martes, 7 de octubre de 2025

SAN CARLO DE JESUS ACUTIS DE ASIS






 De los Sermones de san Bernardo, abad
(Sermón sobre el Acueducto: Opera omnia, edición cisterciense, 5 [1968], 282-283)
 
CONVIENE MEDITAR LOS MISTERIOS DE SALVACIÓN

 

El hijo, en ti engendrado, será santo, será Hijo de Dios. ¡La fuente de la sabiduría, la Palabra del Padre en las alturas! Esta Palabra, por tu mediación, Virgen santa, se hará carne, de manera que el mismo que afirma: Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí podrá afirmar igualmente: Procedo y vengo del Padre.

 Ya al comienzo de las cosas -dice el Evangelio- existía la Palabra. Manaba ya la fuente, pero hasta entonces sólo dentro de sí misma. Y continúa el texto Sagrado: Y la Palabra estaba con Dios, es decir, morando en la luz inaccesible; y el Señor decía desde el principio: Mis designios son de paz y no de aflicción. Pero tus designios están escondidos en ti, y nosotros no los conocemos; porque, ¿quién había penetrado la mente del Señor?, o ¿quién había sido su consejero?

 Pero llegó el momento en que estos designios de paz se convirtieron en obra de paz: La Palabra se hizo carne y ha puesto ya su morada entre nosotros; ha puesto ciertamente su morada por la fe en nuestros corazones, ha puesto su morada en nuestra memoria, ha puesto su morada en nuestro pensamiento y desciende hasta la misma imaginación. En efecto, ¿qué idea de Dios hubiera podido antes formarse el hombre, que no fuese un ídolo fabricado por su corazón? Era incomprensible e inaccesible, invisible y superior a todo pensamiento humano; pero ahora ha querido ser comprendido, visto, accesible a nuestra inteligencia.

 ¿De qué modo?, te preguntarás. Pues yaciendo en un pesebre, reposando en el regazo virginal, predicando en la montaña, pasando la noche en oración; o bien pendiente de la cruz, en la lividez de la muerte, libre entre los muertos y dominando sobre el poder de la muerte, como también resucitando al tercer día y mostrando a los apóstoles la marca de los clavos, como signo de victoria, y subiendo finalmente ante la mirada de ellos hasta lo más íntimo de los cielos.

 ¿Hay algo de esto que no sea objeto de una verdadera, piadosa y santa meditación? Cuando medito en cualquiera de estas cosas, mi pensamiento va hasta Dios y, a través de todas ellas, llego hasta mi Dios. A esta meditación la llamo sabiduría, y para mí la prudencia consiste en ir saboreando en la memoria la dulzura que la vara sacerdotal infundió tan abundantemente en estos frutos, dulzura de la que María disfruta con toda plenitud en el cielo y la derrama abundantemente sobre nosotros

lunes, 6 de octubre de 2025

PALABRA COMENTADA


 

LUNES 27 DE TIEMPO ORDINARIO

Año Impar

Jonás 1,1-2,1-11



REFLEXIÓN

mientras Jonás, que había bajado a lo hondo de la nave, dormía profundamente

Recuerda a Jesús quien también dormía en medio de la tormenta.

Él nunca había huído de su Padre y se mantenía fiel a la misión.

Pero Jonás estaba tranquilo porque creía haber evitado al Señor.

Un dormir tranquilo con diferente signo. Uno con la confianza de la fidelidad al compromiso. Otro con la fidelidad a su propia falta de compromiso.

la suerte cayó sobre Jonás

Para el creyente no hay suerte, sino encuentro con el Señor en las oportunidades que nos da en la historia.

Oportunidades para construir la lealtad y fidelidad al compromiso asignado.

comprendieron que huía del Señor, por lo que él había declarado

sé que por mi culpa os sobrevino esta terrible tormenta

En ocasiones es la presión social la que nos recuerda a los creyentes nuestra incoherencia e incongruencia en el testimonio del compromiso.

Interleccional: Jonás 2,3-8



REFLEXIÓN

Yo dije: "Me has arrojado de tu presencia; / quién pudiera ver de nuevo tu santo templo.

El mar embravecido es figura de lo peor, donde vivenciamos la aflicción y confusión, cuando la cercanía del Señor no es sentida.

me acordé del Señor;

En nuestro caminar la turbulencia del maligno que refleja el mar en tempestad nos ayuda en la memoria del Señor: tenemos a quién asirnos y clamar.

Lucas 10,25-37



REFLEXIÓN

"Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?"

Pregunta como una burla, al pobre y supuestamente ignorante campesino.

El letrado pretendía comparar versiones y verificar la novedad en la enseñanza de Jesús

"¿Qué está escrito en la Ley?, ¿qué lees en ella?"

Pero Jesús se apegó como Palabra encarnada a la Palabra de Dios. No se salió con una buena nueva novedosa y agradable para el escucha.

De fácil constatación para quien accede a la sinagoga a leer y escuchar la ley.

No hay excusa. La pregunta sobra porque sabe leer.

Si el pobre campesino sabe, todos deben saber.

"Amarás al Señor, tu, Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo." Él le dijo: "Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida."

¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?"

No es el principio hecho norma el que salva, más bien alerta.

La ocasión que nos trae la vida es la que permite activarse al Espíritu de la norma.

Ser en la vida el prójimo del hermano que nos sale al encuentro con necesidades, a veces de muerte, es lo que da vida eterna. Es reino en acción.

Entonces es respetable la opción de muchos por la necesidad social de la que se hacen prójimos, según sus talentos.

"Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida"

Aquí no hay nada nuevo bajo el sol.

queriendo aparecer como justo, preguntó a Jesús: "¿Y quién es mi prójimo?"

Es decir; como quien ya se ocupara del prójimo.

Así algunos en su vida hacen sus prójimos exclusivamente a sus amigos de cofradía y los miembros de su club.

Son incapaces de romper los lazos de la costumbre y el interés.

El letrado insistió, ahora en la aplicación de esa Ley.

Precisamente una zona en la que es posible hacerse el confundido.

Porque nuestro problema no es que no sepamos sino que no concordamos en hacer lo que sabemos.

Pero un samaritano que iba de viaje, llegó a donde estaba él y, al verlo, le dio lástima, se le acercó

El samaritano, distante y enemistado con los judíos, se aproxima por lástima, por compasión, por entrañas.

Paradigma de la nueva justicia.

Sea quien sea a quien se le muevan las entrañas por aquél necesitado que encuentre, y se aproxime, ése es el que es próximo.

¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?"

Con todo lo que hemos recibido sobre la buena nueva, nos hemos hecho capaces de aproximarnos a quien aproxima su necesidad?

Cuál evangelio mostramos haber recibido en nuestra existencia diaria?

Comportarse como prójimo es más un enfoque proactivo de prójimo, que el sentido pasivo del prójimo que es atendido.

"El que practicó (poieo: hacer) la misericordia con él" Díjole Jesús: "Anda, haz tu lo mismo".

El letrado es como figura de quien no sabe nada en realidad.

Creyó haber descifrado el prójimo, y descubrió que él no era quien se aproximaba, no era prójimo.

Se desenmascaró otra falsa virtud y pose virtuosa.

Dios Padre es el modelo y paradigma de la aproximación porque se llegó a nuestra indigencia, tan distante de sí. Con nuestra miseria lo hicimos aproximarse. Hemos atinado con su vulnerabilidad.

Pero no se aproxima para curiosear, o echar un discurso. Sino para HACER: amar al prójimo es acercarse o dejar aproximar la indigencia, para hacer la misericordia

https://x.com/motivaciondehoy/status/1711337428491829705?s=20

https://x.com/motivaciondehoy 061025

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LUNES 27 DE TIEMPO ORDINARIO

Jonás 1,1-2,1.11

Jonás huyó del Señor, como si fuera asunto de geografía, de espacio y tiempo, pero en su momento la aflicción de los que temían hundirse por la tempestad, lo sinceró y afrontó su destino y vivió la vida propia del Señor.

Interleccional: Jonás 2,3-8

Se pide que el Señor se acerque en nuestra aflicción, como nosotros nos deberemos acercar al afligido

Lucas 10,25-37

No sólo es leer y asistir al necesitado que encontramos, sino con esto vivir la verdadera vida.