martes, 23 de junio de 2026

SAN CARLO DE JESÚS ACUTIS DE ASÍS




 
Del Tratado de san Gregorio de Nisa, obispo, Sobre el perfecto modelo del cristiano
(PG 46, 283-286)

MANIFESTEMOS A CRISTO EN TODA NUESTRA VIDA


Hay tres cosas que manifiestan y distinguen la vida del cristiano: la acción, la manera de hablar y el pensamiento. De ellas, ocupa el primer lugar el pensamiento; viene en segundo lugar la manera de hablar, que descubre y expresa con palabras el interior de nuestro pensamiento; en este orden de cosas, al pensamiento y a la manera de hablar sigue la acción, con la cual se pone por obra lo que antes se ha pensado. Siempre, pues, que nos sintamos impulsados a obrar, a pensar o a hablar, debemos procurar que todas nuestras palabras, obras y pensamientos tiendan a conformarse con la norma divina del conocimiento de Cristo, de manera que no pensemos, digamos ni hagamos cosa alguna que se aparte de esta regla suprema.

Todo aquel que tiene el honor de llevar el nombre de Cristo debe necesariamente examinar con diligencia sus pensamientos, palabras y obras, y ver si tienden hacia Cristo o se apartan de él. Este discernimiento puede hacerse de muchas maneras. Por ejemplo, toda obra, pensamiento o palabra que vayan mezclados con alguna perturbación no están, de ningún modo, de acuerdo con Cristo, sino que llevan la impronta del adversario, el cual se esfuerza en mezclar con las perlas el cieno de la perturbación, con el fin de afear y destruir el brillo de la piedra preciosa.

Por el contrario, todo aquello que está limpio y libre de toda turbia afección tiene por objeto al autor y príncipe de la tranquilidad, que es Cristo; él es la fuente pura e incorrupta, de manera que el que bebe y recibe de él sus impulsos y afectos internos ofrece una semejanza con su principio y origen, como la que tiene el agua nítida del ánfora con la fuente de la que procede.

En efecto, es la misma y única nitidez la que hay en Cristo y en nuestras almas. Pero con la diferencia de que Cristo es la fuente de donde nace esta nitidez, y nosotros la tenemos derivada de esta fuente. Es Cristo quien nos comunica el adorable conocimiento de sí mismo, para que el hombre, tanto en lo interno como en lo externo, se ajuste y adapte, por la moderación y rectitud de su vida, a este conocimiento que proviene del Señor, dejándose guiar y mover por él. En esto consiste (a mi parecer) la perfección de la vida cristiana: en que, hechos partícipes del nombre de Cristo por nuestro apelativo de cristianos, pongamos de manifiesto, con nuestros sentimientos, con la oración y con nuestro género de vida, la virtualidad de este nombre.

lunes, 22 de junio de 2026

PALABRA COMENTADA


 

Lunes 12 de tiempo ordinario

Año Par

2Reyes 17, 5-8. 13-15a.18



REFLEXIÓN

Eso sucedió porque, sirviendo a otros dioses, los israelitas habían pecado contra el Señor, su Dios, que los había sacado de Egipto, del poder del Faraón, rey de Egipto; procedieron según las costumbres de las naciones que el Señor había expulsado ante ellos y que introdujeron los reyes nombrados por ellos mismos.

Se plantea una lectura de fe sobre acontecimientos históricos. Puede parecer ingenua, porque omite mencionar los intereses geopolíticos de Asiria.

Y si el pueblo hubiera permanecido fiel al Señor del Éxodo no padecería estas calamidades?

Estamos frente a un misterio de voluntades que deben recurrir a su experiencia para concluir qué es mejor, más productivo, produce más bienestar, más paz, más felicidad a la nación.

La conclusión trazada por los profetas es que el descalabro del reino del Norte se debió a su infidelidad, de tal forma que sus costumbres se alteraron imitando otras culturas, enajenadas en la idolatría.

En la actualidad, con una cultura globalizada debemos preguntarnos y definirnos sobre qué implica ser fiel al Señor, de manera que sirvamos al bienestar de la nación, a la que pertenecemos y dejemos de erosionarla con nuestra infidelidad y pérdida de identidad cultural.

Cambiaron un orden por otro, menos conveniente para un orden social más justo.

Pero no hicieron caso, sino que se pusieron tercos, como sus padres, que no confiaron en el Señor, su Dios.

Porque la infidelidad al Señor involucra una fatiga en la confianza en su orientación y designio. Es un camino que se nos antoja menos brillante.

Pero además del rechazo de un camino se trata del repudio de un ser que muestra asiduamente proveer nuestro beneficio y salvación.

Por eso hay personajes en la historia pasada y reciente que son significativos para sensibilizarnos a la naturaleza de la relación que se da con el Señor, como los místicos y santos.

Cuando se dice que vivimos una cultura del ”olvido de Dios” se significa el maltrato de nuestra parte, de una relación amistosa, paternal, conyugal pero no con una cosa o ente abstracto.

Confiar en Él es confiar en un orden más acorde, según sus mandatos

Salmo responsorial: 59



REFLEXIÓN

estabas airado, pero restáuranos

Podemos sentir en el Señor la vivacidad del dolor por nuestra ingratitud y falta de reconocimiento. Pero su especie de resentimiento se suaviza pronto para olvidar, perdonar y aceptarnos nuevamente.

Nuestra experiencia de Dios no debe anquilosarse en una sola actitud sentida o pensada del Señor, porque su potencialidad nos desborda y nuestras figuraciones siempre son aproximativas.

Experimentar el misterio de la persona humana en nuestras relaciones históricas debiera contribuir a flexibilizar nuestros esquemas interpretativos tanto de las personas como del Señor, quien es siempre mayor.

la ayuda del hombre es inútil. / Con Dios haremos proezas

Centrarse en el Señor, sin alianzas alternativas, es el desafío,

Parece ir contra el protagonismo actual y el empoderamiento de hombres y mujeres, embriagados de triunfo porque logran ciertos objetivos y metas, en el reclamo de sus derechos.

Es como la consolación espiritual, que nos hace sentir instalados en la gloria, en forma permanente.

Pero en las reglas de discreción se nos añade una pizca de prudencia. Hacer reservas de energía cuando estamos en las buenas, para cuando la situación cambie y caigamos en desolación.

Algo de la crispación colectiva actual en las crisis económicas y sociales da a entender que no se han hecho suficientes reservas para asumir la desolación y depresión con más esperanza.

Mateo 7,1-5



REFLEXIÓN

¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo?

En la actitud crítica que se respira en el mundo actual se echa de ver una gran capacidad de análisis.

Se echa de menos sin embargo una actitud autocrítica, que nos ayude a juzgar en contexto y no sin compasión.

¿Cómo puedes decirle a tu hermano: "Déjame que te saque la mota del ojo", teniendo una viga en el tuyo? Hipócrita; sácate primero la viga del ojo; entonces verás claro y podrás sacar la mota del ojo de tu hermano."

Hipócrita es fingir, ocultar la verdad, pretender otra cosa de lo que se es de verdad.

Y cuando somos conscientes de lo que somos pero buscamos la conversión?

Sería un proceso de des-hipo-critización. Seríamos des-hipócritas.

Por eso la fe verdadera nos hace procesualmente coherentes, mediante la autocrítica y así nos vamos saliendo del consejo de los hipócritas que caminan al cinismo.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1538842309818830848?s=20&t=EcGx8PFTVMj0oAWyRMmwvA

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Lunes 12 de tiempo ordinario

Año Par

2Reyes 17, 5-8. 13-15a.18

Salmo responsorial: 59

 Mateo 7,1-5