sábado, 15 de agosto de 2026

SAN CARLO DE JESÚS ACUTIS DE ASIS




 

De la Constitución apostólica Munificentissimus Deus del papa Pío doce
(AAS 42 [1950], 760-762. 767-769)


TU CUERPO ES SANTO Y SOBREMANERA GLORIOSO

Los santos Padres y grandes doctores, en las homilías y disertaciones dirigidas al pueblo en la fiesta de la Asunción de la Madre de Dios, hablan de este hecho como de algo ya conocido y aceptado por los fieles y lo explican con toda precisión, procurando sobre todo hacerles comprender que lo que se conmemora en esta festividad es no sólo el hecho de que el cuerpo sin vida de la Virgen María no estuvo sujeto a la corrupción, sino también su triunfo sobre la muerte y su glorificación en el cielo, a imitación de su Hijo único Jesucristo.

Y, así, san Juan Damasceno, el más ilustre transmisor de esta tradición, comparando la asunción de la santa Madre de Dios con sus demás dotes y privilegios, afirma, con elocuencia vehemente:

«Convenía que aquella que en el parto había conservado intacta su virginidad conservara su cuerpo también después de la muerte libre de la corruptibilidad. Convenía que aquella que había llevado al Creador como un niño en su seno tuviera después su mansión en el cielo. Convenía que la esposa que el Padre había desposado habitara en el tálamo celestial. Convenía que aquella que había visto a su Hijo en la cruz y cuya alma había sido atravesada por la espada del dolor, del que se había visto libre en el momento del parto, lo contemplara sentado a la derecha del Padre. Convenía que la Madre de Dios poseyera lo mismo que su Hijo y que fuera venerada por toda creatura como Madre y esclava de Dios.»

Según el punto de vista de san Germán de Constantinopla, el cuerpo de la Virgen María, la Madre de Dios, se mantuvo incorrupto y fue llevado al cielo, porque así lo pedía no sólo el hecho de su maternidad divina, sino también la peculiar santidad de su cuerpo virginal:

«Tú, según está escrito, te muestras con belleza; y tu cuerpo virginal es todo él santo, todo él casto, todo él morada de Dios, todo lo cual hace que esté exento de disolverse y convertirse en polvo, y que, sin perder su condición humana, sea transformado en cuerpo celestial e incorruptible, lleno de vida y sobremanera glorioso, incólume y partícipe de la vida perfecta.»

Otro antiquísimo escritor afirma:

«La gloriosa Madre de Cristo, nuestro Dios y salvador, dador de la vida y de la inmortalidad, por él es vivificada, con un cuerpo semejante al suyo en la incorruptibilidad, ya que él la hizo salir del sepulcro y la elevó hacia sí mismo, del modo que él solo conoce.»

Todos estos argumentos y consideraciones de los santos Padres se apoyan, como en su último fundamento, en la sagrada Escritura; ella, en efecto, nos hace ver a la santa Madre de Dios unida estrechamente a su Hijo divino y solidaria siempre de su destino.

Y sobre todo hay que tener en cuenta que, ya desde el siglo segundo, los santos Padres presentan a la Virgen María como la nueva Eva asociada al nuevo Adán, íntimamente unida a él, aunque de modo subordinado, en la lucha contra el enemigo infernal, lucha que, como se anuncia en el protoevangelio, había de desembocar en una victoria absoluta sobre el pecado y la muerte, dos realidades inseparables en los escritos del Apóstol de los gentiles. Por lo cual, 
así como la gloriosa resurrección de Cristo fue la parte esencial y el último trofeo de esta victoria, así también la participación que tuvo la santísima Virgen en esta lucha de su Hijo había de concluir con la glorificación de su cuerpo virginal, ya que, como dice el mismo Apóstol: Cuando esto mortal se vista de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra escrita: «La muerte ha sido absorbida en la victoria.»

Por todo ello, la augusta Madre de Dios, unida a Jesucristo de modo arcano, desde toda la eternidad, por un mismo y único decreto de predestinación, inmaculada en su concepción, virgen integérrima en su divina maternidad, asociada generosamente a la obra del divino Redentor, que obtuvo un pleno triunfo sobre el pecado y sus consecuencias, alcanzó finalmente, como suprema coronación de todos sus privilegios, el ser preservada inmune de la corrupción del sepulcro y, a imitación de su Hijo, vencida la muerte, ser llevada en cuerpo y alma a la gloria celestial, para resplandecer allí como reina a la derecha de su Hijo, el rey inmortal de los siglos.

PALABRA COMENTADA


 

Viernes 19 de tiempo ordinario

Año Par



Ezequiel 16, 1-15. 60. 63

Pasando de nuevo a tu lado, te vi en la edad del amor; extendí sobre ti mi manto para cubrir tu desnudez; te comprometí con juramento, hice alianza contigo -oráculo del Señor- y fuiste mía

Una expresión literaria de audaz belleza: una divinidad que ama al modo como los humanos hacen el amor.

Una figura que se calificaría antropomórfica, si fuera un rasgo exclusivo de la identidad del ídolo. Antropomórfica en un sentido de enajenación, que no da pie a la alteridad, al Tú.

Sin embargo la voz de la Palabra no se queda en una semejanza, sino que muestra constantemente varias figuras, tratando de desplegar la riqueza del Misterio del Señor.

A esta audacia de humanizar la Palabra con expresiones tomadas del modo propio de ser de los hombres y mujeres le llamamos Revelación, porque no parece que nos atreviéramos a describir en esa forma la identidad divina.

Máxime en un contexto y contorno de divinidades de otros pueblos, lejanas, crueles, opresoras de la persona y que inspiraban temor.

amparada en tu fama, fornicaste y te prostituiste con el primero que pasaba.

La raíz del pecado como alejamiento del Señor está en el olvido, la pérdida de memoria, la ingratitud que no reconoce a quien le amó primero con libertad y sin interés.

para que te acuerdes y te sonrojes y no vuelvas a abrir la boca de vergüenza, cuando yo te perdone todo lo que hiciste.

Esa matriz está profundamente imbricada en el ser de la persona: el amor inicial gratuito. Y el trabajo de la fe es recuperar la memoria y darle vigencia al paradigma de la acción de gracias. No hay ámbito, esfera, dominio, área del conocimiento humano en el que no se deba y no se pueda realizar este trabajo de recuperación de la memoria para volvernos agradecidos y volver a alabar.

Interleccional: Isaías 12



REFLEXIÓN

Y sacaréis aguas con gozo / de las fuentes de la salvación

Nuestro ojo de agua inagotable es el amor gratuito y primero del Señor. Hacer memoria de fe de tal realidad es curativo, sanador.

Dad gracias al Señor, / invocad su nombre, / contad a los pueblos sus hazañas, / proclamad que su nombre es excelso

Agradecer y comunicar: esa es nuestra misión de fe. Así es la vida de Jesús, acción de gracias nuestra, memoria del amor del Padre en nosotros.

"Qué grande es en medio de ti / el Santo de Israel."

No fuera sino en medio, en lo profundo de nosotros como personas y como pueblos.

Mateo 19,3-12



REFLEXIÓN

para ponerlo a prueba

Los fariseos son presentados como un grupo con agenda contra Jesús. 

Existen personas y grupos con agenda contra el evangelio, en forma explícita o solapada. Incluso dentro de los que confiesan la fe en Jesús. 

El prurito para desacreditar el testimonio por la verdad evangélica es tan frecuente como la buena fe que lo quiere acoger. 

Somos como ovejas en medio de lobos rapaces. Pero tenemos su promesa de asistencia para que el mensaje no sucumba.

"¿Y por qué mandó Moisés darle acta de repudio y divorciarse?" El les contestó: "Por lo tercos que sois os permitió Moisés divorciaros de vuestras mujeres; pero al principio no era así.

¿No habéis leído

Porque podemos leer y no querer entender así como oir pero no escuchar. 

El endurecimiento del corazón ronda permanentemente así como el enemigo siembra cizaña en medio del trigo.

Hoy vivimos situaciones de desviación de la norma asumidas como derechos. Así los divorcios, las uniones del mismo sexo, la adopción por parte de esas uniones…

Que la autoridad en un contexto dado ordene dar un derecho a lo que se tenía como desviación es posible, por la responsabilidad de liderazgo que le competa y el 2"bien común " , más bien político, en cierta coyuntura particular.

Pero que se permita no significa que se elimina el designio previsto desde el principio. No se está corrigiendo al Señor, cuyo plan se mantiene intacto, porque tiene que ver con la plenitud humana a los ojos de la fe. 

Para llegar a esa plenitud la autoridad humana, como un pedagogo o populista aplica la prudencia o manipulación de los tiempos y lugares.

los creó hombre y mujer

Son variadas las versiones de matrimonio en la historia y en la actualidad. Las hay de no matrimonio, sino unión libre y temporal.

El matrimonio cristiano se concreta en una unión bendecida por Dios, para formar un ser entre hombre y mujer, que como sacramento representan la unión de Cristo y su Iglesia.

Es deseable que se respete esa unión diseñada por el Creador, que demanda exclusividad y fidelidad perpetuas. 

Pero esa calidad está confiada a quienes son bautizados y confiesan la fe en Jesucristo. 

Otros creyentes o no, pueden pretender a otro tipo de unión, pero no será objetivamente cristiana, según lo escrito.

No se entiende esa energía que gasta la jerarquía de las iglesias cristianas por afirmar para todos, creyentes o no, la exclusividad del nombre matrimonio sacramento, cuando sólo es aplicable para los creyentes.

La intensidad de la defensa más bien sugiere un afán de dictaminar para toda la sociedad lo que es propio del círculo de creyentes cristianos. Es algo indeseable de una dominancia.

En esto las jerarquías parecen no resignarse a convivir con una pluralidad de concepciones, para las cuales no representan ninguna autoridad determinante. 

En otras palabras, afirmar que el matrimonio sacramento es el único matrimonio auténtico, sin aclarar que tal sentido obliga sólo a los creyentes cristianos, es un totalitarismo religioso, que no tolera otras concepciones sobre matrimonio.

Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre

Se trata del primado del amor que viene de Dios y se manifiesta entre los hombres como unión, cuya fuerza resiste la división.

No se refiere a la distinción biológica, cuya mutua relación se hace ver como un broche que cierra en la carne.

Porque esta unión carnal puede no significar nada sino algo efímero, meramente placentero y sin algún compromiso mutuo que valga la pena.

Habrá uniones carnales que no cierran tan perfectamente pero incluyen el amor y compromiso mutuo, aunque no sean hombre y mujer? Es un debate de nuestro tiempo.

Por lo menos hemos de liberar el sentido de lo escrito del mero sentido literal y material que reduce la unión entre personas a un ejercicio biológico hormonal.

Ahora os digo yo que, si uno se divorcia de su mujer -no hablo de impureza- y se casa con otra, comete adulterio

Adulterio, en este contexto parece referirse más bien, como dicho del Señor Jesús, al divorcio como desunión definitiva, no necesariamente a la infidelidad de los cónyuges durante el matrimonio, que sí pueden llegar a ser atentados. 

"Si ésa es la situación del hombre con la mujer, no trae cuenta casarse."

Visto desde fuera así es. Cuando la unión se vacía del compromiso de amor exclusivo, y se extingue el fuego biológico, no es unión sino cárcel.

Ni es extraño que aún los más responsables de la fe confundan lo que es pedagogía con lo que son principios. Es falta de discernimiento.

"No todos pueden con eso, sólo los que han recibido ese don

Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a otros los hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos por el reino de los cielos.

Eunucos son los incapaces del matrimonio, con las exigencias que plantea Jesús.

Son el tipo de personas que no tienen ese don del matrimonio cristiano.

Tales han de descubrir el don del Padre en sus existencias, para el logro de su perfección propia.

Porque los que no tienen el don del matrimonio cristiano, pueden acceder al seguimiento pleno de Jesús, que no está reservado exclusivamente a los consagrados del reino.

Se da así una desvinculación del don de Dios respecto de la restricción operada por los prejuicios de la cultura dominante, en las diferentes sociedades.

Se trata de un don, un carisma, poder encarnar el designio del Señor en la propia existencia. No todos pueden siempre. Algunos pueden alguna vez. La perspectiva de la voluntad del Señor está abierta siempre hasta el final de nuestros días. Lo importante en cada etapa es mantenernos en acción de gracias por la memoria de su amor primero gratuito.

Los eunucos(eunu:lecho Ekhein:guardián): castrados, pueden nacer así (teoría genética, psicológica); o ser hechos por otros: (teoría sociológica, educativa, aprendizaje). En directo se refiere a castración: sin genitales fisiológicos. En amplitud puede cobijar la incapacidad de la relación heterosexual desde siempre o por intervención de las circunstancias. Puede asimilarse a nuestro homosexual o gay?

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Viernes 19 de tiempo ordinario

Ezequiel 16, 1-15. 60. 63

Interleccional: Isaías 12

Mateo 19,3-12