viernes, 18 de septiembre de 2026

DOCTORES DE LA IGLESIA



 

VIERNES, XXIV SEMANA

Del Sermón de san Agustín, obispo, Sobre los pastores
(Sermón 46, 10-11: CCL 41, 536-538)

PREPÁRATE PARA LAS PRUEBAS

Oísteis ya qué cosas buscan los malos pastores. Considerad ahora también lo que descuidan. No fortalecéis a las débiles, ni curáis a las enfermas, ni vendáis a las heridas, es decir, a las que sufren; no recogéis las descarriadas, ni buscáis a las perdidas y maltratáis brutalmente a las fuertes, destrozándolas y llevándolas a la muerte. Pues si la oveja está enferma, es decir, si tiene el corazón enfermo, y se presenta ante ella un hombre incauto y mal preparado, la oveja puede caer en la tentación.

El pastor negligente cuando se presenta la prueba no dice a la oveja: Hijo mío, si te llegas a servir al Señor, prepárate para las pruebas; mantén el corazón firme, sé valiente. Quien de esta forma habla da ánimo al débil y hace fuerte al que flaqueaba, afianzándole de tal modo en la fe que ya no pone más su esperanza en los éxitos de este mundo. Pues si se acostumbrara a poner su esperanza en los éxitos de este mundo, estos mismos éxitos lo llevarían a la perdición, ya que al sobrevenir las adversidades se conturbaría ante ellas y aun quizá decaería totalmente.

Este tal no construye ciertamente sobre roca firme, sino sobre arena movediza. La roca, en efecto, era Cristo. Por ello los cristianos deben imitar los sufrimientos de Cristo y no ir nunca tras las delicias del mundo. El débil queda confortado cuando oye que le dicen: «No te faltarán en este mundo las pruebas, pero, si tu corazón no se aparta del Señor, él te librará de todos tus males. Pues fue para confortar tu corazón que vino el Señor al mundo y por ti quiso padecer y morir; por ti recibió salivazos en su rostro y fue coronado de espinas; por ti recibió oprobios y murió finalmente en una cruz. Todo esto quiso sufrirlo por ti sin que tú hicieras nada, y él quiso sufrir todas estas cosas no para su propio bien, sino pensando sólo en ti.»

¿Te imaginas qué clase de pastores son aquellos que, para no disgustar a sus oyentes, dejan no sólo de prepararlos para las pruebas, sino que incluso llegan a prometerles una felicidad que ni el mismo Señor jamás prometió? El Señor anunció sufrimientos y trabajos sin medida hasta el fin de los tiempos, y tú, ¿pretendes que el cristiano puede vivir exento del sufrimiento? Por el solo hecho de ser cristiano el hombre sufrirá en este mundo más que sus semejantes.

En efecto, el Apóstol dice: Todos los que aspiran a vivir en Cristo Jesús, en conformidad con la voluntad de Dios, padecerán persecuciones. Si, pues, te agrada así, insensato pastor que buscas tus intereses personales, no los de Cristo Jesús, deja a tu Señor que diga: Todos los que aspiran a vivir en Cristo Jesús, en conformidad con la voluntad de Dios, padecerán persecuciones, y tú ves diciendo: «Si vives en Cristo Jesús, en conformidad con la voluntad de Dios, abundarás en toda clase de bienes: si no tienes hijos, los tendrás y podrás alimentarlos opíparamente y ninguno de ellos se te morirá.» ¿Es ésta tu manera de edificar? Fíjate bien cómo construyes, qué fundamentos pones. Estás edificando sobre arena. Caerá la lluvia, se precipitarán los torrentes, soplarán los vientos y darán sobre esta casa que se derrumbará con la ruina más completa.

Arranca, pues, a tus ovejas de este fundamento de arena y colócalas sobre la roca; quien desee ser cristianó debe estar cimentado sobre Cristo. Espere, pues, los sufrimientos humillantes de Cristo, esté atento a imitar a aquel, que, sin haber cometido pecado, no devolvió mal por mal, y escuche la Escritura que le dice: El Señor azota a todo el que por hijo acoge. Que el cristiano, pues, o bien se prepare para ser azotado, o bien renuncie a ser acogido

jueves, 17 de septiembre de 2026

PALABRA COMENTADA

 

Jueves 24 de tiempo ordinario

1CORINTIOS 15, 1-11


COMENTARIO

el Evangelio que os proclamé y que vosotros aceptasteis, y en el que estáis fundados, y que os está salvando, si es que conserváis el Evangelio que os proclamé; de lo contrario, se ha malogrado vuestra adhesión a la fe.

Dependemos del testimonio del apóstol Pablo para la recepción que hacemos hoy del evangelio de Jesucristo de Nazareth.

Es su transmisión, son sus énfasis, con su enfoque, con su coyuntura histórica concreta, la que nos llega como Palabra que se mantiene viva siempre.

Hoy vivimos un tiempo de discrepancia generalizada, y toda transmisión apostólica del evangelio tiene cuestionadores, muchas veces muy ruidosos.

Entonces tenemos que reflotar las palabras de Pablo sobre el evangelio que salva y la fe malograda, para examinar nuestra recepción y dar la cara por ella.

Todo esto no hace sino remitirnos a la encarnación de la Palabra en Jesús de Nazaret: una realidad compleja para la sabiduría humana, pero sencilla para los humildes de corazón.

El evangelio como mensaje eficaz que se mantiene actuando a través de la fe, la esperanza y el ágape. Es un sentido para el bautismo recibido como signo que imprime carácter, un éthos, que se mantiene actuante, como disponibilidad de gracia para el proceso de fe durante la existencia histórica.

Parece que con la edad y la acumulación de experiencias la persona tiende a ser más resonante con los misterios fundamentales de la existencia y con su propio destino. Es la cercanía del fin? Es la maduración de un proceso de fe, esperanza y ágape? Es un aprendizaje de lo que verdaderamente importa, a través de un discernimiento histórico, que separa la paja del grano, como un juicio que se va ejerciendo misteriosamente hasta el momento de oir la sentencia?

Cristo murió por nuestros pecados

No se trata de un teorema ni de una ecuación. Es más bien una afirmación de fe, de la comunidad primera. 

Afirmar el sentido de la muerte de Jesús por nosotros es hacer una transferencia redentora audaz, de un hecho contingente sobre un aldeano galileo, ejecutado por autoridades de un ejército invasor a petición de autoridades judías de turno. 

Nada en ese hecho común y frecuente de ajusticiamiento hacía presentir tal repercusión.

Que además esa muerte de un criminal, condenado por los guardianes de la ley, tenga un sentido de perdón de los pecados, en un contexto religioso cuyo dogma es que el perdón de los pecados atañe sólo al Dios innombrable e irrepresentable, es un escándalo, una blasfemia.

según las Escrituras

Ese escándalo anidado en tal declaración se pone al rojo vivo porque se pretende defender como voluntad de Dios fundada en su Palabra santa:las escrituras.

que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras

Sobre este acontecimiento que desborda el sentido común de ese tiempo entre los contemporáneos de Jesús, se añade uno que suena a mitologización, fabricación de leyenda, engaño y propaganda: que el criminal ajusticiado resucitó.

Y todo avalado por la Palabra, según esta pretensión.

Esto era poner el mundo religioso y sus referentes al revés.

Un mensaje que se proclama con solemnidad, y que cuenta con el respaldo de lo que Dios ha venido diciendo, pero que no es un ex – abrupto, sino un designio en Jesús. 

En él todo designio es salvífico.

se le apareció a Cefas y más tarde a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos juntos, la mayoría de los cuales viven todavía, otros han muerto; después se le apareció a Santiago, después a todos los apóstoles; por último, como a un aborto, se me apareció también a mí

Y ya en el colmo de la pretensión unos cuantos se declaran elegidos por una revelación para conocer de este acontecimiento y dar testimonio.

Sabemos lo que es dar testimonio: es complicarse la vida dando fe de algo, que lo puede a uno llevar al riesgo de perder la vida.

Por eso quien sabe lo que es ser testigo alguna vez, evita decir que vió y oyó algo, y escapar así de cualquier sindicación.

De ahí que esa generación de testigos resultaran mártires, porque tuvieron que defender con su sangre la revelación recibida.

Y sobre este testimonio recibido se edifica la fe en el evangelio que intentamos vivir.

Reconoce que no lo merecía, como nadie lo merece porque es don. En Pablo se muestra la parábola del que llega de último y es regalado con la misma paga.

no soy digno de llamarme apóstol, porque he perseguido a la Iglesia de Dios

La iglesia de Dios puede ser perseguida en muchas formas. Actualmente se persigue la estructura jerárquica eclesiástica porque se está dando un escándalo de pederastia. Igualmente se está persiguiendo a quienes despliegan esfuerzos por defender y proteger derechos humanos de víctimas. Se puede alegar que hay razones de peso para ello, y esto recuerda las palabras de Jesús cuando alerta sobre el sentido de algunas persecuciones: creerán hacer un servicio a Dios.

por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia no se ha frustrado en mí

Como paradigma del creyente Pablo nos anima a dar gracias por la revelación recibida y corresponder a este don.

La gracia como oportunidad para una respuesta cónsona y congruente. Es una sinergia de Espíritu y carne pneumatizada. Una colaboración que se constituye oportuna y eficaz. Se fabrica de un reconocimiento sincero y humilde de lo que realmente podemos y queremos hacer.

SALMO RESPONSORIAL: 117

COMENTARIO

Dad gracias al Señor porque es bueno

Porque multiplica en nuestra existencia las ocasiones de su revelación.

La diestra del Señor es poderosa

El poder de lograr que se de un rumbo. El rumbo del designio, no obstante los obstáculos y resistencias que se levantan en el camino.

No he de morir, viviré / para contar las hazañas del Señor

Es una promesa de vida con sentido que da consuelo

Tú eres mi Dios, te doy gracias

Es el verdadero Dios, el Padre de Jesús, que me sale al encuentro, una y otra vez.

Te doy gracias por ser así como Dios.

LUCAS 7, 36-50


COMENTARIO

una pecadora

Algo de dominio público, de mala fama social, ocasión de murmuración maliciosa. Alguien excluído del reconocimiento y la aceptación del resto, con quien no convenía dejarse ver.

Como hoy podría ser alguien que ostente un estigma público: homosexuales y lesbianas declarados, portadoreS de hiv o sida, ladrones o criminales convictos, ministros denunciados  por pedofilia. 

Son excluídos de la sociedad, apartados de alguna integración social, juzgados y condenados en su conciencia, más allá de los hechos.

Son acaso incapaces de sentir dolor por el mal que hicieron, o el error que cometieron, dejando víctimas a su paso? No hay buena nueva para ellos, en absoluto?

se puso a regarle los pies con sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabellos, los cubría de besos y se los ungía con el perfume.

No lo está tocando en cualquier forma, lo que incluso sería mal visto. 

Sino que prodiga caricias que son interpretables como eróticas. Todo un ofrecimiento de sí a través de signos específicos culturales que denotarían una invitación a la actividad sexual. Y no se dice que Jesús se retirara o interrumpiera o censurara tal demostración, que lo implicaría en una trama mal vista y de mala fama.

Él también puede ser visto como pecador.

Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos

Estos prestamistas no existen. No hay quien no cobre. Se retratan en otros relatos como figuras duras,que no perdonan un centavo. 

Es por lo tanto una ficción, como si dijera: digamos que existiera un prestamista que…

Pero si fuera la figura del Padre, se rompe el paradigma conocido de un prestamista, porque es el que perdona porque sabe que no pueden pagar. 

Y propone un paradigma de prestamista seguidor de Jesús: los que perdonan cuando no se puede pagar.

Para llegar a esta conclusión hay que lograr cierta claridad sobre las causas del impago. Las hay generadas por circunstancias fuera de control. Pero otras son fruto de la irresponsabilidad.

Cuando yo entré en tu casa, no me pusiste agua para los pies; ella, en cambio, me ha lavado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con su pelo. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume

Jesús equipara los gestos de la mujer a los de la hospitalidad de un anfitrión. 

Aparta la interpretación de apariencia maliciosa. Un significado distinto leído y ofrecido por un verdadero amador que juzga el fondo de la intención de las personas.

Por este relato la Palabra nos muestra cómo nos hace el Señor el amor: por el perdón.

sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor, pero al que poco se le perdona, poco ama

Un proverbio enigmático, como colofón de la parábola: el que recibe perdón ama y mientras más mejor.

Es una clave para la historia de la humanidad que resuelve en primer intento sus conflictos con venganzas, represalias, ajuste de cuentas, ojo por ojo.

Sólo el perdón al que debe, como hace el Señor con el pecador, le abre al mismo el corazón para amar, como agradecimiento por haber sido salvado.

Un fariseo, era la imagen del autoproclamado justo y poca conciencia tenía de ser pecador.

Una pecadora, era la imagen del descarrío, y mucha conciencia tenía de su indignidad.

Qué opera el perdón en ambos? Poco en el fariseo, porque no lo aprecia ya que según él no lo necesita.

Mucho en la pecadora porque al fin se le devuelve algo de la dignidad perdida y puede volver a amar agradecida.

Tu fe te ha salvado, vete en paz

Es como si dijera a la mujer que tiene desde ya un lugar en un nuevo orden, donde las intenciones más profundas y sinceras son bien interpretadas.

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Jueves 24 de tiempo ordinario

1CORINTIOS 15, 1-11

SALMO RESPONSORIAL: 117

LUCAS 7, 36-50