martes, 13 de octubre de 2026

DOCTORES DE LA IGLESIA


 


martes XXVIII

De la carta de san Agustín, obispo, a Proba

(Carta 130, 11, 21-12, 22: CSEL 44, 63-64)

 

SOBRE LA ORACIÓN DOMINICAL

 

A nosotros, cuando oramos, nos son necesarias las palabras: ellas nos amonestan y nos descubren lo que debemos pedir; pero lejos de nosotros el pensar que las palabras de nuestra oración sirvan para mostrar a Dios lo que necesitamos o para forzarlo a concedérnoslo.

 

Por tanto, al decir santificado sea tu nombre nos amonestamos a nosotros mismos para que deseemos que el nombre del Señor, que siempre es santo en sí mismo, sea también tenido como santo por los hombres, es decir, que no sea nunca despreciado por ellos; lo cual, ciertamente, redunda en bien de los mismos hombres y no en bien de Dios.

 

Y cuando añadimos venga tu reino, lo que pedimos es que crezca nuestro deseo de que este reino llegue a nosotros y de que nosotros podamos reinar en él, pues el reino de Dios vendrá ciertamente, lo queramos o no.

 

Cuando decimos: Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo pedimos que el Señor nos otorgue la virtud de la obediencia, para que así cumplamos su voluntad como la cumplen sus ángeles en el cielo.

 

Cuando decimos: Danos hoy nuestro pan de cada día, con el hoy queremos significar el tiempo presente, para el cual, al pedir el alimento principal, pedimos ya lo suficiente, pues con la palabra pan significamos todo cuanto necesitamos, incluso el sacramento de los fieles, el cual nos es necesario en esta vida temporal, aunque no sea para alimentarla, sino para conseguir la vida eterna.

 

Cuando decimos: Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden nos obligamos a pensar tanto en lo que pedimos como en lo que debemos hacer, no sea que seamos indignos de alcanzar aquello por lo que oramos.

 

Cuando decimos: No nos dejes caer en tentación nos exhortamos a pedir la ayuda de Dios, no sea que, privados de ella, nos sobrevenga la tentación y consintamos ante la seducción o cedamos ante la aflicción.

 

Cuando decimos: Y líbranos del mal recapacitamos que aún no estamos en aquel sumo bien en donde no será posible que nos sobrevenga mal alguno. Y estas últimas palabras de la oración dominical abarcan tanto, que el cristiano, sea cual fuere la tribulación en que se encuentre, tiene en esta petición su modo de gemir, su manera de llorar, las palabras con que empezar su oración, la reflexión en la cual meditar y las expresiones con que terminar dicha oración. Es, pues, muy conveniente valerse de estas palabras para grabar en nuestra memoria todas estas realidades.

 

Porque todas las demás palabras que podamos decir, bien sea antes de la oración para excitar nuestro amor y para adquirir conciencia clara de lo que vamos a pedir, bien sea en la misma oración para acrecentar su intensidad, no dicen otra cosa que lo que ya se contiene en la oración dominical, si hacemos la oración de modo conveniente. Y quien en la oración dice algo que no puede referirse a esta oración evangélica, si no ora ilícitamente, por lo menos hay que decir que ora de una manera carnal. Aunque no sé hasta qué punto puede llamarse lícita una tal oración, pues a los renacidos en el Espíritu solamente les conviene orar con una oración espiritual.

lunes, 12 de octubre de 2026

PALABRA COMENTADA


 

Lunes 28 de tiempo ordinario

FIESTA LITÚRGICA DE SAN CARLO ACUTIS 

Gálatas 4, 22-24. 26-27. 31-5, 1



REFLEXIÓN

"Alégrate, estéril, que no das a luz, rompe a gritar, tú que no conocías los dolores de parto, porque la abandonada tiene más hijos que la que vive con el marido."

Lo que Pablo plantee se puede asumir desde una perspectiva. Todos los seres humanos hablamos desde una perspectiva.

Por supuesto la del Pablo convertido es la perspectiva de su fe en Jesucristo. Una fe gestada en lo que Pablo llama revelación. 

Un mensaje entregado amorosa y gratuitamente por el Señor Padre de Jesús a una conciencia de falta de merecimiento. Esto es básico.

Así que Pablo respira por todos sus poros una agradecimiento profundo y una responsabilidad suma por esta revelación. 

Y esa gratuidad experimentada y vivenciada dicta el criterio interpretativo para hacer frente a la perspectiva judía que era la suya antes de la conversión.

Pablo ve a sus exreligionarios como ligados a una práctica de la Alianza pero en versión de Ley atribuída a Moisés. Ligados en forma servil, interesada, ideologizada para sustentar una supremacía de élite de poder.

Y usa a Sara la estéril como la figura de la bendición gratuita, como la que él ha recibido. El Señor ha vuelto a acordarse de quien no tenía futuro, para mostrar que Él es el futuro de toda persona, pueblo o nación.

Salmo responsorial: 112



REFLEXIÓN

Levanta del polvo al desvalido, / alza de la basura al pobre.

El proceso de fe viva es uno de amistad con el Padre en el Espíritu de su Hijo.

Esa amistad, en el misterio del Dios absoluto, llega a una confesión: un Tú único. 

Un reconocimiento pleno al Señor sobre su forma peculiar de ser que lo constituye en Alguien fuera de serie, porque muestra su gloria desde lo pequeño.

Lucas 11, 29-32



REFLEXIÓN

la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles: "Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás

La comunidad pasó a otro nivel de significación del signo: de la predicación que llama a la conversión, a la resurrección al tercer día. 

Ambas no se deben desvincular. Porque el anuncio de Jesus resucitado no nos hace inmunes al cambio de vida. Más bien lo promueve.

Un liderazgo como el de Jesús enseñaría a los líderes de nuestro tiempo a hablar con la verdad y cantarles a las multitudes que los aclaman sus fallas y defectos, que deben superar.

Pero nuestros líderes tienen miedo de decir la verdad para no perder apoyo. Y quien dice líder político, también dice líder religioso, educador, familiar y demás.

No somos libres de decir verdades que puedan liberar. Excepto aquellas que tienen el aplauso asegurado, como las grabaciones de los espectáculos televisivos que inducen al aplauso y la carcajada.

ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás

Qué desolación para Jesús: no se convierten así les haga milagros o así les hable claro.

Aparentemente el Señor hizo su plan en la forma más compleja: dejándonos ponderar y decidir qué aceptamos. 

Pero es la única vía que puede dar en una auténtica conversión.

https://twitter.com/motivaciondehoy/status/1579439149899448321?s=20&t=S4rYHnzp1w7mQ_dKCyDhMg


https://x.com/motivaciondehoy


COMPARTIR LA PALABRA


Lunes 28 de tiempo ordinario

 

Gálatas 4, 22-24. 26-27. 31-5, 1

Salmo responsorial: 112

Lucas 11, 29-32