domingo, 1 de febrero de 2026

PALABRA COMENTADA


 

4º domingo de tiempo ordinario

Sofonías 2,3;3,12-13



REFLEXIÓN

buscad la justicia, buscad la moderación

Dejaré en medio de ti un pueblo pobre y humilde, que confiará en el nombre del Señor.

Hay acompañamientos del pueblo que plantean  dudas o suspicacias sobre su efecto real. Alientan una rebeldía que pasa por justa, para reclamar derechos, pero se contaminan de la violencia propia del resentimiento y la venganza. Fomentan la organización como apetito y medio de poder y no cristaliza la humildad propia de quien se sabe llamado a servir y establecer diferencias radicales con unos nuevos opresores.

El resto de Israel

El trabajo para servir al cambio de pueblo en resto es apostólico: sirve a le fe y a un estilo de vida de ética cristiana. No se puede reducir a un ejercicio meramente socioeconómico.

Salmo responsorial: 145



REFLEXIÓN

él hace justicia a los oprimidos, / él da pan a los hambrientos. / El Señor liberta a los cautivos

Jesús liberador de la opresión, asume en su vida un patrón de servicio y entrega como un cordero que va al matadero sin balar.

Trastorna el camino de los malvados

Con poco poder, por un nimio detalle, ese trastorno se produce.

 

1Corintios 1,26-31



REFLEXIÓN

no hay en ella muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos aristócratas;

Comenzó un resto que parecía un naufragio. Gente de medio pelo, insignificantes para un Estado. Cómo gente así metía miedo a los demás para justificar el hostigamiento y la persecución? Se diría que por su convicción mostrada en la manera como vivían. El modo nuestro de proceder dirán en la Compañía de Jesús.

lo necio del mundo lo ha escogido Dios para humillar a los sabios, y lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar el poder

Esto también se puede aplicar intra eclessia: porque las comunidades de base no necesariamente las populares, cobran tal autoridad que pueden confrontar a sus líderes eclesiásticos en base al mismo evangelio que ellos.

de modo que nadie pueda gloriarse en presencia del Señor

En la Iglesia de Jesús no hay precedencia.

este Cristo que Dios ha hecho para nosotros sabiduría, justicia, santificación y redención

La sabiduría de Yeshua es Yeshua mismo: diciendo y haciendo. Sus gestos y palabras, recordadas por comunidades que le creyeron, y liderada por apóstoles que enseñaron a creerle, son nuestras evidencia.

Mateo 5,1-12ª



REFLEXIÓN

al ver Jesús el gentío,

se acercaron sus discípulos;

enseñándoles:

Se mueve Jesús a enseñar viendo la muchedumbre y sus seguidores. Ejerce un liderazgo cognitivo, porque forma y aclara conceptos a gente ignorante. Ejerce un liderazgo afectivo porque se compadece y por eso enseña. No tolera que no sepan, porque saber es vida.

Dichosos

Vivir la dicha de la pobreza, por llorar, por sufrir, por tener hambre y sed de justicia…los perseguidos por la justicia

por mi causa

Hay que preguntar a los tantos que así lo hacen a ver si se sienten dichosos. Y cómo se vive: con gozo, con alegría. Por vivir la causa del Señor.

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4º domingo de tiempo ordinario

Sofonías 2,3;3,12-13

Salmo responsorial: 145

1Corintios 1,26-31

Mateo 5,1-12ª

SAN CARLO DE JESÚS ACUTIS DE ASIS




CARLO ANUNCIA SU MUERTE OCURRIDA DOS MESES DESPUÉS

 De la carta de san Ignacio de Antioquía, obispo y mártir, a los Esmirniotas
(Cap. 1--4, 1: Funk 1, 235-237)
 
CRISTO NOS HA LLAMADO A SU REINO Y GLORIA

 

Ignacio, por sobrenombre Teóforo, es decir, Portador de Dios, a la Iglesia de Dios Padre y del amado Jesucristo establecida en Esmirna de Asia, la que ha alcanzado toda clase de dones por la misericordia de Dios, la que está colmada de fe y de caridad y a la cual no falta gracia alguna, la que es amadísima de Dios y portadora de santidad: mi más cordial saludo en espíritu irreprochable y en la palabra de Dios.

 Doy gracias a Jesucristo Dios, por haberos otorgado tan gran sabiduría; he podido ver, en efecto, cómo os mantenéis estables e inconmovibles en vuestra fe, como si estuvierais clavados en cuerpo y alma a la cruz del Señor Jesucristo, y cómo os mantenéis firmes en la caridad por la sangre de Cristo, creyendo con fe plena y firme en nuestro Señor, el cual procede verdaderamente de la descendencia de David según la carne, es Hijo de Dios por la voluntad y el poder del mismo Dios, nació verdaderamente de la Virgen, fue bautizado por Juan para cumplir de esta manera la voluntad de Dios; finalmente, su cuerpo fue verdaderamente crucificado bajo el poder de Poncio Pilato y del tetrarca Herodes (y de su divina y bienaventurada pasión somos fruto nosotros), para, mediante su resurrección, elevar su estandarte para siempre en favor de sus santos y fieles, tanto judíos como gentiles, reunidos todos en el único cuerpo de su Iglesia.

 Todo esto lo sufrió por nosotros, para que alcanzáramos la salvación; y sufrió verdaderamente, como también se resucitó a sí mismo verdaderamente.

Yo sé que después de su resurrección tuvo un cuerpo verdadero, como sigue aún teniéndolo. Por esto, cuando se apareció a Pedro y a sus compañeros, les dijo: Tocadme y palpadme, y ved que no soy un ser fantasmal e incorpóreo. Y al punto lo tocaron y creyeron, adhiriéndose a la realidad de su carne y de su espíritu. Esta fe les hizo capaces de despreciar y vencer la misma muerte. Después de su resurrección, el Señor comió y bebió con ellos como cualquier otro hombre de carne y hueso, aunque espiritualmente estaba unido al Padre.

 Quiero insistir acerca de estas cosas, queridos hermanos, aunque ya sé que las creéis.