domingo, 27 de septiembre de 2026

PALABRA COMENTADA


 

domingo 26 de tiempo ordinario

Ezequiel 18,25-28



REFLEXIÓN

"No es justo el proceder del Señor

Es nuestra reacción espontánea cuando algo nos sale mal, seguidamente mal, y pensamos que el infortunio ha hecho escala permanente en nuestra existencia. Si no permanente, al menos demora más de lo deseado y esperado.

Es un momento de rebeldía que brota del diálogo continuo con su Palabra, porque quizás en lo recóndito pensamos que estamos asegurados precisamente por caminar en la fe.

Sin embargo adentrarse en ella es probar la inseguridad segura, cuya figura es la barquilla en el mar inquieto.

¿es injusto mi proceder?, ¿o no es vuestro proceder el que es injusto?

Pero si examinamos de cerca nuestro proceder y nuestras infidelidades, aun las más ocultas, pescamos nuestra responsabilidad huidiza, y tenemos que admitir que más bien proyectamos nuestra injusticia en el Señor, haciéndolo nuestro chivo expiatorio.

Es obra de nuestra simulación e insinceridad.

Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá.

Aunque hagamos esfuerzo por la justicia seguimos siendo malvados, y si no recapacitamos y nos convertimos constantemente, aun de lo cometido y perdonado, no podremos vivir mejor.

Se trata de hacer hincapié en el esfuerzo por responder a la justicia del Señor, por dejarnos llevar con mayor convencimiento de nosotros mismos, que eludimos constantemente y tenazmente asumir nuestra responsabilidad.

Salmo responsorial: 24



REFLEXIÓN

haz que camine con lealtad;

Que profundice en el amor y gratitud, en el cumplimiento, en la entrega.

No parece que se deba esquivar la razón y la justicia que defienden los activistas porque se envuelva en apariencias que suscitan suspicacia y desconfianza de los verdaderos propósitos, como la ambición del poder político, por ejemplo.

Una cosa es mantener una distancia de discernimiento y otra dejar de asentir y aceptar el derecho de los vulnerables, que puede ser expresado por la buena o mala fe incluso.

no te acuerdes de los pecados / ni de las maldades de mi juventud;

Aunque nos olvidemos tan fácilmente

y enseña el camino a los pecadores; / hace caminar a los humildes con rectitud

Si hay humildad hay aprendizaje.Aprendes si eres humilde.

Filipenses 2,1-11



REFLEXIÓN

manteneos unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir

dejaos guiar por la humildad y considerad siempre superiores a los demás.

Tenemos que reconocer nuestra soberbia e inclinación a juzgar asumiendo mala intención y bajos intereses lo que contrarie nuestro propio interés y criterio.

No os encerréis en vuestros intereses, sino buscad todo el interés de los demás

Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús.

Jesús como modelo de caminar con lealtad, de humildad, y de persistencia en el bien obrar más allá de la conveniencia cultural, en su adhesión al Señor.

Mateo 21,28-32



REFLEXIÓN

Él le contestó: "No quiero.”

Una respuesta de rebeldía, que puede indicar deslealtad u ofuscación emocional.

Pero después recapacitó(melomai) y fue

Es la actitud básica y fundamental del creyente: la apertura a la revisión de los propios juicios y actos. Así se confiesa que no somos la última palabra, ni el absoluto, sino que reconocemos la Palabra como nuestro absoluto y que estamos dispuestos a hacernos a un lado, no importa lo que hayamos construído con nuestra equivocación.

La vuelta hacia atrás es un don de la gracia del Espíritu en la conciencia, y un impulso que brota desde dentro, sin violencia, por convencimiento.

vosotros no recapacitasteis ni le creísteis

Sin embargo el núcleo lo constituye la conversión, el recapacitar y moverse del endurecimiento y la falta de fe para cambiar el propio proceder.


https://x.com/motivaciondehoy/status/1708450231300370526?s=20

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domingo 26 de tiempo ordinario

Ezequiel 18,25-28

Sólo si recapacitamos seremos capaces de salvar nuestra vida definitiva

Salmo responsorial: 24

Sólo con esa humildad es posible caminar con rectitud.

Filipenses 2,1-11

Es más sabio ser humilde y mirar a los demás como superiores porque podrían ser de los que a pesar de las apariencias recapacitan y obedecen al llamado

Mateo 21,28-32

Ni recapacitaron, ni le creyeron después de ver esto: que publicanos y prostitutas si le creyeron. La actitud que los adversarios eligen como la mejor, recapacitar después de desobedecer al primer llamado, no la aplican, y siguen en desobediencia.

SAN VICENTE DE PAUL





De los escritos de san Vicente de Paúl, presbítero

(Carta 2.546: Correspondance, entretiens, documents, París 1922-1925, 7)

El servicio a los pobres ha de ser preferido a todo

Nosotros no debemos estimar a los pobres por su apariencia externa o

su modo de vestir, ni tampoco por sus cualidades personales, ya que, con

frecuencia, son rudos e incultos. Por el contrario, si consideráis a los

pobres a la luz de la fe, os daréis cuenta de que representan el papel del

Hijo de Dios, ya que él quiso también ser pobre. Y así, aun cuando en su

pasión perdió casi la apariencia humana, haciéndose necio para los

gentiles y escándalo para los judíos, sin embargo, se presentó a éstos como

evangelizador de los pobres: Me ha enviado para anunciar el Evangelio a

los pobres. También nosotros debemos estar imbuidos de estos

sentimientos e imitar lo que Cristo hizo, cuidando de los pobres,

consolándolos ayudándolos y apoyándolos.

Cristo, en efecto, quiso nacer pobre, llamó junto a sí a unos discípulos

pobres, se hizo él mismo servidor de los pobres, y de tal modo se identificó

con ellos, que dijo que consideraría como hecho a él mismo todo el bien o

el mal que se hiciera a los pobres. Porque Dios ama a los pobres y, por lo

mismo, ama también a los que aman a los pobres, ya que, cuando alguien

tiene un afecto especial a una persona, extiende este afecto a los que dan a

aquella persona muestras de amistad o de servicio. Por esto, nosotros

tenemos la esperanza de que Dios nos ame, en atención a los pobres. Por

esto, al visitarlos, esforcémonos en cuidar del pobre y desvalido,

compartiendo sus sentimientos, de manera que podamos decir como el

Apóstol: Me he hecho todo a todos. Por lo cual, todo nuestro esfuerzo ha

de tender a que, conmovidos por las inquietudes y miserias del prójimo,roguemos a Dios que infunda en nosotros sentimientos de misericordia y compasión, de manera que nuestros corazones estén siempre llenos de

estos sentimientos.

El servicio a los pobres ha de ser preferido a todo, y hay que prestarlo

sin demora. Por esto, si en el momento de la oración hay que llevar a algún

pobre un medicamento o un auxilio cualquiera, id a él con el ánimo bien

tranquilo y haced lo que convenga, ofreciéndolo a Dios como una

prolongación de la oración. Y no tengáis ningún escrúpulo ni

remordimiento de conciencia si, por prestar algún servicio a los pobres,

habéis dejado la oración; salir de la presencia de Dios por alguna de las

causas enumeradas no es ningún desprecio a Dios, ya que es por él por

quien lo hacemos.

Así pues, si dejáis la oración para acudir con presteza en ayuda de

algún pobre, recordad que aquel servicio lo prestáis al mismo Dios. La

caridad, en efecto, es la máxima norma, a la que todo debe tender: ella es

una ilustre señora, y hay que cumplir lo que ordena. Renovemos, pues,

nuestro espíritu de servicio a los pobres, principalmente para con los

abandonados y desamparados, ya que ellos nos han sido dados para que

los sirvamos como a señores.