domingo, 3 de agosto de 2025

SAN CARLO DE JESÚS ACUTIS DE ASIS



 

Comienza la carta llamada de Bernabé
(Cap. 1, 1-8; 2, 1-5: Funk 1, 3-7)

 

LA ESPERANZA DE LA VIDA, PRINCIPIO Y FIN DE NUESTRA FE

 

Os saludo, hijos e hijas, con el deseo de la paz, en el nombre del Señor, que nos ha amado.

 Grandes y abundantes son los dones de justicia con que Dios os ha enriquecido; por esto, lo que hace, más que nada, que me alegre sobremanera es la dicha y excelencia de vuestras almas, ya que habéis acogido la gracia del don espiritual, que ha sido plantada en vosotros. Ello es para mí un motivo de mayor congratulación, ya que me da la esperanza de mi propia salvación, al contemplar cómo ha sido derramada en vosotros la abundancia del Espíritu que procede de la fuente del Señor. De tal modo me impresionó vuestro aspecto, para mí tan deseado, cuando estaba entre vosotros.

 Estando yo íntimamente persuadido y convencido de que, cuando estaba entre vosotros, os enseñé muchas cosas de palabra, ya que el Señor me acompañó en el camino de la justicia, me siento también impulsado a amaros más que a mi propia vida; grande, en efecto, es la fe y la caridad que habita en vosotros, por la esperanza de alcanzar la vida de Cristo. Todo esto me lleva a considerar que, si me tomo interés en comunicaros algo de lo que yo mismo he recibido, no me ha de faltar la recompensa por prestar este servicio a vuestras almas; por esto me he decidido a escribiros unas pocas palabras para que enriquezcáis vuestra fe con un conocimiento más pleno.

 Tres son las enseñanzas del Señor: la esperanza de la vida, principio y fin de nuestra fe; la justicia, principio y fin del juicio; la caridad, junto con la alegría y el gozo, testigo de que nuestras obras son justas. El Señor, en efecto, nos ha dado a conocer, por medio de los profetas, las cosas pasadas y las presentes, y nos ha dado también poder gustar por anticipado las primicias de lo venidero. Y al contemplar cómo todas estas cosas se van realizando a su tiempo, tal como él ha dicho, ello debe movernos a un temor de Dios cada vez más perfecto y más profundo. Yo, no en calidad de maestro, sino como uno más entre vosotros, os iré mostrando algunas cosas que os sirvan de alegría en la situación presente.

Puesto que los días son malos y aquel que obra es poderoso, debemos investigar cuidadosamente, en provecho nuestro, los dones con que el Señor nos ha justificado. Ahora bien, lo que ayuda nuestra fe es el temor y la paciencia, y nuestra fuerza reside en la tolerancia y la continencia. Si estas virtudes perseveran santamente en nosotros, en todo lo que atañe al Señor, poseeremos además la alegría de la sabiduría, de la ciencia y del perfecto conocimiento.

 Dios nos ha revelado, en efecto, por boca de todos sus profetas, que él no tiene necesidad de sacrificios, holocaustos ni oblaciones, pues dice en cierto lugar: ¿Qué me importa el número de vuestros sacrificios? -dice el Señor-. Estoy harto de holocaustos de carneros, de grasa de cebones; la sangre de toros, corderos y chivos no me agrada. ¿Por qué entráis a visitarme? ¿Quién pide algo de vuestras manos cuando pisáis mis atrios? No me traigáis más dones vacíos, más incienso execrable. Novilunios, sábados, asambleas no los aguanto.

sábado, 2 de agosto de 2025

PALABRA COMENTADA


 

SÁBADO 17 DE TIEMPO ORDINARIO

Año Impar

Levítico 25,1.8-17



REFLEXIÓN

promulgaréis manumisión

La sociedad israelita humanizó la trata de esclavos y los liberó, al menos jurídicamente. No sabemos la extensión práctica de estas disposiciones. Pero aparecía como un mandato divino.

No quiere decir que no se dieran otras versiones de pérdida de libertad, y muchas otras formas de sujección, más allá de la propia y libre voluntad.

Ni se dieran, ni se dan en la actualidad cuando seguimos escuchando los millones que significan la ganancia de la trata humana en todo el planeta, sobre todo de los más indefensos, como los niños y niñas usados para el placer sexual y para el trasplante de órganos, entre otras cosas.

cada uno recobrará su propiedad, y retornará a su familia

Se trata del horizonte utópico de una sociedad pastoreada por un Dios preocupado por la dignidad de sus hijos, en toda su extensión.

Nuestros sistemas económicos actuales, que pivotan en la codicia, siguen dándose contra los obstáculos que significan el empobrecimiento y miseria de millones, que no tienen propiedad mínima fundamental, ni la tendrán o recobrarán en toda su existencia. Archipiélago de poblaciones sin esperanza.

Nadie perjudicará a uno de su pueblo. Teme a tu Dios

No se perjudica lo que no se ve, lo invisible. Es la máxima que permite flotar la mala conciencia de muchos, en el mar de la inequidad que padecen los miserables de esta tierra.

Esa inconsciencia despertará cuando el clamor de la impaciencia y la desesperación derribe las puertas de la seguridad, construída precisamente para invisibilizar la miseria.

Salmo responsorial: 66



REFLEXIÓN

conozca la tierra tus caminos

Conocer con la sabiduría que viene del Señor que el camino que se transita es de Él. Que los límites que van apareciendo para señalar el derrotero del camino llaman a la conversión incesantemente.

Mateo 14,1-12



REFLEXIÓN

"Ése es Juan Bautista, que ha resucitado de entre los muertos, y por eso los poderes actúan en él."

El sentido de culpa no se va nunca y produce fantasmagoria: imágenes que cargan con ese sentimiento con la ilusión engañosa de librarse.

Y en este caso perdía capacidad de reconocer la novedad de Jesús y su posibilidad de regeneración si se convertía, por terribles que hubieran sido sus crímenes.

Al contrario de Pedro y Pablo, quienes asumieron su culpa y no la proyectaron como resistencia, en el encuentro sanador con Jesús, cuando se les atravesó en su camino de perdición.

Así las nuevas escrituras nos ponen en contacto con una galería de personas y sus relatos de sanación y conversión. Nosotros elegimos con quien nos identificamos.

Quizás para nuestro tiempo esos relatos no satisfagan como historia anécdota, pero pueden aportar como historia sentido para la conversión.

Juan le decía que no le estaba permitido vivir con ella

Hoy se le hubiera recriminado a Juan por meter la religión en la política, al criticar al poder establecido.

le gustó tanto a Herodes que juró

Es probable que en un festín, además del ambiente placentero y adulón, hiciera efecto el exceso de licor, para perder las proporciones y ganarse un problema.

El rey lo sintió; pero, por el juramento y los invitados, ordenó que se la dieran; y mandó decapitar a Juan en la cárcel

En otro evangelio se alude al gusto con el que Herodes escuchaba a Juan, lo cual explica que haya sentido mandarlo a matar.

Si no resulta contradictorio este malestar, siendo así que antes pensaba matarlo y se inhibía solo por miedo a la reacción del pueblo.

No es lo mismo escuchar con gusto la Palabra, y menos cuando pide cambiar la propia conducta.

Porque la Palabra del Señor tiene ese problema: pide conversión.

Y el poco sentido común por estar bebido. Así en toda la historia, aún la cotidiana, esa adicción facilita las decisiones perjudiciales para muchos. No la bebida, sino su desmesura.

Pero en la formación humana seguimos insistiendo en la sanción, no así en la educación de la conciencia responsable, para elevar el nivel de sensibilidad y respeto al derecho de los demás, por encima de nuestra satisfacción momentánea.

Sus discípulos recogieron el cadáver, lo enterraron, y fueron a contárselo a Jesús.

El Poder no es sólo de Herodes, sino una red, que ejerce su influencia desde sus validos: Salomé y su madre.

La ética de Herodes no le permitía faltar a su palabra, pero sí asesinar al inocente.

Esta ética bícefala, trícefala, pervertida y degenerada, establece prioridades de acuerdo a las pasiones, no a los valores más relevantes y de los que dependen los demás: Justicia, amor, compasión, lealtad

Por qué los discípulos de Juan B, competencia envidiosa de Jesús, iría a contar su muerte? Porqué era un antiguo compañero que debía estar enterado por seguridad? Porque quedaban al garete sin conductor o guía en esta misión de bautizar? Porque a estas alturas ya se entendía que Juan B. había cedido su misión en Jesús de Nazareth y era el nuevo foco de convocatoria?

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1687774640410603520?s=20

https://x.com/motivaciondehoy 020825

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SÁBADO 17 DE TIEMPO ORDINARIO

Año Impar

Levítico 25,1.8-17

Se trata de una organización del pueblo para lograr equidad de acuerdo a los valores propios de una Alianza que favorezca a todo el pueblo, en particular la viuda, el huérfano y el extranjero. Todavía está pendiente perdo debemos seguir intentando.

Salmo responsorial: 66

Esta conversión social no es sólo para beneficiar al pueblo de Dios, sino también una modo de anunciar y significar a otros pueblos la bendición y salvación que se construye en el Dios de Israel.

Mateo 14,1-12

La superstición, la culpa acechando, es el ambiente que emana del mal proceder ético. La arbitrariedad de una autoridad irrespetuosa de valores para su propio disfrute y placer, engendra una serie de secuelas que terminan afectando a inocentes, vulnerables y a la postre al propio déspota. Porque oir con gusto nos es suficiente para la conversión a valores más sólidos.