domingo, 7 de junio de 2026

PALABRA COMENTADA


 

Festividad del Cuerpo de Cristo

Deuteronomio 8,2-3.14b-16a



REFLEXIÓN

"Recuerda el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer estos cuarenta años por el desierto; para afligirte, para ponerte a prueba y conocer tus intenciones: si guardas sus preceptos o no

Uno de los motivos que se exploran en los ejercicios sobre la desolación, cuando ésta se discierne, es el sentido de revelador de las motivaciones más profundas de la persona: si es que se desea la consolación por el gusto de ella misma o más bien por amor de Dios.

Puesto entre nosotros: me amas por lo que soy o por lo que te doy.

El tiempo del caminar, sus pruebas y aflicciones, deben ir sacando a flote esas motivaciones ocultas y sus desengaños, para ir abrazando que realmente el único sólido-en fe y esperanza- es el Señor.

Esta confesión inspirada y lograda en algún punto de la existencia, debe expresar el grado de intimidad y hondura al que se ha llegado en la comunión con el Señor y su Reino.

para enseñarte que no sólo vive el hombre de pan, sino de todo cuanto sale de la boca de Dios.

El marco contextual que diseña la promesa de la Palabra de Dios a la entrega como alimento que hará Jesús su Hijo a sus seguidores, y que él mismo recoge en sus tentaciones, es el sentido del alimento de parte del Señor, su sentido trascendente, su significación más allá.

Si llegamos a tener hambre, más hambre debemos tener de otro tipo. Si se nos calma con un alimento del cielo, es porque debemos ir más allá del alimento perecedero.

Es una de la peticiones de la oración por excelencia: dános hoy el pan del sustento diario.

Porque en él viene la presencia del Señor que se renueva cada día, y por el único que debemos preocuparnos en vez de vivir afanosos por el mañana.

Salmo responsorial: 147



REFLEXIÓN

te sacia con flor de harina

Bien mirado, ese pan no sacia sino en otro sentido. Es un filo, un límite de la realidad que permite asomarse a otra.

1Corintios 10,16-17



REFLEXIÓN

¿no es comunión con el cuerpo de Cristo?

Se resalta el tema de la unidad con el cuerpo de Jesús crucificado y glorificado, y entre nosotros los comensales.

Pero también se resalta la comunión con la suerte, la causa, la lucha, el designio, el proyecto de Jesús.

Es una comida comprometedora. Debe producir sus efectos para el Reino.

Juan 6,51-58



REFLEXIÓN

el pan vivo que ha bajado del cielo

vivirá para siempre.

es mi carne para la vida del mundo

Su persona entregada al mundo es vida.

Bajado del cielo porque si no, no da vida, aquella que ya no se termina.

y yo lo resucitaré en el último día.

habita en mí y yo en él

El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que come vivirá por mí.

Por la fe y el compromiso que provienen de la iniciativa amorosa del Señor hemos entrado en una comunión de vida, que a su vez transmitimos.

Comer es un acto concreto mediante el cual hacemos parte de nuestro cuerpo al nutriente, que se transforma para dotarnos de energía, y así proseguir nuestra vida con sus metas.

La mentalidad bíblica toma de asuntos concretos cotidianos y sencillos, imágenes y comparaciones que nos ayudan a delinear el mundo de Dios y su interaccion con nuestras existencias.

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Festividad del Cuerpo de Cristo

Deuteronomio 8,2-3.14b-16a

Tentación de Jesús en un contexto de supervivencia. En el desierto. En la necesidad física extrema. Tenía hambre. Pero pudo traspasar el límite físico para ir al sentido profundo, apoyado en la Palabra de Dios que guardaba en el corazón: no sólo de ese pan vive el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios. Comulgar es un desafío permanente para superar nuestra hambre física de pan hacia la ecnomía del Padre.

Salmo responsorial: 147

La bienaventuranza del Pueblo de Dios se vive en la seguridad de sus hijos, protegidos de las acechanzas, como la ciudad sometida a un sitio. Pero sobretodo en la escucha que hace del mandato de Dios, sin el cual no hay ni fortaleza ni transformación.

1Corintios 10,16-17

De qué unión tratamos en nuestras reflexiones de creyentes? De la unión de consensos que nunca son unánimes, para dotar de legitimidad la decisión de las mayorías, o la que se construye por la acción del Espíritu al comulgar el cuerpo y sangre de Jesús? Porque es la comida que edifica hermanos y hermanas, en la que se incluyen también las minorías.

Juan 6,51-58

Tan material como suena el masticar, comer y beber, con ese mismo contundente realismo es el sentido real que promete Jesús cuando comemos y bebemos su cuerpo y sangre ofrecido para superar el pecado y sus secuelas. Y es así como no podemos dejar de adorarlo en su presencia real que a tantos y tantas alentó para seguirlo hasta el fin.

SAN CARLO DE JESÚS ACUTIS DE ASIS


 


SOLEMNIDAD DE CORPUS CHRISTI
Comienza la carta de san Ignacio de Antioquía, obispo y mártir, a los Romanos
(Cap. 1, 1--2, 2: Funk 1, 213-215)

NO QUIERO AGRADAR A LOS HOMBRES, SINO A DIOS

Ignacio, por sobrenombre Teóforo, es decir, Portador de Dios, a la Iglesia que ha alcanzado misericordia por la majestad del Padre altísimo y de Jesucristo, su Hijo único; a la Iglesia amada e iluminada por la voluntad de aquel que ha querido todo lo que existe, según la caridad de Jesucristo, nuestro Dios; Iglesia, además, que preside en el territorio de los romanos, digna de Dios, digna de honor, digna de ser llamada dichosa, digna de alabanza, digna de alcanzar sus deseos, de una loable integridad, y que preside a todos los congregados en la caridad, que guarda la ley de Cristo, que está adornada con el nombre del Padre: para ella mi saludo en el nombre de Jesucristo, Hijo del Padre. Y a los que están adheridos en cuerpo y alma a todos sus preceptos, constantemente llenos de la gracia de Dios y exentos de cualquier tinte extraño, les deseo una grande y completa felicidad en Jesucristo, nuestro Dios.

Por fin, después de tanto pedirlo al Señor, insistiendo una y otra vez, he alcanzado la gracia de ir a contemplar vuestro rostro, digno de Dios; ahora, en efecto, encadenado por Cristo Jesús, espero poder saludaros, si es que Dios me concede la gracia de llegar hasta el fin. Los comienzos por ahora son buenos; sólo falta que no halle obstáculos en llegar a la gracia final de la herencia que me está reservada. Porque temo que vuestro amor me perjudique. Pues a vosotros os es fácil obtener lo que queráis, pero a mí me sería difícil alcanzar a Dios, si vosotros no me tenéis consideración.

No quiero que agradéis a los hombres, sino a Dios, como ya lo hacéis. El hecho es que a mí no se me presentará ocasión mejor de llegar hasta Dios, ni vosotros, con sólo que calléis, podréis poner vuestra firma en obra más bella. En efecto, si no hacéis valer vuestra influencia, yo me convertiré en palabra de Dios; pero, si os dejáis llevar del amor a mi carne mortal, volveré a ser sólo un simple eco. El mejor favor que podéis hacerme es dejar que sea inmolado para Dios, mientras el altar está aún preparado; así, unidos por la caridad en un solo coro, podréis cantar al Padre por Cristo Jesús, porque Dios se ha dignado hacer venir al obispo de Siria desde el oriente hasta occidente. ¡Qué hermoso es que el sol de mi vida se ponga para el mundo y vuelva a salir para Dios!