jueves, 17 de septiembre de 2026

PALABRA COMENTADA

 

Jueves 24 de tiempo ordinario

1CORINTIOS 15, 1-11


COMENTARIO

el Evangelio que os proclamé y que vosotros aceptasteis, y en el que estáis fundados, y que os está salvando, si es que conserváis el Evangelio que os proclamé; de lo contrario, se ha malogrado vuestra adhesión a la fe.

Dependemos del testimonio del apóstol Pablo para la recepción que hacemos hoy del evangelio de Jesucristo de Nazareth.

Es su transmisión, son sus énfasis, con su enfoque, con su coyuntura histórica concreta, la que nos llega como Palabra que se mantiene viva siempre.

Hoy vivimos un tiempo de discrepancia generalizada, y toda transmisión apostólica del evangelio tiene cuestionadores, muchas veces muy ruidosos.

Entonces tenemos que reflotar las palabras de Pablo sobre el evangelio que salva y la fe malograda, para examinar nuestra recepción y dar la cara por ella.

Todo esto no hace sino remitirnos a la encarnación de la Palabra en Jesús de Nazaret: una realidad compleja para la sabiduría humana, pero sencilla para los humildes de corazón.

El evangelio como mensaje eficaz que se mantiene actuando a través de la fe, la esperanza y el ágape. Es un sentido para el bautismo recibido como signo que imprime carácter, un éthos, que se mantiene actuante, como disponibilidad de gracia para el proceso de fe durante la existencia histórica.

Parece que con la edad y la acumulación de experiencias la persona tiende a ser más resonante con los misterios fundamentales de la existencia y con su propio destino. Es la cercanía del fin? Es la maduración de un proceso de fe, esperanza y ágape? Es un aprendizaje de lo que verdaderamente importa, a través de un discernimiento histórico, que separa la paja del grano, como un juicio que se va ejerciendo misteriosamente hasta el momento de oir la sentencia?

Cristo murió por nuestros pecados

No se trata de un teorema ni de una ecuación. Es más bien una afirmación de fe, de la comunidad primera. 

Afirmar el sentido de la muerte de Jesús por nosotros es hacer una transferencia redentora audaz, de un hecho contingente sobre un aldeano galileo, ejecutado por autoridades de un ejército invasor a petición de autoridades judías de turno. 

Nada en ese hecho común y frecuente de ajusticiamiento hacía presentir tal repercusión.

Que además esa muerte de un criminal, condenado por los guardianes de la ley, tenga un sentido de perdón de los pecados, en un contexto religioso cuyo dogma es que el perdón de los pecados atañe sólo al Dios innombrable e irrepresentable, es un escándalo, una blasfemia.

según las Escrituras

Ese escándalo anidado en tal declaración se pone al rojo vivo porque se pretende defender como voluntad de Dios fundada en su Palabra santa:las escrituras.

que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras

Sobre este acontecimiento que desborda el sentido común de ese tiempo entre los contemporáneos de Jesús, se añade uno que suena a mitologización, fabricación de leyenda, engaño y propaganda: que el criminal ajusticiado resucitó.

Y todo avalado por la Palabra, según esta pretensión.

Esto era poner el mundo religioso y sus referentes al revés.

Un mensaje que se proclama con solemnidad, y que cuenta con el respaldo de lo que Dios ha venido diciendo, pero que no es un ex – abrupto, sino un designio en Jesús. 

En él todo designio es salvífico.

se le apareció a Cefas y más tarde a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos juntos, la mayoría de los cuales viven todavía, otros han muerto; después se le apareció a Santiago, después a todos los apóstoles; por último, como a un aborto, se me apareció también a mí

Y ya en el colmo de la pretensión unos cuantos se declaran elegidos por una revelación para conocer de este acontecimiento y dar testimonio.

Sabemos lo que es dar testimonio: es complicarse la vida dando fe de algo, que lo puede a uno llevar al riesgo de perder la vida.

Por eso quien sabe lo que es ser testigo alguna vez, evita decir que vió y oyó algo, y escapar así de cualquier sindicación.

De ahí que esa generación de testigos resultaran mártires, porque tuvieron que defender con su sangre la revelación recibida.

Y sobre este testimonio recibido se edifica la fe en el evangelio que intentamos vivir.

Reconoce que no lo merecía, como nadie lo merece porque es don. En Pablo se muestra la parábola del que llega de último y es regalado con la misma paga.

no soy digno de llamarme apóstol, porque he perseguido a la Iglesia de Dios

La iglesia de Dios puede ser perseguida en muchas formas. Actualmente se persigue la estructura jerárquica eclesiástica porque se está dando un escándalo de pederastia. Igualmente se está persiguiendo a quienes despliegan esfuerzos por defender y proteger derechos humanos de víctimas. Se puede alegar que hay razones de peso para ello, y esto recuerda las palabras de Jesús cuando alerta sobre el sentido de algunas persecuciones: creerán hacer un servicio a Dios.

por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia no se ha frustrado en mí

Como paradigma del creyente Pablo nos anima a dar gracias por la revelación recibida y corresponder a este don.

La gracia como oportunidad para una respuesta cónsona y congruente. Es una sinergia de Espíritu y carne pneumatizada. Una colaboración que se constituye oportuna y eficaz. Se fabrica de un reconocimiento sincero y humilde de lo que realmente podemos y queremos hacer.

SALMO RESPONSORIAL: 117

COMENTARIO

Dad gracias al Señor porque es bueno

Porque multiplica en nuestra existencia las ocasiones de su revelación.

La diestra del Señor es poderosa

El poder de lograr que se de un rumbo. El rumbo del designio, no obstante los obstáculos y resistencias que se levantan en el camino.

No he de morir, viviré / para contar las hazañas del Señor

Es una promesa de vida con sentido que da consuelo

Tú eres mi Dios, te doy gracias

Es el verdadero Dios, el Padre de Jesús, que me sale al encuentro, una y otra vez.

Te doy gracias por ser así como Dios.

LUCAS 7, 36-50


COMENTARIO

una pecadora

Algo de dominio público, de mala fama social, ocasión de murmuración maliciosa. Alguien excluído del reconocimiento y la aceptación del resto, con quien no convenía dejarse ver.

Como hoy podría ser alguien que ostente un estigma público: homosexuales y lesbianas declarados, portadoreS de hiv o sida, ladrones o criminales convictos, ministros denunciados  por pedofilia. 

Son excluídos de la sociedad, apartados de alguna integración social, juzgados y condenados en su conciencia, más allá de los hechos.

Son acaso incapaces de sentir dolor por el mal que hicieron, o el error que cometieron, dejando víctimas a su paso? No hay buena nueva para ellos, en absoluto?

se puso a regarle los pies con sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabellos, los cubría de besos y se los ungía con el perfume.

No lo está tocando en cualquier forma, lo que incluso sería mal visto. 

Sino que prodiga caricias que son interpretables como eróticas. Todo un ofrecimiento de sí a través de signos específicos culturales que denotarían una invitación a la actividad sexual. Y no se dice que Jesús se retirara o interrumpiera o censurara tal demostración, que lo implicaría en una trama mal vista y de mala fama.

Él también puede ser visto como pecador.

Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos

Estos prestamistas no existen. No hay quien no cobre. Se retratan en otros relatos como figuras duras,que no perdonan un centavo. 

Es por lo tanto una ficción, como si dijera: digamos que existiera un prestamista que…

Pero si fuera la figura del Padre, se rompe el paradigma conocido de un prestamista, porque es el que perdona porque sabe que no pueden pagar. 

Y propone un paradigma de prestamista seguidor de Jesús: los que perdonan cuando no se puede pagar.

Para llegar a esta conclusión hay que lograr cierta claridad sobre las causas del impago. Las hay generadas por circunstancias fuera de control. Pero otras son fruto de la irresponsabilidad.

Cuando yo entré en tu casa, no me pusiste agua para los pies; ella, en cambio, me ha lavado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con su pelo. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume

Jesús equipara los gestos de la mujer a los de la hospitalidad de un anfitrión. 

Aparta la interpretación de apariencia maliciosa. Un significado distinto leído y ofrecido por un verdadero amador que juzga el fondo de la intención de las personas.

Por este relato la Palabra nos muestra cómo nos hace el Señor el amor: por el perdón.

sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor, pero al que poco se le perdona, poco ama

Un proverbio enigmático, como colofón de la parábola: el que recibe perdón ama y mientras más mejor.

Es una clave para la historia de la humanidad que resuelve en primer intento sus conflictos con venganzas, represalias, ajuste de cuentas, ojo por ojo.

Sólo el perdón al que debe, como hace el Señor con el pecador, le abre al mismo el corazón para amar, como agradecimiento por haber sido salvado.

Un fariseo, era la imagen del autoproclamado justo y poca conciencia tenía de ser pecador.

Una pecadora, era la imagen del descarrío, y mucha conciencia tenía de su indignidad.

Qué opera el perdón en ambos? Poco en el fariseo, porque no lo aprecia ya que según él no lo necesita.

Mucho en la pecadora porque al fin se le devuelve algo de la dignidad perdida y puede volver a amar agradecida.

Tu fe te ha salvado, vete en paz

Es como si dijera a la mujer que tiene desde ya un lugar en un nuevo orden, donde las intenciones más profundas y sinceras son bien interpretadas.

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Jueves 24 de tiempo ordinario

1CORINTIOS 15, 1-11

SALMO RESPONSORIAL: 117

LUCAS 7, 36-50

DOCTORES DE LA IGLESIA




Del Sermón de san Agustín, obispo, Sobre los pastores
(Sermón 46, 9: CCL 41, 535-536)

SÉ UN EJEMPLO PARA LOS FIELES

Al referirse el Señor a lo que buscan los malos pastores ya alude también a lo que descuidan; con ello quedan evidenciados los males que sufren las ovejas. Son muy pocas las ovejas bien alimentadas y sanas, es decir, aquellas a quienes no falta el sólido manjar de la verdad y se apacientan abundantemente con los dones de Dios. Pero los malos pastores ni a éstas perdonan; les parece poco descuidar a las enfermas y errantes, a las débiles y descarriadas, y llegan incluso a dar muerte a las que están fuertes y sanas. Y si estas últimas conservan la vida, viven, en todo caso, únicamente porque Dios cuida de ellas, pero por lo que se refiere a los pastores, éstos hacen lo posible por matarlas. Quizá preguntes: «¿Cómo las matan?» Pues las matan con su mala vida y con sus malos ejemplos. ¿Acaso piensas que se dijo en vano a aquel gran siervo de Dios, uno de los miembros más destacados del sumo pastor: Sé para todos modelo por tus buenas obras; y también: Sé un ejemplo para los fieles?

En efecto, con frecuencia, incluso las buenas ovejas, al ver la mala vida de los pastores, apartan sus ojos de los preceptos del Señor y se fijan más bien en la conducta del hombre, diciendo en su interior: «Si mi prelado vive de tal manera, yo, que soy simple oveja, ¿no podré hacer lo que hace él?» De esta manera el mal pastor lleva a la muerte incluso a las ovejas fuertes. Y, ¿qué piensas que hará con las demás el que, en lugar de fortalecer a las débiles, dio muerte, con su mal ejemplo, incluso a las que había encontrado robustas y sanas?

Os digo, pues, y os repito que si las ovejas viven y mantienen todavía la salud por la fuerza del Señor, recordando aquellas palabras que oyeron de su mismo Señor: Cumplid y guardad lo que os digan, pero no los imitéis en sus obras, sin embargo, el que vive mal en presencia del pueblo, en cuanto de él depende, mata a aquel que contempla el mal ejemplo de su vida. Que este tal pastor no se consuele, pues, pensando que la oveja no ha muerto; vive, sin duda, pero él es un homicida. Es igual que cuando un hombre impuro mira a una mujer para desearla: aunque ella persevere casta, él ha pecado, como lo dice claramente el Señor: Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón. No penetró ciertamente en su habitación para pecar con ella, pero pecó en el interior de su corazón.

Así también, todo el que vive indignamente ante aquellos que están bajo su cuidado, en cuanto de él depende, da muerte incluso a las ovejas sanas; pues el que lo imita muere, y el que no lo imita vive. Sin embargo, en cuanto de él depende, lleva a ambos a la muerte; por ello dice: Matáis a las mejor alimentadas, pero no apacentáis las ovejas.