jueves, 29 de octubre de 2026

PALABRA COMENTADA



 

Jueves 30 de tiempo ordinario

Año Par

Efesios 6, 10-20



REFLEXIÓN

Hermanos: Buscad vuestra fuerza en el Señor y en su invencible poder. Poneos las armas que Dios os da, para poder resistir a las estratagemas del diablo, porque nuestra lucha no es contra hombres de carne y hueso, sino contra los principados, autoridades y poderes que dominan este mundo de tinieblas, contra las fuerzas sobrehumanas y supremas del mal. 

Nos enredamos y satisfacemos con hallar causas sicológicas, sociológicas, económicas y sociales de los males que asuelan las sociedades, a lo largo de la historia humana.

La última conquista de las fuerzas trascendentes, enemigas del reino, es el descrédito de la causalidad y pensamiento metafísico, porque sólo el positivo que muestra evidencias palpables, logra convencer.

abrochaos el cinturón de la verdad, por coraza poneos la justicia; bien calzados para estar dispuestos a anunciar el Evangelio de la paz. Y, por supuesto, tened embrazado el escudo de la fe, donde se apagarán las flechas incendiarias del malo. Tomad por casco la salvación y por espada la del Espíritu, es decir, la palabra de Dios, insistiendo y pidiendo en la oración

Se nos ofrece un programa de vida y lucha. Se nos dan armas para repeler tales enemigos sutiles y trascendentes, sin derramar sangre de víctimas inocentes, que caen con el fuego cruzado e indiscriminado.

Cuando la educación en valores se enfoca en la verdad, la justicia, la paz, la fe, la salvación y el Espíritu, fundamenta con la oración adecuadamente las generaciones para la lucha contra la cultura positivista.

Pedid que tenga valor para hablar de él como debo

Se dice que hablar es fácil porque los charlatanes no afrontan las consecuencias de lo que dicen.

Hay que pedir entonces para hablar con valor para hacer frente a las persecuciones del mundo del los anti-valores.

Salmo responsorial: 143



REFLEXIÓN

Bendito el Señor, mi Roca, / que adiestra mis manos para el combate, / mis dedos para la pelea.

Por lo tanto la pelea es peleando. Tenemos un asesor que es el Señor nuestro Dios y Padre, que en su imagen de roca nos da una idea de su resistencia y capacidad de sostén y apoyo duradero.

mi escudo y mi refugio, / que me somete los pueblos

Definitivamente no al estilo de los conquistadores que oprimen y masacran. 

El contrasentido de la cruz y la espada.

Lucas 13,31-35



REFLEXIÓN

Hoy y mañana seguiré curando y echando demonios: pasado mañana llego a mi término

Curar y echar demonios. Trabajar por el evangelio de la salvación en la creación dañada por nuestra causa y atender las causas trascendentes del mal en el mundo.

Aunque le duela al mundo de mentalidad positivista que no ve más allá de sus narices.

no cabe que un profeta muera fuera de Jerusalén.

Jesús de sí mismo habla como de un profeta, con un trágico destino semejante. 

Jerusalén es el centro neurálgico de la fe de Israel y la institución que la representa, el templo.

Dios en Jesús habla en medio del Dios de la religión constituida.

Religión contra Religión? No, fe contra religión? Sí

Hoy son muchos los que reconocen tener fe pero no se adhieren a una religión organizada, porque tienen trazas de corrupción, de estrategias de poder para el dominio de los demás. Someten a muchos a favor de pocos.

En esta crítica con motivos, se ha producido una frecuente devastación de los símbolos de la religión, sin discriminar lo sano de lo podrido. Todo va al fuego.

No son tiempos fáciles, para los esfuerzos que gente congruente quiere hacer a favor de una purificación y reinvención de la religión, porque se cree que sigue teniendo un rol en el itinerario de la humanidad que busca y aplica un sentido constructivo a la sociedad.

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Jueves 30 de tiempo ordinario

Año Par

Efesios 6, 10-20

Salmo responsorial: 143

Lucas 13,31-35

SAN CARLO DE JESUS ACUTIS DE ASIS



 


JUEVES, XXX SEMANA

De las Disertaciones de san Atanasio, obispo, Contra los arrianos.

(Disertación 2, 78. 79: PG 26, 311. 314)

 

LAS OBRAS DE LA CREACIÓN REFLEJO DE LA SABIDURÍA ETERNA

 

En nosotros y en todos los seres hay una imagen creada de la Sabiduría eterna. Por ello, no sin razón, el que es la verdadera Sabiduría de quien todo procede, contemplando en las creaturas como una imagen de su propio ser exclama: El Señor me creó al comienzo de sus obras. En efecto, el Señor considera toda la sabiduría que hay y se manifiesta en nosotros como algo que pertenece a su propio ser.

 

Pero esto no porque el Creador de todas las cosas sea él mismo creado, sino porque él contempla en sus creaturas como una imagen creada de su propio ser. Ésta es la razón por la que afirmó también el Señor: El que a vosotros recibe a mí me recibe, pues aunque él no forma parte de la creación, sin embargo en las obras de sus manos hay como una impronta y una imagen de su mismo ser, y por ello, como si se tratara de sí mismo, afirma: El Señor me creó al principio de sus tareas, al comienzo de sus obras.

 

Por esta razón precisamente la impronta de la sabiduría divina ha quedado impresa en las obras de la creación para que el mundo, reconociendo en esta sabiduría al Verbo, su Creador, llegue por él al conocimiento del Padre. Es esto lo que enseña el apóstol san Pablo: Son manifiestas a ellos las verdades que se pueden conocer acerca de Dios. Bien claro se las manifestó él. Así, desde la creación del mundo, lo invisible de Dios es conocido mediante las obras. Por esto, el Verbo, en cuanto tal, de ninguna manera es creatura, sino el arquetipo de aquella sabiduría de la cual se afirma que existe y que está realmente en nosotros.

 

Los que no quieren admitir lo que decimos deben responder a esta pregunta: ¿existe o no alguna clase de sabiduría en las creaturas? Si nos dicen que no existe, ¿por qué arguye san Pablo diciendo que, en la sabiduría de Dios, el mundo no lo conoció por el camino de la sabiduría? Y si no existe ninguna sabiduría en las creaturas, ¿cómo es que la Escritura alude a tan gran número de sabios? Pues en ella se afirma: El sabio, lleno de temor, se aparta del mal y con sabiduría edifica su casa.

 

Y dice también el Eclesiastés: La sabiduría del hombre hace brillar su rostro; y el mismo autor increpa a los temerarios con estas palabras: No digas: ¿cómo es que el tiempo pasado fue mejor que el presente? Pues no es de sabios preguntar sobre ello.

 

Que exista la sabiduría en las cosas creadas queda patente también por las palabras del hijo de Sirac: La derramó sobre todas sus obras, la repartió entre los vivientes, según su generosidad, la regaló a los que lo aman; pero esta efusión de sabiduría no se refiere, en manera alguna, al que es la misma Sabiduría por naturaleza, el cual existe en sí mismo y es el Unigénito, sino más bien a aquella sabiduría que aparece como su reflejo en las obras de la creación. ¿Por qué, pues, vamos a pensar que es imposible que la misma Sabiduría creadora, cuyos reflejos constituyen la sabiduría y la ciencia derramadas en la creación, diga de sí misma: El Señor me creó al comienzo de sus obras? No hay que decir, sin embargo, que la sabiduría que hay en el mundo sea creadora; ella, por el contrario, ha sido creada, según aquello del salmo: El cielo proclama la gloria de Dios, el firmamento pregona la obra de sus manos