.38-39

Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza, cumple tus votos al Altísimo. Alabar a Dios es lo mismo que hacer votos y cumplirlos. Por eso, se nos dio a todos como modelo aquel samaritano que, al verse curado de la lepra juntamente con los otros nueve leprosos que obedecieron la palabra del Señor, volvió de nuevo al encuentro de Cristo y fue el único que glorificó a Dios, dándole gracias. De él dijo Jesús: No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios. Y le dijo: «Levántate, vete: tu fe te ha salvado». Con esto el Señor Jesús en su enseñanza divina te mostró, por una parte, la bondad de Dios Padre y, por otra, te insinuó la conveniencia de orar con intensidad y frecuencia: te mostró la bondad del Padre, haciéndote ver cómo complace en darnos sus bienes, para que con ello aprendas a pedir bienes al que es el mismo bien; te mostró la conveniencia de orar con intensidad y frecuencia, no para que tú repitas sin cesar y mecánicamente fórmulas de oración, sino para que adquieras el espíritu de orar asiduamente. Porque, con frecuencia, las largas oraciones van acompañadas de vanagloria, y la oración continuamente interrumpida tiene como compañera la desidia. Luego te amonesta también el Señor a que pongas el máximo interés en perdonar a los demás cuando tú pides perdón de tus propias culpas; con ello, tu oración se hace recomendable por tus obras

REFLEXIÓN

La oración, cualquiera forma que adopte, tiene una sede: el corazón, el centro del Santo de los Santos en nuestra persona, no únicamente en nuestra dimensión interna sino en la totalidad de nuestra existencia libre y voluntaria. Allí donde nos rendimos, nos confesamos con sinceridad y lealtad, donde nos entregamos sin reservarnos nada, donde fraguamos en medio de muchos conflictos a veces, la buena acción, el seguimiento generoso, la dedicación que se olvida de sí mismo, donde permanece el reino de Dios en nosotros, lejos del amor propio, querer e interés.

domingo, 5 de octubre de 2025

PALABRA COMENTADA

 

Domingo 27 de tiempo ordinario

Habacuc 1, 2-3; 2, 2-4



REFLEXIÓN

¿Hasta cuándo clamaré, Señor, sin que me escuches?

Nosotros mismos somos un enemigo, porque en el fondo vivimos la ambigüedad y la indecisión.

Ese fondo nos acompaña siempre, cuando de la cruz se trata.

Necesitamos un Espíritu más fuerte para ascender a una voluntad.

La visión espera su momento, se acerca su término y no fallará;

si tarda, espera, porque ha de llegar sin retrasarse.

Paradoja del que se relaciona con el Señor: tarda para nosotros pero llega sin retrasarse.

Cuando llega, su calidad borra la ansiedad sufrida, por la plenitud que entrega.

El injusto tiene el alma hinchada(afal:subida, presumida), pero el justo vivirá por su fe

El que quiere justicia, vivirá de fe en fe.

La búsqueda de la justicia se construye en la conciencia de que la seguimos en el Señor, su autor, no la inventamos ni la ajustamos.

Esa fe dinámica, no se cansa de navegar, de peregrinar, de emigrar.

Accede a dejarse llevar, para que Otro edifique la justicia de los cielos en la tierra.

Salmo responsorial: 94



REFLEXIÓN

el rebaño que él guía.

Ser del rebaño que el guía es un don que debemos apreciar en plenitud.

Requiere la habilidad de mantenerse de fe en fe, guiándose por sus señales, levantándose del desmayo de las frustraciones y moderando las exaltaciones de las realizaciones valiosas.

No subirnos, ni presumir, ni arrogarnos lo que no es nuestro es un arte, que debemos practicar y dominar, para no sucumbir a la egolatría.

2Timoteo 1, 6-8. 13-14



REFLEXIÓN

Reaviva el don de Dios, que recibiste cuando te impuse las manos

El revivalismo que se plantea en muchas religiones consiste en una forma de excitar el don dormido, o que languidece.

Puede darse el revivalismo social, en contacto con los clamores del necesitado: víctimas, explotados, oprimidos, excluídos.

En ello se despierta el don del bautismo: la humanidad nueva en la muerte y resurrección de Jesús.

Puede banalizarse en el clamoreo de las palmas que aplauden, o el activismo que se esteriliza en estrategias verbales políticas y sociales.

No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor

Nos es vital mostrar para Quién trabajamos y Quién es nuestro Empleador, para no subirnos a lo que no es nuestro sino en todo caso compartido por iniciativa del amor de Dios.

Lucas 17, 5-10



REFLEXIÓN

¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: "Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer.""

Y cuidado que menos, mucho menos.

Nuestra misión es con fe, y aun lo hecho con fe es poco, porque es lo debido.

Una fe operante involucra lo debido y no hay que sentirse acreedor de ningún mérito. Porque la fe como la semilla es crecimiento y novedad, más allá de lo conocido y mandado.

El Señor no se busco un hatajo de inútiles, sino gente muy capaz de colaborarle.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1576532805466849280?s=20&t=kiCdGoD2njPEEjpJ301yTw

https://x.com/motivaciondehoy 051025

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Domingo 27 de tiempo ordinario

Habacuc 1, 2-3; 2, 2-4
Salmo responsorial: 94
2Timoteo 1, 6-8. 13-14
Lucas 17, 5-10