viernes, 28 de agosto de 2026

DOCTORES DE LA IGLESIA




De las Confesiones de san Agustín, obispo
(Libro 7, 10, 18; 10, 27: CSEL 33, 157-163. 255)

¡OH ETERNA VERDAD, VERDADERA CARIDAD Y CARA ETERNIDAD!

Habiéndome convencido de que debía volver a mí mismo, penetré en mi interior, siendo tu mi guía, y ello me fue posible porque tú, Señor, me socorriste. Entré y ví con los ojos de mi alma, de un modo u otro, por encima de la capacidad de estos mismos ojos, por encima de mi mente, una luz inconmutable; no esta luz ordinaria y visible a cualquier hombre, por intensa y clara que fuese y que lo llenara todo con su magnitud. Se trataba de una luz completamente distinta. Ni estaba por encima de mi mente, como el aceite sobre el agua o como el cielo sobre la tierra, sino que estaba en lo más alto, ya que ella fue quien me hizo, y yo estaba en lo más bajo, porque fui hecho por ella. La conoce el que conoce la verdad. ¡Oh eterna verdad, verdadera caridad y cara eternidad! Tú eres mi Dios, por ti suspiro día y noche. Y, cuando te conocí por vez primera, fuiste tú quien me elevó hacia ti, para hacerme ver que había algo que ver y que yo no era aún capaz de verlo. Y fortaleciste la debilidad de mi mirada irradiando con fuerza sobre mí, y me estremecí de amor y de temor; y me di cuenta de la gran distancia que me separaba de ti, por la gran desemejanza que hay entre tú y yo, como si oyera tu voz que me decía desde arriba: «Soy alimento de adultos: crece, y podrás comerme. Y no me transformarás en substancia tuya, como sucede con la comida corporal, sino que tú te transformarás en mí.»

Y yo buscaba el camino para adquirir un vigor que me hiciera capaz de gozar de ti, y no lo encontraba, hasta que me abracé al mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre también él, el cual está por encima de todas las cosas, Dios bendito por los siglos, que me llamaba y me decía: Yo soy el camino de la verdad y la vida, y el que mezcla aquel alimento, que yo no podía asimilar, con la carne, ya que la Palabra se hizo carne, para que, en atención a nuestro estado de infancia, se convirtiera en leche tu sabiduría, por la que creaste todas las cosas.

¡Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Y tú estabas dentro de mí y yo afuera, y así por fuera te buscaba; y, deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste. Tú estabas conmigo, mas yo no estaba contigo. Reteníanme lejos de ti aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no existirían. Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti; me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de ti.

jueves, 27 de agosto de 2026

PALABRA COMENTADA


 

Jueves 21 de tiempo ordinario

1CORINTIOS 1, 1-9




COMENTARIO

a los santos que él llamó

A los que han sido bautizados y se mantienen en la comunidad con fe viva.

La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo sean con vosotros

El don de Dios que es Dios mismo en su Hijo, es gracia y paz, que superan todo entendimiento.

Gracia y paz, es como una atmósfera de bienestar transmaterial transformatriz, que se vive en acción de gracias, en benignidad, moviendo a actitudes de fraternidad y filiación.

Un espíritu de inocencia y buena fe, que se combina con una inteligencia alerta a los peligros que amenazan y desafían ese dominio.

Un modus vivendi que se expresa en sencillez y modestia, que no comparte valores de muerte de este mundo.

Un juicio que salva, no condena y una oración constante por lo que se puede perder definitivamente, haciendo propio el sentimiento de amor redentor del propio Señor

en vosotros se ha probado el testimonio de Cristo

Pablo alienta a una comunidad que inició, como quien observa desde fuera y desde lejos, por las noticias que le traen.

No es una comunidad sin problemas, ni debilidades, incluso con escándalos.

Pero en ella los creyentes crecen en fidelidad y se mantienen en el esfuerzo cotidiano por creer.

Es la muestra viviente del testimonio de Jesús el Cristo: su muerte y resurrección.

Se ha dado a probar, a gustar lo que Cristo nos comunicó.

SALMO RESPONSORIAL: 144



COMENTARIO

difunden la memoria de tu inmensa bondad

Las nuevas generaciones no tienen por qué saber de la intervención salvífica del Señor si las actuales no hacen memoria y alaban.

Los hijos creerán más si los antecesores les ayudan y asisten al Padre de los cielos.

Sin ese pedazo de gracia que aun de espaldas ha vivido una generación, otra no tendría bases para continuar y aun superarse en esta ascensión.

MATEO 24, 42-51



COMENTARIO

Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor

Es una recomendación para nuestro itinerario: permanecer velando, mantenerse alerta, no dormirse.

Un sentido de esta buscada ignorancia puede ser la sinceridad del buen obrar.

El Señor nos pide que actuemos de corazón, no con fingimiento.

Si supiéramos cuándo viene el Señor no seríamos todo lo honestos que debemos para hacer el bien, porque calcularíamos la bondad según que el Señor nos vea o no.

Por eso nuestra vida consiste en llevarlo en lo profundo, considerando por fe que siempre estamos en su presencia, y que seguimos su voluntad por Él, no por premios o castigos.

Obremos lo contrario de los empleados visitados por usuarios, que ocultamente son inspectores, para sorprender cualquier falla en su ejecución o atención a los demás usuarios. Ellos se "portan bien” por si acaso son vigilados.

Una sociedad configurada por la falta de credibilidad en la honradez de sus miembros, multiplica los medios de vigilancia, humanos e instrumentales, pero con ese método no asegura su buena voluntad.

si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa

Es correcto. Aun a pesar de nuestros modernos sistemas de vigilancia y seguridad, no sabemos el día y la hora en que nos puede sorprender un ladrón.

Aunque monitoreemos satelitalmente la tromba marina que se transforma en huracán, no sabemos a ciencia cierta el lugar exacto en el que tocará tierra, para prevenir mejor el daño.

Todavía hay eventos que escapan a nuestra predicción y localización y nos mantienen vigilantes para no dejarnos sorprender.

Es una actitud, la de la fe, que se yergue como centinela haciendo vela, para detectar al enemigo. Porque éste no descansa: ni el interno ni el externo.

Ignacio fue el maestro del discernimiento, del examen, del alerta que escruta la construcción de la fe, para que no sea saboteada, ni erosionada por falta de vigilancia.

estad también vosotros preparados

La madurez de la fe consiste en la autonomía moral.

Para los creyentes no se trata de un absoluto de la norma o de la ley o de la orden, o de la autoridad introyectada.

Esto acaba por no funcionar, porque el miedo y la culpa no sirven para siempre.

Se trata del amor agradecido y cooperador del creyente, que hace todo en nombre de una amistad eterna, que nunca terminará, y que es progresiva en el absoluto de su unión.

a la hora que menos penséis viene el Hijo del Hombre

Lo cual puede significar en este dicho de Jesús: el que les habla, o el juez del último día.

Un dicho que alimentó la vigilancia ansiosa y expectante de las primeras generaciones de comunidades cristianas. Sólo que con el pasar del tiempo la vigilancia en algunos se descuidó.

Quizás porque esa venida está siendo todos los días, como un proceso hasta que se cierre finalmente la historia. Si es que algún día se cierra.

¿Dónde hay un criado fiel y cuidadoso, a quien el amo encarga de dar a la servidumbre la comida a sus horas? Pues dichosos ese criado si el amo, al llegar, lo encuentra portándose así.

Un criado que sirve hasta el final es el paradigma de un fiel vigilante. Porque la alerta se debe dar como fidelidad en el servicio. No se alaba el vigilante refugiado en un templo, en adoración perpetua. Sino en servicio constante.

Porque en eso consistirá nuestro mérito para el juicio: en nuestro servicio de salvación.

La educación en todas sus manifestaciones y ámbitos se esfuerza, de acuerdo a su visión de extraer lo mejor de todos y todas, por constituir sujetos autónomos, responsables, involucrados y comprometidos con el buen obrar en alerta para no sucumbir.

Es una competencia genérica: la capacidad de comportarse como vigilantes de los procesos que forman personas de calidad.

Os aseguro que le confiará la administración de todos sus bienes

Quien es así de responsable, será capaz de recibir misiones más complejas.

como se merecen los hipócritas

Servirse y maltratar en vez de servir, porque nadie nos hace nada ni se da cuenta es hipocresía.

Hacer de nuestra capa un sayo, sin cuidar la fraternidad porque no se nos vigila es hipocresía.

La convicción en el servicio que brota de dentro es lo que se aprecia.

Los que no están a la altura de su misión, debieron servir con un estilo propio y defraudaron.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1298947487022157826?s=20

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Jueves 21 de tiempo ordinario

1CORINTIOS 1, 1-9

SALMO RESPONSORIAL: 144

MATEO 24, 42-51