jueves, 27 de noviembre de 2025

PALABRA COMENTADA


 

Jueves 34 tiempo ordinario

Año Impar

Daniel 6,12-28



REFLEXIÓN

ante él soy inocente, como tampoco he hecho nada contra ti

En este tiempo es popular expresarse y condenar, casi que automáticamente, todo tipo de autoridad, por su presunta corrupción.

En la Biblia aparece una postura más matizada, a pesar de la confrontación por parte de la Palabra en boca de los profetas contra los poderosos, y entre ellos los reyes.

Sin embargo aparecen figuras de reyes en los que asoma una actitud de protección y favor hacia enviados del Señor, y aunque se mantengan en decisiones injustas, lo hacen a disgusto, casi sin poder hacer otra cosa, comprometidos en la telaraña del poder.

Incluso los elegidos de Dios no tienen una postura contra la autoridad de turno rebelde y conspiradora, sino dócil y leal, aunque denuncien sus crímenes.

arrojarlos al foso de los leones con sus hijos y esposas

Tampoco este exceso de crueldad contra víctimas inocentes es tolerable en nuestro tiempo, más sensible en occidente a la responsabilidad personal que al castigo colectivo.

Él salvó a Daniel de los leones

Aunque no fuera históricamente cierta esta narración, expresaba el sueño de Israel en momentos de opresión extranjera, irrespetuosa de su fe y su Dios.

Interleccional: Daniel 3,68-74



REFLEXIÓN

Luz y tinieblas, bendecid al Señor

Nada hay fuera de su ámbito e intervención. Por eso es bendito, porque su designio se mantiene avanzando, para nuestro bien.

Lucas 21,20-28



REFLEXIÓN

Cuando veáis a Jerusalén sitiada por ejércitos, sabed que está cerca su destrucción

En boca de Jesús se da una advertencia: la historia del asedio y destrucción de Jerusalén volverá a ocurrir.

La seguridad no está allí en sus murallas, ni en su templo.

hasta que a los gentiles les llegue su hora.

Una expresión que puede tener, además del sentido obvio, el de la conversión de los gentiles que se impulsará desde la misión de apóstoles como Pablo, quien también se convierte de perseguidor en seguidor del crucificado resucitado.

Todo daño de una potencia sobre los más débiles no quedará impune, porque en los ciclos históricos se dará la retaliación.

Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y majestad. Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación

No está allí en la destrucción del Imperio la solución definitiva, porque otro surgirá.

La definición es la manifestación del poder de Dios, como nos lo ha mostrado el Hijo de Hombre, Jesús de Nazareth.

Los signos de acabamiento y extinción de la vida como la que conocemos y el orden como lo acostumbramos, no traen sólo mensajes trágicos sino también, anhelos y esperanzas en aquel de quien se espera lo más, lo único: la salvación total.

Este es el hijo de hombre glorificado.

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Jueves 34 tiempo ordinario

Daniel 6,12-28
Interleccional: Daniel 3,68-74
Lucas 21,20-28

SAN CARLO DE JESÚS ACUTIS DE ASIS


                             

EL TRABAJO DE LA ORACIÓN PARA DAR FORMA A LA UNIÓN CON EL ESPÍRITU


De las Homilías de san Juan Crisóstomo, obispo, sobre el evangelio de san Mateo
(Homilía 33, 1. 2: PG 57, 389-390)

SI SOMOS OVEJAS VENCEMOS, SI NOS CONVERTIMOS EN LOBOS SOMOS VENCIDOS

Mientras somos ovejas vencemos y superamos a los lobos, aunque nos rodeen en gran número; pero si nos convertimos en lobos entonces somos vencidos, porque nos vemos privados de la protección del pastor. Éste, en efecto, no pastorea lobos, sino ovejas, y por esto te abandona y se aparta entonces de ti, porque no le dejas mostrar su poder.

Es como si dijera: «No os alteréis por el hecho de que os envío en medio de lobos y al mismo tiempo os mando que seáis como ovejas y como palomas. Hubiera podido hacer que fuera al revés y enviaros de modo que no tuvierais que sufrir mal alguno ni enfrentaros como ovejas ante lobos, podía haberos hecho más temibles que leones; pero eso no era lo conveniente, porque así vosotros hubierais perdido prestigio y yo la ocasión de manifestar mi poder. Es lo mismo que decía a Pablo: Te basta mi gracia, que en la debilidad se muestra perfecto mi poder. Así es como yo he determinado que fuera.» Al decir: Os envío como ovejas, dice implícitamente: «No desmayéis: yo sé muy bien que de este modo sois invencibles.»

Pero además, para que pusieran también ellos algo de su parte y no pensaran que todo había de ser pura gracia y que habían de ser coronados sin mérito propio, añade: Sed, pues, prudentes como serpientes y sencillos como palomas. «Mas, ¿de qué servirá nuestra prudencia -es como si dijesen- en medio de tantos peligros? ¿Cómo podremos ser prudentes en medio de tantos embates? Por mucha que sea la prudencia de la oveja, ¿de qué le aprovechará cuando se halle en medio de los lobos, y en tan gran número? Por mucha que sea la sencillez de la paloma, ¿de qué le servirá, acosada por tantos gavilanes?» Ciertamente, la prudencia y la sencillez no sirven para nada a estos animales irracionales, pero a vosotros os sirven de mucho.

Pero veamos cuál es la prudencia que exige el Señor. «Como serpientes -dice-. Así como a la serpiente no le importa perderlo todo, aunque sea seccionado su cuerpo, con tal que conserve la cabeza, así también tú -dice- debes estar dispuesto a perderlo todo, tu dinero, tu cuerpo y aun la misma vida, con tal que conserves la fe. La fe es la cabeza y la raíz; si la conservas, aunque pierdas todo lo demás, lo recuperarás luego con creces.» Así pues, no te manda que seas sólo sencillo ni sólo prudente, sino ambas cosas a la vez, porque en-ello consiste la verdadera virtud. La prudencia de la serpiente te hará invulnerable a los golpes mortales; la sencillez de la paloma frenará tus impulsos de venganza contra los que te dañan o te ponen asechanzas, pues, sin esto, en nada aprovecha la prudencia.

Nadie piense que estos mandatos son imposibles de cumplir. El Señor conoce más que nadie la naturaleza de las cosas: él sabe que la violencia no se vence con la violencia, sino con la mansedumbre