martes, 5 de agosto de 2025

SAN CARLO DE JESÚS ACUTIS DE ASIS



 

De la carta llamada de Bernabé

(Cap. 5, 1-8; 6, 11-16: Funk 1, 13-15.19-21)

 

LA NUEVA CREACIÓN

 

El Señor soportó que su cuerpo fuera entregado a la destrucción para que nosotros fuéramos santificados mediante el perdón de nuestros pecados, por la aspersión de su sangre. En efecto, hallamos en la Escritura estas palabras acerca de él, referidas ya a Israel, ya a nosotros: Fue herido por nuestras rebeldías, triturado por nuestros crímenes; por sus llagas hemos sido curados. Como cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca. Por esto debemos estar sumamente agradecidos al Señor, ya que nos ha mostrado las cosas pasadas, nos ha instruido acerca de las presentes y no nos ha dejado en la ignorancia respecto a las futuras.

 

Dice la Escritura: No se tiende injustamente la red a lo que tiene alas. Con estas palabras quiere significar que con justicia se condena el hombre que, habiendo conocido el camino de la justicia, escoge el camino de las tinieblas. Hay más, hermanos míos: si el Señor soportó el sufrir por nuestras almas, con todo y ser el alma del universo, a quien dijo Dios en la creación del mundo: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, ¿cómo es que soportó el sufrir por mano de hombres? Voy a explicároslo. Los profetas, con la gracia que de él habían recibido, profetizaron acerca de él; y él, porque tenía que mostrarse en nuestra condición humana, para destruir la muerte y manifestar la resurrección de entre los muertos, sufrió para cumplir las promesas hechas a los padres y para demostrar, formándose un nuevo pueblo, mientras estaba en la tierra, su futura condición de juez. Finalmente, él predicó y enseñó al pueblo de Israel e hizo tan grandes prodigios y señales para demostrarle su gran amor.

 

Y al renovarnos por el perdón de nuestros pecados, nos dio un nuevo ser, un alma como de niños, ya que nos creó de nuevo. Dice, en efecto, la Escritura, citando las palabras con que el Padre habla al Hijo: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, y que domine a las bestias de la tierra, a las aves del cielo y a los peces del mar. Y dijo el Señor, al contemplar la hermosura de nuestra naturaleza: Creced y multiplicaos y llenad la tierra.

 

Todo esto lo decía el Padre a su Hijo. Pero voy a mostrarte también lo que nos dice a nosotros. Al llegar la plenitud de los tiempos realizó la segunda creación. Dice, en efecto, el Señor: Mirad que hago lo último igual que lo primero. El profeta tenía estas palabras ante sus ojos cuando decía: Entrad en la tierra que mana leche y miel y enseñoreaos de ella. Por tanto nosotros hemos sido creados de nuevo, tal como dice otro de los profetas: He aquí, dice el Señor, que quitaré de ellos, es decir, de aquellos que veía por adelantado el Espíritu del Señor, el corazón de piedra, y pondré en su interior un corazón de carne. Por esto él quiso manifestarse en carne y habitar entre nosotros. La morada de nuestro corazón, hermanos míos, es, en efecto, un templo santo para el Señor.

 

Por esto el Señor dice también: Contaré tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea de los santos te alabaré. Por consiguiente, somos nosotros los que el Señor ha introducido en la tierra buena

lunes, 4 de agosto de 2025

PALABRA COMENTADA


 

LUNES 18 DE TIEMPO ORDINARIO

Año Impar

Números 11,4b-15



REFLEXIÓN

¿De dónde sacaré pan para repartirlo a todo el pueblo?

Yo solo no puedo cargar con todo este pueblo, pues supera mis fuerzas

Si me vas a tratar así, más vale que me hagas morir; concédeme este favor, y no tendré que pasar tales penas

Una de las maravillas de la Palabra es su reflejo de sentimientos y apasionamientos humanos, acogidos por el Espíritu.

Si comparamos la relación sobre los mitos griegos y los relatos bíblicos, veremos que ambas dan espacio al modo humano de sentir la existencia y la historia. Sin embargo, la mitología griega, producto de los rápsodas homéricos, resulta una mera proyección del drama de los seres humanos en sus odios y amores. La mitología bíblica, si cabe, refleja el humano en su relación con el Señor de la historia.

Moisés como un ministro y servidor siente fastidio del peso que significa hacerse cargo y solucionar la necesidad de la gente.

Sólo un político miope no se da cuenta que la autoridad no se reduce a poder ni a canonjías.

Porque se requiere mucha paciencia y aguante para soportar la impertinencia expresada en las quejas y peticiones repetidas del pobre que se aproxima.

Incluso se da una motivación diferente cuando estamos gustosamente inclinados a atender, a cuando nos sorprende e incomoda la solicitud de ayuda, porque ésta última se nos impone y arranca de nuestro egocentrismo.

El mismo Jesús sintió ese fastidio.

Un desgaste y cansancio semejantes se encuentran en servicios como la paternidad y maternidad, y los educadores.

Es importante por lo tanto llegar a la iluminación de Moisés, en el colmo de la desesperación: que todo el asunto es obra de Dios, y el Señor tiene que ver como suple nuestra limitación, para su mayor gloria.

Es lo de Ignacio: hacer como si todo dependiera de nosotros y esperar del Señor como si todo dependiera de Él.

Salmo responsorial: 80



REFLEXIÓN

Israel no quiso obedecer: / los entregué a su corazón obstinado

Porque también es posible un aprendizaje del error nuestro y la limitación de los demás. Era una reflexión de Moreno Pardo, mártir jesuita de San Salvador, cuando era maestro de novicios: los novicios también deben aprender de los yerros del maestro.

Y la pedagogía actual le da la razón, cuando contempla los errores como ocasiones de aprendizaje, dentro del currículo.

Mateo 14,13-21



REFLEXIÓN

le dio lástima y curó a los enfermos

Las entrañas que sienten el dolor de otros es más fuerte que el cansancio.

Es el don del Señor que se renueva en nosotros para completar lo que falta a su pasión, la del cuerpo.

Ellos le replicaron: Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces." Les dijo: Traédmelos

Qué hace Jesús en nuestras vidas? Ayudarnos a escrutar lo que tenemos e inspirarnos generosidad para compartirlos.

Entonces el se une a nuestro esfuerzo y colaboración para potenciar y multiplicar, más allá de lo que hubiéramos pensado.

partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente

un milagro no es tan difícil de ver si abrimos bien los ojos de la fe y observamos en nuestra vida cotidiana.

En lo que nos acontece ocurre un diálogo providencial y de cuido por nosotros.

Nos habla de ello la contemplación para alcanzar amor de los ejercicios espirituales: el amante entrega al amado, de lo que tiene y puede.

Nuestra acción de gracias es parte de esa correspondencia que agrada al Señor.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1688498099101073408?s=20

https://x.com/motivaciondehoy 040825

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LUNES 18 DE TIEMPO ORDINARIO

Año Impar

Números 11,4b-15

El sabor de la vida cotidiana, no es tan variado como parece, porque incontables son los momentos en los que el tedio y fastidio nos sobrevienen porque todo parece igual, que no cambia, que no hay novedad, que no hay mucha variedad en el menú de lo que comemos. Junto a la percepción de que todo cambia y muy rápido, se da la del estancamiento del tiempo que parece no acaba de pasar. El o la formadora pueden entonces sentirse inútiles y perder la paciencia ante la volubilidad de los dirigidos.

Salmo responsorial: 80

En la vida del Espíritu el menú no es variado en sabores pero sí nutritivo, consistente y permanente. La saciedad se ofrece en la fidelidad amorosa. Pero si hay obstinación, que no cede a pesar de la paciencia, dejarlos a su suerte es parte de la pedagogía, rogando para que así se encuentren a sí mismos.

Mateo 14,13-21

Lo que tenían eran cinco panes y dos peces. Juntos hacían siete. Pero no completos en su especie. Pero Jesús perfecciona hasta 7 ambos, los panes y los peces. Esta simbología y cábala sencilla, implica que el milagro consiste en una cooperación, donde juntamos lo que buenamente podemos con los que Dios nos quiera aportar. El milagro está en lo bien que trabajamos juntos.