lunes, 11 de mayo de 2026

SAN CARLO DE JESÚS ACUTIS DE ASIS




 

Del Tratado de Dídimo de Alejandría, Sobre la Santísima Trinidad
(Libro 2, 12: PG 39, 667-674)
 
EL ESPÍRITU SANTO NOS RENUEVA EN EL BAUTISMO

 

El Espíritu Santo, en cuanto que es Dios, junto con el Padre y el Hijo, nos renueva en el bautismo y nos retorna de nuestro estado deforme a nuestra primitiva hermosura, llenándonos de su gracia, de manera que ya nada nos queda por desear; nos libra del pecado y de la muerte; nos convierte de terrenales, esto es, salidos de la tierra y del polvo, en espirituales; nos hace partícipes de la gloria divina, hijos y herederos de Dios Padre, conformes a la imagen del Hijo, coherederos y hermanos de éste para ser glorificados y reinar con él; en vez de la tierra nos da el cielo y nos abre generosamente las puertas del paraíso, honrándonos más que a los mismos ángeles; y con las aguas sagradas de la piscina bautismal apaga el gran fuego inextinguible del infierno.

 Hay en el hombre un doble nacimiento, uno natural, otro del Espíritu divino. Acerca de uno y otro escribieron los autores sagrados. Yo voy a citar el nombre de cada uno de ellos, así como su doctrina.

 Juan: A cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, dio poder de llegar a ser hijos de Dios, los cuales traen su origen no de la sangre ni del deseo carnal ni de la voluntad del hombre, sino del mismo Dios. Todos los que creen en Cristo, afirma, han recibido el poder de llegar a ser hijos de Dios, esto es, del Espíritu Santo, y de llegar a ser del mismo linaje de Dios. Y, para demostrar que este Dios que nos engendra es el Espíritu Santo, añade estas palabras de Cristo en persona: Te aseguro que el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el reino de Dios.

 La piscina bautismal, en efecto, da a luz de manera visible al cuerpo visible de la Iglesia, por el ministerio de los sacerdotes; pero el Espíritu de Dios, invisible a todo ser racional, bautiza espiritualmente en sí mismo y regenera, por ministerio de los ángeles, nuestro cuerpo y nuestra alma.

 Juan el Bautista, en relación con aquella expresión: De agua y de Espíritu, dice, refiriéndose a Cristo: Él os bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. Ya que nosotros somos como una vasija de barro, por eso necesitamos en primer lugar ser purificados por el agua, después ser fortalecidos y perfeccionados por el fuego espiritual (Dios, en efecto, es un fuego devorador); y, así, necesitamos del Espíritu Santo para nuestra perfección y renovación, ya que este fuego espiritual es también capaz de regar, y esta agua espiritual es capaz de fundir como el fuego.

domingo, 10 de mayo de 2026

PALABRA COMENTADA


 Domingo 6 de Pascua

Hechos de los apóstoles 8,5-8.14-17



REFLEXIÓN

En aquellos días, Felipe bajo a la ciudad de Samaría y predicaba allí a Cristo. El gentío escuchaba con aprobación lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los signos que hacia, y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se lleno de alegría.

Un signo de Jesús y sus seguidores: recuperar, recobrar la salud, sanar.

Y en una cultura donde enfermedad y pecado andaban juntos y vinculados, y pecado era distanciamiento de Dios y su santidad, la enfermedad o dolencia de cuanlquier tipo era muy triste, era un estigma, una falla grave de ciudadanía en la teocracia de Israel.

La salud es el bienestar del cuerpo y el alma, la alegría de vivir, trabajar y amar sin cortapisas. Es una existencia abierta y confiada, sin sombras en el horizonte.

La salud que ofrece el Reino proclamado por Jesús y los suyos no era una desmaterialización o espiritualización. Sino una concreta sanidad en este mundo para gustar de él y alabar a Dios, como el anticipo de la gloria del Padre.

Así el Reino no se ofrecía como una puerta de salida sino de entrada en la vida a todo pulmón. Una vida satisfactoria y satisfaciente.

Eso sí: se planteaba como Reino de Dios, dominio de Dios, Dios con nosotros, en nuestro alegre vivir. Él como el centro de nuestro gozo y alegría.

Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo

Algunos movimientos religiosos antiguos y nuevos se esfuerzan por mostrar el avivamiento del Espíritu Santo en la rutina diaria de nuestras vidas.

Muchas veces se quedan en el espectáculo, con más trazas de de autosugestión que otra cosa.

Incurren en la suspicacia de los observadores externos, para quienes debe haber en la vida una mayor consistencia y coherencia en quienes alardean de la posesión del Espíritu Santo.

El Espíritu Santo no debe ser solo una jerigonza en su nombre y una coreografía cuando se canta en la liturgia.

La plenitud del Espíritu Santo en Jesús de Nazaret significó mucho, mucho más en favor de sus hermanos en el Reino de Dios.

Salmo responsorial: 65



REFLEXIÓN

Venid a ver las obras de Dios

Sobre todo cuando la salud la recupera un enfermo que no tenía esperanza de curación, porque era algo terminal, porque no tenía los medios para lograrlo y así.

1Pedro 3,15-18



REFLEXIÓN

estad siempre prontos para dar razón de vuestra esperanza a todo el que os la pidiere; pero con mansedumbre y respeto y en buena conciencia

Porque no se trata de una competencia para vencer con lógica y derrotar los argumentos del contrario.

Se trata de un testimonio que se acredita por credibilidad y congruencia.

Se trata de una obra del Espíritu, quien persuade los corazones si se le deja.

Se trata de un servicio a la verdad salvífica que habla a la fe, un conocimiento de gracia.

mejor es padecer haciendo el bien, si tal es la voluntad de Dios, que padecer haciendo el mal

Porque será así un bien que se hace alejado uno del propio amor, querer e interés.

Padecer en la vida humana no es un absoluto. Está supeditado a la voluntad de Dios. Porque no todo padecimiento es su voluntad, sino una secuela de nuestras decisiones erróneas.

Juan 14,15-21



REFLEXIÓN

Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad

Como el mismo Jesús, que defendía a los suyos de las acechanzas de los adversarios.

Pero su defensa era cualitativamente diferente al Go´El nómadada, sanguinario y vengativo.

Fue un defensor de justicia y paz, sin componendas con la iniquidad.

lo conocéis, porque vive con vosotros y está con vosotros.

Porque el conocimiento del Señor Jesús viene de dentro, del corazón creyente, acostumbrado a discernir sus caminos.

vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo

Solo el Espíritu Santo es quien puede en las actuales circunstancia, en el nombre del Padre, hacer viviente a Jesús de Nazareth, crucificado y resucitado.

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Domingo 6 de Pascua

Hechos de los apóstoles 8,5-8.14-17

Felipe el diácono, predica y cura como los apóstoles, pero a los samaritanos, la disidencia de los judíos más antigua porque se origina en la desaparición del Reino del norte, invadido por Asiria hacia el siglo VII a.C. Con todo se requirió la preencia de los apóstoles para confirmar con el Espíritu Santo la iniciación de esos fieles samaritanos.

Salmo responsorial: 65

Un Dios que transforma lo que sea para mostrar su amar a quienes esperan de El: el agua en tierra firme, la muerte en vida perdurable. Esta realidad profunda del amar de Dios arranca nuestra alabanza y acción de gracias, de nuestros corazones.

1Pedro 3,15-18

Padecer por hacer el bien es escandaloso, y hace tropezar la fe. Sin embargo sacude motivaciones menos puras cuando se favorece el necesitado, y ayuda a perseverar en el bien hacer por el amor al seguimiento de Jesús y su Reinado. Inspira una confesión de esperanza que alienta a otros que pueden desfallecer

Juan 14,15-21

Jesús vive entre nosotros su vida Glorificada pero escondida. Esta certeza corre a cargo de su Espíritu Santo que nos defiende, acompaña para no vernos huérfanos, anima a la proyección incansable de su verdadera vida y salvación. Todo depende de la aceptación de su evangelio, de sus mandatos.

DOCTORES DE LA IGLESIA



 

San Cirilo de Alejandría Comentario a la II carta a los Corintios 5,5 - 6,2

Los que poseen las arras del Espíritu y la esperanza de la resurrección, como si poseyeran ya aquello que esperan, pueden afirmar que desde ahora ya no conocen a nadie según la carne: todos, en efecto, somos espirituales y ajenos a la corrupción de la carne. Porque, desde el momento en que ha amanecido para nosotros la luz del Unigénito, somos transformados en la misma Palabra que da vida a todas las cosas.

REFLEXIÓN

No obstante la precariedad y modestia de nuestro existir, en medio del fragor de lucha por una vida de calidad superior cada vez, debe anidar en nosotros una convicción, una plataforma desde la cual sabemos que estamos en una luz nueva y en un horizonte prometedor. Allí reside nuestro gozo.

Y, si bien es verdad que cuando reinaba el pecado estábamos sujetos por los lazos de la muerte, al introducirse en el mundo la justicia de Cristo quedamos libres de la corrupción. Por tanto, ya nadie vive en la carne, es decir, ya nadie está sujeto a la debilidad de la carne, a la que ciertamente pertenece la corrupción, entre otras cosas; en este sentido, dice el Apóstol: si alguna vez juzgamos a Cristo según la carne, ahora ya no.

REFLEXIÓN

Juzgar a Cristo según la carne es una seducción constante en el camino de la fe, cuando la evidencia de fe parpadea, enmudece, y nuestra conciencia duda entenebrecida. Quienes así juzgan no descansan porque cualquier evidencia es una puerta que abre a otra, y así para nunca acabar, sin poder llegar a una conclusión firme. Nuestro juicio supera la carne cuando se adhiere a la Palabra y asiente desde lo más profundo, y allí descansa.

Es como quien dice: La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y, para que nosotros tuviésemos vida, sufrió la muerte según la carne, y así es como conocimos a Cristo; sin embargo, ahora ya no es así como lo conocemos. Pues, aunque retiene su cuerpo humano, ya que resucitó al tercer día y vive en el cielo junto al Padre, no obstante, su existencia es superior a la meramente carnal, puesto que murió de una vez para siempre y ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él. Porque su morir fue un morir al pecado de una vez para siempre; y su vivir es un vivir para Dios. Si tal es la condición de aquel que se convirtió para nosotros en abanderado y precursor de la vida, es necesario que nosotros, siguiendo sus huellas, formemos parte de los que viven por encima de la carne, y no en la carne. Por eso, dice con toda razón san Pablo: El que es de Cristo es una criatura nueva. Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado. Hemos sido, en efecto, justificados por la fe en Cristo, y ha cesado el efecto de la maldición, puesto que él ha resucitado para liberarnos, conculcando el poder de la muerte; y, además, hemos conocido al que es por naturaleza propia Dios verdadero, a quien damos culto en espíritu y en verdad, por mediación del Hijo, quien derrama sobre el mundo las bendiciones divinas que proceden del Padre.

REFLEXIÓN

La justificación es la vida nueva que por fe poseemos. Mucho más que la tierra prometida y la descendencia que por fe poseyó Abraham.

Por lo cual, dice acertadamente san Pablo: Todo esto viene de Dios, que por medio de Cristo nos reconcilió consigo, ya que el misterio de la encarnación y la renovación consiguiente a la misma se realizaron de acuerdo con el designio del Padre. No hay que olvidar que por Cristo tenemos acceso al Padre, ya que nadie va al Padre, como afirma el mismo Cristo, sino por él. Y, así, todo esto viene de Dios, que por medio de Cristo nos reconcilió y nos encargó el ministerio de la reconciliación.

sábado, 9 de mayo de 2026

PALABRA COMENTADA



 Sábado 5 de Pascua

Hechos 16,1-10



REFLEXIÓN

Los hermanos de Listra y de Iconio daban buenos informes de él.

El buen decir de los hermanos es una base para la selección de los ministros. No se da suficiente relieve a este dato silencioso en la formación de la tradición, sino que se le supone o menosprecia.

Ordinariamente la conducta que se espera no se comenta mucho hoy en nuestras sociedades mediáticas. Más bien lo contrario.

Eso nos lleva a darle poco valor a la buena fama. Más bien la mala fama, el escándalo es el pan de cada día, con la consiguiente descalificación de la marcha de la historia y el supuesto fracaso del designio de salvación.

Por contribuir al avance del anti reino, o el entorpecimiento del crecimiento del reino, se ha de ver en esa actitud una estrategia del mal espíritu.

Pablo quiso llevárselo y lo circuncidó, por consideración a los judíos de la región, pues todos sabían que su padre era griego

Incongruencia de Pablo? Por un lado niega la obligación de circuncidar a los gentiles. Pero también busca complacer a los sectores judíos en este caso. Se habrá tomado en cuenta la opinión de Timoteo o se le habrá impuesto la circuncisión? Son consideraciones políticas o evangélicas? O es que hay coyunturas en que las unas y las otras son inseparables, y siempre se prestarán a discusión?

La estrategia misionera de la naciente comunidad, incluído Pablo, fue enfocarse en los creyentes judíos, para predicarles a Jesús el judío crucificado, ahora vivo.

Un colaborador de Pablo llamado Timoteo, sin haberse circuncidado, no habría podido ir a la sinagoga a predicar a Jesús.

La entrada masiva de gentiles vino después, cuando el rechazo de los judíos se consolidó.

En el inicio Pablo actuaba como los judíos cristianos, que tomaban como modelo el trato que los judíos daban a sus conversos  gentiles.

Las circunstancias históricas del ingreso cada vez mayor de gentiles en el camino lo irá haciendo evolucionar en este punto.

Eran tiempos de transición y la novedad no tenía modelos para tomar decisiones.

comunicaban las decisiones de los apóstoles y presbíteros de Jerusalén, para que las observasen

Se iba dando una jerarquía y organigrama. Como todo grupo y comunidad que proyecta para el futuro y se institucionaliza aunque sea mínimamente.

Hoy se escuchan fuertes clamores a propósito de las jerarquías y organigramas de las iglesias, de unas más que otras, porque se piensa que han perdido la sencillez, igualdad  y el testimonio de fraternidad de los inicios.

No se soporta la prepotencia de los que asumen la vocería de los cielos porque los desafiará la vocería de la tierra.

Como el Espíritu Santo les impidió anunciar la palabra en la provincia de Asia

intentaron entrar en Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo consintió

Las intervenciones del Espíritu de Dios pueden ser de múltiples formas para guiarnos en el cumplimiento de su voluntad, que debemos acatar de buen grado, creyendo que Èl conduce la historia de salvación en la única historia.

La fe de la comunidad del autor de Hechos se centra en la contemplación de las misiones de la comunidad como dirigidas por un actor principal: el Espíritu de Jesús.

Se vive así una pascua permanente porque el Señor crucificado y Glorificado vive en la fraternidad y su servicio al reino.

Pablo tuvo una visión

Pueden ser iluminaciones íntimas que dan claridad sobre decisiones a tomar. Pueden ser sentires profundos para afectarse en algún sentido más que en otro.

"Ven a Macedonia y ayúdanos."

La visión pastoral del apóstol de Jesús es integral, porque apunta a la necesidad humana de salvación, para lo cual hay que entablar una lucha de liberación de los males y esclavitudes que nos oprimen.

Nada de lo humano le es ajeno, en contra de enfoques que reducen el ministerio.

Salmo responsorial: 99



REFLEXIÓN

servid al Señor con alegría

La alegría en el servicio evangélico es señal del buen espiritu. Llevar una existencia apagada y triste, aparte de una prueba del Señor, puede convertirse en un desafío para superar el amor y propio interés.

La alegría se va dando al irse desprendiendo de todo lo que ata.

Es la compañía de quien camina ligero de equipaje.

La alegría y el gozo en el servicio al designio del reino debe ser el indicador apropiado que nos convenza de mantenernos en el camino.

Atraviesa incluso la depresión o tristeza emocional que nos causa nuestra debilidad y el estado del mundo, enseñoreado ilusoriamente por el anti reino.

su pueblo y ovejas de su rebaño

Si algo queda de la revelación de Dios a su pueblo de su etapa nómada, fue el sentido de pastoreo que los unía: un líder que no se parece a ningún otro y una su comunidad unida que lo rodea y se apoya en él como su epicentro.

El amor de un pastor por sus ovejas es tierno, atento a las viscitudes de cada una, dispuesto a socorrer, curar, alimentar, proteger.

Y sus ovejas aunque estén paciendo, o caminando en el sendero, están atentas y ojo avizor sobre la ubicación de su pastor, que es su punto de referencia.

Es el Señor nuestro punto de referencia existencial, estemos donde estemos y hagamos lo que hagamos?

Le pertenecemos y cuida de nosotros para llegar bien al final del camino.

El Señor es bueno

Es importante concienciar la bondad del Señor, para lograr esa existencia libre de ataduras que perseguimos.

No nos espera lo malo sino lo bueno si servimos al Señor.

Y en todo caso lo malo no prevalecerá.

su fidelidad por todas las edades

su fidelidad se aprecia más en el contraste con la fragilidad humana y la frecuente infidelidad que entre unos y otros nos servimos, causando daño y perjuicio.

Juan 15,18-21



REFLEXIÓN

Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo, por eso el mundo os odia

Pensaría Jesús que al decirnos esto nos sería más fácil sobrellevar ese odio?

Quizás no en ese sentido, sino en el grado de conciencia y visión que nos es accesible cuando le seguimos: no debiéramos sorprendernos de esa hostilidad contra los creyentes y su comunidad. Eso significa tener parte con Él.

Jesús nos desarma porque señala que no saben lo que hacen, mientra nosotros reaccionamos frente a ese odio pensando que sí lo saben.

Esa es nuestra diferencia y allí hay un trabajo que hacer: hacer las obras del Padre para que sepan lo que hacen.

Así será el Padre quien siga revelándolo.

Lo que nos puede afligir y militar contra la alegría de caminar con el Señor bueno, es el odio del mundo en cuanto al valor que intentamos encarnar.

La fe debe aceptar el reto de mirar más allá de esa confrontación y acechanza para mantenerse en bondad y alegría.

No debemos permitir que la tristeza que acarrea ese odio se enseñoree sobre nosotros, y ponga palos en la rueda de nuestro avance.

Alegrarse porque ese odio y persecución, aún sutil, es como un mensajero de predilección en el seguimiento de Jesús.

Mirar a Jesús, seguramente conlleva sentir su fortaleza al avanzar, porque enfrentó y asumió ese odio sin devolver mal por mal, antes bien por mal.

Otro motivo de aliento para superar el desfallecimiento que se apodera de nosotros por los fracasos en la existencia y en la misión es el acompañamiento que nos hace Jesús, que fue odiado del anti reino.

Algún género de persecución por los valores del reino es señal de elección por parte de Jesús.

todo eso lo harán con vosotros a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió

Detrás de esa persecución u hostilidad se encuentra la incapacidad de reconocer a Jesús y en él al Padre.

La discusión sobre Jesús actual, el histórico, el de las religiones, entraña una decisión de fe sobre la identidad de Jesús, como portador del Padre.

Y nosotros somos parte de ese testimonio, por nuestra confesión de Jesús.

Es la misión en la que acompañamos a Jesús en su pueblo: dar a conocer el Padre, para que no lo sigan ignorando ni tampoco la salvación que nos ofrece.

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Sábado 5 de Pascua

Hechos 16,1-10

En nuestra cooperación pastoral, debemos estar atentos a la sensibilidad propia de la región para respetarla y desde ella construir la comunidad de piedras vivas. Es el valor de la circuncisión de Timoteo. No obstante los cambios sociales que indicaban una afluencia mayor de gentiles, no se olvida Pablo de quiénes se han de convertir a ete horizonte, los judíos, tienen otros valores. También debemos estar atentos al clamor del Espíritu Santo que pide entregar la Palabra según la nececidad sentida de la comunidad.

Salmo responsorial: 99

El Señor es el único bueno, según nos dijo Jesús, porque su misericordia siempre se mantiene. Esta captación inspirada es el motivo fundamental de nuestro gozo y alegría. Algo que nadie puede suplir, o reemplazar, excepto enriquecer.

Juan 15,18-21

La persecución es contra Jesús, aunque se dirija a nosotros, los seguidores. Porque no se logró hacer ver al Padre. Aun en su la Palabra de Jesús y sus obras y su entrega, y el testimonio que damos, persisten en ignorar al Padre. Se abre la posibilidad de que fracasemos como Jesús fracasó, más de lo previsto, en transparentar al Padre. Pero también si escuchan a Jesús lo harán con nosotros. Depende pues de cuán aceptable sea Jesús, y nuestro seguimiento de él, para la aceptación del Padre. Es nuestra responsabilidad y nuestra confianza, porque es una misión más allá de nuestras fuerzas.

DOCTORES DE LA IGLESIA



 


San Agustín Comentario a los salmos 148,1-2

Toda nuestra vida presente debe discurrir en la alabanza de Dios, porque en ella consistirá la alegría sempiterna de la vida futura; y nadie puede hacerse idóneo de la vida futura, si no se ejercita ahora en esta alabanza. Ahora, alabamos a Dios, pero también le rogamos. Nuestra alabanza incluye la alegría, la oración, el gemido. Es que se nos ha prometido algo que todavía no poseemos, y, porque es veraz el que lo ha prometido, nos alegramos por la esperanza; mas, porque todavía no lo poseemos, gemimos por el deseo. Es cosa buena perseverar en este deseo, hasta que llegue lo prometido; entonces cesará el gemido y subsistirá únicamente la alabanza.

REFLEXIÓN

Nuestra alabanza aún no puede ser completamente a-interesada, a-motivada, sobre aquello no resuelto, que requiere ayuda y cooperación de Dios. Seríamos insensatos frente la obra de Dios no completa, y nuestras aún débiles fortalezas. Aún es propio vanagloriarse de no poder, para que nos ayuden a poder. Esa regla paulina es aún vigente.

Por razón de estos dos tiempos –uno, el presente, que se desarrolla en medio de las pruebas y tribulaciones de esta vida, y el otro, el futuro, en el que gozaremos de la seguridad y alegría perpetuas–, se ha instituido la celebración de un doble tiempo, el de antes y el de después de Pascua. El que precede a la Pascua significa las tribulaciones que en esta vida pasamos; el que celebramos ahora, después de Pascua, significa la felicidad que luego poseeremos. Por tanto, antes de Pascua celebramos lo mismo que ahora vivimos; después de Pascua celebramos y significamos lo que aún no poseemos. Por esto, en aquel primer tiempo nos ejercitamos en ayunos y oraciones; en el segundo, el que ahora celebramos, descansamos de los ayunos y lo empleamos todo en la alabanza. Esto significa el Aleluya que cantamos.

REFLEXIÓN

Los tiempos litúrgicos son escenarios de realidades que contribuyen a vivificar en nosotros etapas y pasos de un proceso de liberación-salvación. Echamos mano de lo que conocemos para codificar en ellos simbólicamente dimensiones mistéricas. Así nuestra memoria se nutre, y aún nuestro sueño converge en un único rumbo.

En aquel que es nuestra cabeza, hallamos figurado y demostrado este doble tiempo. La pasión del Señor nos muestra la penuria de la vida presente, en la que tenemos que padecer la fatiga y la tribulación, y finalmente la muerte; en cambio, la resurrección y glorificación del Señor es una muestra de la vida que se nos dará.

REFLEXIÓN

Jesús de Nazareth glorificado es la insignia que encabeza la peregrinación a través de los tiempos: el antes y el después. Con Él en la avanzada no nos perdemos, ni desviamos, si mantenemos en Él nuestra mirada de fe.

Ahora, pues, hermanos, os exhortamos a la alabanza de Dios; y esta alabanza es la que nos expresamos mutuamente cuando decimos: Aleluya. «Alabad al Señor», nos decimos unos a otros; y así, todos hacen aquello a lo que se exhortan mutuamente. Pero procurad alabarlo con toda vuestra persona, esto es, no sólo vuestra lengua y vuestra voz deben alabar a Dios, sino también vuestro interior, vuestra vida, vuestras acciones. En efecto, lo alabamos ahora, cuando nos reunimos en la iglesia; y, cuando volvemos a casa, parece que cesamos de alabarlo. Pero, si no cesamos en nuestra buena conducta, alabaremos continuamente a Dios. Dejas de alabar a Dios cuando te apartas de la justicia y de lo que a él le place. Si nunca te desvías del buen camino, aunque calle tu lengua, habla tu conducta; y los oídos de Dios atienden a tu corazón. Pues, del mismo modo que nuestros oídos escuchan nuestra voz, así los oídos de Dios escuchan nuestros pensamientos.

REFLEXIÓN

La congruencia en  la alabanza, y no  la compartimentación y reducción. Vivimos en el borde del caos social porque la incredibilidad en las buenas palabras nos ha ganado para la desconfianza y la rebeldía.

viernes, 8 de mayo de 2026

PALABRA COMENTADA



 

Viernes 5 de Pascua

Hechos 15,22-31



REFLEXIÓN

convertidos del paganismo

Se dice en una palabra, pero paganismo representa muchas corrientes actualmente, que tienen de común la superación, es su intención, de la hegemonía cristiana.

Se dan en el proceso de secularización como caldo de cultivo.

que han dedicado su vida a la causa de nuestro Señor Jesucristo

se trata de una dedicación a lo largo de la duración de la vida, aunque es posible que en diferentes modalidades, estados y estilos de vivir.

no imponeros más cargas que las indispensables: que os abstengáis de carne sacrificada a los ídolos, de sangre, de animales estrangulados y de la fornicación

En lo que se insiste es en abstenerse de lo relacionado con el sistema idolátrico del templo pagano.

La fornicación está situada en ese contexto de prostitutas del templo.

Hoy diríamos de cualquier templo-dinero, a cuyo cobijo se generan las fornicaciones y sus hijuelas: lucro, codicia, autoafirmación y autojustificación. Un sistema cerrado de los sin Dios.

Para los creyentes gentiles que habrían de mostrar su rompimiento con los ídolos, no era fácil porque el templo pagano no involucraba sólo vida religiosa, sino vida pública y social.

Para ellos era un cierto morir al mundo en sus centros de sociabilidad e intercambio.

Salmo responsorial: 56



REFLEXIÓN

Te daré gracias ante los pueblos, Señor

Nosotros hoy no tenemos que mostrar a los judíos que seguir a Cristo no es idolatría.

En realidad en la vida común nos da igual lo que piensen ellos en particular.

Pero sí nos debe importar que el mundo sienta que no somos cómplices de idolatría.

Lo cual puede tener su costo en nuestra red social en general.

Juan 15,12-17



REFLEXIÓN

"Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.

Constituir un signo vivo para el mundo, forjado con amor mutuo, amistad, donación de la vida. Es decir: fraternidad.

Un mundo nuevo de relaciones, que generará consecuencias nuevas, un nuevo reino, un nuevo eón, donde los pequeños son felices.

Amor de agape: predilección, estima, razonable.

a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.

Un Espíritu alienta para ir a este conocimiento.

La amistad con Jesús es transparente por iniciativa de él: sabemos qué hay que hacer y cómo vivir para seguirlo y permanecer con él.

y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure

Todo esto nos acarrea una misión: ir y dar fruto. Pero con la vida que llevamos. Mostrando. Significando. Plasmando.

Amor de elección para dar fruto.

Amor de responsabilidad

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Viernes 5 de Pascua

Hechos 15,22-31

Se libera de la circuncisión. Los gentiles no deben ser tratados como los judíos tratan a los prosélitos. Se va definiendo la identidad de la iglesia del Espíritu Santo en relación a la Sinagoga y el Templo, la Ley. Subsisten las prohibiciones del código de Lev 18 para evitar la contaminación que podría darse al vivir en tierras contaminadas por las prácticas sexuales desordenadas.

Salmo responsorial: 56

Dar gracias ante los pueblos, es lo contrario de contaminarse por las prácticas de esos pueblos, donde existe un nivel o grado de desorden, de cualquier orden. El orden por excelencia es el que brota de la Alianza asumido por la Nueva Alianza.

Juan 15,12-17

Dar la vida por alguien es una prueba reina, una evidencia, que acarrea una certeza de amar. No necesariamente sangrienta, como la de Jesús mismo, pero también si se da. Es la inspiración propia del estilo de vida propio y único y peculiar del seguidor o la comunidad seguidora de Jesús.

“en el atardecer de nuestras vidas, seremos juzgados en el amor”(supuestamente de San Juan de la Cruz)

SAN CARLO DE JESÚS ACUTIS DE ASIS





 De los Sermones del beato Isaac, abad del monasterio de Stella
(Sermón 42: PL 194, 1831-1832)
 
PRIMOGÉNITO DE MUCHOS HERMANOS

 

Así como la cabeza y el cuerpo forman un solo hombre, así también el Hijo de la Virgen y sus miembros elegidos forman un solo hombre y un solo Hijo del hombre. Dice la Escritura: El Cristo íntegro y total lo forman la cabeza y el cuerpo, ya que todos los miembros juntos forman un solo cuerpo, el cual, junto con la cabeza, constituye un solo Hijo del hombre, un solo Hijo de Dios, por su unión con el Hijo de Dios en persona, el cual, a su vez, es un solo Dios por su unión con la divinidad.

 Por tanto, todo el cuerpo unido a la cabeza es Hijo del hombre e Hijo de Dios, y aun Dios. De ahí aquellas palabras: Padre, quiero que sean uno, como nosotros somos uno.

 Así pues, según este famoso texto de la Escritura, no existe el cuerpo separado de la cabeza, ni la cabeza separada del cuerpo; ni existe el Cristo total, cuerpo y cabeza, separado de Dios.

 De manera que todo el conjunto, por su unión con Dios, es un solo Dios; pero el Hijo de Dios está unido con Dios por naturaleza, y el Hijo del hombre está unido con el Hijo de Dios de manera personal, mientras que su cuerpo lo está de un modo místico. Por consiguiente, los miembros de Cristo, unidos espiritualmente a él por la fe, pueden afirmar con todo derecho que son ellos también lo mismo que es él, Hijo de Dios y Dios. Pero él lo es por naturaleza, los miembros por comunicación; él lo es en plenitud, los miembros por participación; finalmente, él es Hijo de Dios por generación, los miembros lo son por adopción, tal como está escrito: Habéis recibido espíritu de adopción filial, por el que clamamos: «¡Padre!»

 Según este espíritu, les dio poder de llegar a ser hijos de Dios, para que el primogénito de muchos hermanos pudiera enseñarnos a decir: Padre nuestro, que estás en el cielo. Y en otro lugar dice el Señor: Subo a mi Padre y a vuestro Padre.

 Por el mismo Espíritu por el cual el Hijo del hombre nació del seno de la Virgen como cabeza nuestra, nosotros renacemos en la fuente bautismal como hijos de Dios y como cuerpo del Hijo del hombre. Y, así como él nació inmune de pecado, así también nosotros renacemos por el perdón de nuestros pecados.

 Del mismo modo que en la cruz cargó sobre su cuerpo de carne con los pecados de todo el cuerpo, así quiso también que a su cuerpo místico, por la gracia de la regeneración, no le fuese imputado pecado alguno, como está escrito: Dichoso el hombre a quien el Señor no le apunta el delito. Este hombre dichoso es sin duda el Cristo íntegro, el cual, en cuanto que su cabeza es Dios, él mismo perdona los pecados; en cuanto que la cabeza del cuerpo es un Hijo del hombre, nada tiene personalmente que se le pueda perdonar; y, en cuanto que el cuerpo de la cabeza son muchos, nada se imputa.

 Él mismo es justo por sí mismo y se justifica a sí mismo. Él mismo es Salvador y salvado; cargó en su cuerpo sobre el leño los pecados de los cuales limpia a su cuerpo por medio del agua. Ahora continúa salvando por el leño y por el agua, como Cordero de Dios, que quita los pecados del mundo, los cuales cargó sobre sí mismo, como sacerdote y sacrificio, y como Dios que, ofreciendo su propia persona a sí mismo, por sí mismo se reconcilió a sí consigo mismo, y con el Padre y el Espíritu Santo