lunes, 10 de agosto de 2026

DOCTORES DE LA IGLESIA


 


Del comentario de San Cirilo de Alejandría, sobre el libro del profeta Jonás
(Cap 3, 23—4, 29: PG 71, 631.638)
El Señor es pronto a la misericordia y salva a los que hacen penitencia

Y vio Dios sus obras y cómo se convertían de su mala vida. El Señor es pronto a la misericordia y salva a los que hacen penitencia, perdona inmediatamente los antiguos pecados, y cuando los hombres dejan de pecar, él también deja de airarse y planea cosas mejores. Y al comprobar que el alma hace buenos propósitos, se revela manso, difiere la condena y otorga el perdón. Pues dice la verdad cuando afirma: ¿Por qué queréis morir, casa de Israel? — oráculo del Señor—. No me complazco en la muerte del que muere, sino en que cambie de conducta y viva. Cuando, en cambio, habla de la «maldad» con que había amenazado, no has de entenderlo en sentido de «perfidia», sino más bien como equivalente a «ira», de donde emana la aflicción prometida. Pues nuestro Dios no comete la maldad, él que tanto ama la virtud.

¡Oh incomparable e incomprensible clemencia! ¿Dónde encontrar palabras capaces de ensalzarla debidamente? ¿Con qué boca podremos entonar dignos cantos de acción de gracias al misericordioso y buen Dios? Aleja de nosotros nuestros delitos, etc. Fíjate, por favor, cómo Jonás, a destiempo y sin razón, se muestra disgustado, cuando lo correcto, y cual convenía a una persona santa, hubiera sido aplaudir la conducta del Señor y secundar con entusiasmo sus designios. Si tú te lamentas —dice—, más aún, sientes un disgusto mortal porque se te secó el ricino, que brota una noche y perece la otra, ¿cómo no voy a sentir yo la suerte de una gran metrópoli, donde habitan más de ciento veinte mil hombres, que por su edad no alcanzan a distinguir la derecha de la izquierda? Los niños, en efecto, no saben todavía distinguir estas cosas: por eso es justo ser más benévolos con ellos, porque no han pecado. Pues, ¿qué? ¿Qué pecados podían haber cometido quienes todavía no distinguían sus manos?

Cuando a continuación hace mención de los animales de carga y cree justo tener compasión de ellos, esta actitud es consecuencia de su gran bondad. Pues si el justo se compadece de las almas de los mismos jumentos, y esto cede en su honor, ¿qué de extraño tiene que el Dios del universo perdone y se compadezca también de los justos?

Lo mismo Cristo: dándose a sí mismo como precio de redención, salvó a todos: pequeños y grandes, sabios e ignorantes, ricos y pobres, judíos y griegos. Por eso, podemos decir con pleno derecho: Tú socorres a hombres y animales, Señor: ¡qué inapreciable es tu misericordia, oh Dios! Los humanos se acogen a la sombra de tus alas.

domingo, 9 de agosto de 2026

PALABRA COMENTADA


 

Sábado 18 de tiempo ordinario[i]

Habacuc 1, 12-2, 4

 

COMENTARIO

¿No eres tú, Señor, desde antiguo mi santo Dios que no muere?

Desde que entramos en la edad de la razón en cada uno, en su identidad irrepetible y única, reconoce un absoluto que se mantiente en nosotros a través del tiempo de la memoria.

Las circunstancias históricas de cada cual van dando oportunidad a un conocimiento más preciso y profundo de esa identidad, frente a la cual no nos podemos esconder.

La única forma de intentar desvalorizarlo es negando su existencia y atribuyéndonos su proyección, pero con duda, porque no todo se explica así a lo largo de nuestra existencia.

Sucede como con el sueño que soñamos, que en su vivez confundimos con la realidad, y si no dudamos.

Al menos tu tema está presente en nuestro menú casi todos los días, cada vez más frecuente en la vejez. Una curva esperada? Algo normal cuando se presiente cercano el fin? No lo sabemos.

Pero es un gozo misterioso saber que estás  persistentemente con nosotros y ni las frustraciones que sentimos sobre la escucha de las plegarias nos convencen de irnos y dejarte.

Mejor contigo que sin ti. Es cierto que no cesa la esperanza de los favores. Pero también hay algo-amor?- sobre tu persona y nuestra relación.

no puedes contemplar la opresión

En alguna forma desencadenas la liberación y más nos vale formar parte de ello.

qué responde a mis quejas

Estamos de centinela todo los días para ver cómo respondes a las quejas y anhelos, suspiros y miedos.

La visión espera su momento, se acercará su término y no fallará; si tarda, esperaporque ha de llegar sin retrasarse. El injusto tiene el alma hinchada, pero el justo vivirá por su fe

El injusto no tiene noción del tiempo porque siente que pasa muy rápido para disfrutar su gloria inicua.

El justo porque espera en su fe, sabe descifrar el tiempo y vive en la serenidad del que sabe que el Señor viene.

La fe que me pides para ser justo es esperar que lo retrasado llegará sin retrasarse.

La fe que nos pides para ser justo es: esperar que lo “retrasado” llegará sin retrasarse.

SALMO RESPONSORIAL: 9

COMENTARIO

Confiarán en ti los que conocen tu nombre

Los que recurren a la identidad íntima y única del Señor en nosotros.

no olvida los gritos de los humildes

Por eso los humildes saben esperar su venida.

Mateo 17, 14-20



COMENTARIO

"¡Gente sin fe y perversa! ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo".

Porque si el solicitante no tiene fe que podrá hacer por él el Señor Jesús?

Hemos de reconocer que se trata de un dicho extraño, alejado de la imagen que nos viene del conjunto del evangelio.

No sabemos a quiénes le dedica esta recriminación e impaciencia: a los que piden favores y curaciones, o a los discípulos que no logran hacer lo que se les ha enseñado.

En cualquiera de las situaciones estaríamos en cierto acuerdo con la impaciencia de Jesús, porque es mentira que el apóstol humanamente se encuentre ilimitadamente dispuesto a servir.

Y así entendemos que seguirlo haciendo es un don y fuerza del Señor, que se sigue compadeciendo de su pueblo.

Igualmente se dan trazas de cansancio y desgaste en el cuerpo apostólico que no hace siempre en congruencia lo que debe.

Sin embargo la misión apostólica se mantiene como don del Señor a su Iglesia.

Jesús increpó al demonio, y salió; en aquel momento se curó el niño.

En el cielo histórico de la antigüedad lo bueno y lo malo se lo repartían ángeles y demonios. Jesús no era una excepción de su tiempo. Pero su lucha era teológica más que científica y actuaba contra el poder detrás de todo que entorpecía, y lo sigue haciendo, el avance del Reino desde el Génesis.

Seremos tan diferentes en nuestro propio cielo histórico atribuyendo causalidad a virus, bacterias y tumores.? Por qué no nos atrevemos a ir más allá?

En un campo de batalla convencional o electrónico, las líneas de fuego no son las únicas que causan bajas. Detrás están los estrategas. Sólo que en el campo de batalla de nuestra fe nos la jugamos por un solo estratega por encima de todos, que avanza con nosotros hasta la consumación de la historia.

Y si es uno solo por qué permite que haya batalla y no paz definitiva? Enfrentemos el enigma con humildad y encontremos razones de conveniencia, aunque la verdad completa no la sabremos sino hasta el final. Por lo pronto es bueno confiar en el único  absoluto que reconocemos.

"¿Y por qué no pudimos echarlo nosotros?" Les contestó: "Por vuestra poca fe. Os aseguro que si fuera vuestra fe como un grano de mostaza, le diríais a aquella montaña que viniera aquí, y vendría. Nada os sería imposible

Cuándo un cuerpo apostólico puede ufanarse de vivir una fe como grano de mostaza? Nunca!

Este es el motivo fundamental para orar con humildad, para que asista nuestra fe mucho más pequeña que esa semilla.

Jesús no cesaba en su oración, a pesar de cosechar éxitos resonantes en sus intervenciones.

Algo nos querrá decir con eso.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1292067983200792582?s=20


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Sábado 18 de tiempo ordinario

Habacuc 1, 12-2, 4

SALMO RESPONSORIAL: 9

Mateo 17, 14-20