sábado, 4 de abril de 2026

PALABRA COMENTADA

Domingo de pascua 1 A

Hechos de los apóstoles 10, 34a. 37-43



REFLEXIÓN

Pedro tomó la palabra y dijo

Este apóstol de quien no se han ocultado en el evangelio sus debilidades, fanfarronadas, cobardía y miedos, habla ahora con una seguridad nueva, sin dejarse intimidar por las autoridades, y hace una lectura nueva de las Escrituras, teniendo como epicentro a Jesús de Nazareth, crucificado y resucitado.

Quizás nos cueste evidenciar el efecto de la vida nueva en nosotros, pero podemos dirigir nuestra acción de gracias a los cambios que advertimos se multiplican en los seguidores del Señor, y todo aquello que dice relación al reino.

Es el anti-reino el que se empeña en obsesionarnos con las fallas, los escándalos, las caídas éticas y morales, los sufrimientos de tantas víctimas y excluídos para robar el gozo del reino y nuestro compromiso con el proceso de transformación según el Espíritu.

No lo permitamos.

Un fruto de la resurrección de Jesús es la transformación de Pedro, su nuevo liderazgo, su comprensión de la historia, su reflexión de fe sobre los acontecimientos, su apostolado.

Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

El efecto de la Pascua de Jesús en nosotros será como la catequesis de Pedro: insistir en el avance del reino.

El Padre nos necesita y envía para una misión semejante: dedicar nuestra vida nueva al servicio de comunicar el avance del reino de Dios.

Por nuestro positivismo y secularidad nos da pena decirlo, pero es la causa profunda: el diablo como agente del mal y su opresión.

Si no le damos existencia e incidencia, al menos reconocemos que nos rodea el mal, que algunos llaman menos bien, según el relativismo.

Pero en aquello que es favorable de la misión de Jesús queremos entender que él plantó cara-como dicen los españoles- a la causa más estructural y más profunda del corazón que todas: el maligno.

Jesús de Nazaret cayó en el combate de la redención humana, pero su Padre que lo envió, lo resucitó, lo levantó y con él una nueva creación, porque su obediencia superó la desobediencia, su disponibilidad la rebeldía, su humildad la soberbia, su empobrecimiento a los ídolos de la codicia, su solidaridad al egoísmo mezquino y la ambición desmedida.

No faltó el enfoque de la teoría de la conspiración: este grupito armó esa historia, que en el fondo es un fraude. Si no por qué sólo ellos son testigos y no se manifestó el supuesto resucitado a todos sin distinción?

El que unos sean elegidos para servir a otros en la promoción de la fe en el Resucitado, siempre será motivo de suspicacia.

Es un orden, que como cualquier orden manifestado históricamente está sujeto a crítica y desorden.

No hay que sorprenderse sino contar con ello.

Pero el tiempo que discurre acredita y separa lo que es de lo que no es.

Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en Judea y en Jerusalén

Hoy como ayer los necesitamos a los testigos del resucitado, que hayan experimentado su muerte. Testigos congruentes, que sirven sin pretensiones de poder, sino en fraternidad.

Lo mataron colgándolo de un madero

Ahora tenemos la sensibilidad en la conciencia como para captar que la muerte de Jesús en un madero tiene visos ambientalistas. Porque el poder distorsiona el árbol para convertirse en patíbulo, cuando su vocación era colaborar con el oxígeno de la vida terrestre.

Y así al levantarse también lo hace el madero y con él la creación que suspira por liberación.

Dios lo resucitó al tercer día y nos lo hizo ver, no a todo el pueblo, sino a los testigos que él había designado: a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de su resurrección

Podemos según el hombre viejo mirar esta élite con sospecha como la conspiración de algunos para mantener un poder.

Pero según el hombre nuevo podemos agradecer el don de Dios que ha escogido a testigos que vivieron con su Hijo para transmitirnos sus palabras de vida.

Se puede poner en boca de unos testigos un testimonio que exprese algo no experimentado como verdad? Los que comieron y bebieron con Jesús, un signo eminente de fraternidad, no sabrían distinguir la realidad y contundencia de la comida y bebida con el Resucitado.? EN nuestra duda por una mentalidad anti-mágica, anti-mítica, nos llevamos por delante la seriedad y la respetabilidad de un testimonio antiguo.

El testimonio de los profetas es unánime: que los que creen en él reciben, por su nombre, el perdón de los pecados

Reciben la más profunda de las liberaciones

Nuestra dedicación a la Palabra debe tener este objetivo: por la fe en Jesús de Nazareth encontrar perdón de los pecados.

Lo cual significa encontrar la vida nueva que no se detiene, ni aun en la derrota y la debilidad. Siempre tenemos al alcance la regeneración.

Salmo responsorial: 117



REFLEXIÓN

La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente

Hemos sido llamados a formar parte de un nuevo modo de construcción: utilizamos una piedra que todos habían desechado.

La fraternidad del reino que vamos construyendo con ágape utiliza los desechos del mundo, a aquellos que nadie quiere.

Somos como recicladores del Espíritu.

Dad gracias al Señor porque es bueno, / porque es eterna su misericordia

Levantemos nuestros ojos del suelo, donde los posamos humillados y ofendidos, hacia la fidelidad permanente del Señor en su acogida misericordiosa, que hoy se nos expresa radicalmente en el levantamiento de su Hijo de la muerte.

No he de morir, viviré / para contar las hazañas del Señor

Es el Señor quien lo ha hecho,

El Señor Padre estableció en Jesús un nuevo orden, una nueva creación. Podemos atentar contra ella. Y esto nos puede producir turbulencias. Pero desde nuestra fe sabemos que las crisis que produzcan son de vida y no de muerte.

Son muchos los que anhelan una nueva organización de la Iglesia. Es posible que se haga. Es más, se ha ido haciendo, p.ej. con el Vaticano II y sus secuelas.

Pero desde nuestra fe debemos estar dispuestos a reconocer las nuevas formas, aun cuando no coincidan con nuestros esquemas al pie de la letra.

1Corintios 5,6-8



REFLEXIÓN

celebremos la Pascua, no con levadura vieja (levadura de corrupción y de maldad), sino con los panes ázimos de la sinceridad y la verdad

La celebración de la vida nueva en Jesús Resucitado consiste también en un estilo de vida, una ética de sinceridad y verdad.

Sabemos que esa vida nueva se agita en nosotros cuando se afirma nuestra tendencia a vivir honestamente, sin doblez, en congruencia.

Porque la conversión no descansa y nos mantenemos en Pascua mientras desechemos lo viejo para dar paso a lo nuevo del hombre y la creación.

Eres tú quien nos prepara como masa sin levadura vieja.

Los acontecimientos de estos años hablan de una purificación de la masa y de una ganancia en sinceridad y verdad desde ti y para contigo.

Esta intervención a nuestros ojos sutil y acompasada, debe ser agradecida en el nombre de Jesús el viviente.

Juan 20, 1-9



REFLEXIÓN

El primer día de la semana

El primer día de un nuevo orden, de un nuevo tiempo, de una nueva creación.

"Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto."

Es la exclamación que agitó a tantos seguidores de Jesús, para quienes su resurrección no se contaba como una esperanza.

Muchos ni sabían que podría significar una resurrección. A lo más lo que era revivir.

La novedad comienza pues causando un desconcierto y desorientación.

María va con su levadura vieja y recibe signos de una novedad, pero no sale aún de lo viejo, no lo alcanza a descubrir en su conciencia.

vio y creyó

Este discípulo inicia una actitud diferente: ver los signos y creer. Disponibilidad para creer que la resurrección de Jesús planteaba un nuevo escenario.

Una actitud que debe emerger contra nosotros mismos, contra nuestro lastre de miedos y desconfianzas.

Ambos también se acercan al sepulcro con lo antiguo. Pero si bien Pedro certifica que no está, es el otro el que ante lo mismo ve lo nuevo y cree.

He aquí dos carismas para los seguidores de Jesús: el que ve por la fe y el que certifica por la autoridad. Debían ir juntos, pero en la historia de los creyentes no siempre ha sido, ni es así.

no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos

Tal comprensión es un don al que podemos aspirar y agradecer.

Se produce la comprensión fundamental: la novedad como clave de interpretación de las escrituras. Alinear los textos en base a un hecho de la vida es un don de lo alto.

Los esquemas de los allegados a Jesús, aun ubicados y funcionando para los antiguos enfoques, para los odres viejos, van a ser renovados para que participen de lleno como enviados a proclamar la novedad.

El discípulo que entonces ve y cree, y entiende, es el prototipo del nuevo creyente, del nuevo seguidor y servidor de Jesús, en la dispensación de su misterio pascual para el mundo y la historia.

Se nos ha concedido la clave para entender la Escritura: la resurrección de entre los muertos de Jesús.

Se nos envía para servir a esta nueva comprensión.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1645031878460669954?s=20

https://x.com/motivaciondehoy

COMPARTIR LA PALABRA

Hechos de los Apóstoles 10, 34-43

Se anuncia la buena nueva de salvación asequible a todos en una especie de resumen, parecido a un estilo retórico ceremonial. Se describe en unos pocos rasgos un Jesuología rumbo a una Cristología básica: ministerio público por empoderamiento del Espíritu, penalización y muerte como eco de las Escrituras. Y Resurrección por poder de Dios, que lo acredita.

Salmo responsorial: 117

Israel es pequeño y su resto de pobres más, pero una pieza invaluable y única en los planes de Dios

Colosenses 3, 1-4

Congruencia del bautizado en la muerte y resurrección de Cristo, en su vida y conducta mostrar que se es de arriba, aunque Cristo se encuentre escondido, es decir, sin evidencia aparente.

1Corintios 5, 6b-8

Son dos fiestas: ázimos y pascua, ordenadas la una a la otra. Vivir sin contaminación como el pan ázimo y hacerse apto para celebrar la pascua. Es la sinceridad que se requiere, es decir la congruencia.

Juan 20, 1-9

Juan sin ver, cree, Pedro no entiende, Magdalena es encontrada por un Jesús que le confiere la misión de anuncio a los apóstoles sobre que lo ha visto y dónde los econtrará.

PREGÓN PASCUAL



PREGÓN PASCUAL 


Exulten por fin los coros de los ángeles,

Exulten las jerarquías del cielo,
y por la victoria de rey tan poderoso
que las trompetas anuncien la salvación.

Goce también la tierra, inundada de tanta claridad,
y que, radiante con el fulgor del Rey eterno,
se sienta libre de la tiniebla,
que cubría el orbe entero.

Alégrese también nuestra madre la Iglesia,
revestida de luz tan brillante;
resuene este templo
con las aclamaciones del pueblo.

Por eso, queridos hermanos,
que asistís a la admirable claridad de esta luz santa,
invocad conmigo la misericordia de Dios Omnipotente,
para que aquel que, sin mérito mío,
me agregó al número de los Diáconos,
completen mi alabanza a este cirio,
infundiendo el resplandor de su luz.

El Señor esté con ustedes.
Y con tu espíritu.
Levantemos el corazón.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
Es justo y necesario.

Realmente es justo y necesario
aclamar con nuestras voces
y con todo el afecto del corazón
a Dios invisible, el Padre Todopoderoso,
y a su único Hijo, Nuestro Señor Jesucristo.
Porque Él ha pagado por nosotros al Eterno Padre
la deuda de Adán
y, derramando su Sangre, canceló el recibo,
del antiguo pecado.

Porque éstas son las fiestas de Pascua
en las que se inmola el verdadero Cordero,
cuya Sangre consagra las puertas de los fieles.

Esta es la noche en que sacaste de Egipto,
a los israelitas, nuestros padres,
y los hiciste pasar a pie el Mar Rojo.

Esta es la noche en que la columna de fuego
esclareció las tinieblas del pecado.

Esta es la noche
en la que por toda la tierra,
los que confiesan su fe en Cristo, son arrancados
de los vicios del mundo
y de la oscuridad del pecado,
son restituidos a la gracia
y son agregados a los santos.

Esta es la noche en que,
rotas las cadenas de la muerte,
Cristo asciende victorioso del abismo.
¿De qué nos serviría haber nacido
si no hubiéramos sido rescatados?

¡Qué asombroso beneficio de tu amor por nosotros!
¡Qué incomparable ternura y caridad!
¡Para rescatar al esclavo, entregaste al Hijo!

Necesario fue el pecado de Adán,
que ha sido borrado por la muerte de Cristo.
¡Feliz la culpa que mereció tal Redentor!

¡Qué noche tan dichosa!
Sólo ella conoció el momento
en que Cristo resucitó del abismo.

Esta es la noche de que estaba escrito:
«Será la noche clara como el día,
la noche iluminada por mi gozo.»
Y así, esta noche santa
ahuyenta los pecados,
lava las culpas,
devuelve la inocencia a los caídos,
la alegría a los tristes,
expulsa el odio,
trae la concordia,
doblega a los potentes.

En esta noche de gracia,
acepta, Padre Santo,
el sacrificio vespertino de esta llama,
que la Santa Iglesia te ofrece
en la solemne ofrenda de este cirio,
obra de las abejas.

Sabemos ya lo que anuncia esta columna de fuego,
ardiendo en llama viva para gloria de Dios.
Y aunque distribuye su luz,
no mengua al repartirla,
porque se alimenta de cera fundida,
que elaboró la abeja fecunda
para hacer esta lámpara preciosa.

¡Qué noche tan dichosa
en que se une el cielo con la tierra,
lo humano con lo divino!



Te rogamos, Señor, que este cirio,
consagrado a tu nombre,
para destruir la oscuridad de esta noche,
arda sin apagarse 
y, aceptado como perfume, se asocie a las lumbreras del cielo.


Que el lucero matutino lo encuentre ardiendo,
Oh lucero que no conoce ocaso y es Cristo,
tu Hijo resucitado,
que volviendo del abismo,
brilla sereno para el linaje humano,
y vive y reina por los siglos de los siglos.

Amén.

PALABRA COMENTADA



 Sábado Santo



Hoy sábado santo, acompañamos en el Espíritu a María la madre solitaria, a quien su hijo Jesús le fue arrebatado y ajusticiado. 

Por lo que sea, pues hay tantas teorías que vienen de lados interesados. Entre ellos el judaísmo. 

Su ajusticiamiento se planta como un misterio acusador a la humanidad: capacidad de ajusticiar inocentes. 

Somos capaces de lo peor con nuestras propia especie. Se palpa cada segundo en cualquier parte de esta tierra que habitamos y depredamos.

Si este signo no existiese estaríamos en completas tinieblas de violencia entorpecida por la sangre que derrama. 

Porque donde ella es la que domina la carne humana deja de ser individuo para convertirse en bulto, que ni siquiera se sepulta para que no contamine.

Y los espectadores de la brutalidad, por mano humana, directa o indirecta, nos vamos deslizando en la desesperanza, impotencia, y pérdida de lo que en algún momento llamamos dignidad de la persona humana.

Luego convenía que uno inocente muriera por todos, con capacidad de elevar su muerte a paradigma que mueve a emprender un itinerario alternativo al de la muerte sin sentido.

El poder del Espíritu del Padre hará que la muerte del Hijo encarnado se levante como la serpiente de bronce para curarnos de nuestra mordida de serpiente insidiosa. Nos conviene el crucificado para curarnos para siempre.

En el silencio del sábado santo instituído por la Iglesia para acompañar a Jesús yacente y dormido, nos preparamos para la novedad del Señor que interviene por la Resurrección de su Hijo e inicia una nueva creación.

Este anhelo profundamente sentido de una novedad auténtica que supere nuestra vejez, muerte y corrupción de todo, personal y social y de naturaleza, ha sido respondida y satisfecha en la Resurrección de Jesús de Nazareth.

Nuestra participación de ella depende de la fe que nos mueve y su desarrollo. 

Ahora la Palabra está en nosotros, la tenemos nosotros, es nuestro turno. La chispa de la novedad, por nosotros debe propagarse en un fuego universal, para inflamarlo todo y que arda sin consumirse como la zarza de Yavé.

https://x.com/motivaciondehoy

SAN CARLO DE JESÚS ACUTIS DE ASIS



 
De una antigua Homilía sobre el santo y grandioso Sábado
(PG 43, 439. 451. 462-463)


EL DESCENSO DEL SEÑOR A LA REGIÓN DE LOS MUERTOS

El Dios hecho hombre ha muerto y ha puesto en movimiento a la región de los muertos.

REFLEXIÓN

Es el momento de convencer a muchos caídos, ya difuntos, que no creían, no esperaban, dudaban, y pensaban que todo habìa terminado. Aquellos que murieron con temor de haber acabado su única vida. Aquellos que murieron trágicamente, segados en su juventud y su potencialidad, sin que pudieran desplegar su proyecto de vida y un significado significante para su existencia.

Pero también es el momento de iluminar por fe a los que en esta orilla fueron y son testigos mudos de ese éxodo, que observan con dolor y duelo de separación y pérdida, y hasta temen una perdición definitiva.

En estos momentos celebramos la evangelización de los que ya partieron, y es posible acceder al gozo que entraña que nuestros conocidos son resucitados por la Palabra viva del Señor Jesús.

«Despierta, tú que duermes, Y levántate de entre los muertos y te iluminará Cristo.

REFLEXIÓN

Un maravilloso himno de la fe cristiana primitiva, que compartimos a partir de este momento.

Levántate, vayámonos de aquí. El enemigo te hizo salir del paraíso; yo, en cambio, te coloco no ya en el paraíso, sino en el trono celestial. Te prohibí comer del simbólico árbol de la vida; mas he aquí que yo, que soy la vida, estoy unido a ti. Puse a los ángeles a tu servicio, para que te guardaran; ahora hago que te adoren en calidad de Dios.

REFLEXIÓN

Sobre el horizonte se posiciona la posibilidad de convertir nuestros sueños de humanidad en realidad novedosa

viernes, 3 de abril de 2026

PALABRA COMENTADA



 

Viernes Santo

Isaías 52,13-53,12



REFLEXIÓN

Mirad, mi siervo tendrá éxito, subirá y crecerá mucho

Así fueron los primeros tiempos de Jesús. Se confiaría él por sus primeros éxitos? 

Los humanos nos enorgullecemos y sentimos alentados por nuestros éxitos. 

En medio de ellos se dispondría a afrontar otros riesgos, como la muerte por ejemplo.? O eso estaba lejos de su cálculo? Sería Jesús el primer sorprendido de que no todos lo aceptaran y siguieran? 

Como creyente de las escrituras, sabía de la suerte de otros hombres de Dios, hijos de Dios, profetas. Que habían muerto en la fidelidad a la misión de Yavé. No era totalmente ignorante.

desfigurado no parecía hombre, ni tenía aspecto humano

El maltrato y la violencia con la que fue castigado, transformaron su apariencia. Sería la viva imagen del abatimiento, del dolor.

hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultan los rostros, despreciado y desestimado

Cuando se ve este sufrimiento casi límite, en personas torturadas por alguna causa, se pregunta uno horrorizado: cómo pudo aguantar,sobrellevar, resistir.?

Un sufrimiento que no motiva al seguimiento sino más bien a la cobardía y evitamiento. 

De ahí que la moción a sufrir por y con él, deba venir del Espíritu, quien labra la identificación profunda con Jesús.

El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento, y entregar su vida como expiación

Este es el cuarto canto del Siervo de Yavé, en el libro del segundo Isaías, a quién los judíos toman como figura mesiánica del futuro, y los cristianos después de superar el escándalo de un mesías sufriente, identifican como Jesús de Nazareth.

Un siervo significa un colaborador, una co-parte de la alianza con alguien superior, un ayudante digno de confianza en quien se delegan tareas importantes. 

También significa esclavo, de los que asumen tareas menos dignas de un hombre libre.

Entonces este Siervo de confianza se hace un siervo que carga con lo peor de los demás. Es castigado en nombre de otros, pero también recibe el daño de las malas acciones de otros.

Este servicio será recompensado y encumbrado y reconocido como salvífico: ese es su mesianismo. 

Se abre al futuro un protagonismo novedoso a contrapelo del glamour ordinario de los protagonistas famosos.

La Palabra nos anima a asumir la solidaridad con los siervos de Yavé de hoy: pueblos, sociedades, colectividades y personas, la participación en su misión mesiánica de sufrimiento y gloria.

Ver e ir más a fondo de lo que se ve, lleva al profeta inspirado a establecer una causa del infortunio: ese sujeto maltratado, pueblo o individuo está así por nosotros. Es un chivo expiatorio, una costumbre que practicaban según Lev 16 para significar el perdón de todos los pecados, cargados sobre un animal que soltaban en el desierto.

Se trata de un arquetipo que se va revelando  con el tiempo hasta la plena identificación con la historia de Jesús de Nazareth.

Una extraña solidaridad y reemplazo de nuestras culpas para librarnos de males mayores. Alguien que se entrega al demonio para que se satisfaga, y por lo mismo es despreciado.

La misma escritura es la que señala el parámetro para establecer el alcance y la significatividad de la oblación de Jesús. El “por nosotros” no es sin más un invento, sino una apropiación que hace la comunidad primera de su líder, en posesión de los antecedentes de la palabra.

No se entiende esta idea muy bien en la modernidad, para quien la imagen de Dios está muy alejada del Dios sanguinario que necesita sangre para aplacarse.

Ha hecho bien en alejarse de esa desfiguración teológica que impide el rostro verdadero del Señor.

Pero cuál es el sentido de esa expiación o satisfacción? Parece una idea antigua que el mismo Sumo sacerdote expresó: conviene que muera uno por el pueblo. La muerte de un inocente tiene algua virtud compensatoria? Calma el torrente de violencia y venganza? Es lo contrario del ojo por ojo? Es lo único que desarma ese círculo infernal, odio que levanta odio, venganza que llama a venganza?

Por los trabajos de su alma verá la luz, el justo se saciará de conocimiento. Mi siervo justificará a muchos, porque cargó con los crímenes de ellos. Le daré una multitud como parte, y tendrá como despojo una muchedumbre. Porque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los pecadores, él tomo el pecado de muchos e intercedió por los pecadores.

No muere por sí, muere por otros

No es que lo entendamos todo. Más bien no hay respuesta razonada y proporcionada, sino un sentido enigmático, una coherencia de sentido a otro nivel, una conveniencia que descansa en último término en la aceptación amorosa de la voluntad del Padre.

Salmo responsorial: 30




REFLEXIÓN

A tus manos encomiendo mi espíritu: / tú, el Dios leal, me librarás

La liberación puede ser en el ofrecimiento de una cautividad presente y activa.

Soy la burla de todos mis enemigos, / la irrisión de mis vecinos, / el espanto de mis conocidos; / me ven por la calle, y escapan de mí. / Me han olvidado como a un muerto, / me han desechado como a un cacharro inútil.

Esta es la cautividad de la que existe la esperanza de ser librado.

Pero yo confío en ti, Señor,

La resistencia de Jesús en la prueba de chivo expiatorio estuvo en su apoyo en el Padre y su confianza en su designio.

Sed fuertes y valientes de corazón, / los que esperáis en el Señor

La espiritualidad que acompañó la conquista y colonización de América, propia del siglo de oro español, hizo un fuerte énfasis en el sufrimiento y la resignación.

Nos acostumbramos a mirar y ser víctimas impotentes que utilizaban la paciencia para sobrevivir, y hacer de la obligación virtud.

Es una distorsión del sufrimiento, que siempre existirá por nuestra limitada y contingente condición humana.

Jesús vive el sufrimiento como resistencia, que es su misión a cumplir. Es el gesto de quien no transige con el pecado, la mala voluntad, la injusticia.

Es el salario del justo, no del corrupto.

Sufre quien no hace las paces con la iniquidad y se rehusa a formar parte de ella.

No es un ejercicio de aguante, sino de confianza en el Señor, fuerza nuestra.

Hebreos 4,14-16;5,7-9

REFLEXIÓN

para alcanzar misericordia y encontrar gracia que nos auxilie oportunamente

Esto hemos de pedir para alcanzar en nuestra cuota de sufrimiento por la justicia. Así daremos testimonio de no ser parte de la injusticia de este mundo, y aceptaremos con gusto nuestra cruz para estar al lado de los crucificados del mundo.

Actualmente vivir el designio del Padre tiene a Jesús como acompañante, cuya experiencia nos enseña.

ha sido probado con todo exactamente como nosotros, menos en el pecado.

Nunca Jesús, nos lo dice el relato de las tentaciones, desconfío de su Padre, sino que aceptó amorosamente su voluntad.

cuando en su angustia fue escuchado

Jesús fue escuchado, no para ser librado como pensó originalmente, sino por la fortaleza con la que asumió la prueba.

No es cualquier bravuconada, ni alguna acción temeraria, sino un don del Señor para afrontar el sufrimiento. Es como la unción del gladiador, para presentar un mejor combate.

Los mártires que nos han precedido, confesando la fe y su sentido de vida con su sangre, mostraron la entereza que les vino como don del Señor.

Juan 18,1-19,42



REFLEXIÓN

"Mete la espada en la vaina. El cáliz que me ha dado mi Padre, ¿no lo voy a beber?"

La comunidad desde el comienzo de su conversión comprendió que en seguimiento de su Maestro entraba en un combate por el reino, pero desarmados de espadas y armas.

Se combatiría con el sufrimiento sostenido por la fortaleza de la gracia para ofrecer al mundo inicuo la viabilidad de un camino alternativo.

Nos enseña a asir la copa del designio con la fe puesta en el Padre que nos la confía.

Asumimos así la existencia como chivos expiatorios conscientes que así colaboramos en el perdón de los pecados propios y ajenos. Es un sentido del acompañamiento.

Hasta llegar al convencimiento que lo que acontece es la voluntad del Padre, se debe luchar, como obsequio a esa misma voluntad.

El designio siendo uno, se nos muestra en diversidad de expresiones, y requiere nuestra atención y fe para ir estableciendo su curso. Unas haciendo otras padeciendo.

era Caifás el que había dado a los judíos este consejo: "Conviene que muera un solo hombre por el pueblo."

La piezas encajan. Aunque no sea conciente del designio, los actores contribuyen a su realización. Es preferible hacerlo a ciencia y conciencia, por la visión que nos aporta la fe en el Padre y su designio.

"Si he faltado al hablar, muestra en qué he faltado; pero si he hablado como se debe, ¿por qué me pegas?"

El sufrimiento que se carga no debe confundirse con ausencia de iniciativa y creatividad para procesarlo. El don de fortaleza nos impulsa a hacer frente a la prueba con paz y serenidad.

Su enseñanza nos ubica en la autenticidad de lo que somos y lo que juzgamos como verdad para que demos testimonio de ella. Asumir la expiación y el designio no implica traicionarnos, ni envilecernos con falsas resignaciones.

Pedro volvió a negar, y enseguida canto un gallo

La comunidad aprendió de sus propios errores y del de sus pastores para fortalecerse en el combate de la cruz, sin jactancias y falsos protagonismos, con la gracia del Padre.

No sabemos ni podemos juzgar cuándo la semilla muere y da fruto. La evasión de una misión, la cobardía y pusilanimidad eventuales no son la última palabra antes de asumir el compromiso de la fe. Más bien la misericordia del Padre y su constante llamamiento por el Espíritu logrará el fruto en su momento.

Nadie hubiera dicho que de tal cobardía de Pedro, se desarrollaría un apóstol entregado que dio su vida posteriormente por el mensaje de Jesús.

Llevaron a Jesús de casa de Caifás al pretorio. Era el amanecer, y ellos no entraron en le pretorio para no incurrir en impureza y poder así comer la Pascua

La ironía joanea sobre la pureza del contacto físico con un recinto, pero dejando de lado la impureza profunda de entregar un inocente a la muerte manipulando al poder ocupante.

Todo el que es de la verdad escucha mi voz." 

C. Pilato le dijo: 

S. "Y, ¿qué es la verdad?" 

No era de la verdad Pilatos, porque escudado en la duda o incertidumbre, no le daba paso ni la reconocía.

Ni debemos extrañarnos que haya quienes no lo sean actualmente, escudados en una crítica o método que sistemáticamente la expulsa de la existencia, para que esa verdad no juzgue sus malas acciones.

porque se ha declarado Hijo de Dios.

En esto coincide con el esfuerzo redaccional de Marcos en justificar el título de Hijo de Dios trascendente para Jesús, y no solamente el de Hijo de hombre, como el único que reconoció el Jesús histórico.

"Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí."

Este mundo, este orden o desorden de cosas. Esta lógica de violencia y poder.

"Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz."

Pilatos enfoca la verdad y su problemática como tantos de su tiempo y ahora, con agnosticismo y relativismo. Trata a la verdad como un qué, no como un quién.

+. "No tendrías ninguna autoridad sobre mí, si no te la hubieran dado de lo alto. Por eso el que me ha entregado a ti tiene un pecado mayor." 

De quién es el pecado mayor? Al maligno se le da poder para entregar y a sus colaboradores.

Lo alto igual se refiere al Emperador, a quien sirve Pilato. La entrega de Jesús ha sido con la amenanza de indisponer a Pilatos  con él. Y bajo esta extorsión la dirigencia judia aparece con pecado mayor

Entonces se lo entregó para que lo crucificaran

Lo cual incluye el César, cuyo nombre hace temer más a Pilatos, que a su propio miedo supersticioso de la divinidad.

"Mujer, ahí tienes a tu hijo."

"Ahí tienes a tu madre."

Último despojo, última preocupación por la suerte de su madre, último gesto amoroso y reconocimiento a quien lo acompaña hasta el final.No la deja sola, sin sustento, abandonada.

"Tengo sed."

El signo de la deshidratación por la pérdida de fluídos:agua y sangre.

José de Arimatea, que era discípulo clandestino de Jesús por miedo a los judíos, pidió a Pilato que le dejara llevarse el cuerpo de Jesús

Comienza a esparcirse el don de la fortaleza para el combate de la cruz, con la superación de los miedos.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1514939837815603205?s=20&t=K7D6J_dcjX32GveY0t5Le

https://x.com/motivaciondehoy/status/1773677741126062552?s=20

https://x.com/motivaciondehoy

COMPARTIR LA PALABRA

Viernes Santo

Isaías 52,13-53,12

Salmo responsorial: 30

Hebreos 4,14-16;5,7-9

Juan 18,1-19,42