lunes, 22 de diciembre de 2025

SAN CARLO DE JESÚS ACUTIS DE ASIS


 

LA ÚNICA MUJER DE MI VIDA
 

Del Comentario de san Beda el Venerable, presbítero, sobre el evangelio de san Lucas
(Libro 1, 46-55: CCL 120, 37-39)
 
MAGNIFICAT

 María dijo: «Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador.»

«El Señor -dice- me ha engrandecido con un don tan magnífico e inaudito que no se puede explicar con palabras humanas, y el mismo corazón con todo su amor apenas puede llegar a comprenderlo. Por lo tanto, me entrego con todas mis fuerzas a la alabanza y a la acción de gracias, contemplando la grandeza de aquel que es eterno, y gustosamente le consagro mi vida, sentimientos y pensamientos, porque mi espíritu se alegra en la divinidad eterna de Jesús, es decir, del Salvador, que se ha revestido de mi carne y reposa en mi seno

Porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo.

Estas palabras se relacionan con el comienzo del cántico, donde se dice: Proclama mi alma la grandeza del Señor. Sin duda que sólo aquel en quien el Poderoso hace obras grandes sabrá proclamar dignamente la grandeza del Señor y podrá exhortar a los que, como él, se sienten enriquecidos por Dios, diciendo: Proclamad conmigo la grandeza del Señor, ensalcemos juntos su nombre.

Pues el que no proclama la grandeza del Señor, sabiendo que es infinita, y no bendice su nombre será el último en el reino de los cielos. Se dice que su nombre es santo porque, por su inmenso poder, trasciende toda creatura y está infinitamente por encima de todas las cosas creadas.

Auxilia a Israel su siervo, acordándose de su misericordia. Con toda propiedad el cántico llama siervo o niño del Señor a Israel, pues, para salvarlo, Dios lo acogió como se acoge a un niño obediente y humilde, según aquello que dice Oseas: Cuando Israel era un niño yo lo amé.

Porque quien no quiere humillarse no puede tampoco ser salvado ni decir con el profeta: Dios es mi auxilio, el Señor sostiene mi vida, pues, el que se haga pequeño tal como este niño será el más grande en el reino de los cielos.

Como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y su descendencia por siempre. 

Al hablar aquí de la descendencia de Abraham no se refiere a la descendencia según la carne, sino según el espíritu, es decir, no sólo habla de aquellos que han sido engendrados según la carne, sino también de todos aquellos que han seguido los pasos de Abraham por medio de la circuncisión de la fe. Porque Abraham creyó cuando estaba en la circuncisión y, ya entonces, su fe le fue tenida en cuenta para la justificación. 

Por lo tanto la venida del Salvador fue prometida a Abraham y a su descendencia por siempre, es decir, a los hijos de la promesa, de quienes se dice: Si sois de Cristo sois por lo mismo descendencia de Abraham, herederos según la promesa. 

Con razón la madre del Señor y la madre de Juan se adelantaron con sus respectivas profecías al nacimiento de sus hijos; con ello, de la misma forma que el pecado comenzó por la mujer, también por la mujer se inicia la salvación, y la vida, que fue perdida por el engaño que sedujo a una sola mujer, es ahora devuelta al mundo por la profecía de dos mujeres que compiten en su empeño por anunciar la salvación.

REFLEXIÓN

La acción de gracias de la Virgen, requiere una conciencia especial, en la que reconoce que ha sido promovida a un estado inaudito de gloria y gracia, ni pensado ni soñado ni querido. Agraciada en el límite que exclama María implica una medida no conocida, una dimensión no penetrada, una perspectiva global del mundo, la historia de salvación y su puesto en ello, más allá de toda consideración posible a ser o mujer humana precedente. María inaugura una visión trascendente absoluta porque identifica plenamente al Hacedor del don y en ella el grado máximo de elección. Por eso de la conciencia de María surge el anonadamiento ensimismado que la conduce a un corazón que medita y guarda para distribuir a su tiempo la sabiduría de Dios

domingo, 21 de diciembre de 2025

PALABRA COMENTADA


 

Domingo 4º de Adviento A

Isaías 7,10-14



REFLEXIÓN

"Pide una señal al Señor

La señal nos la puede dar: el hecho es si nos dispondremos a creer. Si nos comprometeremos a creer.

"No la pido, no quiero tentar al Señor

Era una respuesta mentirosa de Acaz. No se atrevía a pedir porque tenía que convertirse y cumplir. Hipocresía. No creemos por no comprometernos y exigirnos, y entrar y permanecer en el proceso.

No os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios?

el Señor, por su cuenta, os dará una señal

No se cansa de llamar, no se cansa de dar señales: se cansa de que no las escuchemos.

Se decepcionará El Señor de su obra? Siempre hay alguien que saque la cara, como lo hizo en forma eminencial su hijo, Jesús.

Realmente la preocupación de cara a Dios Padre, es hacer verdad en la vida el Reino.

Verdad en la sustancia, dándole la solidez de una roca. Verdad en lo que se exhibe ante los demás, prestándose al martirio diario y procurando la edificación del mundo nuevo.

la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros"

Este niño es un paradigma de niños, pues en todo niño Dios està con nosotros, ofreciendo dones para la construcción del mundo nuevo.

Salmo responsorial: 23



REFLEXIÓN

El hombre de manos inocentes / y puro corazón

Éste es el grupo que busca al Señor, / que viene a tu presencia

Siempre estamos en algun grupo:familiar, laboral, social. No necesariamente a cargo, pero en y con ellos: hombres y mujeres y niños que nos donaste conocer y amar, y que en algunos casos nos hemos equivocado al excluir con nuestras acciones y palabras.

Y así pedimos que nos mires con amor, más allá de nuestra falta de responsabilidad.

Romanos 1,1-7



REFLEXIÓN

Este Evangelio, prometido ya por sus profetas en las Escrituras santas, se refiere a su Hijo, nacido, según la carne, de la estirpe de David; constituido, según el Espíritu Santo, Hijo de Dios, con pleno poder por su resurrección de la muerte: Jesucristo, nuestro Señor.

Jesús de Nazareth es nuestra buena nueva prometida desde antiguo. Nuestra promesa en proceso de cumplimiento.

En él conocemos cómo un Espíritu y aliento Santo de Dios se mueve y actúa más allá y superando la caducidad y la muerte.

Por él hemos recibido este don y esta misión: hacer que todos los gentiles respondan a la fe, para gloria de su nombre

Jesús de Nazareth como don nos participa de ese mismo Espíritu Santo, nos lo comparte para que nos involucremos en una misión. Ésta consiste en invitar a la fe a todos, comenzando desde los excluídos de todo tipo.

Mateo 1,18-24




REFLEXIÓN

apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor

Podemos tomar todas las decisiones que nos parezcan más justas, pero El Señor se atraviesa para llevar adelante su proyecto.

la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo

El propio Dios interviniente y actuante, operativo y eficiente, llevando a cabo su designio.

Pero su intervención no elimina la suspicacia con la que vemos y juzgamos por apariencias.

Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer.

Cuando salió de su decisión menos buena, se dispuso a cumplir lo mejor para todos.

El justo, porque cae siete veces, necesita convertirse de continuo, para acceder históricamente al horizonte del Designio salvífico del Padre Madre Dios.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1604429753737482241?s=20&t=K0-FTTEaSEyA9-u_R8iWUw

https://x.com/motivaciondehoy 211225

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Domingo 4º de Adviento A

Isaías 7,10-14

Salmo responsorial: 23

Romanos 1,1-7

Mateo 1,18-24