domingo, 15 de febrero de 2026

PALABRA COMENTADA


 

domingo 6 de tiempo ordinario

Eclesiástico 15,16-21




REFLEXIÓN

no mandó pecar al hombre

No deberíamos estar conforme con la inclinación a atribuir al Señor todo lo que nos sucede.

Es una insidiosa tendencia para descargarnos de lo que depende de nuestras propias debilidades provocadas o fomentadas.

Es un punto de perfección asumir la propia responsabilidad, aunque no es cómodo y nos deja como impotentes frente a nosotros mismos, sin saber cómo salir de nuestro ego carcelero y nuestra propia mortal conveniencia.

Salmo responsorial: 118



REFLEXIÓN

con vida intachable

No tener tacha puede ser una aspiración recomendable, pero también una trampa, porque su realización se puede convertir en un autoengaño.

Tenerse por perfecto es un espejismo que aliena, pues siempre somos ego-ístas, es decir, nos circunvalamos.

Parece ir contra la naturaleza doblegar y entregar nuestro ego hasta las cenizas, por el bien de otro.

Pero es el camino de la cruz y la redención, del amor que mira lejos para realizarse plenamente.

Cuando la serpiente seduce a Eva, toca su ambición, hasta el momento desconocida. Se revela inconforme con su situación pues quiere más: ser como diosa.

En esta situación no resulta altruista su compartir con Adán, quien también ambiciona, por invitación de ésta, ser como dios.

Se toca entonces el “algo más para mí” propio del ego-ismo humano, que no descansa nunca, y parece ser el rastro dejado por la autoría de Dios en nosotros.

En efecto ser más, como dioses, es una profunda actitud, que debemos reconocer como una energía divina, dejada por el Señor para nuestro escalar trascendente. Sin ello no coronaríamos.

Pero su refulgencia nos ciega, y concretamos equívocamente su realización. Por eso constantemente tropezamos y caemos. Esta centella es la gracia, inhabitación del Señor, que llevamos en vaso de barro.

dichoso el que, guardando sus preceptos, / lo busca de todo corazón.

Es un camino diferente dar rienda suelta a esa búsqueda de la divinización a través de la obediencia a los mandatos, en colaboración con el designio. Éste camina de la mano con la aproximación al necesitado.

Ojalá esté firme mi camino, / para cumplir tus consignas

Este es el derrotero: la firmeza en el seguimiento, sin dudar, sin vacilar, con convicción.

enséñame a cumplir tu voluntad / y a guardarla de todo corazón

Asístenos desde adentro, asesóranos como Paráclito, para no extraviarnos en la búsqueda.

1Corintios 2,6-10


 



REFLEXIÓN

Hablamos, entre los perfectos, una sabiduría que no es de este mundo

Y Dios nos lo ha revelado por el Espíritu. El Espíritu lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios

Las entrañas de Dios puestas en nosotros para sentir como El. Es el cielo en la tierra.

"Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman."

El “seréis como dioses” se cumple con su Espíritu en nosotros, que nos bendice con el sentir del Señor.

No tiene que ver con arrebatar el poder al Señor.

Es como utilizar la magia blanca como magia negra: se torna venenosa para quien la mal-usa.

Mateo 5,17-37


 


REFLEXIÓN

Las felicidades o bienaventuranzas son ese cielo en la tierra, esas entrañas del Señor puestas en nosotros por su Espíritu, que nos hace ser como dioses.

El que se salte uno sólo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

todo el que esté peleado con su hermano será procesado

El que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero con ella en su interior

no juréis en absoluto. A vosotros os basta decir "si" o "no". Lo que pasa de ahí viene del Maligno

Son tres dimensiones del ser: hacer, desear, hablar. Tres procesos en una identidad: pensar, sentir, actuar.

Procesos que pueden desvariar como ruedas locas, cada una por su cuenta, con sus propias maledicencias.

Pero que la buena nueva los impacta de tal forma que provoca un meta-proceso de convergencia hacia cristalizar la integridad, la perfección, la sabiduría.

Tal meta-proceso requiere la cruz, porque ningún otro método da resultado, solo el de Jesús de Nazareth.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1624741012563275779?s=20&t=qj1gLzYeHYq9P5O_BV-6aw

https://x.com/motivaciondehoy 150226

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domingo 6 de tiempo ordinario

Eclesiástico 15,16-21

Salmo responsorial: 118

1Corintios 2,6-10

Mateo 5,17-37

Jesús ha venido a dar plenitud, satisfacer plenamente la ley. No a dar un interpretación entre otras. Su divinidad consiste en decir y actuar como Hijo amado, que aplica inequívocamente la voluntad de su Padre. Nuestra renovada duda o discusión sobre su divinidad, intenta disminuirla como si fuera asunto de título y dignidad, según la medida de nuestra cultura ansiosa por vano protagonismo. En el centro trata de relativizar la postura absoluta de Jesús, que no nos da el gusto de nuestra interpretación más laxa y permisiva o viceversa.

DOCTORES DE LA IGLESIA


 

DOMINGO, VI SEMANA

LA ASTUCIA DE DIOS ESTUVO EN TRANSFORMAR MI AFICIÓN EN DEVOCIÓN

San Efrén Sobre el Diatéseron 1,18-19

¿Quién hay capaz, Señor, de penetrar con su mente una sola de tus frases? Como el sediento que bebe de la fuente, mucho más es lo que dejamos que lo que tomamos. Porque la palabra del Señor presenta muy diversos aspectos, según la diversa capacidad de los que la estudian. El Señor pintó con multiplicidad de colores su palabra, para que todo el que la estudie pueda ver en ella lo que más le plazca. Escondió en su palabra variedad de tesoros, para que cada uno de nosotros pudiera enriquecerse en cualquiera de los puntos en que concentrara su reflexiónLa palabra de Dios es el árbol de vida que te ofrece el fruto bendito desde cualquiera de sus lados, como aquella roca que se abrió en el desierto y manó de todos lados una bebida espiritualComieron—dice el Apóstol—el mismo alimento espiritual y bebieron la misma bebida espiritual. Aquel, pues, que llegue a alcanzar alguna parte del tesoro de esta palabra no crea que en ella se halla solamente lo que él ha hallado, sino que ha de pensar que, de las muchas cosas que hay en ellaesto es lo único que ha podido alcanzarNi por el hecho de que esta sola parte ha podido llegar a ser entendida por él, tenga esta palabra por pobre y estéril y la desprecie, sino que, considerando que no puede abarcarla todadé gracias por la riqueza que encierraAlégrate por lo que has alcanzado, sin entristecerte por lo que te queda por alcanzar

La sobreabundancia de la Palabra de Dios se experimenta en la lectura constante que nos ofrece la Iglesia como un manjar permanente, cada día de la semana, durante todas las semanas del año. Acercarse a la mesa de la Palabra es vivir la saciedad que se requiere en el momento, como el maná, con la convicción, que habrá más cuando vuelva a necesitar. Inagotable, polifacética, disponible, interpeladora, acogedora. Una palabra que no defrauda jamás.