lunes, 24 de agosto de 2026

DOCTORES DE LA IGLESIA


 
LO NECIO DE DIOS CONFUNDE LOS SABIOS

De las Homilías de san Juan Crisóstomo, obispo, sobre la primera carta a los Corintios
(Homilía 4, 3. 4: PG 61, 34-36)


LO DÉBIL DE DIOS ES MAS FUERTE QUE LOS HOMBRES

El mensaje de la cruz, anunciado por unos hombres sin cultura, tuvo una virtud persuasiva que alcanzó a todo el orbe de la tierra; y se trataba de un mensaje que no se refería a cosas sin importancia, sino a Dios y a la verdadera religión, a una vida conforme al Evangelio y al futuro juicio, un mensaje que convirtió en sabios a unos hombres rudos e ignorantes. Ello nos demuestra que lo necio de Dios es mas sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.

¿En qué sentido es más fuerte? En cuanto que invadió el orbe entero y sometió a todos los hombres, produciendo un efecto contrario al que pretendían todos aquellos que se esforzaban en extinguir el nombre del Crucificado, ya que hizo, en efecto, que este nombre obtuviera un mayor lustre y difusión. Ellos, por el contrario, desaparecieron y, aun durante el tiempo en que estuvieron vivos, nada pudieron contra un muerto. Por esto, cuando un pagano dice de mí que estoy muerto, es cuando muestra su gran necedad; cuando él me considera un necio, es cuando mi sabiduría se muestra superior a la suya; cuando me considera débil, es cuando él se muestra más débil que yo. Porque ni los filósofos, ni los maestros, ni mente humana alguna hubiera podido siquiera imaginar todo 
lo que eran capaces de hacer unos simples publicanos y pescadores.

Pensando en esto, decía Pablo: Lo débil de Dios es más fuerte que los hombres. Esta fuerza de la predicación divina la demuestran los hechos siguientes. ¿De dónde les vino a aquellos doce hombres, ignorantes, que vivían junto a lagos, ríos y desiertos, el acometer una obra de tan grandes proporciones y el enfrentarse con todo el mundo, ellos, que seguramente no habían ido nunca a la ciudad ni se habían presentado en público? Y más, si tenemos en cuenta que eran miedosos y apocados, como sabemos 
por la descripción que de ellos nos hace el Evangelista, que no quiso disimular sus defectos, lo cual constituye la mayor garantía de su veracidad. ¿Qué nos dice de ellos? Que, cuando Cristo fue apresado, unos huyeron y otro, el primero entre ellos, lo negó, a pesar de todos los milagros que habían presenciado.

¿Cómo se explica, pues, que aquellos que, mientras Cristo vivía, sucumbieron al ataque de los judíos, después, una vez muerto y sepultado, se enfrentaran contra el mundo entero, 
si no es por el hecho de su resurrección, que algunos niegan, y porque les habló y les infundió ánimos? De lo contrario se hubieran dicho: «¿Qué es esto? No pudo salvarse a sí mismo, y ¿nos va a proteger a nosotros? Cuando estaba vivo no se ayudó a sí mismo, y ¿ahora, que está muerto, nos tenderá una mano? Él, mientras vivía, no convenció a nadie, y ¿nosotros, con sólo pronunciar su nombre, persuadiremos a todo el mundo? No sólo hacer, sino pensar algo semejante sería una cosa irracional.»
Todo lo cual es prueba evidente de que, si no lo hubieran visto resucitado y no hubieran tenido pruebas bien claras de su poder, no se hubieran lanzado a una aventura tan arriesgada.

domingo, 23 de agosto de 2026

PALABRA COMENTADA


 

domingo 21 de tiempo ordinario

Isaías 22,19-23



REFLEXIÓN

Colgaré de su hombro la llave del palacio de David: lo que él abra nadie lo cerrará, lo que él cierre nadie lo abrirá.

Se habla del poder de un mayordomo o amo de llaves: tiene el cuidado de una casa. Mira por los otros sirvientes y los supervisa. Pero rinde cuentas a alguien superior.

En palabras semejantes se habla a Pedro, para delegarle un poder de administrar, sin alzarse con el poder en sí.

Lo hincaré como un clavo en sitio firme, dará un trono glorioso a la casa paterna."

Pero su sitio subordinado, es imprescindible para dar robustez a la casa del amo. Su rol es soportar peso, resistir presión, mantener en su sitio, oponerse al decaimiento.

No puede uno dejar de hacer memoria del rol de la piedra de la comunidad: Pedro.

Salmo responsorial: 137



REFLEXIÓN

Te doy gracias, Señor, de todo corazón

Por tu misericordia y tu lealtad

acreciste el valor en mi alma

No obstante lo duro que sentimos cualquier situación de adversidad nos confortas y animas a esperar de tu misericordia, sabiduría y voluntad. Porque nos das signos de sostenernos y aliviarnos en este caminar de solidaridad y purificación.

no abandones la obra de tus manos

Abandono es lo muchos han vivido un poco. Y Quizá hay peores situaciones. Para todos muy difícil.

Romanos 11,33-36



REFLEXIÓN

¡Qué abismo de generosidad, de sabiduría y de conocimiento, el de Dios! ¡Qué insondables sus decisiones y qué irrastreables sus caminos! ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién fue su consejero? ¿Quién le ha dado primero, para que él le devuelva? Él es el origen, guía y meta del universo. A él la gloria por los siglos. Amén.

La voluntad de Dios se nos manifiesta a nuestra fe, que es obediencia. Es sabiduría crucificada.

No está abierta del todo para la racionalidad, la lógica, la deducción.

Su sensor tiene que ver con la capacidad de Misterio.

Mateo 16,13-20



REFLEXIÓN

"¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo.

Penetrar el Misterio de Jesús, es un carisma, un impulso del Espíritu, una llamado del Padre.

Podemos vocearlo, como una oportunidad que está en nuestras fuerzas producir, pero no creamos la penetración, la comprensión sobre Jesús, que es revelación del Padre por el Espíritu.

Está más explícito en los discursos joaneos de la despedida de Jesús.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1695747631652167884?s=20



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domingo 21 de tiempo ordinario

Isaías 22,19-23

El poder de las llaves de un mayordomo, que abre y cierra , se pone de relieve como importante y decisivo pero en subordinación a alguien mayor, a quien sirve. Un poder delegado

Salmo responsorial: 137

humilde y soberbio, dos caracterizaciones que el Señor conoce y en las que se fija, sobretodo en el humilde. Se teme que en consecuencia pueda abandonarnos

Romanos 11,33-36

No es fácil captar la misericordia de Dios, que es su Misterio. No es la carne y sangre, ni presupuesto basado en algo natural lo que permitirá esa captación, que se planta como abismo a nuestra comprensión.

Mateo 16,13-20