domingo, 4 de octubre de 2026

PALABRA COMENTADA


 

domingo 27 de tiempo ordinario

Isaías 5,1-7



REFLEXIÓN

Voy a cantar en nombre de mi amigo un canto de amor a su viña

En nombre de mi amado(yadid).

esperó que diese uvas, pero dio agrazones

Después de darle tanto cuidado el resultado no correspondió con fruto.

La Parábola muestra el amor de Dios por su pueblo, su cuidado incesante y su expectativa de ser correspondido.

No es el énfasis más utilizado en el discurso humano sobre el absoluto: cómo nos ama y espera que correspondamos.

Su poder se autolimitó porque nos concedió la potestad de corresponder aun contra Él.

El Señor de Israel se hace como un amante desdeñado.

Pero a fuerza de amor nos irá conquistando. Un amor más fuerte que la muerte.

sed jueces entre mí y mi viña

Juzguen de forma objetiva, sobre la calidad de esta relación.

Qué haríamos si somos desdeñados? Amar más u llenarnos de rencor y desquite.

¿Qué más cabía hacer por mi viña que yo no lo haya hecho? ¿Por qué, esperando que diera uvas, dio agrazones?

El Señor expresa en el profeta y sus registros poéticos un gran dolor, decepción, y hasta confusión: por qué le pagan tan mal?

Cuando nos adentramos en este drama permanente que se plantea entre el Señor y nosotros, puede darse una afectación de vergüenza por nuestra parte, porque una vez sensibilizados ante nuestra falta de correspondencia, emerge un malestar, una incomodidad con nosotros mismos.

Se entiende que algunos testigos amantes del Señor como Teresa de Ávila, muriera de amor, por llevar en sus entrañas el dolor de Dios.

Jesús, el sí de Dios, nos rescata de esta vergüenza, y quizás hasta ni nos demos cuenta, porque no nos cocemos suficientemente en la captación de nuestra poca generosidad.

voy a hacer con mi viña: quitar su valla para que sirva de pasto, derruir su tapia para que la pisoteen

Una reacción de desquite justificada pero que tampoco permanece definitivamente, porque el amor primero que le llevó a dar cuidado a la viña, siempre vuelve.

Esperó de ellos derecho, y ahí tenéis: asesinatos; esperó justicia, y ahí tenéis: lamentos.

Espera siempre que recapacitemos.

Salmo responsorial: 79



REFLEXIÓN

la trasplantaste

La vid puede estar en cualquier suelo, buscando la mejor cosecha.

ven a visitar tu viña, / la cepa que tu diestra plantó

el pueblo fiel como resto ora así por los demás que no entendemos.

Filipenses 4,6-9



REFLEXIÓN

Nada os preocupe: la paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús

Como una ciudadela frágil y vulnerable, quizás deleznable en su importancia, pero estable en el Señor, custodiada por Él.

Mateo 21,33-43



REFLEXIÓN

cuando vuelva el dueño de la viña

No se trata del fruto o cosecha, sino del robo de la viña por parte de los encargados y contra el dueño.

"La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente"?

El resultado es paradójico: la viña que se pretendían robar, seguirá siendo de su dueño original, y más bien se eliminará a los que pretendían usurparla.

El Señor seguirá con su viña buscando cosecha, amándola. Los cuidanderos será nuevos, a ver si resultan

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domingo 27 de tiempo ordinario

Isaías 5,1-7

No se trata de perder una propiedad de Dios y usurpar su dominio. Sino de la ingratitud de la falta de correspondencia a quien generosamente se entrega para beneficiarnos. Su hijo sin embargo prolonga esa entrega y no actúa ningún desquite sino que él corresponde por nosotros, a la espera de que nos sumemos a su misión.

Salmo responsorial: 79

Se dan acontecimientos que señalan la posibilidad de perder el custodio del pueblo para dar fruto. y apuntan a una pérdida de la paz. Se impone una vigilancia

Filipenses 4,6-9

Hacer lo virtuoso y meritorio conduce a la Paz de Dios, que es un don que custodia lo profundo de nosotros desde donde damos gracias y oramos

Mateo 21,33-43

Se constata en la historia de la salvación una usurpación de propiedad y dominio de Dios por parte de los seleccionados para liderar hacia los objetivos del Reino. Ante tal despropósito es inevitable el reemplazo. Esto se da cuando lo que parecía el obstáculo principal para adueñarse de lo de Dios, su hijo, es eliminado pero se convierte en su propia muerte. La Resurrección del crucificado es un revés definitivo a esa usurpación.

DOCTORES DE LA IGLESIA


 



Domingo, XXVII semana

De la Regla pastoral de san Gregorio Magno, papa

(Libro 2, 4: PL 77, 30-31)

 

EL PASTOR DEBE SABER GUARDAR SILENCIO CON DISCRECIÓN Y HABLAR CUANDO ES ÚTIL

 

El pastor debe saber guardar silencio con discreción y hablar cuando es útil, de tal modo que nunca diga lo que se debe callar ni deje de decir aquello que hay que manifestar. Porque así como el hablar indiscreto lleva al error, así el silencio imprudente deja en su error a quienes pudieran haber sido adoctrinados. Porque con frecuencia acontece que hay algunos prelados poco prudentes, que no se atreven a hablar con libertad por miedo de perder la estima de sus súbditos; con ello, como lo dice la Verdad, no cuidan a su grey con el interés de un verdadero pastor, sino a la manera de un mercenario, pues callar y disimular los defectos es lo mismo que huir cuando se acerca el lobo.

 

Por eso el Señor reprende a estos prelados, llamándoles, por boca del profeta: Perros mudos, incapaces de ladrar. Y también dice de ellos en otro lugar: No acudieron a la brecha ni levantaron cerco en torno a la casa de Israel, para que resistiera en la batalla, en el día del Señor. Acudir a la brecha significa aquí oponerse a los grandes de este mundo, hablando con entera libertad para defender a la grey; y resistir en la batalla en el día del Señor es lo mismo que luchar por amor a la justicia contra los malos que acechan.

 

¿Y qué otra cosa significa no atreverse el pastor a predicar la verdad, sino huir, volviendo la espalda, cuando se presenta el enemigo? Porque si el pastor sale en defensa de la grey es como si en realidad levantara cerco en torno a la casa de Israel. Por eso, en otro lugar, se dice al pueblo delincuente: Tus profetas te predicaron cosas falsas y vanas, y no revelaron tu culpa para invitarte a penitencia. Pues hay que tener presente que en la Escritura se da algunas veces el nombre de profeta a aquellos que, al recordar al pueblo cuán caducas son las cosas presentes, le anuncian ya las realidades futuras. Aquellos, en cambio, a quienes la palabra de Dios acusa de predicar cosas falsas y vanas son los que, temiendo denunciar los pecados, halagan a los culpables con falsas seguridades y, en lugar de manifestarles sus culpas, enmudecen ante ellos.

 

Porque la reprensión es la llave con que se abren semejantes postemas: ella hace que se descubran muchas culpas que desconocen a veces incluso los mismos que las cometieron. Por eso san Pablo dice que el obispo debe ser capaz de exhortar y animar con sana instrucción y rebatir a los contradictores. Y, de manera semejante, afirma Malaquías: De la boca del sacerdote se espera instrucción, en sus labios se busca enseñanza, porque es mensajero del Señor. Y también dice el Señor por boca de Isaías: Grita a voz en cuello, sin cejar, alza la voz como una trompeta.

 

Quienquiera pues que se llega al sacerdocio recibe el oficio de pregonero, para ir dando voces antes de la venida del riguroso juez que ya se acerca. Pero, si el sacerdote no predica, ¿por ventura no será semejante a un pregonero mudo? Por esta razón el Espíritu Santo quiso asentarse, ya desde el principio, en forma de lenguas sobre los pastores; así daba a entender que de inmediato hacía predicadores de sí mismo a aquellos sobre los cuales había descendido.

REFLEXIÓN

Una nota o característica sobresale en la Iglesia que se acomoda al século: bienquistarse con la protesta y la rebeldía, para defender en ellas la voz de Dios. La voz de Dios por tanto ya está canonizada en todo lo que vaya en contra la autoridad, que ha conspirado contra la libertad de información del pueblo, y se ha encubierto con el manto del secreto y se ha hecho cómplice de los violadores, pedófilos y traficantes de seres humanos y de riquezas. Pero se corrompe como mercenaria esa misma Iglesia, cuando deja de lado la denuncia en esa canonizada voz de Dios, sus mentiras o verdades a medias, sus protestas aupadas por intereses ocultos a su vez, por otro tipo de secretismo, como es el anonimato de las redes sociales, y enmudece cuando deja de señalar otros crímenes que pasa por alto, como el aborto, la infidelidad, la violencia intrafamiliar. Nadie ni nada goza de inmunidad para la impunidad, es más bien el mensaje de la verdad evangélica en la predicación de los ministros íntegros. Todos somos pecadores y es preciso convertirnos constantemente, hacer penitencia y reparar los daños.