domingo, 28 de junio de 2026

SAN CARLO DE JESÚS ACUTIS DE ASÍS




 De las Homilías del papa Pablo sexto.
(Homilía pronunciada en Manila el 29 de noviembre de 1970)


PREDICAMOS A CRISTO HASTA LOS CONFINES DE LA TIERRA

¡Ay de mí si no evangelizare! Para esto me ha enviado el mismo Cristo. Yo soy apóstol y testigo. Cuanto más lejana está la meta, cuanto más difícil es el mandato, con tanta mayor vehemencia el amor nos apremia. Debo predicar su nombre: Jesucristo es el Mesías, el Hijo de Dios vivo; él es quien nos ha revelado al Dios invisible, él es el primogénito de toda creatura, y todo se mantiene en él. Él es también el maestro y redentor de los hombres; él nació, murió y resucitó por nosotros. Él es el centro de la historia y del universo; él nos conoce y nos ama, compañero y amigo de nuestra vida, hombre de dolor y de esperanza; él ciertamente vendrá de nuevo y será finalmente nuestro juez y también, como esperamos, nuestra plenitud de vida y nuestra felicidad.

Yo nunca me cansaría de hablar de él; él es la luz, la verdad, más aún, el camino, la verdad y la vida; él es el pan y la fuente de agua viva, que satisface nuestra hambre y nuestra sed; él es nuestro pastor, nuestro guía, nuestro ejemplo, nuestro consuelo, nuestro hermano. Él, como nosotros y más que nosotros, fue pequeño, pobre, humillado, sujeto al trabajo, oprimido, paciente. Por nosotros habló, obró milagros, instituyó el nuevo reino en el que los pobres son bienaventurados, en el que la paz es el principio de la convivencia, en el que los limpios de corazón y los que lloran son ensalzados y consolados, en el que los que tienen hambre de justicia son saciados, en el que los pecadores pueden alcanzar el perdón, en el que todos son hermanos.

Éste es Jesucristo, de quien ya habéis oído hablar, al cual muchos de vosotros ya pertenecéis, por vuestra condición de cristianos. A vosotros, pues, cristianos, os repito su nombre, a todos lo anuncio: 
Cristo Jesús es el principio y el fin, el alfa y la omega, el rey del nuevo mundo, la arcana y suprema razón de la historia humana y de nuestro destino; él es el mediador, a manera de puente, entre la tierra y el cielo; él es el Hijo del hombre por antonomasia, porque es el Hijo de Dios, eterno, infinito y el Hijo de María, bendita entre todas las mujeres, su madre según la carne; nuestra madre por la comunión con el Espíritu del cuerpo místico.

¡Jesucristo! Recordadlo: él es el objeto perenne de nuestra predicación; nuestro anhelo es que su nombre resuene hasta los confines de la tierra y por los siglos de los siglos.

sábado, 27 de junio de 2026

2012 Sábado 12 de tiempo ordinario

Lamentaciones 2, 2. 10-14. 18-19

muchachos y niños de pecho desfallecen por las calles de la ciudad.

Regiones y países hoy muestran las señales de nuestra crueldad de especie superior de la creación. Es la ironía, si no el sarcasmo que asoma en estas circunstancias deplorables que son el efecto de nuestra responsabilidad.

Estamos en una etapa del proceso de la humanidad que no le permite más atribuir culpa a la divinidad.

Más bien en el acontecimiento Cristo podemos comprender que la divinidad es un Padre que sufre con las víctimas.

Tus profetas te ofrecían visiones falsas y engañosas; y no te denunciaban tus culpas para cambiar tu suerte, sino que te anunciaban visiones falsas y seductoras.

Por eso entre los verdugos también se cuentan los falsos mesías, protagonistas de revoluciones falsas, que no aportan cambio sino corrupción sin posibilidad de denuncia.

Entre ellos también los ilusos que promueven la ideología del cambio, más que el mismo cambio, porque no llaman a la conversión y la autocrítica para no perder poder y base política.

levanta hacia él las manos por la vida de tus niños, desfallecidos de hambre en las encrucijadas.

Porque en su aparente impotencia es capaz de desarrollar el verdadero cambio desde los detalles más menospreciados.

Salmo responsorial: 73

Acuérdate de la comunidad que adquiriste desde antiguo,

El efecto de nuestra oración auténtica es devolverle la memoria al Señor para que deje de olvidarnos.

Pero el asunto se torna grave cuando nosotros perdemos la memoria de su intervención a favor nuestro y nos perdemos en el olvido de Dios.

Que el humilde no se marche defraudado, / que pobres y afligidos alaben tu nombre.

Hagámosle memoria que algunos no lo han olvidado y esperan de su misericordia.

Que ellos, los más humildes sean nuestra protección y intercesores.

Mateo 8, 5-17

"Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho".

"Os aseguro que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe

Seguramente el criado o esclavo podría ser israelita, con lo cual los contrastes se acentuaban. Porque un pagano, un perro infiel, cuida de un inferior en la escala social e israelita, y encima deposita su confianza de curación en otro israelita como Jesús: tiene vivir una fe paradigmática, rompedora de límites y prejuicios.

Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías: "El tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades

Jesús alabó una fe solidaria, como la de él.

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Sábado 12ª semana de tiempo ordinario

Lamentaciones 2, 2. 10-14. 18-19

Salmo responsorial: 73

Mateo 8, 5-17