sábado, 13 de junio de 2026

PALABRA COMENTADA



 Inmaculado Corazón de María

Isaías 61, 9-11



REFLEXIÓN

me ha vestido con un traje de gala y me ha envuelto en un manto de triunfo

Un precursor del Magnificat parece este texto. Expresión de una vivencia y subjetivación del paso del Señor por una existencia, su resonancia y feliz vibración.

Un momento de consolación, anticipo de la gloria que sólo sabe comunicar el Padre.

Un momento que borra los miedos y angustias para dar paso a una paz serena y gozosa.

Judá vuelve del exilio con enormes esperanzas. Durante su extrañamiento fue alimentado por los oráculos proféticos de la Palabra, y concibió grandezas para su regreso.

Un texto como este representa ese momento de gozo colectivo.

Pero la realidad fue más modesta y pobre. Porque tenían que reconstruir Jerusalén y los medios no sobraban.

Había que limpiar la mirada y purificar el corazón para reconocer la realización de esas promesas. Y conformarse con empezar más cerca de cero.

Tal resiliencia que desde lo más arruinado catapulta hacia nuevas conquistas se ha de presumir como fruto del Espíritu del Señor, enseñoreado sobre la existencia humana, individual y comunitaria.

el Señor hará brotar la justicia y los himnos ante todos los pueblos

La acción del Señor, como en María o en la reconstrucción de Jerusalén, viene de los humildes. Por qué? El humilde poco o nada tiene, y su confianza se funda no en sus fuerzas exclusivamente, sino en el Dios compañero, que siempre está presente alentando.

Su voz y reclamo va cundiendo y asomándose entre los hechos opulentos y de acumulación de riqueza globales.

Se están mostrando como piedra en el zapato de los más poderosos y sus constelaciones de poder. Porque no son pasto de seducción, ni se pueden comprar.

Interleccional: 1Samuel 2, 1. 4-8



REFLEXIÓN

mi poder se exalta por Dios

El origen y sostén del poder de reinvindicación, dignificación y justicia es el Señor.

María es la testigo cualificada de tal estrategia que se goza en el protagonismo del Padre y su designio.

los cobardes se ciñen de valor

Su prestigio se muestra en el desconcierto que produce la transformación de las cosas, situaciones y personas. Cuando Él interviene nada es igual.

Los cobardes también tienen esperanza de obrar con valentía, con la asistencia del Espíritu, en el momento oportuno.

Lucas 2,41-51



REFLEXIÓN

sin que lo supieran sus padres.

Llegado a la mayoría de edad, y en esa cultura considerado ya como un adulto, Jesús hace gala de su independencia y autonomía, cuando se trata de servir su misión.

La prioridad manifiesta en su existencia es el Reino, la verdad de su Padre.

sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas; todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.

Jesús es un prodigio de capacidad y potencial, pero no se sienta como maestro sino como discípulo atento para aprender.

Sus preguntas son para aprender más y mejor, no para dominar.

Es como los estudiantes que asombran a sus maestros por el alcance que muestra en su comprensión.

“Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados.”

“¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?”

La pregunta es obvia y la preocupación de María es justificada. Manifiesta su responsabilidad materna.

También aprende a reconocer el crecimiento y maduración de su hijo y a enfrentar el misterio de su misión.

La voluntad del Padre es su y nuestra mayor gloria.

Aunque puede pasar por pruebas que nos afligen y angustian.

Entonces también se necesitará la sabiduría del Espíritu para entender más allá de ellas lo que agrada al Padre.

Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad.

La dinámica de autoridad ha cambiado. Los padres saben que han de respetar el compromiso y misión de Jesús. Y él que les debe sujección y respeto mientras esté bajo su tutela.

Su madre conservaba todo esto en su corazón.

Ella es el paradigma de la perfecta compañía de la misión de Jesús, quien a su vez está entregado al designio del reino del Padre.

María reflexiona en su corazón, como el creyente que hace examen constante de su oración y su día, que es la manera de asimilar por fe el Misterio del Totalmente Otro, que nos circunda y penetra.

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Inmaculado Corazón de María

Isaías 61, 9-11

El gozo que emana de un matrimonio en el cual se vive la protección, la seguridad, la felicidad de estar con el Amado y la Amada, sabiéndose por entero dedicados a entregarse al amor mutuo, que celebra la elección y la fidelidad.

Interleccional: 1Samuel 2, 1. 4-8

Es preciso recorrer la propia historia de fracasos y humillaciones causadas por quienes pueden más y abusan de su poder, incluso en el círculo familiar y social. La jactancia de otros y otras, la presunción, el menosprecio, todo como una cosecha de amargura, que tiñe el sentido de felicidad de la existencia. Cuando llega el cambio, el impotente se gloria, el cobarde se anima, el débil se fortalece.

Lucas 2,41-51

Jesús actúa como un adulto recién estrenado, participando en el templo y el comentario de la Palabra, con sus preguntas que despiertan admiración y sentido de grandeza. Pero a su vez se reduce a la obediencia familiar como cualquier menor bajo tutela cuando su conducta es debatida por sus padres angustiados por su seguridad. Jesús defiende su misión que es la del Padre de los cielos. Pero se somete al padre de la tierra. En su vida pública Jesús no será solo grandeza sino también obediencia. No son contradictorios sino complementarios.

SAN CARLO DE JESÚS ACUTIS DE ASIS



De los Sermones de san Lorenzo Justiniano, obispo
(Sermón 8, En la fiesta de la Purificación de la Santísima Virgen María: Opera 2, Venecia 1751, 38-39)

MARÍA CONSERVABA TODAS ESTAS COSAS EN SU CORAZÓN

María iba reflexionando sobre todas las cosas que había conocido leyendo, escuchando, mirando, y de este modo su fe iba en aumento constante, sus méritos crecían, su sabiduría se hacía más clara y su caridad era cada vez más ardiente. Su conocimiento y penetración, siempre renovados, de los misterios celestiales la llenaban de alegría, la hacían gozar de la fecundidad del Espíritu, la atraían hacia Dios y la hacían perseverar en su propia humildad. Porque en esto consisten los progresos de la gracia divina, en elevar desde lo más humilde hasta lo más excelso y en ir transformando de resplandor en resplandor. Bienaventurada el alma de la Virgen que, guiada por el magisterio del Espíritu que habitaba en ella, se sometía siempre y en todo a las exigencias de la Palabra de Dios.

Ella no se dejaba llevar por su propio instinto o juicio, sino que su actuación exterior correspondía siempre a las insinuaciones internas de la sabiduría que nace de la fe. Convenía, en efecto, que la sabiduría divina, que se iba edificando la casa de la Iglesia para habitar en ella, se valiera de María santísima para lograr la observancia de la ley, la purificación de la mente, la justa medida de la humildad y el sacrificio espiritual.

Imítala tú, alma fiel. Entra en el templo de tu corazón, si quieres alcanzar la purificación espiritual y la limpieza de todo contagio de pecado. Allí Dios atiende más a la intención que a la exterioridad de nuestras obras. Por esto, ya sea que por la contemplación salgamos de nosotros mismos para reposar en Dios, ya sea que nos ejercitemos en la práctica de las virtudes o que nos esforcemos en ser útiles a nuestro prójimo con nuestras buenas obras, hagámoslo de manera que la caridad de Cristo sea lo único que nos apremie. Éste es el sacrificio de la purificación espiritual, agradable a Dios, que se ofrece no en un templo hecho por mano de hombres, sino en el templo del corazón, en el que Cristo el Señor entra de buen grado

viernes, 12 de junio de 2026

SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS CICLO A

Deuteronomio 7,6-11

El Señor se enamoró de vosotros y os eligió

En aquellos días, Moisés habló al pueblo, diciendo: "Tú eres un pueblo santo para el Señor, tu Dios: él te eligió para que fueras, entre todos los pueblos de la tierra, el pueblo de su propiedad. Si el Señor se enamoró de vosotros y os eligió, no fue por ser vosotros más numerosos que los demás, pues sois el pueblo más pequeño, sino que, por puro amor vuestro, por mantener el juramento que había hecho a vuestros padres, os sacó de Egipto con mano fuerte y os rescató de la esclavitud, del dominio del Faraón, rey de Egipto. Así sabrás que el Señor, tu Dios, es Dios: el Dios fiel que mantiene su alianza y su favor con los que lo aman y guardan sus preceptos, por mil generaciones. Pero paga en su persona a quien lo aborrece, acabando con él. No se hace esperar, paga a quien lo aborrece, en su persona. Pon por obra estos preceptos y los mandatos y decretos que te mando hoy."

Salmo responsorial: 102

La misericordia del Señor dura siempre, para los que cumplen sus mandatos.

Bendice, alma mía, al Señor, / y todo mi ser a su santo nombre. / Bendice, alma mía, al Señor, / y no olvides sus beneficios. R.

Él perdona todas tus culpas / y cura todas tus enfermedades; / él rescata tu vida de la fosa / y te colma de gracia y de ternura. R.

El Señor hace justicia / y defiende a todos los oprimidos; / enseñó sus caminos a Moisés / y sus hazañas a los hijos de Israel. R.

El Señor es compasivo y misericordioso, / lento a la ira y rico en clemencia. / No nos trata como merecen nuestros pecados / ni nos paga según nuestras culpas. R.

1Juan 4,7-16

Dios nos amó

Queridos hermanos, amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de propiciación por nuestros pecados.

Queridos, si Dios nos amó de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros. A Dios nadie lo ha visto nunca. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor ha llegado en nosotros a sua plenitud. En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros: en que nos ha dado de su Espíritu. Y nosotros hemos visto y damos testimonio de que el Padre envió a su Hijo para ser Salvador del mundo. Quien confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios. Y nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él. Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios, y Dios en él.

Mateo 11,25-30

Soy manso y humilde de corazón

En aquel tiempo, exclamó Jesús: "Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera."

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DOCTORES DE LA IGLESIA




SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
De las Obras de san Buenaventura, obispo
(Opúsculo 3, El árbol de la vida, 29-30. 47: Opera omnia 8, 79)

EN TI ESTA LA FUENTE DE LA VIDA

Y tú, hombre redimido, considera quién, cuál y cuán grande es éste que está pendiente de la cruz por ti. Su muerte resucita a los muertos, su tránsito lo lloran los cielos y la tierra, y las mismas piedras, como movidas de compasión natural, se quebrantan. ¡Oh corazón humano, más duro eres que ellas, si con el recuerdo de tal víctima ni el temor te espanta, ni la compasión te mueve, ni la compunción te aflige, ni la piedad te ablanda!

Para que del costado de Cristo dormido en la cruz se formase la Iglesia y se cumpliese la Escritura que dice: Mirarán a quien traspasaron, uno de los soldados lo hirió con una lanza y le abrió el costado. Y fue permisión de la divina providencia, a fin de que, brotando de la herida sangre y agua, se derramase el precio de nuestra salud, el cual, manando de la fuente arcana del corazón, diese a los sacramentos de la Iglesia la virtud de conferir la vida de la gracia, y fuese para los que viven en Cristo como una copa llenada en la fuente viva, que brota para comunicar vida eterna.

Levántate, pues, alma amiga de Cristo, y sé la paloma que labra su nido en los agujeros de la peña; sé el pájaro que encuentra su casa y no deja de guardarla; sé la tórtola que esconde los polluelos de su casto amor en aquella abertura sacratísima. Aplica a ella tus labios para que bebas el agua de las fuentes del Salvador. Porque ésta es la fuente que mana en medio del paraíso y, dividida en cuatro ríos que se derraman en los corazones amantes, riega y fecunda toda la tierra.

Corre con vivo deseo a esta fuente de vida y de luz quienquiera que seas, ¡oh alma amante de Dios!, y con toda la fuerza del corazón exclama:

«¡Oh hermosura inefable del Dios altísimo, resplandor purísimo de la eterna luz! ¡Vida que vivificas toda vida, luz que iluminas toda luz y conservas en perpetuo resplandor millares de luces, que desde la primera aurora fulguran ante el trono de tu divinidad!

¡Oh eterno e inaccesible, claro y dulce manantial de la fuente oculta a los ojos mortales, cuya profundidad es sin fondo, cuya altura es sin término, su anchura ilimitada y su pureza imperturbable!

De ti procede el río que alegra a la ciudad de Dios. Recrea con el agua de este deseable torrente los resecos labios de los sedientos de amor, para que con voz de regocijo y gratitud te cantemos himnos de alabanza, probando por experiencia que en ti está la fuente de la vida y tu luz nos hace ver la luz.»

jueves, 11 de junio de 2026

PALABRA COMENTADA



 

San Bernabé apóstol

Hechos 11,21b-26;13,1-3



REFLEXIÓN

como era hombre de bien, lleno de Espíritu Santo y de fe

Un perfil que quisiéramos llenar en nuestra existencia, pero la vida y los hechos nos dan a entender nuestra pequeñez para lograrlo, por taras, por debilidad anímica o por debilidad de fe.

Volvieron a ayunar y a orar

Su consecución no viene sola como acto de magia, nos indica la Palabra. 

Oración y ayuno implican ejercitarse consciente y activamente en la onda del Espíritu, ubicarse bajo su influencia, ganando una actitud de disponibilidad para que el Señor actúe por medio nuestro. 

El ejercicio del ayuno y la oración entraña el desapego, la indiferencia ignaciana y no aferrarse a nada por alguna dependencia que nos ate.

Es una purificación constante.

Qué vida es esta sometida a auto-privaciones y frustraciones? Dónde está el lado amable de la salvación evangélica?

En la fuerza que se logra para convivir y compartir, cuando aceptamos cierta auto-privación y frustración. 

Cuando el estilo de vida resultante es una proclamación de solidaridad, en contra de la acumulación egoísta propia y de nuestros allegados.

En la iglesia de Antioquía había profetas y maestros:

En la historia de la Palabra en Israel se dio la dimensión profética y la sapiencial.

Ambas reclamaron la inspiración de Dios y requirieron la escucha del pueblo. 

La primera enfocada en la interpretación de los acontecimientos históricos desde la Alianza y la segunda en la subjetividad cotidiana desde la Sabiduría divina.

Dos carismas, dos servicios a la comunidad en contextos y coyunturas diferentes para la edificación de la comunidad de salvación.

Jesús vivió estos carismas con su sello propio de Hijo de hombre e Hijo de Dios: interpretaba los signos en base al designio de su Padre, y enseñaba a caminar cada día la senda angosta de la salvación.

Senda angosta para unos pero amplia en el compartir para los demás.

Y así se hace ligero el camino. Mejor que ningún otro.

Salmo responsorial: 97



REFLEXIÓN

porque ha hecho maravillas

Puede ser que no se note a simple vista la intervención maravillosa del Señor. 

Sólo a quien le ha sido dado mira desde la fe cómo pequeños detalles, nimios quizá, desencadenan oportunidades inéditas para el encuentro con Èl.

Por caminos escondidos reconocibles por fe

da a conocer su victoria

nos da a conocer cuando ha vencido

Mateo 10, 7-13



REFLEXIÓN

"Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. 

En este caso podría ser un anuncio público, un testimonio que va anticipando una buena nueva. Por eso ofrece signos de salud: curaciones, resucitaciones, exorcismos.

Esta dinámica parece alejada de nosotros por los rasgos culturales tan diferentes de nuestra vida cotidiana de ciudades actuales.

Pero si es buena nueva de la inminencia del reino debe funcionar para la salvación profunda de quien sea.

No será para ganar la lotería, ni para sostener el consumismo, ni para reforzar el individualismo egocéntrico y narcisista.

Serán signos para que hombres y mujeres de hoy promuevan un nivel de conciencia que admita valores por encima de la dominancia cultural que produce malestar y muerte.

Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis. 

Sobre todo signos que no entran en el juego diabólico del mercado, no por el mercado en sí que forma parte de la relación humana, sino por su desviación y corrupción, nutrida en la acumulación egoísta de bienes con perjuicio de la fraternidad solidaria.

En nuestra aproximación al mundo, en el servicio gratuito, sin compensación buscada, ni consciente ni manipulada inconscientemente, damos testimonio de la cercanía del reino.

bien merece el obrero su sustento

no obstante podemos esperar un sustento de quienes servimos, fiados de su generosidad y no mediante exacciones impositivas o con engaño.

quedaros en su casa hasta que os vayaís.

Como un techo donde dormir, descansar y guarecerse.

si la casa se lo merece, la paz que le deseáis vendrá a ella. Si no lo merece, la paz volverá a vosotros"

La misión por el reino aporta paz a la existencia. Una paz que no entiende el Mundo, que más bien se aturde para lograr la inconciencia, simulacro de paz.

No hay que extrañarse que no guste tal paz del reino a todos. Está hecha de material muy  simple: la docilidad a la Palabra. 

En nuestra cultura contemporánea propia de cibernautas globalizados, escuchar es casi imposible y obedecer más aún.

saludad,

el saludo del servidor del evangelio es otorgar la paz para el que la merece.

Podemos decir ahora que este perfil, actividad y actitud apostólica nos inspira y comunica gozo. 

El Señor nos da a entender su llamado a esa paz, por la inclinación que sentimos y por su posibilidad, de la cual nos persuade con su Espíritu.

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San Bernabé apóstol

Hechos 11,21b-26;13,1-3

Salmo responsorial: 97

Mateo 10, 7-13


SAN CARLO DE JESÚS ACUTIS DE ASÍS




 De los Tratados de san Cromacio, obispo, sobre el evangelio de san Mateo

(Tratado 5, 1. 3-4:CL 9. 405-407)
VOSOTROS SOIS LA LUZ DEL MUNDO


Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en lo alto del monte; ni se enciende una lámpara para meterla bajo el celemín, sino para ponerla sobre el candelero, así alumbra a todos los que están en la casa. El Señor dijo a sus discípulos que eran la sal de la tierra, porque ellos, por medio de la sabiduría celestial, condimentaron los corazones de los hombres que, por obra del demonio, habían perdido su sabor. Ahora añade también que son la luz del mundo, ya que, iluminados por él mismo, que es la luz verdadera y eterna, se convirtieron ellos también en luz que disipó las tinieblas.

Puesto que él era el sol de justicia, con razón llama a sus discípulos luz del mundo, ya que ellos fueron como los rayos a través de los cuales derramó sobre el mundo la luz de su conocimiento; ellos, en efecto, ahuyentaron del corazón de los hombres las tinieblas del error, dándoles a conocer la luz de la verdad.

También nosotros, iluminados por ellos, nos hemos convertido de tinieblas en luz, tal como dice el Apóstol: Un tiempo erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor. Caminad como hijos de la luz. Y también: Todos sois hijos de la luz e hijos del día. No somos de la noche ni de las tinieblas.

En este mismo sentido habla san Juan en su carta, cuando dice: Dios es luz, y el que permanece en Dios está en la luz, como él también está en la luz. Por lo tanto, ya que tenemos la dicha de haber sido liberados de las tinieblas del error, debemos caminar siempre en la luz, como hijos que somos de la luz. Por esto dice el Apóstol: Aparecéis como antorchas en el mundo, presentándole la palabra de vida.

Si así no lo hacemos, es como si, con nuestra infidelidad, pusiéramos un velo que tapa y oscurece esta luz tan útil y necesaria, en perjuicio nuestro y de los demás. Por esto también incurrió en castigo aquel siervo que prefirió esconder el talento, que había recibido para negociar un lucro celestial, antes que ponerlo en el banco, como sabemos por el Evangelio.

Así, pues, aquella lámpara resplandeciente, encendida para nuestra salvación, debe brillar siempre en nosotros. Poseemos, en efecto, la lámpara de los mandatos celestiales y de la gracia espiritual, acerca de la cual afirma el salmista: Lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero. De ella dice también Salomón: El consejo de la ley es lámpara.

Por consiguiente, nuestro deber es no ocultar esta lámpara de la ley y de la fe, sino ponerla siempre en alto en la Iglesia, como en un candelero, para la salvación de todos, para que así nos beneficiemos nosotros de la luz de su verdad y para que ilumine a todos los creyentes.

miércoles, 10 de junio de 2026

PALABRA COMENTADA


 

Miércoles 10 de tiempo ordinario

Impar

1Reyes 18, 20-39



REFLEXIÓN

¿Hasta cuándo vais a caminar con muletas?

Pacah:interrumpir, hacerse cojo,dudar, saltar por encima.

La actitud poco comprometida con el Señor, que va y viene sin mayor convicción, aprovechando la ventaja que dan las diferentes posturas. Vivir de acuerdo a la conveniencia sin pagar ningún precio o sacrificio por mantenerse en su decisión.

Nuestro sistema de mercado nos orienta a vivir calculando las ventajas de nuestras decisiones, para no perder, o fracasar, o sufrir. No se encuentra así posiciones verticales, coherentes, de conductas por convicción.

Asumir la pérdida y el despojo que conlleva nuestra decisión de fe es parte del proceso auténtico de fe. Así ella se acrisola, se purifica, se templa, y nos hacemos más del Señor.

Cuando Ignacio de Loyola en sus ejercicios nos confronta con la tipología del segundo binario es con la intención de disponernos a dejar esa fe quebradiza y débil, que teme las pérdidas que le sobrevienen por su compromiso. Nos encamina a poner las manos sobre el arado para no volver la vista atrás.

yo prepararé el otro novillo y lo pondré sobre la leña, sin prenderle fuego.

Otra imagen que el mismo Ignacio traduciría por hacer todo lo que esté de nuestra mano y confiar de tal manera en el Señor que confía en su intervención.

Un proceso que nos ubica en decisiones de fe que conllevan el despojo de las viejas defensas ya inservibles y afronta el vaciamiento. Asì actúa para disponerse a la intervención del Señor, cuando Él quiera, con gran confianza.

El indicativo de un proceso de fe así activo es la serenidad en medio de los cambios de la historia personal.

que eres tú quien les cambiará el corazón

En la actualidad quizá dudamos del Dios que cambia el corazón, porque no vemos portentos ni la mentalidad corriente ilustrada soporta creer en base a portentos. Se impresiona pero no cree.

Sin embargo el Señor cambia el corazón, porque lo asedia hasta el final, hasta que le arranca el sí.

Salmo responsorial: 15



REFLEXIÓN

El Señor es el lote de mi heredad y mi copa; / mi suerte está en tu mano

En nuestro caminar de fe mostramos gran resistencia y nos defendemos para no quedarnos en la posición vital de depender sólo del Señor, de vivirlo como único necesario.

me saciarás de gozo en tu presencia,

Saciedad que toma su tiempo, la cual hay que aguardar con paciencia.

Mateo 5,17-19



REFLEXIÓN

"No creáis que he venido a abolir la Ley o los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. 

La ley como parte del designio no se puede abolir. Sería un delirio anárquico vano. Eso sí, hay que perfeccionarla.

Os aseguro que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley. El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos.

Porque no nos predicamos a nosotros, aunque sí predicamos a la autonomía de la conciencia libre humana.

Por la conciencia que Jesús transmite, que tal pequeñez aparente, pertenece al designio de su Padre. Y la dinámica frecuente en la Palabra historizada, que de lo pequeño el Señor construye su gloria.

 Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el Reino de los cielos."

El servicio de la nueva Alianza en Jesús es un cumplimiento de la ley en plenitud.

La plenitud de la ley no la dan los esfuerzos interpretativos humanos, sino el Espíritu de Jesús que es el del Padre, y se muestra en el consenso que produce el ágape fraterno.

Hoy sentimos con dolor y pesar cómo dentro de la comunidad creyente se enfrentan unas sectas o segmentos de creyentes por interpretaciones de la Palabra escrita.

Esta segmentación se da dentro y fuera de las diferentes confesiones cristianas.

Tal fenómeno sigue siendo un déficit de Espíritu de fraternidad y perdón. Todavía no vivimos el amor de manera que se pueda decir que nos distinguimos por cómo nos amamos.

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Miércoles 10 de tiempo ordinario

Impar

1Reyes 18, 20-39

Salmo responsorial: 15

Mateo 5,17-19

Como Iglesia de Cristo nuestro ministerio de Nueva Alianza es mantenter la fragua de Dios que es el Espíritu Santo viviente, que anima constantemente al consenso como reflejo de la unidad en Él. Aun lo más pequeño que se nos ocurra con la intención de llevar adelante el seguimiento en el Reino, debe mantenerse en esa fragua que ayuda a evitar la rigidez y nos permite la flexibilidad para vivir el gozo de nuestra fraternidad eclesial.