jueves, 15 de enero de 2026

PALABRA COMENTADA


 

Jueves 1 de tiempo ordinario

Año Par

1Samuel 4, 1-11



REFLEXIÓN

Los filisteos se lanzaron a la lucha y derrotaron a los israelitas, que huyeron a la desbandada. Fue una derrota tremenda: cayeron treinta mil de la infantería israelita. El arca de Dios fue capturada

La derrota de Dios es la derrota de los de Dios, de sus símbolos? Eso quisiéramos. Comprometer al Señor con todo lo que hacemos para ganar siempre, en nuestros apegos. Limitar su libertad a la nuestra. Atarlo a nuestros designios. Hacer de Él un ídolo.

Si algo parece establecerse en la historia salvífica de Israel y de la comunidad cristiana es la suprema libertad del Señor nuestro Dios.

De manera que no es Él quien se avergüenza y cuestiona, sino nosotros que no sabemos interpretar según su Espíritu el designio de su voluntad, en nuestras circunstancias concretas.

Es una señal de su Trascendencia, remontarse por encima de los intereses de los suyos y dejarlos afrontar las consecuencias de sus decisiones, a pesar de nuestro disgusto y posible apostasía.

Salmo responsorial: 43



REFLEXIÓN

Nos haces el escarnio de nuestros vecinos, irrisión y burla de los que nos rodean

Es la amarga queja de los creyentes por el  escándalo de pedofilia en la iglesia. Tal ha sido el ataque mediático que se sienten tentados a pensar en conspiración. Pero sería una salida fácil e irresponsable. Porque en conciencia no se puede estar de acuerdo con algo así, ni siquiera para defender los colores del equipo, al que apostamos nuestra fe.

Esta es una oportunidad de amar más la verdad del evangelio, que los intereses propios de pertenencia.

Vivimos sí en una comunidad santa pero pecadora, potencial y actualmente inicua, que requiere la conversión permanente.

¿Por qué nos escondes tu rostro y olvidas nuestra desgracia y opresión?

Más bien ayúdanos a descubrir tu rostro que hemos velado con nuestra injusticia.

Marcos 1,40-45



REFLEXIÓN

se acercó a Jesús un leproso

A un líder o una superestrella hoy, difícilmente nos podríamos acercar, en una alfombra roja. Los fans de ellos madrugan para ubicarse en las mejores localidades tras las barreras y poder vitorear y fotografiar a los admirados. Damos tanto por tan poco.

Jesús es asequible: su salud como salvación integral está disponible a los necesitados, que se acercan con la esperanza de sanar.

Los mismos discípulos no entienden esto muchas veces, porque lo mantienen cercado, para protegerlo del contacto con la gente.

Jesús ha tenido que echárselos en cara, pidiendo que los dejen acercarse.

La Iglesia Católica está preocupada por la cantidad de fieles que se hacen evangélicos, y propone mayor cercanía: lo estará logrando? Más bien da que pensar que al mismo tiempo se preocupe por un resto anquilosado del pasado que busca una liturgia en latín y una celebración de espaldas al pueblo, a contracorriente de los esfuerzos pastorales del Vaticano II.

Signos contradictorios que expone la Jerarquía en sus decisiones pastorales. Entretanto mira con recelo y aun sanciona las iglesias locales más populares y liberacionistas censurando su búsqueda de liturgias más participadas.

Cómo puede sorprendernos el silencio de Dios si nuestra conducta es incongruente y poco cercana, como comunidad que sirve el Reino.

suplicándole de rodillas: "Si quieres, puedes limpiarme."

En el gesto de arrodillarse se exhibe una urgencia y el anhelo de provocar la misericordia y la compasión.

Quizá nos inhibe hacer ciertos gestos de petición porque asumimos que el Señor no lo necesita.

Pero nosotros sí necesitamos convencernos que tenemos confianza y estamos firmes en ella cuando solicitamos una gracia y por eso ponemos ciertos gestos.

Se dice que autocompadecernos puede ser tóxico, porque perdemos la energía que nos lleva a la lucha por la vida.

Sí y no. Es parte de nuestra conciencia sabernos frágiles y débiles en alguna coyuntura. Y es parte de nuestra autenticidad humana clamar por ayuda en nuestra postración.

Esa transparencia de quién soy ante el Señor es el fruto más preciado de la fe que solicita la intervención del Señor, porque mueve a una confianza firme.

Es como si dijéramos: Señor, éste soy yo y verdaderamente te necesito. Si alguien lo sabe soy yo.

Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó

La cercanía de Jesús llega hasta tocar la miseria, porque sus entrañas se abren a la misericordia, que equivale a decir: tener corazón para la miseria.

Sentir y dar lástima. No es la palabra feliz para la compasión en nuestra cultura. Porque induce al menosprecio. Es una palabra desgastada que hay que reemplazar. Pero no debe eliminar su verdadero sentido: “es un sentimiento de empatía entrañable” que hace sentir el perjuicio ajeno como propio.

empezó a divulgar el hecho con grandes ponderaciones

Después del ajusticiamiento de Juan Bautista Jesús debió sentir que debía cuidar su seguridad. Pero sus acciones de sanación le daban tal fama que era difícil mantenerse en bajo perfil. Y el bien de la vida que dispensaba estaba por encima del propio bien de conservar su vida.

Por otro lado, el evangelista podría tener su propia catequesis con su auditorio, buscando que entendieran el sentido propio del mesianismo y la naturaleza auténtica del reino proclamado por Jesús. El cual no coincidía exactamente con las expectativas de muchos sobre un futuro mesías.

se quedaba fuera, en descampado

La actuación de Jesús no era intencionalmente estridente ni exhibicionista, como mago de feria. Por seguridad? Como estilo de trabajo? Qué transmitía ese estilo? Que quería asegurar? Qué equívocos pretendía evitar? Un modo silente y tenaz de servir, orientado más por el efecto que por los medios, buscando más al otro que a sí mismo.

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Jueves 1 de tiempo ordinario

Año Par

1Samuel 4, 1-11

Salmo responsorial: 43

Marcos 1,40-45

DOCTORES DE LA IGLESIA


 

SU AUTENTICIDAD ATRAJO AL NO CREYENTE A CONVERTIRSE

JUEVES, I SEMANA

De la Disertación de san Atanasio, obispo, Contra los gentiles
(Núms. 40-42: PG 25, 79-83)

EL VERBO DEL PADRE EMBELLECE, ORDENA Y CONTIENE TODAS LAS COSAS

El Padre de Cristo, santísimo e inmensamente superior a todo lo creado, como óptimo gobernante, con su propia sabiduría y su propio Verbo, Cristo, nuestro Señor y salvador, lo gobierna, dispone y ejecuta siempre todo de modo conveniente, según a él le parece adecuado. Nadie ciertamente negará el orden que observamos en la creación y en su desarrollo, ya que es Dios quien así lo ha querido. Pues, si el mundo y todo lo creado se movieran al azar y sin orden, no habría motivo alguno para creer en lo que hemos dicho. Mas si, por el contrario, el mundo ha sido creado y embellecido con orden, sabiduría y conocimiento, hay que admitir necesariamente que su creador y embellecedor no es otro que el Verbo de Dios.

Me refiero al Verbo que por naturaleza es Dios, que procede del Dios bueno, del Dios de todas las cosas, vivo y eficiente; al Verbo que es distinto de todas las cosas creadas, y que es el Verbo propio y único del Padre bueno; al Verbo cuya providencia ilumina todo el mundo presente, por él creado. El, que es el Verbo bueno del Padre bueno, dispuso con orden todas las cosas, uniendo armónicamente lo que era entre sí contrario. Él, el Dios único y unigénito, cuya bondad esencial y personal procede de la bondad fontal del Padre, embellece, ordena y contiene todas las cosas.

Aquel, por tanto, que por su Verbo eterno lo hizo todo y dio el ser a las cosas creadas no quiso que se movieran y actuaran por sí mismas, no fuera a ser que volvieran a la nada, sino que, por su bondad, gobierna y sustenta toda la naturaleza por su Verbo, el cual es también Dios, para que, iluminada con el gobierno, providencia y dirección del Verbo, permanezca firme y estable, en cuanto que participa de la verdadera existencia del Verbo del Padre y es secundada por él en su existencia, ya que cesaría en la misma si no fuera conservada por el Verbo, el cual es imagen de Dios invisible, primogénito de toda creatura; por él y en él se mantiene todo, lo visible y lo invisible, y él es la cabeza de la Iglesia, como nos lo enseñan los ministros de la verdad en las sagradas Escrituras.

Este Verbo del Padre, omnipotente y santísimo, lo penetra todo y despliega en todas partes su virtualidad, iluminando así lo visible y lo invisible; mantiene él unidas en sí mismo todas las cosas y a todas las incluye en sí, de tal manera que nada queda privado de la influencia de su acción, sino que a todas las cosas y a través de ellas, a cada una en particular y a todas en general, es él quien les otorga y conserva la vida.

REFLEXIÓN

La idea y enfoque de armonía de los textos antiguos, se nutre o nutre una teología de orden y trabazón perfecta de todos los elemento entre sí. No es nuestra visión actual, que ha venido históricamente conflictuándose. Las causas son varias de diferente orden y la suspicacia puede atribuirles agendas ocultas a las mentes y circunstancias que varían contra lo establecido, o a pesar de ello. El orden ahora es sinónimo de establecimiento y zona confortable, que no se mueve a mejores programas, experiencias o logros. Pero tanto en uno como en otro enfoque, encontraremos visionarios de fe con aportes de sentido salvífico.