jueves, 16 de octubre de 2025

DOCTORES DE LA IGLESIA


 


Jueves, XXVIII semana

De la carta de san Agustín, obispo, a Proba

(Carta 130, 14, 25-26: CSEL 44, 68-71)

 

NO SABEMOS PEDIR LO QUE NOS CONVIENE

 

Quizá me preguntes aún por qué razón dijo el Apóstol que no sabemos pedir lo que nos conviene, siendo así que podemos pensar que tanto el mismo Pablo como aquellos a quienes él se dirigía conocían la oración dominical.

 

Porque el Apóstol experimentó seguramente su incapacidad de orar como conviene, por eso quiso manifestarnos su ignorancia; en efecto, cuando en medio de la sublimidad de sus revelaciones le fue dado el aguijón de su carne, el ángel de Satanás que lo abofeteaba, desconociendo la manera conveniente de orar, Pablo pidió tres veces al Señor que lo librara de esta aflicción. Y oyó la respuesta de Dios y el porqué no se realizaba ni era conveniente que se realizase lo que pedía un hombre tan santo: Te basta mi gracia, que en la debilidad se muestra perfecto mi poder.

 

Ciertamente, en aquellas tribulaciones que pueden ocasionarnos provecho o daño no sabemos cómo debemos orar; pues como dichas tribulaciones nos resultan duras y molestas y van contra nuestra débil naturaleza, todos coincidimos naturalmente en pedir que se alejen de nosotros. Pero, por el amor que nuestro Dios y Señor nos tiene, no debemos pensar que si no aparta de nosotros aquellos contratiempos es porque nos olvida; sino más bien por la paciente tolerancia de estos males esperemos obtener bienes mayores, y así en la debilidad se muestra perfecto su poder. Esto, en efecto, fue escrito para que nadie se enorgullezca si, cuando pide con impaciencia, es escuchado en aquello que no le conviene, y para que nadie decaiga ni desespere de la misericordia divina si su oración no es escuchada en aquello que pidió y que, posiblemente, o bien le sería causa de un mal mayor o bien ocasión de que, engreído por la prosperidad, corriera el riesgo de perderse. En tales casos, ciertamente, no sabemos pedir lo que nos conviene.

 

Por tanto, si algo acontece en contra de lo que hemos pedido, tolerémoslo con paciencia y demos gracias a Dios por todo, sin dudar en lo más mínimo de que lo más conveniente para nosotros es lo que acaece según la voluntad de Dios y no según la nuestra. De ello nos dio ejemplo aquel divino mediador, el cual dijo en su pasión: Padre, si quieres, aparta de mí este cáliz, pero, con perfecta abnegación de la voluntad humana que recibió al hacerse hombre, añadió inmediatamente: Pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Por lo cual, entendemos perfectamente que por la obediencia de uno solo todos quedarán constituidos justos.

miércoles, 15 de octubre de 2025

PALABRA COMENTADA


 

MIÉRCOLES 28 DE TIEMPO ORDINARIO

Año Impar

Romanos 2,1-11



REFLEXIÓN

al dar sentencia contra el otro te condenas tú mismo, porque tú, el juez, te portas igual

Israel como elegido, Pablo lo puede decir, pretende no ser como los gentiles.

Más que don para compartir, su elección es vivida como sentencia de perdición para otros.

Una actitud que no está lejos de cada uno de los que por experiencia de fe, nos engañamos al sentirnos superiores o distintos.

No hay honor humano, ni méritos propios en este orden de la gracia.

Por eso los acontecimientos, con frecuencia nos bajan del pedestal que nos hemos hecho como oportunidades de recobrar la perspectiva del don.

al no reconocer que esa bondad es para empujarte a la conversión?

Es frecuente en este tiempo escuchar opiniones en contra de cualquier rasgo penalizador en el Señor. Él es todo bueno y misericordioso.

Sin embargo no hacemos igual énfasis que la misericordia abona la conversión, que sin embargo depende de nuestra voluntad.

A los que han perseverado en hacer el bien, porque buscaban contemplar su gloria y superar la muerte, les dará vida eterna

Es la intención que nos mueve y no la podemos esconder. Querer la vida es quererlo a Él, fuente de vida.

gloria, honor y paz a todo el que obre el bien, primero al judío, pero también al griego; porque Dios no tiene favoritismos

Todo el que obre el bien, en cualquier trinchera-representadas en el judío y en el griego- tiene gloria, honor y paz ante un Dios que no procede por favoritismos, sin sombra de corrupción, justo juez.

Esta sencilla expresión pulverizaría radicalmente las causas de las guerras de religión, que más parecen tiendas de un mercado de divinidades, que caminos de realización de la buena nueva.

Todos y todas, enfundados en sus mil colores de diversidad, estarían amparados por una única religión y culto: obrar, hacer el bien.

Sólo que nuestro enemigo, el envidioso del reino preparado para quienes aman al Señor, mete cizaña y confusión sobre la naturaleza del bien a obrar.

De ahí se desprende nuestra única obligación posible: vigilar, escrutar, discernir como vírgenes prudentes, con la lámpara de la fe debidamente alimentada para encenderla cuando sea menester.

Salmo responsorial: 61



REFLEXIÓN

Sólo en Dios descansa mi alma, / porque de él viene mi salvación

Una vez se reconoce esta realidad de fe, que es el fundamento de toda paz y el principio de todo desapego, las fuerzas humanas se liberan para el servicio del ágape fraterno.

Lucas 11,42-46



REFLEXIÓN

que pagáis el diezmo de la hierbabuena, de la ruda y de toda clase de legumbres, mientras pasáis por alto el derecho y el amor de Dios!

La Palabra encarnada va más a fondo aún. Porque desenmascara aparentes conductas según el Espíritu que excluyen un compromiso más profundo.

Como sí se contrastara la exterioridad y formalidad de ciertas obras buenas, que sirven a propósitos carnales y egoístas, pero dejan de lado una opción fundamental por el reino.

Por lo que mucho hemos de interrogarnos sobre la relación con el reino de nuestras obras y conductas aparentemente buenas y espirituales.

Es posible ser buen ciudadano y cumplir las leyes pero sin derecho y amor de Dios, que es ágape

Esto habría que practicar, sin descuidar aquello

No es procurar lo mejor a costa de lo bueno, sino poner en orden los énfasis, de acuerdo al mayor bien, a lo más importante: derecho y amor de Dios.

Tampoco lo contrario es positivo para el reino.

Porque el conocimiento de que hay obras espirituales incorrectamente planteadas, no es para abstenerse de ellas, como gusta cierta corriente anti-tradicional.

abrumáis a la gente con cargas insoportables, mientras vosotros no las tocáis ni con un dedo

Padres, maestros, sacerdotes e incluso pelagatos con un décimo de poder, que gustamos de criticar lo que nosotros no hubiéramos hecho en su lugar.

Lo correcto es no hacernos a un lado como si la Palabra no nos concerniera.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1448251432243695621?s=20

https://x.com/motivaciondehoy 151025


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MIÉRCOLES 28 DE TIEMPO ORDINARIO

Año Impar

Romanos 2,1-11

Salmo responsorial: 61

Lucas 11,42-46