jueves, 31 de julio de 2025

SAN IGNACIO DE LOYOLA


SAN IGNACIO DE LOYOLA, presbítero. (MEMORIA)


Nació el año 1491 en Loyola, en las provincias vascongadas de España; su vida transcurrió primero entre la corte real y la milicia; luego se convirtió y estudió teología en París, donde se le juntaron los primeros compañeros con los que había de fundar más tarde, en Roma, la Compañía de Jesús. Ejerció un fecundo apostolado con sus escritos y con la formación de discípulos, que habían de trabajar intensamente por la reforma de la Iglesia. Murió en Roma el año 1556.

De los hechos de san Ignacio recibidos por Luis Goncalves de labios del mismo santo
(Cap. 1, 5-9: Acta Sanctorum Iulii 7 [1868], 647)



EXAMINAD SI LOS ESPÍRITUS PROVIENEN DE DIOS


Ignacio era muy aficionado a los llamados libros de caballerías, narraciones llenas de historias fabulosas e imaginarias. Cuando se sintió restablecido, pidió que le trajeran algunos de esos libros para entretenerse, pero no se halló en su casa ninguno; entonces le dieron para leer un libro llamado Vida de Cristo y otro que tenía por título Flos sanctorum, escritos en su lengua materna.

Con la frecuente lectura de estas obras, empezó a sentir algún interés por las cosas que en ellas se trataban. A intervalos volvía su pensamiento a lo que había leído en tiempos pasados y entretenía su imaginación con el recuerdo de las vanidades que habitualmente retenían su atención durante su vida anterior.

Pero entretanto iba actuando también la misericordia divina, inspirando en su ánimo otros pensamientos, además de los que suscitaba en su mente lo que acababa de leer. En efecto, al leer la vida de Jesucristo o de los santos, a veces se ponía a pensar y se preguntaba a sí mismo: «¿Y si yo hiciera lo mismo que san Francisco o que santo Domingo?» Y, así, su mente estaba siempre activa. Estos pensamientos duraban mucho tiempo, hasta que, distraído por cualquier motivo, volvía a pensar, también por largo tiempo, en las cosas vanas y mundanas. Esta sucesión de pensamientos duró bastante tiempo.

Pero había una diferencia; y es que, cuando pensaba en las cosas del mundo, ello le producía de momento un gran placer; pero cuando, hastiado, volvía a la realidad, se sentía triste y árido de espíritu; por el contrario, cuando pensaba en la posibilidad de imitar las austeridades de los santos, no sólo entonces experimentaba un intenso gozo, sino que además tales pensamientos lo dejaban lleno de alegría. De esta diferencia él no se daba cuenta ni le daba importancia, hasta que un día se le abrieron los ojos del alma y comenzó a admirarse de esta diferencia que experimentaba en sí mismo, que, mientras una clase de pensamientos lo dejaban triste, otros, en cambio, alegre. Y así fue como empezó a reflexionar seriamente en las cosas de Dios. Más tarde, cuando se dedicó a las prácticas espirituales, esta experiencia suya le ayudó mucho a comprender lo que sobre la discreción de espíritus enseñaría luego a los suyos.

OREMOS

Señor Dios, que suscitaste en tu Iglesia a san Ignacio de Loyola para que extendiera más la gloria de tu nombre, concédenos que, a imitación suya y apoyados en su auxilio, libremos también en la tierra el noble combate de la fe, para que merezcamos ser coronados juntamente con él en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

miércoles, 30 de julio de 2025

PALABRA COMENTADA


 

MIÉRCOLES 17 DE TIEMPO ORDINARIO

Año Impar

Éxodo 34,29-35



REFLEXIÓN

Los israelitas veían la piel de su cara radiante

La imagen radiante de Jesús transfigurado o resucitado, querría mostrar su superioridad en participación del Señor a la de Moisés, como la alianza perfecta.

El motivo de la superioridad de Jesús, como Hijo de Dios, igual a Dios, autorizado y auspiciado por Dios, fue un motivo suficiente de discordia y enfrentamiento con los judíos, entonces y ahora.

Entonces los relatores de esa versión se coronaban con ella como seguidores de la más excelsa forma de culto y fe. Podían así pasar por extremistas y fundamentalistas.

Pero fueron capaces de mantenerse en la persecución y la exclusión por siglos, como pago de manifestar su fe.

Sólo la revaluación de Jesús y su singular rol en la historia de las religiones, no tanto como el competidor o descalificdor sino como la convergencia suma, permite una base de diálogo respetuoso con y entre las religiones cristiana, judía e islámica.

Salmo responsorial: 98



REFLEXIÓN

Santo es el Señor, nuestro Dios.

La perfección lograda por Moisés y Jesús estriba en su desarrollo humano al máximo del compromiso con un servicio a otros por un bien y felicidad común, olvidándose bastante de su propia comodidad, seguridad y bienestar, aunque no fueran recompensados, reconocidos y bien pagados.

Mateo 13,44-46



REFLEXIÓN

"El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder, y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas, que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra."

Se requiere en la construcción del reino una actitud semejante a la del emprendedor: audacia para asumir riesgos.

Eso somos los creyentes y más vale serlo con lucidez: personas que apostamos por un valor y decidimos correr el riesgo. Nos estamos jugando la vida definitiva.

El Reino es comparado con un encuentro inesperado de una realidad muy valiosa por la que vale la pena invertir fuertemente.

Es como una oportunidad propicia para beneficiarse notablemente.

Es un encuentro que difícilmente se puede despreciar.

Un encuentro así implica para quien lo experimenta que sabe se trata de una realidad valiosa a pesar del riesgo y el esfuerzo.

Por lo tanto requiere una estimativa del valor de la realidad que encuentra.

Precisa una cierta información del valor relativo de esa realidad.

Es un encuentro que impulsa a cualquier sacrificio con tal de obtenerlo.

El Reino se parece al encuentro de un bien eminente de vida o muerte, que merece se le entreguen todas las energías para conseguirlo.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1686688689701695488?s=20

https://x.com/motivaciondehoy  300725

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MIÉRCOLES 17 DE TIEMPO ORDINARIO

Año Impar

Éxodo 34,29-35

Moisés muestra una transformación que llama la atención y realza su rol de mediador de Dios. El Dios del Sinaí. No es raro entonces que muchos humanos desde experiencias de algún liderazgo brillen ante sus seguidores con una especie de atracción, que llamamos carisma. Unos lo tienen y otros no. En el relato Moisés aumenta su acreditación de líder indiscutible, por este brillo, en función de la credibilidad de lo que afirma viene de Dios. Ofrecer algún signo a los seguidores es favorecer esa credibilidad

Salmo responsorial: 98

La especialidad de la divinidad para los antiguos que consistía en su separación de todo y todos para ser adorado, se va mostrando más bien en cercanía con la Revelación Mosaica. En este caso elevando la credibilidad del elegido, para ser mejor escuchado.

Mateo 13,44-46

La parábola es una semejanza, como un ejemplo, dinámico no estático. No es una copia, es un parecerse a algo cercano y conocido para así dejar entrar el mensaje, que desafía nuestro orden y lógica de vida hasta ese momento. Tendremos que preguntarnos, parece nos invita el autor del relato en boca de Jesús, cómo debo entender este mensaje para determinar si es o no crucial para mi vida tal como la llevo