lunes, 7 de septiembre de 2026

PALABRA COMENTADA


 

Lunes 23 de tiempo ordinario 

Año Par 

1Corintios 5, 1-8


REFLEXIÓN

entregar al que ha hecho eso en manos del diablo; en la carne quedará destrozado, pero así su espíritu se salvará en el día del Señor.

Oponerse y confrontar a quien actúa mal, incluso excluirlo del grupo es preferible y aun conveniente por él mismo: para que con el castigo recapacite, reaccione, se arrepienta y cambie. 

En nuestra cultura más permisiva la tentación es desligarse y mirar hacia otro lado, en nombre de la tolerancia y la convivencia pacífica. Pero así es posible que no se creen oportunidades de conversión para el que obra mal.

¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa?

También está la responsabilidad con el resto del grupo o comunidad, que se puede erosionar y corromper con el mal ejemplo. El castigo también puede ser gesto de amor responsable para el resto.

Salmo responsorial: 5

REFLEXIÓN  

al hombre sanguinario y traicionero / lo aborrece el Señor 

El hombre mientras viva, aunque malvado, tiene la oportunidad del arrepentimiento y el Señor de mostrarse misericordioso y pródigo. Pero si se arrepiente con sinceridad.

Lucas 6,6-11

REFLEXIÓN 

discutían qué había que hacer con Jesús 

Hacer el bien no es un lecho de rosas. Se prueba con oposición y persecución y acechanza. 

¿Qué está permitido en sábado: hacer el bien o el mal, salvar a uno o dejarlo morir?

Es lo que importa en realidad. Es el evangelio y el Reino en acción, al modo de Jesús: hacer el bien más allá de cualquier límite humano.

Más allá de cualquier sistema, orden o complejo de límites mundanos.

En nuestro mundo tecno científico -que se especializa cada vez más y así adquiere más y mayores y profundos conocimientos y técnicas-la rebelión de las minorías de todo tipo, los excluidos de esas especializaciones, a quienes no alcanza tal bienestar, manifiestan el error y malicia de un sistema u orden cuya meta es la acumulación: de dinero, de sabiduría, de información, de óvulos, de embriones, de seguidores en redes sociales.

Más bien el sentido sano de la protesta busca un mundo en trance de orientarse a hacer el bien completo, el bien común, el bien solidario, el bien que se comparte, el bien de la equidad, el bien de la igualdad.

Sábado (šabbāt) reposo, era la institución propia de Israel, del judaísmo hasta hoy. Las prohibiciones casuísticas y no el significado teológico es lo que pone a prueba Jesús de Nazareth, con el caso del paralítico curado.

La capacidad de discernimiento en la praxis corriente sobre lo que es voluntad del Padre y lo que no, es lo que nos maravilla de Jesús, y consecuentemente su libertad para hacer eso a voluntad. En ello Jesús es un paradigma para sus seguidores.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1566754870241148928?s=20&t=N1Obob0U9FPHS-BmI9hZ9A

https://x.com/motivaciondehoy


COMPARTIR LA PALABRA

Lunes 23 de tiempo ordinario 

Año Par 

1Corintios 5, 1-8

Salmo responsorial: 5

Lucas 6,6-11

SAN CARLO DE JESÚS ACUTIS DE ASIS




LUNES, XXIII SEMANA

Del Sermón de san León Magno, papa, Sobre las bienaventuranzas
(Sermón 95, 8-9: PL 54, 465-466)

MUCHA PAZ TIENEN LOS QUE AMAN TUS LEYES

Con toda razón se promete a los limpios de corazón la bienaventuranza de la visión divina. Nunca una vida manchada podrá contemplar el esplendor de la luz verdadera, pues aquello mismo que constituirá el gozo de las almas limpias será el castigo de las que estén manchadas. Que huyan, pues, las tinieblas de la vanidad terrena y que los ojos del alma se purifiquen de las inmundicias del pecado, para que así puedan saciarse gozando en paz de la magnífica visión de Dios.

Pero para merecer este don es necesario lo que a continuación sigue: Dichosos los que obran la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Esta bienaventuranza, amadísimos, no puede referirse a cualquier clase de concordia o armonía humana, sino que debe entenderse precisamente de aquella a la que alude el Apóstol cuando dice: Estad en paz con Dios, o a la que se refiere el profeta al afirmar: Mucha paz tienen los que aman tus leyes, y nada los hace tropezar.

Esta paz no se logra ni con los lazos de la más íntima amistad ni con una profunda semejanza de carácter, si todo ello no está fundamentado en una total comunión de nuestra voluntad con la voluntad de Dios. Una amistad fundada en deseos pecaminosos, en pactos que arrancan de la injusticia y en el acuerdo que parte de los vicios nada tiene que ver con el logro de esta paz. El amor del mundo y el amor de Dios no concuerdan entre sí, ni puede uno tener su parte entre los hijos de Dios si no se ha separado antes del consorcio de los que viven según la carne. Mas los que sin cesar se esfuerzan por mantener la unidad del Espíritu, con el vínculo de la paz, jamás se apartan de la ley divina, diciendo, por ello, fielmente en la oración: Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Éstos son los que obran la paz, éstos los que viven santamente unánimes y concordes, y por ello merecen ser llamados con el nombre eterno de hijos de Dios y coherederos de Cristo; todo ello lo realiza el amor de Dios y el amor del prójimo, y de tal manera lo realiza que ya no sienten ninguna adversidad ni temen ningún tropiezo, sino que, superado el combate de todas las tentaciones, descansan tranquilamente en la paz de Dios, por nuestro Señor Jesucristo, que con el Padre y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.